Hasta
hace poco tiempo, el tratamiento de las enfermedades degenerativas crónicas
o productoras de dolor crónico eran de baja frecuencia de tratamiento,
ya sea por factores económicos, escasa o nula convivencia con el paciente,
falta de preocupación o desconocimiento por el sufrimiento de las mascotas.
La solución más común para estas patologías era
la eutanasia.
Pero los avances en nutrición y de la Medicina Veterinaria
hicieron que las mascotas vivieran muchos más años y llegaran a
estados geriátricos debilitantes que no eran comunes de encontrar años
atrás.
En el caso de los animales jóvenes, el trauma, la enfermedad
y las deformaciones congénitas pueden causar dolor crónico, degeneraciones
neurológicas o disfunciones fisiológicas que no siempre pueden ser
tratadas satisfactoriamente con procedimientos quirúrgicos y/o medicamentosos,
también se ve beneficiada por este tipo de curación.