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La Historia de Teresa

Teresa y su imaginacion

Teresa vivia sola y no tenia muchas amigas. A sus 39 años de edad solo tenia su carrera y la illusion de algun dia encontrar a ese hombre que la hiciera sentir mujer de nuevo o por primera vez, ella no lo sabia realmente. Cuando apenas tenia 18 años se habia casado con Luis, un hombre de 40 años. Siendo la mas pequeña en un familia de 10 mujeres y hombres nunca habia recibido mucho afecto y cariño de sus padres. Cuando habia cumplido 18 años conocio a Luis, un viudo de dinero que le ofrecio un salida de su situacion. El era amable y atento con ella. Con el permiso de sus padres ellos se habian casado unos meses despues de conocerce. Despues de casi veinte años de casado Luis murio, y Teresa se encontro sola en el mundo. No habian tenido hijos y solo quedaba un poco de dinero en el banco. Teresa despues de varios meses de buscar trabajo encontro una oportunidad. Nunca habia hecho nada mas que ser una buena esposa, fiel, abnegada y siempre lista para complacer a su marido. Luis al morir le habia dado las gracias por su servicio durante 20 años. “Su servicio?”, se preguntaba Teresa.
“Si no fui su sirvienta, fui su esposa”, le decia a su madre unos dias despues. “Hacia la vida Teresa, como mujer ese es tu rol en la vida. Ademas todavia estas joven, y no eres fea, debes empezar a buscar otro hombre a quien puedas cuidar”. Teresa no podia creer lo que su madre le decia. Ella queria encontrar alguien que la amara que la cuidara a ella. Pero sabia que a su edad era casi impossible.

Despues de encontrar su nuevo trabajo se dio cuenta que no ganaria suficiente dinero para pagar la renta de su casa y decidio buscar un departamento. Despues de varias semanas de buscar se dio cuenta que los precios eran muy altos. Un dia buscando departamentos mas baratos leyo un anuncio en los clasificados, “Busco compañera de cuarto que desea compartir los gastos, tendra su propio cuarto y como viajo mucho tendra mucha privacidad”. Los ojos de Teresa se llenaron de luz, esa era la solucion. Al dia siguiente era Domingo y decidio ir a ver el lugar. El departamento era un un lugar muy bonito de la ciudad y habia mucha gente caminando en los alrededores.
Encontro el numero que buscaba y llego a la puerta. Toco un par de vecez y nadie abrio la puerta, cuando comenzaba a retirarse oyo la puerta abrisrse y voltio hacia la puerta. Su sorpresa fue muy grande, ahi en la puerta estaba un hombre de aproximadamente 25 años de edad totalmente desnudo, erecto y con semen en la punta de su pene. Ellas nunca habia visto un pene en su vida, simepre que ella hizo el amor con su esposo fue a oscuras, un par de veces lo toco, pero nunca habia visto uno en persona. Teresa casi salio corriendo cuando oyo un voz femenina. “Hay disculpa a mi amigo, es que nos gusta disfrutar del sexo en la mañana, pero pasa por favor , vienes a lo del anuncio en el periodico. Vamos Ramiro vete al baño a ponerte algo de ropa”, decia un muchacha vestida con un bata casi trasparente, y tratando de limpiar semen de su boca. “Pasa por favor, espero no haigas asustado, pero es que Ramiro le encanta andar enseñando todo”, decia la muchacha.
Teresa no habia visto mas que un pene en su vida, el de su esposo y no podia evitar pensar en ese muchacho.
“Mi nombre es Linda, y soy vendedora y pues viajo mucho y necesito que alguien se quede en la casa a cuidarla, la renta es muy baja. Todo lo pago yo, luz, agua y cable”.
Teresa no podia evitar tratar de asomarse al cuerto donde el joven habia entrado tratando de ver si lo podia ver. “Mira yo nomas estoy aqui una o dos semanas al mes, y pues que te parece, como te llamas”.
Teresa volvio a la realidad y dijo”Soy Teresa, y no se si pueda pagar la renta este lugar es grandisimo, mejor me voy y dejo de gastar tu tiempo”. Teresa empezo a salir de departamente. “Mira Teresa dime cuanto puedes pagar y vemos si se puede, me caiste bien, y me gustaria que vivieras aqui. Y no te preocupes Ramiro no vive aqui” dijo Linda. Teresa iba a decir no, pero lo unico que salio de sus labios fue “De acuerdo lo tomo”. La idea de volver a ver a Ramiro desnudo era muy atractiva, quien sabe a lo mejor y algo pasa como en las novellas eroticas que ella solia leer antes de ir a dormir.

Una semana despues ya instalada en su nuevo cuarto estaba comiendo su desayuno cuando Linda bajo de su caurto y le comento que salia de viaje y volveria en un semana. Teresa empezo a tener varias fantasias sobre Ramiro, “Si el va venir y me va tomar en sus brazos y haremos el amor toda la noche”. El ruido de la liquadora la trajo a la realidad. “ A lo mejor me estoy casi dos semanas como Ramiro se va comnigo, pues a lo mejor tomamos un dias de vacaiones”. Teresa solo sonrio, mientras adentro de ella sentia mucha tristeaza. “Tonta que soy esas cosas no pasan en la vida real”, pensaba a si misma. La noche que Linda se fue de viaje fue la primera vez que Teresa empezo a conocer el departamento. En la sala vio muchas fotos de Linda con diferente hombres en diferente lugares. Linda era un mujer hermosa, con un cuerpo de modelo, tenia unas piernas torneadas y grandes pechos, que Teresa sospechaba no eran reales. “Bueno si yo tuviera dinero tal vez tambien me los operaba”. Por primera vez en mucho tiempo se sonrojo, y se le dio un risita.
Siguio inspecionando el departamento. Fue hacia la cocina y se sirvio un copa de vino, recordo que Linda le habia dicho que se sintiera como en su casa. Se sento en la sala y empezo a ver los albums de fotos de Linda. Teresa no podia creer todos los lugares que Linda habia conocido y parecia que en cada lugar habia conocido un hombre diferente.
Despues de varios copas de vino se decidio ir al segundo piso del departamento, tenia curiosidad por ver el cuarto de Linda. Al entrér vio que Linda era muy limpia y todo estaba en orden. Entro a su closet y vio que Linda tenia mucha ropa, sobre todo muchas minifaldas. Empezo a abrir los cajones del buro, y encontro el de la ropa interior de Linda. No lo podia creer no habia nada parecido a lo suyo, eran puras tangitas de todo colores y estilos.
Siempre habia leido sobre tangas pero nunca habia tratado de usarlas, ademas nunca habia tenido el valor de verlas en las tiendas, “Que van a pensar de mi”, pensaba. El vino habia subido a su cabeza y se sentio muy relajada. “Que tal si me pongo una, haber que se siente y como me veo.”, penso Teresa y se empezo a desnudar. Su cuerpo era delgado, sus piernas eran largas y bonitas. Su pechos eran chichos, su nalgas era todavia bonitas y redondas. Se puso la tangita y se vio en el espejo. No pudo conterner la risa, “Me veo como esas mujeres de la calle”, penso. Ademas la sensacion de la tanga sobre su vagina le mando una
Sensacion de placer a sus ser. “Me pruebo otra y ya”, dijo en voz alta.
Abrio el cajon y empezo a buscar otra, queria algo especial. “Dormire con ella, y mañana la lavo y ni cuenta se dara Linda”, penso Teresa.
Al fin vio la que queria, era blanca y trasparente. Al tomarla del cajon vio algo que nunca habia visto en su vida, ahi en cajon abajo de todos los panties habia un pene de plastico, por un par de minutos solo lo veia. Lo tomo en sus manos y solamente lo admiraba, no lo podia cubrir con sus dos manos. Era de color café y olia a sexo, ella sabia que era, habia leido historias sobre ellos. Se sento en la cama de Linda y empezo a verlo. “Se parece al de Ramiro”, penso ella y empezo a usar su mano para arriba y para abajo. Se recosto en la cama y empezo a acariciar sus pechos con el, sus estomago, lo pasaba por su boca pero no sabia que hacer. Poco a poco sus instintos le guiaban la mano hacai su vagina, lo apretado de la tanga y el juguete en su mano la estaban haciendo sentir muy caliente, sin saber que hacer se llevo el juguete hacia su vagina y trato de penetrarse. Sintio como el material del juguete se sentia en su paredes vaginales. Poco a poco introducio todo el juguete en su vagina. Sin saber que pasaba empezo a sacarlo y meterlo en su vagina. La sensacion era incredible, sus piernas en al aire y sus dos manos firmemente en el juguete. No tomo mas que dos minutos para ella alcanzar el orgasmo, sus cuerpo se tenso y sus manos apenas podian sosterner el juguete, lo penetro lo mas que pudo, y sus manos se concentratorn en sus pechos, solo el instinto la guiaba, con sus musculos vaginales a pretaba el juguete, mientras sus manos acariciaban sus pezones. Su cuerpo la estaba guiando. Cuando el orgasmo arrivo no pudo sosterner el silencio y un grito de placer salio de su boca, sus cuerpo se revolcaba en la cama. Despues de varios segundos su cuerpo se relajo y se quedo dormida.

Al dia siguiente desperto y no recordaba la noche anterior, solo sentia un paz en su cuerpo. Al abrir los ojos vio al juguete junto a ella y recordo el placer que le habia dado el juguete, sonreia cuando se dio cuenta que era muy tarde, se levanto corriendo y tomo una ducha. Al buscar que panties ponerse decio que hoy iria a comprarse uno iguales que los de Linda, y penso que no tenia nada de malo usar unos de Linda por el dia de hoy. Al subir a su coche, la sensacion de la tanga en su vagina le manadaba ola de placer por su cuerpo. Tambien iria a comprar un juguete para ella, el problema era que no sabia donde y le daba verguenza preguntar. Al llegar el trabajo ya era casi un hora tarde.

Durante el dia no podia evitar pensar en su nuevo amigo el juguete, pero donde podria encontrar uno, no queria seguir usando el de Linda.
Al volver a casa recordo que un dia habia visto un gran anuncio en la calle sobre un lugar donde vendia peliculas y ropa sexy, tal vez en ese lugar encontraria algo. Al encontrar el anuncio escribio la direccion y decidio ir al lugar. Al llegar al lugar
Casi se devolvia porque no era nada como se lo habia imaginado, pero todavia sentia la sensacion de la noche anterior correr por su cuerpo. Al entrar al lugar, vio que todo estaba lleno de peliculas y empezo a buscar los juguetes. Todos los juguetes estaban en un pared detras del registro, la unica forma de tocarlos para ver cual comprar era preguntando al hombre detras del registro. Con mucha pena se acerco y dijo “Buenas tardes si me muestra los juguetes por favor?”, dijo sin sonreir. “Claro, cual te gusta dijo el hombre al otro lado del registro”. Teresa se armo de valor y dijo “No se ando buscando mi primer juguete y la verdad no se”. El Hombre se levanto de su asiento y le dijo “Tenemos de todo tamaños y colores. Depende que uso le quieras dar. Cual seria su uso?, dijo el hombre con una sonrisa. Teresa no sabia que decir, “No se el uso que todas le dan”. El hombre solto una carcajada, “Realmente no sabes, uh. Ok mira hay para placer vaginal, anal, y hasta para practicar como dar sexo oral. Tenemos desde 5 pulgadas hasta 15 pulgadas. Tenemos algunos que vibran otros que no. Tenemos replicas de hombres famosos”. Dijo el hombre. La cara de Teresa estaba totalmente roja, y no sabia que decir.
El Hombre le dijo, “Mira pasa a esta cuarto y te voy a llevar unos para que los pruebes y asi compras el que te guste”. Teresa sin pensarlo dos vecez entro al cuarto y espero al hombre. Unos minutos despues entro el hombre con varios juguetes en la mano. “Mira tengo un que te va a gustar, es de 7 pulgadas, grueso y se siente como si fuera real.”. Teresa lo tomo y se quedo admirada si se sentia como un pene real. “Me llevo este”, dijo Teresa. Le hombre se acerco a ella y le dijo “Espera tengo otro que te va a gustar mas.”, mientras decia esto el hombre se bajaba los shorts, su pene ya erecto estaba al descubierto. Teresa, sin saber que hacer se quedo parada. El hombre se acerco a ella y le tomo la mano. El hombre guiaba la mano de Teresa en por su pene. Teresa sola empezo a acariciarlo. El hombre se acerco a Teresa y le empezo a acariciar sus pechos. Poco a poco le empezo a abrir la blusa y cuando estaba desabrochada se la quito y solamente le bajo el brazier. Los pezones de Teresa salieron a la luz, era chicos y parecian dos dulces. Eran rosas y muy sensibles. El hombre empezo a pasar su lengua por ellos, las manos de hombre empezaban a buscar la forma de quitarle la larga falda que ella usaba. Teresa se dejo ir por el deseo y en su mente el hombre era Ramiro. Cuando el hombre al fin quito la falda de Teresa se sorprendio de ver que ella vestia un tanga y el olor de vagina era incredible. Se veia que Teresa habia estado caliente todo el dia. El hombre la tomo de los hombres y le pidio que se pusiera de rodillas, “Vamos necesito que chupes mi juguete, hazlo con mucho cariño”. Teresa sin saber como lo haria se puso de rodillas, y lo tomo en sus manos . Lo acariciaba y frotaba sin ponerselo en la boca. “Vaya que te gusta incitarme, vamos chupalo ya”, decia el hombre impaciente. Teresa habia leido en historias de sexo como las mujeres daban sexo oral. Se puso la cabeza en su boca y con la lengua empezo a acariciarla. Sus manos subian el pene del hombre. Sintio como el hombre empezaba a penetrar su boca con su pene. Decidio dejar que el hombre llevara el ritmo. Durante dos minutos en hombre penetraba la boca de Teresa. La tomo de la mano y recargo junto a la mesa donde estaban los juguetes. Teresa sintio las manos de hombre abrir sus nalgas y con su pene buscaba su vagina, ella institavamente habrio sus piernas mas permitiendo que le pene encontrara su mojada vagina. No podia esperar mas, sin avisarle al hombre con un movimiento de caderas sintio el pene del hombre pnentrar su vagina. Teresa solto un grito de placer, hacia años no sentia este placer, sintio las manos del hombre agarrar sus caderas. “Quiero que lo hagas fuerte y rapido”, dijo Teresa con su voz llena de lujuria y deseo. El hombre no dijo nada y empezo a penetrarla y sacarla. Sentia como la vagina de Teresa apretaba su pene al penetrarla. Sabia que el estaba cerca pero queria llevarla al orgasmo tambien. Las manos de Teresa estaban agarradas de la mesa, las olas de placer que sentia la tenian en la locura, su voz suave era ahora un combinacion de gritos de placer y dolor. El placer que sentia cuando el pene del hombre la penetraba era incredible. Sin poder evitarlo su cuerpo empezo a tensarse, sintio como las manos del hombre se tensaban en sus caderas, el estaba cerca tambien. Era como esas historias que ella habia leido. Su cuerpo no acostumbrado a tanto placer dejo ir un rio de jugos y placer por todo el cuerpo de Teresa. Mientra ella tenia su orgasmo sintio como el pene de aquel hombre se tensaba y sintio un baño de algo caliente en su vagina. Era tanto el semen, que los sentia corer por sus piernas, el olor en el cuarto era incredible. Ahora ella sabia a que se referian en esas novellas cuando decian que el cuarto olia a sexo. Sintio al hombre sacar su pene y sentarse en una silla, Teresa tomo el juguete que habia escogido y comenzo a limpiar sus piernas con el. Penetro su vagina con el juguete y lo saco y con su boca limpio la cabeza de juguete. Volvio a penetrar su vagina, lo saco y lo puso en su caja. “Me llevo este, gracias por la demonstracion. Cuanto te debo”, dijo Teresa. “Nada, nomas visitame otra vez, ok?. “ Teresa por primera vez en su vida sintio que tenia control de la situacion. “Lo intentare, no prometo nada”, sonriendo salio de la tienda, subio a su carro y se dirigio a casa.

Al llegar a casa tomo un ducha y al salir estaba muy excitada tenia un cita con su nuevo juguete. Se sirvio una copa de vino y empezo a sentirse caliente de nuevo. Saco su nuevo juguete de la caja, todavia podia oler el semen del hombre de la tienda, lo tomo en sus manos y lo dirigio a su vagina, sin usar lubricantes penetro su vagina y de lo excitada que se encontraba el juguete entro sin problemas a su vagina. Empezo a sacarlo y meterlo pero no sentia lo mismo que habia sentido por la tarde. No era lo mismo, la sensacion de un pene pulzante dentro de ella la habia hecho sentir viva, ahora esto se sentia falso, no habia manos que recorieran sus espaldas, que acariciaran sus nalgas. No habia uno labios besando sus pezones. Se levanto decepcionada, no podia creer lo que pasaba. Se recosto en su cama, y lagrimas cubrian su cara. Al fin habia encontrado un placer y ahora ya no sentia igual. Necesitaba un hombre, pero no tenia ni amigas mucho menos amigos. Decidio irse a dormir, durante la hora del lonche al dia siguiente iria a la tienda y buscaria al hombre de hoy en la tarde. No dio cuenta que ni siquiera le habia preguntado su nombre.

Eran aproximadamente las 1:00 de la mañana cuando el telefono sono, ella contesto medio durmida. “Hola amor, mi vuelo de escala en Los Angeles se cancelo hasta mañana podria visitarte?”, dijo un voz al otro lado del telefono. “Linda no esta, anda de viaje. Yo soy Teresa”dijo Teresa un poco molesta que alguien la habia despertado. “Lo siento, soy Juan y soy amigo de Linda. Y caundo visito la ciudad me quedo en su casa. Disculpa que te desperte, yo y mi amigo nos quedaremos en un hotel”, dijo la voz. “Yo le aviso a Linda, buenas noches” y Teresa colgo en telefono. Empezo a caminar hacia el baño cuando la realidad la desperto completamente, que habia hecho, no podia creer un hombre queria quedarse a dormir en su casa y probablemente era un amante de Linda y se habia portado tan mal. Sin saber que hacer se quedo mirando el telefono esperando que sonara otra vez. Por varios minutos estuvo ahi.
De pronto se le ocurrio un dia, marcaria *69 a lo mejor le hablaron de un cellular. Al marcar el telefono sono vor varios minutos sin respuesta, no probablemente hablo de un telefono publico, y decidio colgar. Cuando se diriagia a su cama el telefono sono otra vez, llena de emocion contesto , “Hola”, dijo Teresa. “Disculpa que te moleste otra vez, pero mi telefono indica que alguien hablo de tu casa, Linda esta de vuelta”, dijo Juan. “No yo hable, sabes me senti mal y me gustaria que se quedaran aqui no creo que Linda se enoje, es muy tarde y no podrian encontrar un hotel.”, dijo Teresa sin pensar en lo que estaba haciendo. “Excellente, estaremos ahi en un par de minutos”.
Un sensacion de lujuria corrio por su cuerpo, un hombre venia a su casa.
Se dirigio al baño y vio que vestia su vieja bata. Parecia de 50 años con ella, decidio ir al cuarto de Linda y buscar algo sexy. Recordo aquella bata que Linda vestia el dia que se conocieron. La encontro, era blanca de ceda y como Teresa era mas alta apenas le cubira los muslos. Busco una tanga que fuera on la bata. Encontro un tanga roja con flores amarillas en el frente. De pronto oyo el timbre de la puerta y corrio hacia ella. Al llegar ahi se detuvo un momento, no queria parecer desesperada, como como fingir la verdad. No le importaba sin Juan era guapo o no, solo queria un hombre para volver a sentir lo que habia sentido con el hombre de la tienda. Al abrir la puerta vio a dos hombres, un de aproximadamente 40 años y otro de 35 años. Eran de su edad, guapos, bien vestidos y se veian muy cansados. Los invito a pasar. Ellos entraron sin ni siquiera voltear a verla. “Gracias por dejarnos quedarnos aqui”, dijo uno de ellos.
“Yo soy Juan y el es Armando somos viejos amigos de Linda. No te preocupes ya sabemos donde estan los cuartos”, dijo el mas grande de ellos y se dirijieron hacia un cuarto enseguida del de ella. Entraron y cerraron la puerta. Teresa se sintio mal, ahi estaba semi desnuda y lista para hacer lo que ellos quisieran y ni siquiera le habian hecho un comentario. Derrotada se dirigio a su recamara, sin quitarse la bata se echo en la cama y se quedo dormida.

La alarma sono a la 5 de la mañana como todos los dias, Teresa se levanto y empezo a tomar la ducha. Salio y se empezo a vestir para ir al trabajo. Recordo que iria a visitar al hombre de la tienda y esta vez lo invitaria a venir a su casa en la noche. La idea de pasar toda la noche en los brazos de un hombre desnudo la volvian loca de lujuria. Se vistio y salio de la casa sin acordarse de sus huespedes. Toda la mañana estuvo teniendo fantasias sobre el hombre de la tienda, esta vez si le daria sexo oral. Y en la noche se vestiria sexy y lo harian toda la noche. La hora de lonche llego y se dirigio a la tienda, al entrar no vio a l hombre destras del registro, esta vez habia un hombre ya grande de aproximadamente 60 años de edad. Se dirigio a el, y le pregunto que donde estaba el muchacho de ayer, el
Hombre le informo que el joven solo trabajaba durante la madrugada y que ayer solo habia estado por otra persona habia estado ausente. Teresa regreso a su carro, y penso que no habia forma de volver en la noche, era una zona muy peligrosa para un mujer sola. Volvio al trabajo y el dia se fue muy lento. Al salir de trabajo se dirigio a la casa, iba triste y se sentia muy sola. Cuando llego a la casa se sirvio una copa de vino y se dirigio a tomar una ducha. Tal vez podria ir a un bar y conocer a alguien. Cada vez que tenia una idea se sentia mal, se sentia desesperada. No podia creer que habia llegado al punto de ir a un bar a conocer un hombre. Teresa estaba tan dentro de sus pensamientos que olvido vestirse al salir del baño y se dirigio a la cocina a servirse otra copa de vino.
Al entrar a la cocina se sorprendio al ver a Juan y Armando sentado comiendo. “Hola, nuestro avion se cancelo hasta mañana y nos vamos a quedar otro dia. Bonito cuerpo”, digo Armando con sus ojos mirando los pechos de Teresa. Teresa dijo, “Esta bien”, fue cuando recordo que estaba desnuda. Si primer instinto fue correr hacia el cuarto y ponerse algo. Pero sonrio y dijo, “Te gustan mis pechos”. Armando sin quitar sus ojos del pecho de Teresa dijo, “Me encantan por que no te acercas para verlos de cerca”. Juan con una gran sonrisa en su cara tambien miraba a Teresa. Teresa camino hacia Armando y se sento en sus piernas. Sus bocas se encontraron y sus labios parecian fundirse como lava en un volcan. Armando buscaban los muslos de Teresa on sus manos, Teresa voltio a ver a Juan quien ya se habia sacado el pene y se lo frotaba con su mano. Armando se concentro en el cuello y pechos de Teresa, mientras ella no quitaba la vista de Juan, quien ya desnudo se levanto y camino hacia Teresa que ya empezaba a salivar. Ya cerca de ella empezo a acariciar su espalda con su pene, esto mandaba olas de placer por la espalda de Teresa. Armando se levanto y tomo a Teresa de la cintura y la recosto en la mesa. Juan entendio lo que ocurriria, se fue hacia el otro lado de la mesa donde la cara de Teresa estaba con su boca abierta, Juan coloco su pene en la boca de ella. Teresa tomo el pene de Juan como si fuera un experta, con sus labios aplicaba un poco de presion en la cabeza de su pene mientras su lengua acariciaba al cabeza. Armando tomo las piernas de Teresa en sus manos y de un intento la penetro, el cuerpo de Teresa respondio de inmediato. La vagina de Teresa era estrecha, Armando sintio cada pulgada de las paredes de su vagina. Poco a poco empezo a tomar un ritmo penetrando la vagina de Teresa, que mientras chupa el pene de Juan, que ya duro le cubria toda la boca, con el pene sobre su cara ella usaba sus lengua para incitar los testiculos de Juan. El pene de Juan cubria toda la cara de ella, la lengua de Teresa pasaba por todo su pene, y cuando tenia sus testiculos cerca de su boca tomaba uno en su boca y lo masajeaba suavemente. Su lengua iba esta la base de sus testiculos. Armando estaba subiendo el ritmo de su penetracion, estaba cerca. Sus manos se aferraban de los pechos de Teresa. Sintio como Armando paro y su pene se tenso y de pronto sintio la leche pasar por su pene hacia dentro de su vagina. Su vagina era tan estrecha que podia sentir todas las comvulsiones del pene de Armando. Cuando menos se lo esperaba sintio el semen caliente del pene de Juan caer en su cara, gotas y mas gotas de semen caian en su cara. Juan usaba su pene como si fuera un pala distrubyendo su semen por toda la cara de Teresa. Al abrir los ojos vio a Armando sacar su pene poco a poco de su vagina, estaba duro y lleno de semen y sus jugos lo queria probar. Armando se acerco y lo puso cerca de Teresa quien lo tomo en su boca y empezo a limpiar gota por gota el semen del pene de Armando. Fue cuando sintio las manos de Juan tomarla por las caderas y levantarla hacia el. Juan le pido que se pusiera de rodillas en una silla, sintio como Juan la penetraba por su vagina. Podia sentir cada pulgada de su pene, era un mezcla de placer y dolor. Armando se sento junto a ella y empezo a besarla. Juan puso sus manos en sus caderas y empezo a penetrarla, su ritmo era diferente al de Armando. Con Juan Teresa sentia cada pulgada de su pene, Juan sacaba su pene completamente y lo penetraba de nuevo. Mientras esto pasaba Armando no dejaba de besarla, la sensacion era incredible. Sus lenguas se unian en un baile de lujuria mientras cada pulgada del pene de Juan entraba en su estrecha vagina.
Teresa tuvo su primer orgasmo ahi mismo, com un hombre en su vagina y otro besandola. Armando se levanto y le pidio a Juan que parara. Juan sabia que queria Armando. Se sento en una silla y hizo que Teresa se sentara con su cara frente a el, Teresa se empezo a sentar y la penetracion en esta posicion era incredible. Sentia todo el pene de le dentro de ella, cuando ella iba a empezar a agarrar ritmo, sintio las manos de Armando en sus hombres y el pene de Armando afuerita de su ano. Armando empezo a besar su oido, “No te va a doler”. Decia Armando en su oido mientras besaba sus orejas. Teresa relajo su nalgas y empezo a sentir su pene penetrarla poco a poco. Hasta que lo tenia totalmente dentro de ella, la sensacion de tener dos hombres dentro de ella la llevaron a otro orgasmo. Sus manos se aferraban al cuello de Juan, las manos de Armando acariciaban sus pechos, sus pezones ya doloridos de tantas manos solo respondia con mezclas de placer y dolor. Sintio el pene de Juan tensarse y luego soltar toda su leche dentro de ella, ella mordiendole la oreja le pidio que no sacara su pene todavia. Armando seguia su ritmo penetrarndo su ano.
Armando se movia muy poco pero cada movimiento le mandaba olas de placer a Teresa. Sintio como Armando empezo a soltar su leche dentro de ellas, sus manos agarradas de su cadera. Teresa sabia que ella estaba muy cerca de otro orgasmo, pero sentia que esta era diferente. Les pidio que no se movieran que mantuvieran sus penes dentro de ella, Teresa solo movia sus caderas levemente mandando olas de placer por todo su cuerpo. Empezo a sentirlo cerca su boca se unio con la de Juan y sintio las manos de Armando tomarla de sus caderas. Su cuerpo se tenso y empezo a sentir pequeñas convulsions en su pelvis, el placer que sentio era indescribible. Su cuerpo se puso duro y luego se solto. Su cuerpo empezo a moverse como si un remolino estuviera dentro de ella, lo unico que se oia era los gemidos de placer que provenian de Teresa. El orgasmo duro aproximadamente dos minutos. Los tres cayeron rendidos al suelo.

Dos horas despues ellos se despedian de Teresa, prometiendole que volverian pronto a visitarla. Teresa era otra mujer, en solo una semana habia cambiado tanto. Y este es solo el comienzo penso a si misma. Sonriendo subio a un taxi y se dirigio a su trabajo. Ya iba tarder, pero por primera vez en su vida tenia una buena razon.