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...Atestigua también el autor que los judíos tomaron parte en las
campañas junto al rey Alejandro y después junto a sus sucesores. Él mismo
dice haber asistido a un incidente provocado por un judío durante la
expedición. Lo citaré a continuación. Dice así: "marchando yo hacia
el Mar Rojo, me acompañaba, junto con los jinetes de mi escolta, un judío
llamado Mosolamo, hombre inteligente, vigoroso y reconocido por todos,
griegos y bárbaros, como el mejor arquero. En cierta ocasión, marchaban
muchos soldados por el camino y un adivino consultó los augurios y consideró
conveniente que todos se detuvieran. Entonces este hombre preguntó por qué
se detenían allí. El adivino le mostró un pájaro, diciéndole que si el
ave se detenía allí, convenía que todos se detuvieran; si al levantar el
vuelo iba hacia adelante, les convenía avanzar, pero si iba hacia atrás,
debían desandar el camino. Entonces el judío, en silencio, tendió el
arco, disparó y mató al pájaro. El adivino y algunos otros se
indignaron y le colmaron de maldiciones. "¿Por qué os enfurecéis,
desgraciados?" - les dijo -, Luego, tomando el ave en sus manos,
añadió: "¿Como iba a indicarnos algo sensato sobre nuestro camino este
pájaro que no ha sabido predecir su propia salvación? Pues si hubiera
podido conocer el futuro, no hubiera venido a este lugar por miedo a que el
judío Mosolamo lo matara con una flecha"
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... Los hombres que se distinguen por su inteligencia consideran esto, con
razón, digno de censura y, además, encuentran ridículo estar obligados a
creer que unos dioses sean jóvenes imberbes y otros ancianos barbudos; que se
ocupen de diferentes oficios: que uno sea herrero, otra tejedora, otro
guerrero y luche con los hombres, que otros toquen la cítara o se
diviertan con el arco. (Apolo y Artemis - nota 253) ...
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