Atardecer
Al atardecer,
cuando el sol lanza sus rayos puntados
y la sombra de la tierra
empuja la luz recta,
los peces vuelven al mar.
Hambrientos de alimento.
agradecen con fe de peces
que la luz no sea redonda
y no pueda asir la atmósfera
con sus manos llenas de poder,
bloqueando con su fuerza luminosa,
brillante y permanente,
a todos los planetas y a la tierra,
y a todo lo que no conocemos,
pues al mar no podrían volver
si no se oscurece el cielo.
Los peces y las musarañas se dan cuenta
del peligro de revelar su secreto
heredado de los humanos
para manejo de las fuerzas,
y sólo repiten su tradición
dentro de las aguas
cuando al atardecer se sumergen.
La escriben con sus aletas
ágil y disimuladamente,
y las escrituras afloran,
y el viento las va borrando
con su mensaje de olas,
y como son horas de la noche
la luz no conoce
que puede aumentar su poder.
Autor: Desconocido
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