Enamorada
Inundaba de menta y
de tabaco, con
urgencias,
tu deseo, mi boca.
Penetración
preliminar. Encuentro.
Olor a hembra en
celo.
Mis labios
entreabiertos en cavernas
profundas
misteriosa estancia
de tu tiempo.
El encendido juego
del preludio amoroso
tapizaba de mieles y
humedades
mis internos
caminos palpitantes.
Vaina dilatada y
ardiente
ajustada y vital
despertando el
torrente.
Amoldada a ti de tal
manera
que jamás me
encontré al encontrarte
amoldado a mi de tal
manera
que jamás me
buscaste.
Victoria Ruiz Salado
atrás
índice