Madrecita Norteña

Y pasan los
pastorcitos
que cantan tras la
majada.
Es un diamante de
luz
que besa la piedra
casta
y de plata y oro es
el cáliz
para un rocío de
lágrimas
Y sentado junto al
rio,
recogida en la
plegaria,
como un pétalo
rubí
su corazón se
desangra.
Es una rosa fragante
el dolor de sus
entrañas.
¿Ha de saber mi
changuito
como volar con sus
alas?
Que lo iluminen los
ángeles
por entre las nubes
blancas.
Es seguro que
el buen Dios
me la ayudará a
treparlas.
Rocío y amanecer...
En las perlas de sus
lágrimas.
de la mañana eres
lirio
¡Más blanca que
luz del alba!
Y su plegaria es un
pájaro
que vuela por la
montaña.
¡Los ríos, las
altas cumbres!
¿En los valles y
las quebradas!
Sollozan como su
alma.
Y por la montaña,
un ángel
con dos florecidas
alas
vela por los
pastorcitos
que cantan tras la
majada.
Alba Trazar
atrás
sogioente