El Viento, Mar del Plata

 

Otro mar, más tremendo e inconstante

que éste de yodo y sal que te vigila,

te avasalla con furias de sibila,

te acaricia y te estruja delirante.

 

 

El Viento, Mar del Plata, es el amante

cuyo amor despedaza y aniquila,

porque en sus tempestades no vacila

destrozando tus nervios de diamantes.

 

 

Más tú le desafías. Tu belleza,

de sus déspotas garras surge ilesa.

Y al erguirte feliz cuando él se marcha

 

 

quedas, como el velamen de un navío,

pulquérrima en tu espléndido atavío,

magnífica de estrellas y de escarcha.

 

 

Gladys C. A. Smith

 

Del libro: "Solo el Viento"

 

 

 

              índice general                 índice