Y Fuí al encuentro

 

 

Se oía la respiración de la noche

engastada en el silencio...

sólo un palpitar por instante se percibía.

Así, de pronto se asomó la luna llena

detrás de una negra nube

y fue caminando el cielo

hasta iluminar mi rostro

sobre un blanco muro.

Vibraba la noche,

en vasto universo de señales,

un verdadero jardín...

Mi sombra se detuvo

pequeña y frágil

como mi alma .

La noche azul

se cubrió de sombras,

en un manojo de estrellas

giré mi cuerpo

y fui al encuentro de un amor

casi olvidado...

 

 

        Marta C. Salvador 

 

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