
Genealogía: Tiene su origen genético en el resultado de
cruzar primero el desaparecido Buchón Gorguero con el antiguo Buchón
Marchenero, por entonces denominado Colitejo y después cruzado con el Quebrado
Murciano. De esta hibridación, nace un fenomenal palomo de difícil equilibrio
entre características heredadas muy dispares, compensando formas o extrayendo
las deseadas de cada raza para lograr este extraño y espectacular equilibrio
que tiene básicamente en vuelo este pequeño y maravilloso monstruo de la estética.
Consolidado ese gran compendio en grado, formas y proporciones, nació en
Sevilla, sobre la primera década del siglo xx; el palomo Buchón
Colillano.
Morfología: Palomo buchón, de buche abultado, ovalado o
redondeado y ligeramente colgante, situado en la parte frontal del pecho y
rebasando hacia abajo la altura de la quilla; cuello largo, ancho e inclinado
hacia arriba o hacia atrás en todas las facetas de su comportamiento estético;
cola llana, de lo que recibe su nombre, rico en pluma, erizado,esponjosa y
suave, cuerpo mediano y ancho de pecho; del ojo a las patas, se podría trazar
una línea completamente perpendicular, quedando el pecho adelantado y erizadas
uniformemente las plumas de la nuca. «Colocado en vuelo», posición óptima y
momento crucial que determina su valía, presenta la siguiente imagen: Vuelo
altamente reposado y magestuoso, con la parte anterior del cuerpo algo más
elevada que el resto, proyectando las puntas de las alas hacia adelante, lo que
ocasiona su lentitud y el airoso contoneo que se denomina «estilo de brazos»;
cola totalmente abierta y plana; cabeza alta, mirando su entorno por encima del
cuerpo. Es considerado palomo de «figura o postura» en función de la figura o
posturas peculiares de su constitución morfológica.
Temperamento: Arrogante, de aire altanero y aspecto
orgulloso y desafiante. Tiene buen apego a su palomar y se tiene habitualmente
suelto en celo para la contemplación de sus peculiares formas. No se le exige
grandes distancias en el vuelo, pero si que mantenga el máximo de tiempo su
posición de «colocado», lo que realiza más frecuentemente cerca de sus
dominios o cuando le acompaña una pieza (paloma) desconocida para él.
El enjuiciamiento, como
determinante de su valía, ha de realizarse en certamen de ámbito cerrado, según
el entendimiento de los jueces titulados y especializados de la raza,
conocedores igualmente de las razas matrices que lo integran y sus factores
compensatorios cuyas formas óptimas, se regulan por el presente estándar.
ESTANDAR
Aspecto general: En este
apartado se recoge la puntuación por proporciones o armonía de conjunto, la
determinación del grado máximo de una cualidad heredada sin que esta merme
otra cualidad contrapuesta e igualmente básica y las proporciones de peso y
medidas. El largo ideal oscila entre 25 y 30 centímetros, medición tomada
desde el extremo anterior de la quilla, hasta el final de la cola, la anchura
proporcionada del pecho debe ser la mita de la longitud, el peso debe bascular
entre 410 y 460 gramos.Se utilizan anillas de 9 mm.
Cuello, Cabeza, Pico y Ojo: El cuello en este palomo, es una cualidad
determinante de la raza; debe ser largo, ancho por el espesor y erizado de su
pluma, inclinado hacia atrás junto al tronco y hacia adelante poco antes de la
altura de la nuca, como el cuello del cisne, formando una «S» desde principio
de la cabeza hasta casi mediación de la quilla. Toda esta parte, de amplia
superficie, ha de ser tornasol cayendo por detrás, como una corta melena sobre
el dorso. De los ojos a las patas, debe trazarse una auténtica plomada, con el
pecho adelantado y grifa con uniformidad la pluma de la nuca. La cabeza es de
forma más bien alargada, mediana y ligeramente estrecha; inclinada hacia abajo
con el pico semijunto al buche, por acercamiento del pico hacia el buche, no por
abultamiento de buche hacia el pico. Los Ojos, deben ser de color rojo intenso o
en relación directa con el plumaje, siempre denotando vigor y salud y rodeados
de una estrecha y piqueteada oria, de pigmentación igualmente acorde. El Pico,
es mediano de tamaño y fino principalmente por la punta y algo engatillado: el
color lo determina el plumaje.
Buche y Pico: El buche es voluminoso propiciado por la
esponjosidad de su pluma: lleno, ovalado y ligeramente colgante, situado en la
parte frontal del pecho, sin que su abultamiento afecte al cuello sino
gradualmente menguante desde la altura del lomo hacia arriba. Bajo el pico debe
tener un espacio de más cantidad de pellejo que ocasiona la «papada», cuya
pluma no debe erizar y, desde este punto hacia abajo, tiene apariencia de pelos,
pero sin barbas nada más que por la punta donde tiene unos pequeños moñitos.
A estas fínisimas plumas, de más longitud que las colindantes, se les denomina
«cerdas». Toda la pluma es ancha; por casi todo el cuerpo es larga menos en la
cola y acrecenta esta sensación, el hecho de que las largas y anchas tandas de
plumas de la albardilla que la cubren, le dejan menos parte descubierta.
Colores: Se adimiten todos los colores incluido el
blanco, pero puntuando menos los que denoten avisos parciales de albinismo.
Defectos más destacables: Falto de trapío, escaso de buche o estar este
descolgado o deteriorado o moverlo en forma de péndulo, basicamente al volar;
ser corto de cuello o con malas posturas; tener la cola larga o con inclinación
hacia arriba o hacia abajo; ser de peso excesivo o desproporcionado; albardilla
estrecha, pequeña o mal formada; escaso de alas; no ser plumón o tener la
pluma áspera o mal formada y asentada; arrullar bajo o con la cabeza agachada;
patas cortas o que las flexione hacia abajo al arrullar, ser aleto (alas caídas
más bajas de la cola) y, en general, son defectos cuantos vayan en contra de
las propiedades específicas de la raza.
Son aptos para exposición sólo
aquellos ejemplares que sus buenas cualidades las demuestran en la mano o en el
encierre que por su contextura, también aparente ser bueno en el vuelo.
Otras Consideraciones. Estas, al margen de la puntuación:
No es aconsejable hacerlo volar
en palomar distinto al de su nacimiento ni en compañía de otros palomos de
vuelo rápido, pues por ambas circunstancias, pierde mucho en su buena colocación
en vuelo. Para su mantenimiento equitativo, es aconsejable el trabajo en equipo
entre criadores entendidos y experimentados. El encerrarse exclusivamente en una
estirpe aunque ésta sea buena, a la postre, se cae en la vulgaridad o se vienen
a menos aunque se haya conseguido inicialmente una fijación en los ejemplares.
Es un animal de equilibrio
inestable por ser compensatorio de formas opuestas muy difícil de mantener en
el punto deseado. Son fuerzas de formas genéticas que se destruyen recíprocamente
y, consecuentemente, requieren de continuo la compensación armónica de
proporciones para mantener el equilibrio o mejora y hay que recurrir incluso a
deficiencias estéticas contrarias para su nueva compensación o mejora. No se
trata de falta de fijación de caracteres, es simple y llanamente, que se
requiere saber y perseverancia para mantener en alto la crianza del «Buchón
Colillano».