ORIGEN: Esta raza de palomas es originaria de la región levantina, principalmente en Murcia.

CABEZA: La cabeza es redonda, de frente prominente, o sea no hay una gran relación de continuidad entre la frente y el pico. En general es de tamaño mediano.

El pico es de tamaño mediano, con unas carúnculas nasales poco desarrolladas, en forma de corazón por el extremo más cercano a la frente y acabando en ángulo en el extremo del pico.

El ojo es muy vivo, de color rojo guinda, siendo tambien muy frecuente el color marrón-anaranjado, con un pequeño círculo verde. En los ejemplares blancos es de color negro.

El ribete ocular es fino, acostumbrando ser de color claro pero tambi én es frecuente el color gris- negruzco en las plumas azules.

Es muy típico que el párpado superior est é ligeramente tapado por pequeñas plumas de la cabeza.

Otra característica bastante frecuente, es que posea las típicas tres verrugas debajo del pico que caracterizan a las mayorías de las razas de buchones de nuestro país. Estas deberán ser poco aumentadas de tamaño, de color gris y siendo la central, la más desarrollada y de forma alargada, dirigi éndose por debajo del pico hacia el extremo opuesto. No significa una carencia de raza el que no las posea o solamente tenga la central.

CUELLO: Es largo y tirado hacia atrás, formando un arco por la parte posterior. En el comienzo del cuello hay una serie de plumas "grifas" que lo circundan, siendo más notables por la parte de delante.

El cuello empieza estrecho y va ensanchándose de una manera muy notable. Este debe ser lo más tirado hacia atrás posible.

Las plumas del cuello, son muy sueltas y finas, dirigidas hacia los lados, llegando cubrir los hombros.

El buche, es "colgón" y muy desarrollado, en forma de pera, redondeado por la parte inferior, pero nunca debiendo tocar el suelo, ya que sino se rompen las plumas de esta zona, quedando una zona calva de plumas.

El conjunto cuello- buche, llamado "delantera", ha de ser muy desarrollado, ya que es una de las características fundamentales de la raza.

Cuando el ejemplar está tranquilo, el cuello debe casi descansar en la espalda. Otra característica de algunos ejemplares, es que tienen el cuello ligeramente "temblón", de manera similar a los alicantinos.

CUERPO: En conjunto es un animal de tamaño mediano, tirando a pequeño, es de aspecto corto y ancho, con una notable altura, debido a que es muy "levantado" de patas.

La espalda es ligeramente arqueada, acabando en una rabadilla o "albardilla" ancha y plumosa.

Las patas, son desnudas, altas y fuertes, dejándose ver los "codillos", separadas del cuerpo, o sea, no están escondidas por las plumas del vientre, como en otras razas de buchones.

En general, el aspecto es de un triángulo, formado por la cabeza, el extremo del buche y la cola.

PLUMAJE: En general es un palomo, de pluma suelta y sedosa, pero la pluma debe ser fuerte.

La pluma del buche, es la más suelta y "grifa", seguida por la del vientre.

Las alas son medianas, apoyadas sobre la cola y llegando casi al extremo de la misma.

La cola es otra de las características fundamentales de la raza. Esta debe ser corta y de rabadilla muy pluma y debe llegar lo máximo posible al extremo de la cola. Por debajo de la cola tiene una gran cantidad de plumas, que parece que aguanten la cola, apreciándose a simple vista.

En posición normal, la cola permanece paralela al suelo. Al caminar la levanta un poco más.

COLORES: Todos los colores, son posibles, pero son muy frecuentes, los azules, negros, blancos y pintados, tambi én son muy frecuentes los baberos y aliblancos.

CARACTERISTICAS EN EL VUELO: Es un palomo muy ligero y muy volador, siempre y cuando no se haya destinado a la cría, ya que son muy propicios a los "embuchamientos", impidi éndoles el vuelo.

Su vuelo está lleno de matices, adoptando figuras y posturas durante el mismo. Cuando sale, lo hace verticalmente hacia arriba, con un movimiento muy rápido de las alas y con grandes convulsiones del cuerpo, tirando la cabeza hacia atrás lo máximo posible y levantando la cola para arriba, durante el vuelo realiza las denominadas "posturas", que es el hecho de tirar la cabeza hacia atrás, dando el aspecto de quebrarse, por eso tambi én se les ha llamado palomos "quebrados". La cola la levanta ligeramente y la arquea por los extremos, como una teja invertida, las alas las mueve rápidamente denominándose "juego de braceo". El buche en la salida, no lo descuelga, llevándolo encima del pecho, lo mismo sucede cuando realiza las "posturas". En el vuelo tranquilo, el buche es "colgón" y en forma de pera, por eso tambi én se les llama palomos "colgueros".

En ocasiones al hacer las posturas se quedan prácticamente parados en el aire, moviendo las alas muy rápidamente, como si fueran "colibríes".

Cuando encuentra una "pieza" durante el vuelo, se quiebra lo máximo posible, como si quisiera exhibirse ante la "pieza". Cuando sigue a la "pieza" vuela más "fino", o sea, no saca tanto buche, ni se quiebra tanto a continuación, al adelantar a la "pieza", hace la "postura".

A esta raza de palomos les gusta volar muy altos y por separado de los demás palomos, subiendo hacia las nubes.

MANERA DE ARRULLAR Y CELO: Esta raza de palomos tiene bastante celo, pero la mayoría de los colombicultores dicen que son palomos "serios" esto quiere decir, qu é son buenos palomos ladrones, pero no son tan activos como otras razas de buchones, o sea, por el palomar no acostumbran a "trastear" mucho, sino que su principal manifestación del celo es durante el vuelo y por fuera del palomar, haciendo viajes continuamente y seguidamente "encerrar".

La manera de arrullar, tambi én es muy peculiar, al arrullar debe mantener la cabeza alzada lo máximo posible, "grifándose" las plumas del cuello, de manera similar a los palomos alicantinos.

Al acercarse a la hembra, da unos pequeños saltos, tocándola ligeramente con el buche, pero nunca la debe picar.

La cola cuando arrulla, la levanta un poco, bajando la cabeza lo menos posible y descolgando el buche.

DEFECTOS PRINCIPALES:

.        Cola durante el vuelo excesivamente "remangada".  

José Antonín Cuatrecasas