CABEZA: La cabeza en ambos sexos (macho/ hembra) debe mostrar una formación craneana vigorosa y razonablemente ancha vista desde su parte superior; observada de perfil deberá tener una chatura aceptable en su contorno craneano sin que aparezca deforme o mal formada en su parte posterior y debe tener una caída delicada hasta el nacimiento del cuello, la carúncula debe ser bien volcada hacia abajo acompañada de un pico fuerte y grueso que tendrá más valor cuando la paloma lo lleva bien pegado a su cuello al caminar o al mostrarse, se tomará como algo apreciable el color de ojos que deben ser claros en la medida de lo posible.

CUELLO: El cuello debe ser esbelto y con un largo acorde con el conjunto del animal mostrando una forma abastonada en su unión con la cabeza y debe ser prolijo, o sea, con plumas apretadas en su nacimiento en la parte dorsal, de frente debe mostrar una línea recta de ambos lados, o sea, un paralelismo perfecto hasta su nacimiento en su parte frontal.

FRENTE: Se entiende por frente en conjunto formado por cabeza, cuello y pecho del animal conjuntamente con un buche bien planchado cuando la paloma se encuentra parada o al caminar y dejando ver en ambos lados el perfil de las alas.

PATAS: Estas deben ser fuertes y bien estructuradas con un grosor aceptable bien limpias de plumas o sea mostrándose en forma completa en su nacimiento en la parte ventral con una ligera curvatura en la unión del tarso con el metatarso con dedos derechos y sin deformaciones en sus coyunturas.

LOMO O DORSO: Se verá con preferencia que el dorso del animal presente una forma aplanada y siendo ligeramente cóncava en el nacimiento de las alas, asimismo no debe tener hasta su terminación, en el comienzo de la cola ninguna deformación o bulto en la rabadilla.

COLA: Esta debe estar perfectamente plegada cuando la paloma se encuentra en posición estática, mostrando un grosor de aproximadamente una pluma y media. Se apreciará que el ave la muestre siempre en una posición elevada en su final en relación a su nacimiento en la rabadilla, al volar mostrará un buen brinque, o sea, con una ondulación hacia arriba en sus dos partes laterales. Debe tener una largo aceptable, en lo posible, no sobresalir más de un dedo de la terminación de las alas.

BUCHE: El buche varía en sus formas, mostrando generalmente dos tendencias a saber: acuchillado, o sea, se muestra en forma de filo desde su nacimiento debajo del pico inferior, hasta su nacimiento en la parte ventral. Este tipo de buche se presenta más rústico o más duro que el buche planchado, y más pegado al pecho del ave, lo que le da una mayor finura y delicadeza a la paloma con dichas características, sobre todo si se logra mantener al ejemplar con el buche entero y sin costuras o ataduras antiestéticas que afean al animal.

CORTE: Se tendrá en consideración la armonía que existe entre el ancho y el largo del ave en su totalidad, lo que hace ver una especie de triángulo imaginario que embellece el porte del animal.

HECHURA: Se tendrá en cuenta el conjunto de todas las partes que forman la paloma, es decir, cabeza, cuello, corte, etc. Y que determinará a los ojos del jurado cual es el animal que merece ser premiado.

CONCEPTOS GENERALES: Se tendrá en cuenta en dichas juras el porte que presente el ave estando en una posición estática y luego en el trabajo o la seducción; no perder su línea de belleza, o sea, se observará que no baje en demasía su cabeza al arrullar, no levante las plumas del lomo, no meta su cola debajo de las patas, no arrastre sus alas por debajo de la cola, por el contrario debe caminar con buena alzada y un buen timbrado de cuello con la cola en la posición ya mencionada con una inclinación hacia arriba y sin desarmarse en forma grosera al arrullar o al moverse por el tablado de la jura.