ESTANDARD DEL PALOMO
VALENCIANO DE RAZA ANTIGUA O GORGUERO DE LINARES
Vamos a tratar de explicar lo más
exactamente posible las generalidades más acusadas del palomo de nuestra
tierra, palomo al que en Jaén y su provincia siempre se le ha conocido por el
“Valenciano de raza antigua ó gorguero”
Su tamaño no es
muy grande, pero tampoco es pequeño. En sus primeros meses de vida da la
sensación de ser algo largo de cuerpo, con el cuello largo y derecho, acusando
algunos ejemplares las patas demasiado altas.
No obstante,
nuestra raza tiene la peculiar característica de que, al venir a alcanzar la
segunda o tercera muda, su aspecto, que anteriormente decíamos, cambia
considerablemente y favorablemente en todos
sus aspectos. Su cabeza, que en los primeros meses más bien era larga y
algo fina, sus carúnculas (rosetas), su cuerpo y en general todo su conjunto,
engorda o ensancha considerablemente, tomando una nueva apariencia completamente
distinta a la de sus primeros meses de vida, no dando nunca la impresión de ser
muy largo ni desproporcionado.
Solemos decir que
el pichón que tiene las rosetas como dos pinceladas, jamás le crecerán. Por
el contrario, el pichón que las tiene como las describimos anteriormente y,
como solemos decir, “con buena base” para que puedan crecerle, en el
transcurso del tiempo se le abultan y rizan considerablemente, viniendo a formar
un conjunto muy armonioso con la cabeza y dándole a ésta más redondez y
acarneramiento. Es vigoroso con las hembras y jamás picoso, y también
inteligente y muy volador, creciéndose considerablemente de tamaño en el aire.
Suele vivir de 10 a 14 años, estando en plenitud de celo y vuelo desde los ocho
meses hasta los cinco o seis años, si antes no se le ha dejado criar a pico,
pues como en todo, con el tiempo también le aumenta el buche y más aún si se
le ha dejado criar a pico, lo que puede dar lugar a que el buche se le
descuelgue demasiado, perdiendo toda su estética y vigor, teniendo que terminar
por cortarle el buche.
El ojo y sobre
todo el vuelo definen nuestra raza. El primero deberá ser rojo brillante en los
azules, negros, mulatos y colores más afines a éstos; en los de pluma clara,
tales como jazmines, barquillos y sus ramas diferentes (rosados, cenizos,
perlas, bayos, etc.), deberá ser rosa anaranjado, nunca amarillo o, como
solemos decir por esta tierra, ojo color sardina enlatada.
En lo referente al
vuelo, deberá ser acompasado, prefiriendo siempre en el aire al palomo que tire
los vuelos en forma de remos. Tanto parado como en el aire, suelta buche o
delantera; nunca deberá ser exagerado, ya que daría lugar a que se balanceara
en forma de péndulo, cosa inadmisible en nuestros palomos, como tampoco lo debe
llevar subido o hinchado y que le forme paperas (expresión nuestra) a los lados
del cuello. En el aire puede descolgarlo en forma de pera o con la misma anchura
y, descolgado, que se le pueda ver en una posición normal y arrullándole a una
hembra. Lo más característico y peculiar de nuestros palomos en el aire, es
que, al encontrarse con una hembra y acompañarla, suelen levantar el cuello,
hinchando el morrillo por detrás de éste y les tiembla ligeramente; igualmente
abarquillan más la cola en los que la vuelven y les hace abrirla más a los
llanos.
La mayoría de
nuestros palomos vuelven las puntas de la cola o extremos hacia arriba, algunos
con exceso. Nunca despreciamos los palomos que, acusando las características en
el vuelo antes mencionadas, sean llanos de cola.
CABEZA:
Fuerte, no muy
ancha en su parte superior, pero sí acarnerada; con las rosetas en su primera
edad largas, lisas, hacia arriba y en forma de dos triángulos, las cuales, con
la edad del palomo, van aumentando considerablemente.
PICO:
En su primera edad
da la sensación de ser más bien largo , pero nunca deberá ser ni fino ni
recto (sable), tampoco deberá tenerlo en forma de lorito. Una vez que nuestro
palomo va alcanzando su madurez y se le van abultando las rosetas, desaparece la
largura que anteriormente indicábamos que tenía en su primera edad. A algunos
ejemplares les salen una, dos o tres verrugas; tampoco consideramos defecto que
no las tenga.
OJO:
Salvo en las
excepciones que anteriormente se indican de los palomos de pluma clara, deberán
ser rojos brillantes, cuanto más intensos mucho mejor.
CERCO DE LO OJOS:
Membrana fina y
saliente, color gris en los azules y color betún en los negros; rojo o rosado
en las demás tonalidades. Con la edad les va aumentando considerablemente el
tamaño a todo alrededor del ojo, pero siempre deberá ser más abultado y
saliente en la parte delantera (cerco delantero).
CUELLO:
Recio, esbelto, en
posición normal estirado y largo, con tirilla o membrana que viene a nacerle en
la base del pico inferior; en la mayoría de los casos esta membrana o tirilla
le continúa hasta abajo formando un poco de pliegue, dando la sensación de
partir el buche en dos mitades. No se considera defecto el que no lo tenga, pero
es muy aconsejable a la hora de puntuar.
BUCHE:
Unos en forma de
pera y no muy grande. Preferible el palomo de pecho ancho. Cuando éste está
parado y arrullando, no deberá pisarse el buche, aunque sí será descolgado y
nunca exagerado para que armonice con el resto del cuerpo y no le impida ser
ligero en el aire. Las plumas del pecho o buche deberán ser brillantes,
llegando a cubrir por la parte de abajo la quilla del palomo y, por los lados,
los codillos de las alas.
PATAS:
Rojas, robustas,
sin ser calzadas ni tener escamas; levemente largas o altas y enseñando la
mitad del muslo.
PLUMAS:
Pegadas al cuerpo,
brillantes, sanas y admitimos cualquier variedad de color, azules (moteados o
franciscanos, porcelanos y barrados), negros (cuervos o de brillo y canarios),
azules, aletos, corbatos (babéricos), negros en igual tonalidad, atigrados,
jazmines, barquillos, cenizos y toda la gama de colores claros.
TRAPIO:
El trapio es muy
importante, pues aunque nuestros palomos sean mejores en el vuelo que parados,
tienen una línea muy armoniosa en todos sus
movimientos.
DEFECTOS Y
PENALIDADES:
Ojo amarillo
(color sardina); cabeza en forma redonda o de nuez; la cabeza no presentará
hachazo entre las rosetas y cráneo; volar chepado o con albardilla; largo de
presencia; buche alto o paperoso; pico en forma de sable o lorito.
CLASIFICACION POR PUNTOS
CABEZA...........................................................................................10
puntos
PICO................................................................................................10
puntos
TIRILLA...........................................................................................15
puntos
BUCHE.............................................................................................15
puntos
RIBETE DEL
OJO.............................................................................10
puntos
CARUNCULAS O
ROSETAS.............................................................10 puntos
CUERPO Y
CONJUNTO....................................................................10
puntos
PATAS.............................................................................................10
puntos
CALIDAD DE
PLUMA.......................................................................10
puntos
La raza buena se
incrementa más que nada por las hembras. La conservación y cuidado de las
mismas es tarea primordial de todo buen aficionado.
Sociedad Colombófila de Linares
F.E.D.C. Linares (Jaén)