LAS TERAPIAS CON DELFINES

La delfinoterapia o terapia con delfines se ha convertido en un negocio lucrativo en los últimos años y representa una seria amenaza para el bienestar de los delfines, ya que produce nuevas capturas, tráfico y crianza en cautiverio de delfines en todo el mundo. Además se aprovecha de padres desesperados que inmediatamente pagan grandes sumas de dinero para otorgarles a sus hijos enfermos o discapacitados lo que la industria del cautiverio llama "una experiencia realizadora".

No existe evidencia científica que pueda confirmar que pasar un tiempo en un estanque o marina cercada con delfines tenga un efecto curativo en personas enfermas o discapacitadas.

Cuando se considera si es aceptable utilizar delfines para curar personas, se debe tener en cuenta lo siguiente: los delfines son mamíferos marinos salvajes, sociales y muy inteligentes. La vastedad y la diversidad biológica del mar abierto, donde los delfines y las ballenas se desarrollaron hace más de 50 millones de años, no puede ser reproducida en un estanque o corral marino. Consecuentemente, el complejo repertorio de comportamientos de los delfines no puede ser adaptado en cautiverio. Basándonos en los conocimientos que se tienen hoy día sobre la sofisticada fisiología y el gran desarrollo del sentido emocional de los delfines, se debe concluir que confinar delfines y ballenas en pequeños espacios, inevitablemente genera stress en los animales.

No sorprende que delfines utilizados en programas de nado hayan demostrado comportamientos agresivos bajo las estresantes condiciones del confinamiento y la forzada interacción con las personas. Estos comportamientos han tenido como resultado serias heridas en nadadores. Estas heridas incluyen laceraciones, daños internos, mordidas, huesos rotos y shock. De hecho, esta es una de las razones por las que la serie de televisión Flipper tuvo que concluir. Se volvió muy peligroso para los actores estar en el agua con los delfines. Un animal frustrado de semejante tamaño puede ocasionar serias heridas en un ser humano.

El debate de utilizar delfines para obtener experiencias recomfortantes no es tanto científico sino ético: es inherentemente hipócrita capturar y confinar delfines --destruyendo su calidad de vida-para realzar la nuestra.

Escrito por Helene O´Barry -Dolphin Project

Traducido bajo autorización por Facundo Moyano


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