¿Libres o
cautivos?

Entre
la gran variedad de delfines que son mantenidos en cautiverio, muchos de ellos
son delfines nariz de botella (Tursiops truncatus) y las siguientes
comparaciones se aplican a ellos
1.
En la naturaleza... los
delfines pueden moverse con total libertad. Su piel y sus cuerpos están
adaptados para viajar a grandes velocidades, y en constante movimiento, llegando
a recorrer varios kilómetros por día. Pueden mantener la respiración bajo el
agua durante 20 minutos y pueden sumergirse a profundidades cercanas a los 500
metros.
En cautiverio... su movimiento está limitado al tamaño del estanque. Sólo pueden nadar uno cuantos metros antes de chocarse con alguna de sus paredes. Por estas razones, los delfines cautivos tienden a nadar en círculos y flotar inmóviles en la superficie.
2.
En la naturaleza... los delfines pasan su vida en compañía de ejemplares del mismo tipo, formando grandes grupos altamente organizados llamados, manadas. Algunas manadas consisten de hembras con sus crías, otras de juveniles, los cuales, suelen abandonar las manadas de sus madres al alcanzar la madurez y forman las propias. Los delfines son criaturas muy inteligentes y especialmente sociables. Pertenecer a una manada es muy importante para ellos, ya que, es donde encuentran seguridad, amor y compañerismo. Las manadas se mantienen unidas durante largos años.
En cautiverio... los delfines son separados de su manada para siempre. A partir de su captura, los lazos sociales que durante tanto tiempo fueron muy estrechos, se rompen abruptamente. La mayoría de los delfines son capturados utilizando una red. Este procedimiento es extremadamente violento, no sólo para el animal atrapado, sino también para el resto de la manada que experimenta la repentina y permanente pérdida de un miembro del grupo.
3.
En la naturaleza... la relación más íntima que tiene los delfines libres se da entre una madre y su cría. Estos nadan muy próximos el uno del otro, en una relación caracterizada por un profundo afecto. Algunos delfines se mantienen junto a su madre durante 5 años.
En cautiverio... usted se encontrará con delfines que fueron arrancados de su madre y manada a edades muy tempranas. Estos animales jamás volverán a encontrarse con ellos.
4.
En la naturaleza... los delfines viven en agua
salada.
En cautiverio... los delfines son confinados en estanques que contienen agua artificialmente salada mediante el uso de químicos.
5.
En la naturaleza... los delfines utilizan su sonar (ecolocalización) para identificar e investigar corales, peces, predadores y otros delfines. Este sentido tiene la misma importancia para los delfines como lo tiene la vista para los humanos, ya que les sirve para orientarse.
En cautiverio... los
delfines deben restringir el uso del sonar. No pueden utilizarlo para capturar
peces vivos, ya que son alimentados con peces muertos en forma de recompensas.
Tampoco puede utilizarlo para explorar las profundidades del mundo submarino ya
que no existe tal cosa en los estanques de hormigón donde se los mantiene
cautivos. Por otro lado, el eco que producen las ecolocalizaciones al chocar
contra las paredes del estanque, aturde a los propios delfines que las producen,
atormentándolos. Privar a estos animales de utilizar este complejo sentido es
uno de los aspectos más dañinos del cautiverio. Es similar a obligar a una
persona a que use una venda sobre sus ojos por el resto de su vida.
6.
En la naturaleza... los delfines libres pasan muchas horas buscando y cazando pescado en forma cooperativa. Cuando pescan, los delfines sueltan sus instintos naturales, pueden utilizar su velocidad, su inteligencia, su sistema de sonar y la habilidad para comunicarse y cooperar con sus compañeros.
En cautiverio... los delfines comen peces muertos y son alimentados de la mano. No sólo no desarrollan la capacidad de capturar presas vivas, sino que, los que ya la tienen, la terminan perdiendo.
7.
En la naturaleza... la
madre le enseña a su cría todo lo que debe saber: cómo utilizar el sonar, cómo
evitar los predadores, dónde buscar comida, y cómo capturar peces. Otros
comportamientos que aprenden los delfines mediante la imitación de sus congéneres
son el buceo, saltar, remontar las olas, y comunicarse.
En cautiverio... los
delfines son entrenados para realizar actos de circo con el objetivo de llevar a
cabo espectáculos con estos animales. Los delfines dependen completamente de
sus entrenadores para poder alimentarse. Esto otorga al entrenador un poder
absoluto sobre los delfines.
Los entrenadores enseñan a los delfines que cada vez que realizan un truco
correctamente, recibirán alimento. Mediante este sistema de recompensas, los
delfines son entrenados para que naden sobre sus colas, mojen a la audiencia y
ensayen grandes saltos. El entrenamiento tiene un efecto muy nocivo para los
delfines. Mientras aprenden a realizar actividades antinaturales (esto es, que
en estado salvaje no ejecutarían) como saltar a través de aros y jugar con
pelotas, van olvidando sus comportamientos naturales.
8.
En libertad... los delfines viven en un ambiente muy rico. Pueden disfrutar de las mareas, y las corrientes. A lo largo del día, escuchan diferentes sonidos, como las olas que rompen contra la costa, y los silbidos y clicks de sus compañeros. Estos sonidos y comportamientos del océano, son un aspecto esencial de la vida de los delfines.
En cautiverio... los
delfines son mantenidos en acuarios, parques de diversiones, hoteles, centros
comerciales, y espectáculos ambulantes.
En Suiza, existen delfines cautivos en una discotheque. Estos animales cautivos
jamás volverán a disfrutar de los elementos básicos de la naturaleza como la
lluvia, el agua de mar y capturar presas vivos. Los únicos sonidos que escucharán
serán los ruidos extraños producidos por los generadores, las bombas de agua,
la música, los entrenadores y el público. Estos delfines deben realizar varios
shows por día, lejos de sus familias y manada, sin motivaciones y privados de
la libertad.
9.
En la naturaleza... la única frontera que tienen los delfines es donde el mar se encuentra con la costa.
En cautiverio... encontrará delfines instalados en pequeños corrales marinos, por ejemplo en Florida, Estados Unidos. Son atracción a lo largo de la costa, como en el Dolphin Research Center, Dolphins Plus, Dolphin Connection, Dolphin Cove y Theater of the Sea. Se encuentran en condiciones un poco mejores que los delfines en estanques porque por lo menos tienen agua de mar. Pero estos delfines también son privados de moverse libremente. Tienen que realizar varios shows por día y cuentan con poco espacio, lejos de su grupo, sin nada para explorar.
Escrito por Helene O´Barry -Dolphin Project
Traducido bajo autorización por Facundo Moyano