Cornudos célebres
En la antigüedad los reyes o jefes de las tribus solían utilizar un casco con cuernos como símbolo de su poder (e incluso la palabra "corona" parece derivar de la palabra "cuerno"). Al parecer, esta costumbre de "andar coronado con cuernos" pertenecería originalmente a ciertos pueblos pastores, quienes asociaban la figura del toro o cualquier animal cornudo al "macho dominante". Es decir, para nuestros antepasados no era ninguna deshonra ser cornudo sino que, muy por el contrario, era todo un honor. Aquí exponemos dos casos muy interesantes: La historia cuenta que Naram Sin (nieto de Sargón el Grande) se convenció a sí mismo de que era un dios y consideró que era oportuno representarse como tal. Así surgió la estela que vemos a la izquierda, siendo Naram Sin el individuo que está en el centro de la escena, quien lleva puesto, un casco puntiagudo con cuernos. Nótese el tamaño descomunal de su cuerpo en relación con los demás. Cualquiera diría, a primera vista, que se trata de un vikingo, pero no parece muy probable que éstos viajasen desde el norte de Europa hasta Mesopotamia en fechas tan remotas... Otro detalle interesante es que todos los presentes se postran ante él y ante... ¿dos soles? en señal de clara adoración. En el segundo caso nos encontramos con un dios cornudo que luce un traje extremadamente ajustado de "laminillas" o "escamas" con importante cinturón. No queda claro si el traje llega hasta la rodilla o tiene puestas unas botas largas brillantes. El individuo demuestra una actitud de gran valentía al sostener en su mano una serpiente... En la otra mano lleva algo que parece una pulsera o collar similar al que tiene colocado alrededor de su cuello. Este dios celta resulta ser un personaje muy curioso... Un mito muy difundido en la antigua Mesopotamia y alrededores era el de la pareja divina, los dioses de la fertilidad: Inanna y Dumuzi para los sumerios, Ishtar y Tammuz en Babilonia, Astarté y Adonis para los fenicios, Afrodita y Adonis para los griegos. Hay quien sospecha que la historia de Adán y Eva también constituye una variación de este mito, pero esta hipótesis no es del todo convincente. En honor de estos dioses de la fertilidad se realizaban unas fiestas (que eran orgías en realidad) donde el varón y la mujer que representaban al dios y la diosa respectivamente sostenían, dentro del templo y a la vista de todos, "el sexo divino" o "sexo sagrado". La parte más interesante de esta historia la llevan los fenicios. El dios, Adonis, era, lógicamente, representado con cuerpo de hombre y cuernos en la cabeza en su carácter de macho fecundante... ¿No les recuerda a nadie esa figura antropomorfa con cuernos en la cabeza...? Una ayudita: a veces venía con tridente incluido... Estas fiestas en honor de Adonis se llamaban, obviamente, Adonías. Por otra parte, los judíos, vecinos de los fenicios, llamaban (y llaman todavía) a su dios Adonay, que significa "señor". ¡Ah, bueno, de lo que nos venimos a enterar! La Biblia repite constantemente que el rey David siempre fue fiel a su dios, Adonay; es decir, jamás adoró a ningún "dios pagano". Pero resulta ser que David llamó a uno de sus hijos Adonías, como la fiesta "pagana" en honor de Adonis... Este Adonías era el mismo que, según se lee en 1 Reyes 1, 50: "...temiendo de Salomón, se levantó y fue al tabernáculo de Yavé a agarrarse de los cuernos del altar". Parece ser que los cuernos, de alguna forma, lo hacían sentir protegido... En fin, no queda más remedio que pensar que Adonis y Adonay (Yavé) son el mismo dios... ¿Y la diosa? Ya hablaremos de ella... |