La Virgen del Motor de Hidrógeno

Lourdes, Francia, 1858. Una niña de catorce años llamada Bernadette camina cerca de una gruta cuando una mujer de radiante belleza la intercepta y le indica con absoluta precisión el sitio donde debe cavar un pozo para obtener agua. No muy lejos de allí y casi sesenta años después, otra hermosa y resplandeciente señora sale al encuentro de tres pastorcillos en las cercanías de un pozo de agua en Fátima, Portugal. Retrocediendo en el tiempo, poco después de la conquista de América, en el siglo XVI, otra dama de las mismas características hizo otro tanto con el indio Juan Diego en las cercanías del monte Tepeyac en México. A partir de allí, las viejas y repetitivas historias de las apariciones de la Virgen y las aguas milagrosas (Virgen de Lourdes, Virgen de Fátima y Virgen de Guadalupe).

Más cerca de nosotros, en tiempo y espacio, contamos con el relato de un grupo de bailarinas que ensayaban su rutina en el jardín del Museo de Arte Hispanoamericano "Isaac Fernández Blanco" de Buenos Aires. El caso es bien conocido en Argentina, pero se lo asignó a la categoría "fantasmas" en lugar de la categoría "vírgenes". Una de las bailarinas, aterrorizada, vio a "un ser alto y blanco" suspendido sobre la fuente del jardín el cual, ante el alboroto desatado, decidió retirarse haciéndose invisible. Más al norte, en Colombia, la gente de los pueblos apartados habla de la temible Marimonda o "madre del monte", diosa justiciera cuya aparición es siempre anunciada por una señal precisa: la sequedad del cauce de los arroyos...

En otro de nuestros artículos (ver La concha misteriosa) ya habíamos comenzado a hablar de la permanente y extraña conexión entre estas "señoras" y el agua. A primera vista, se podría pensar que estas auténticas náyades deben ser gente muy pulcra, pero nosotros creemos que debe haber algo más... ¿Conocen la más nueva (para nosotros los humanos) y revolucionaria forma de utilización de la energía, barata y no contaminante? ¿No? Entonces les presento el motor de hidrógeno...

Pasos para obtener energía del hidrógeno (caso de una sonda espacial)

PASO 1 (fase diurna): A través de un panel solar se captura energía de la luz del sol, con la cual se produce una corriente eléctrica que alimenta a una celda donde se produce la electrólisis. La electrólisis es un proceso por el cual una sustancia se descompone gracias a la acción de una corriente eléctrica dando lugar a la formación de nuevas sustancias. En nuestro caso la sustancia original es agua líquida (H2O: una molécula de agua está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno) y, luego de la electrólisis, obtenemos oxígeno gaseoso (sustancia formada por dos átomos de oxígeno) e hidrógeno gaseoso (sustancia formada por dos átomos de hidrógeno) en forma separada. ¡Cuidado! No se debe confundir al átomo de oxígeno con la sustancia oxígeno. Lo mismo para el hidrógeno. Omitiendo detalles, la reacción simplificada sería:

2 H2O (agua líquida) ––– electrólisis –––> O2 (oxígeno gaseoso) + 2 H2 (hidrógeno gaseoso)

PASO 2 (fase nocturna): De este modo hemos logrado almacenar energía en forma química, de la cual nos serviremos cuando ya no dispongamos de la radiación solar para alimentar nuestro motor. ¿Cómo utilizarla? A través de una pila. Al conectarse los electrodos gaseosos de oxígeno e hidrógeno se inicia espontáneamente la reacción inversa, que produce corriente eléctrica (que usamos para alimentar el motor) y "convierte" nuevamente el hidrógeno y oxígeno que estaban separados en agua.

O2 (oxígeno gaseoso) + 2 H2 (hidrógeno gaseoso) –––> 2 H2O (agua líquida)

PASO 3: Cuando sale el sol, se repite el paso 1 y luego el 2 y así cíclicamente.

Como puede verse, esta forma de utilización de la energía es absolutamente ecológica y gratuita (porque agua se consigue en cualquier lado). En los motores a base de hidrógeno que ya se están comenzando a producir industrialmente el agua resultante de la reacción es desechada, en lugar de volver a ingresar al circuito. Es decir, estos circuitos sólo contemplan el paso 2 de los antes citados, porque los expertos afirman que el tema de la electrólisis es muy complejo como para que cualquiera tenga una celda electrolítica acoplada a un panel solar para producir su propio hidrógeno. Por lo tanto se hace necesario a los usuarios de estos motores adquirir en los comercios del ramo el combustible hidrógeno...

Nuestros amigos del más allá, evidentemente, no tienen estos "problemas comerciales" que nos aquejan, y cuentan en sus vehículos con el equipamiento completo... ¿Será por eso que las apariciones de estos seres en busca de agua casi siempre tienen lugar a la hora del crepúsculo, cuando queda muy poco tiempo de luz solar...?

Estampita de la Virgen del Motor de Hidrógeno ;–) por Xoquia