
Mariposas multicolores,
cubren el polvo del día,
la oscuridad de la noche,
se tapiza con bichitos de luz.
En soledad alegre o tiempo desvanecido,
se desvela la niña, pensando en su amor.
Y así...
en burbujas de acordes
o en ébano de alcurnia,
sobre la alfombra tendida,
bosqueja su fresca ilusión,
mientras afuera se mecen los palmares,
los grillos plateados
decoran la nostálgica noche
y sobre el agua, se miran coquetas:
las tintineantes estrellas diamantinas.

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