Ya estabas aquí
antes de entrar.
Y cuando salgas,
no sabrás que te quedas.
Anónimo del 1200


 
Ahi está, inmóvil como estático reloj
sin agujas y de números ausente.
Su alma tambalea pero aún late,
renaciendo entre penas y dolores.

Perdida la mirada entre la espesa bruma
en un atardecer de lluvia y con nostalgia.
Ideas que fluyen, infinitos destellos ocres
iluminan su mirada triste, ansiosa de luz.

Es el intervalo entre dos momentos:
Una fuerza la impulsa al cambio.
El pasado se diluye y va surgiendo
avasallante el futuro con latir de soles.

Disipada la bruma, sus ideas aclara
y con resueltos pasos la marcha reinicia.
 
¡ Ahora a Vivir !