Es dentro de las instituciones donde se entrelaza lo social y lo individual
y donde se vinculan la macropolítica y la rnicropolítica.
La esfera de la macropolítica tiene que ver no sólo con las políticas
educativas sino con las políticas en general y con
las megatendencias a nivel nacional, regional y mundial (los
cambios tecnológicos y el rápido avance de las comunicaciones a
nivel masivo, la tendencia a la globalización e integración y el
encapsulamiento de ciertos sectores sumidos a su realidad más próxima,
el incremento de la desocupación y la consecuente marginalidad social
que tienen su impacto en el ámbito educativo). En lo que respecta
a las políticas educativas debemos considerar: las tendencias a
la descentralización y desregulación de los sistemas, el deterioro
en la calidad que atraviesa la educación, demandas culturales actuales,
capacitación y preparación (sobre todo, tecnológica) para la entrada
al mundo laboral, las nuevas teorías sobre aprendizaje-enseñanza,
etc.
La micropolítica tiene que ver con las estrategias que se
plantean en la escuela,
el accionar institucional para responder a las demandas de la
sociedad (la sociedad global y la comunidad en particular) y que
deben ser resignificadas y con los objetivos que le son específicos.
La micropolítica escolar está referida a la organización y utilización
de todo tipo de recursos desde lo técnico-pedagógico,
los recursos humanos y materiales etc, construcción de viabilidades,
la determinación de metas y objetivos... En lo micro se materializan
las demandas y la participación de los actores institucionales.
Un proyecto institucional es
el puente que entrelaza las dos esferas: la macro y la micro.
La micropolítica se acciona en la medida que se resignifica todo lo macro
y se logra recuperar la dimensión educativa: una ejerce necesaria
influencia sobre la otra, pero hay veces en que lo propuesto desde
lo macro es irrealizable, o lo micro, totalmente desconectado de
la realidad. El desafío consiste en la adecuación de las macropolíticas
y el poder ‘perfilar’ horizontes hacia donde llegar desde lo micro.
En sistemas educativos anteriores, la macropolítica siempre fue la ‘prescripción’
del nivel central para hacer «tal cosa» de «tal modo», y la micropolítica,
las acciones a llevar a cabo. Hoy con otra lectura de
la realidad, lo macro sigue siendo las políticas educativas, pero
también son las lecturas que los actores institucionales hagan de
las demandas que la sociedad hace a la escuela. Y lo micro, elaborar
las estrategias que coordinen lo macro.
La necesidad dc construir proyectos institucionales está relacionada con
los cambios propuestos desde el nivel macro, pero también con las
necesidades concretas desde lo micro. En un sistema
inflexible desde lo macropolítico,
el proyecto institucional se piensa como algo provisorio, posible
de constantes modificaciones.
El nuevo modelo institucional apunta a una mayor autonomía
decisional, donde las instituciones sean intermediarios entre lo
social y lo individual y en su seno se logre la concreción de transformaciones,
merced la participación (por qué no, creativa) de todos los actores
involucrados
Hay que empezar a ver la norma desde lo que prohíbe, y también desde
lo que permite por no entorpecerlo expresamente. Si da lugar a lecturas
distintas, el aprovechamiento es mayor: la norma se amplía y flexibiliza;
permite ver todo lo no contemplado y su incidencia desde la cotidianeidad,
las instituciones se convierten en lugares de toma de decisiones
donde lo macro se enriquece con los aportes de las innovaciones
micropolíticas, y el proyecto institucional, específicamente, en
ese instrumento para tal resignificación.