Actividades que
llenan el alma
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Aquella noche todos salieron de sus casas y miraron al cielo.
Dejaron las cenas, dejaron de lavarse y vestirse para la funcion,
y salieron a los porches, ahora no tan nuevos y observaron el astro verde, la tierra.
Fue un movimiento involuntario, todos lo hicieron ,
para comprender aun mejor las noticias que habian oido.....
Las gentes de los porches extendieron las manos como para apagar el incendio..

.
( Los observadores, nov. 2005; Ray Bradbury)


 

Impaciencia

Estoy sentado al borde de la carretera.
El chofer cambia la rueda.
No me gusta el lugar de donde vengo.
N o me gusta el lugar adonde voy.
¿Por qué miro el cambio de rueda con impaciencia?.

Bertold Brecht

 


 

Homenaje a Jorge Amado

Extracto de "Gabriela, Clavo y Canela"

"Sólo escribo para ser leído por la gente común"

Solamente Gabriela parecía no sentir la caminata, sus pies iban deslizándose por la picada muchas veces abierta en ese mismo momento, a golpes de facón, en el corazón de la selva virgen. (...)
Parecía una demente perdida por los caminos. Pero Clemente sabía cómo era ella en realidad, y lo sabía en cada partícula de su ser, en la punta de los dedos y en la piel del pecho. (...)
Aún hoy, a través de la suciedad que la envolvía, él la veía como la viera el primer día, recostada en un árbol, el cuerpo erguido, el rostro sonriente, mordiendo una guayaba.
—Ni parece que vienes de lejos...
Ella rió: Ya estamos llegando. Estamos cerquita. Es bueno llegar...
El rostro sombrío de él se ensombreció todavía más: —No me parece, no.
—¿Y por qué? —levantó hacia el rostro severo del hombre sus ojos a veces tímidos y cándidos, a veces insolentes y provocadores—.
¿No saliste para venir a trabajar en el cacao, para ganar plata? No hablabas de otra cosa.
—Sabes por qué —rezongó él con rabia—.
Para mí, este camino podía durar toda la vida.
No me importaba...
En la risa de ella había cierta amargura, que no llegaba a ser tristeza, como si estuviese conforme con su destino: —Lo que es bueno, tanto como lo que es malo, también termina por acabar. Una rabia sorda subía dentro de él, impotente.
Una vez más, controlando la voz, repitió la pregunta que le venía haciendo por el camino y en las noches insomnes: —¿De veras no quieres venir conmigo, al campo? ¿Tener una tierrita, plantar cacao juntos, nosotros dos? En poco tiempo vamos a tener una plantación propia, podríamos comenzar la vida...
La voz de Gabriela era cariñosa pero definitiva: —Ya te dije mi intención. Voy a quedarme en la ciudad, no quiero vivir más en el campo. Me voy a contratar de cocinera, de lavandera, o para limpiar la casa de los otros... Agregó, en un recuerdo alegre: —Ya anduve de empleada en casa de gente rica, aprendí a cocinar. —Ahí no vas a progresar. En el campo, conmigo, podíamos ir dando un paso siempre adelante... (...)
Clemente la veía erguida y hermosa, la cabellera suelta y el rostro delicado, las piernas altas y el busto esbelto. Se ensombreció todavía más su rostro, quería tenerla con él para siempre.
¿Cómo vivir sin el calor de Gabriela?

 



Hablan las paredes

Eduardo Galeano

Según el diccionario de la Real Academia Española, las frases que manos anónimas escriben en las paredes de las ciudades se llaman grafitos y “son de carácter popular y ocasional, sin trascendencia”. Alguna trascendencia les reconoció, en cambio, Rudolph Giuliani.
En años recientes, cuando el alcalde emprendió su cruzada contra el hampa en Nueva York, condenó a los peligrosos autores de palabras y dibujitos, porque “ensuciando las paredes revelan una conducta protocriminal”. En cambio, se supone, revelan una irreprochable conducta las empresas que cubren las ciudades con anuncios de publicidad descaradamente mentirosos.
Las paredes, me parece, opinan otra cosa. Ellas no siempre se sienten violadas por las manos que las escriben o las dibujan. En muchos casos, están agradecidas. Gracias a esos mensajes, ellas hablan y se divierten.
Bostezan de aburrimiento las ciudades intactas, que no han sido garabateadas por nadie en los poquitos espacios no usurpados por las ofertas comerciales. Somos muchos los lectores al paso. Y diga lo que diga la respetable Academia, somos muchos los que cada día comprobamos que las anónimas inscripciones trascienden a sus autores.
Alguien, quién sabe quién, desahoga su bronca personal, o trasmite alguna idea que le ha visitado la cabeza, o se saca las ganas de tomarse el pelo o tomar el pelo a los demás: a veces ese alguien está siendo mano de muchos. veces ese alguien está oficiando de intérpretes de los sentires colectivos, aunque no lo sepa ni lo quiera.

Aquí va una breve recopilación, dividida por temas, de algunas frases que he leído últimamente en diversas ciudades: en las paredes, que vienen a ser algo así como las imprentas más democráticas de todas.

Tiempos modernos

Si la cárcel está llena de inocentes, ¿dónde están los delincuentes?
Yo no vendo a mi madre. Ya la vendió mi padre.
Oculté tan bien lo que pensaba, que ya no lo recuerdo.
Tanta lluvia y tan poco arcoiris.
¿Y si hay guerra y no va nadie?
En mi hambre, mando yo.

Preguntas

Vivir solo ¿es tan imposible como vivir acompañado?
Los mudos ¿practican el sexo oral?
¿El amor muere o cambia de domicilio?
Un parto en la calle ¿es alumbrado público?
Si María era virgen, ¿Jesús era adoptado?
Cuando yo sea niño, ¿seré poeta?

De ellas sobre ellos

Hombre que no miente es mujer.
Una mujer sin hombre es como un pez sin bicicleta
El 99 por ciento de los hombres da mala reputación al resto.
Prometen regalos y dan palos.
¿Qué hacen las mujeres antes de encontrar al hombre de sus sueños? Se casan y tienen hijos.
Detrás de toda mujer feliz, hay un machista abandonado.
Si Dios hizo a Adán a su imagen y semejanza, ¿quién nos defiende de Dios?

De ellos sobre ellas

Mujer que no rompe las bolas es hombre.
Cada día mueren dieciocho mil mujeres, y a la mía ni le duele la cabeza.
La mujer en casa y con la pata rota.
Linda como mujer de otro.
Si se callaran un momento, podría decirles cuánto las amo.
Cuando no te lo cobran, te lo hacen pagar.
Si las mujeres fueran necesarias, Dios tendría una.


La Tercera Vía

Happy birthgay.
Iguales, pero diversos.
Somos así porque nos gusta, aunque no les guste.
Lo único contra natura es el voto de castidad.
No tengo miedo de mí.
Yo soy Adán, más Eva.
Si Dios me hizo así, Dios es gay.

Morir

¿Por qué tienen muros los cementerios, si los que están adentro no pueden salir y los que están afuera no quieren entrar?
Los muertos no nos dejan vivir, porque no los dejamos morir.
La muerte es un mal hereditario.
Hablaban tan bien de mí, que pensé que me había muerto.
La muerte siempre gana, pero te da una vida de ventaja.
No te preocupes tanto por la vida, porque no saldrás vivo de ella.
Todos los dioses fueron inmortales.
Lo único seguro es que quién sabe.

Zig y zag

Con el tigre delante, no hay burro con reuma.
La calle Después lleva a la plaza Nunca.
Soñé que tenía insomnio.
Yo camino con ojos en los pies.

 


 

Sueño de una noche de invierno

Recuerdos de un sueño, montañas nevadas y las telas del artista Davide Benanti inspiraron a Tabucchi para este texto que, en septiembre, acompañará la muestra del pintor en Bolonia. ANTONIO TABUCCHI. Escritor. Había luna? Sí, había luna. Un asesino quería matar al claro de luna, pero no lo había conseguido. Y el claro de luna inundó el blanco de blanco. Y la aldea dormía. Era una aldea de casas antiguas, escasas, apagadas. Se veía brillar solamente una ventana, tenue. No era ninguna lámpara, era el fuego de una chimenea, y un hombre estaba sentado ante ella, con las piernas extendidas sobre las piedras en las que se apoyaban los morillos. Estaba mirando las chispas, a las que su abuelo (en otros tiempos) llamaba niñas porque danzaban como las pupilas de los ojos y como ellas brillaban. Las niñas volaban hacia lo alto, hacia el negro de la campana. El hombre se dio la vuelta, mirando la ventana, y vio el blanco que caía despacio, y pensó: nieve, hollín. Después pensó en unos versos escuchados en su juventud, en una ciudad lejana, a una mujer que se los recitaba canturreando, con voz dulce: después de haber desplegado mi capa de papel, salgo a mirar la nieve. Y entretanto el fuego lo venció y el hombre se levantó ligero como si volara, desplegó una capa de papel, se la puso y abrió la puerta. Pero qué graciosa era su capa, sólo ahora lo advertía, y que extraña: aquella capa de papel llevaba pintado el paisaje que el dintel de la puerta dejaba entrever en la oscuridad: un manto de blanco con los matices del blanco, manto misteriosamente blanco, de un blanco invitante, que cubría como una capa el paisaje entero. Llevo una capa sobre los hombros, se dijo el hombre avanzando entre el hollín que se superponía al blanco; y sólo entonces advirtió que aquella oscuridad no era compacta y única, estaba hecha de matices distintos que acompañaban a los matices del blanco. ¿Qué voy buscando? Se preguntó el hombre. No supo responderse, pero sintió que debía avanzar entre la oscuridad y entre lo blanco, de modo que dio los primeros pasos en el paisaje, ah, un perro que ladra, alguien que pasa, noche de nieve. Había una piedra en mitad del camino, bajo el blanco. Su zueco de madera chocó ligeramente contra ella y el zueco resonó en la noche, el perro se acalló y después volvió a empezar a lo lejos, más allá de la hilera de los cipreses, sobre la colina de delante. Así pues, aquel blanco ocultaba piedras, pues claro, ahora que los ojos se habían acostumbrado a los matices del negro podía captar también los matices del blanco. Y en uno de esos matices vio una piedra. ¿Qué era, pues, aquella nieve que había descendido para cubrir un paisaje donde ahora escudriñaba (la veía en los matices del negro) la silueta de una iglesia? Quizá sea una especie de perdón, pensó, y la nieve haya caído para eso. Pero el perdón presupone sufrimiento, y de aquel perdón él participaba, en aquel deambular nocturno suyo, para darlo y recibirlo a su vez, y pensó también que debía encontrar la persona adecuada para que este intercambio tuviera lugar, para eso había salido en la noche blanca. Oh, nieve primera, ¿cómo tejer tu elogio? la luna sobre el bambú. ¿Estás seguro de que encontrarás a la persona que buscas? preguntó amenazadora una voz nocturna dentro de él. Naturalmente, contestó él cándidamente, ¿por qué? para el hombre solamente, más amiga aún, la luna. La luna, la luna, lunalunaluna, la luna allá arriba no se preocupa de tu fortuna, repitió maligna la voz nocturna dentro de él. Y de repente se abrió un abismo, el paisaje se desgarró, sobre el blanco brilló el cadmio, el negro se transformó en flamenco y el hombre, el hombre sólo abrió los ojos, y el fuego se había convertido en ceniza, todo callaba, silencio a su alrededor y dentro de él, desierta la casa y todo desierto, y él murmuró: no, era solamente un sueño, no vendrá nunca nadie. Y en cambio: el fuego bajo la ceniza noche profunda alguien que llama a la puerta.
(Este texto fue escrito en Miscianello, localidad de los alrededores de Siena, durante el invierno de 2001. Los haiku utilizados en él pertenecen, según el orden de uso, a BashÉ, Tairo, Buson y Kyoroku. Los paisajes utilizados pertenecen sin solución de continuidad a las colinas del Chianti y a las telas de Davide Benati, ambas con nieve vespertina. A la pintura de este último, a los cuadros que con el título Nieve vespertina se expondrán a partir del próximo mes de septiembre en la Galería d''Arte Maggiore de Bolonia, estas líneas quieren servir de homenaje. (Traducción de Carlos Gumpert)

 


 

Entrevistas

El martes 21 de noviembre del 2000 el Olimpo de los Dioses dejó ver una de sus sucursales en la Tierra. En un café de la ciudad de Buenos Aires, Alejandro Dolina y Joan Manuel Serrat mantuvieron una charla íntima, privada, pero a la vez, con público, en la que se trataron todos los temas que no pueden faltar entre dos caballeros de esta raza. La de dos hombres sabios, talentosos y nobles.
Este diálogo fue mantenido en el programa que conduce Alejandro Dolina, junto a Guillermo Stronatti y Gabriel Rolón, "La venganza será terrible" que se emite por Radio Continental de Argentina de lunes a viernes de 0 a 2 de la madrugada con la particularidad de que se realiza en el Café Tortoni, uno de los cafés más antiguos y tradicionales del país con un público promedio de 300 personas por día. Sorpresivamente, la charla ocurrió por iniciativa de Serrat, quien horas antes de la visita, llamó a la producción de Dolina para "invitarse" al programa.

Serrat en el Programa de radio de Alejandro Dolina, "La venganza será terrible"

- Estamos con Juan Serrat, y si vos lo permitís vamos a charlar un rato contigo, ¿está bien?
- Pues hombre, a eso hemos venido.

- Es una tentación espantosa que siento en este acto, la de comenzar con una pregunta que tiene significado para muchos de nosotros. Cada vez que aquí fingimos o que alguien te nombra por alguna razón, o porque alguien hace un comentario, nosotros fingimos un reportaje, y entonces te preguntamos: ¿Cómo has encontrado la Argentina?

-Ya me lo temía... (risas)

-Yo vine a enterarme el otro día de lo siguiente: el hombre ha estado en una conferencia de prensa, ¿y entonces qué sucedió?

- Me preguntaron cómo había encontrado la Argentina, y yo dije que ya había contestado varias veces esa pregunta pero que no me importaba volverla a contestar. Pero al cabo de dos minutos, otro periodista me volvió a preguntar de nuevo que cómo había encontrado la Argentina. Y yo le dije: ya lo acabo de contestar a esta señorita, como vi la cara de desaprobación de aquel hombre, pensé que era mucho más corto volver a contestar. . .y volví a contestar exactamente lo mismo (más risas...) y no se lo creerán ustedes pero en la misma conferencia de prensa, sentados alrededor de una mesa no más de veinte personas, me volvieron a preguntar cómo había encontrado la Argentina.
O sea que te agradezco mucho, Negro, que me hayas hecho esta pregunta para iniciar las hostilidades (siguen las risas).

-A lo mejor volvemos sobre ésto, a lo mejor vos tenés ganás de decir algunos pensamientos que aquella repetición te ha producido, en una de ésas ha sido la desesperación, el ansia de oír una revelación. La gente suele creer, a mi juicio erróneamente, que el que viene de afuera trae consigo unas verdades que aquí no poseemos, por ahí esperaban que vos le dijeras lo que tenían que hacer ustedes es ésto, o peor todavía, "los he encontrado bien".

-Ambas cosas serían terribles. Yo sería un embustero tremendo en el segundo caso. Y en el primero sería un fantasma espantoso. Que sucede un poco que en momentos en que a uno no le gusta lo que tiene alrededor y no le gusta lo que ve en el espejo, le pregunta a los demás que cómo lo encuentra a uno, y entonces esperan de alguna forma algo que les ayude a superar el desagrado que sienten al mirarse al espejo. Eso cuando no pretenden alguna pócima mágica, y uno la verdad: es que en esta vida no está en otras condiciones de dar el punto de vista al cual tiene derecho con mayores o menores errores, pero yo no pretendo otra cosa cuando contesto, a mí me preguntan y yo les contesto tratando cada vez de insistir que aquello solamente es mi punto de vista, es lo que yo creo, lo único que sé es que es el mío y pido el mismo respeto para este punto de vista que doy a otros puntos de vista, que otros que dicen que son muchos más dudosos aún que las respuestas que yo doy, dentro de lo dudosas que son mis respuestas.

-Pero al menos me parece a mí que no pertenecés a esta serie de contestadores oficiales de reportajes que ya tiene respuesta estructurada y prevista en cada conferencia de prensa. A mí me gustaría entrar en un tema que con algunos podría ser espinoso. Esto no es una interviú.
Es una charla entre amigos, muchos.

-Sí. Hay toda la idea en la Argentina y en el mundo diría yo, de que existe una actitud política correcta. En los últimos años esta actitud política que podríamos calificar como admitida en todos los foros, con mayor o menor resistencia, ha ido me parece a mí, Juan, girando hacia la izquierda. Y si cada vez son más los elementos que antes producían irritación, que ahora han integrado una actitud aparentemente aceptada por todo el mundo. Esto podría tomarse como un triunfo de la izquierda, a mí me da un poco de miedo eso. Tengo toda la sensación de que las ideas progresistas han sido acotadas cada vez más en unos pensamientos que más se relacionan con la cultura, con el mundo del espectáculo, con la actitud que uno puede tener hacia ciertos tipos de represiones menores, que no, por ejemplo a cosas que pensaba Marx, que imagino que no eran exactamente éstas. Dentro de esta idea aparecen como elementos importantísmos para convertir estas ideas en banderas. Estas ideas que más tienen que ver con actitud hacia el arte, que son culturales más que económicas, los artistas. Yo quiero saber cómo te llevás con lo que evidentemente en algunos foros se espera de vos. Es cierto que vos tenés opiniones absolutamente propias y hasta paradójicas, supongo yo en algún caso, y es cierto también, no sé qué te sucederá en España, pero que aquí en la Argentina hay algunos sectores no solamente una respuesta, sino una actitud militante. Me gustaría empezar una charla con eso, para ver si el artista se siente presionado con eso, en lo político y en lo artístico.
Yo creo que esta tolerancia de la que tú hablas que socialmente existe o que la clase política en general coincida o no con estas ideas, videntemente hablamos más de los que no coinciden porque los que coinciden ya participan de ella. Esta tolerancia que puedan tener es una tolerancia formal, porque en cuanto cualquier planteamiento profundo que tenga que ver con estas ideas, éstas pueden ponerse en práctica, es decir llega al Parlamento, llega a la Cámara, o llega sencillamente a una Junta municipal, automáticamente todo ésto desaparece y aparece otro tipo de intereses, mucho más ligados a oligarquías, a grupos de poder, a grupos mediáticos, y todo ésto queda un poco en agua de borraja. No pienso que vivamos un momento excesivamente interesante en este sentido, más bien soy bastante pesimista.

-Si no el mundo no sería cómo es. Nunca el sistema capitalista ha estado más protegido que ahora.
Nunca la idea del monopolio ideológico ha sido tan grande como es en estos momentos, y aparte que la derecha, por decirlo de alguna forma concreta, presume en estos momentos del reproche, y de la falta de ideología, cuando debería preocuparse por la falta de adversario ideológico, porque pensar que no existe ideologías es algo tan absurdo como creer que el hombre dejó de pensar. Al fin y al cabo las ideologías no son más que el resultado del pensamiento de los individuos.

-Sin embargo vos has dicho de paso algo que es que no encontró todavía el fenómeno global una fuerza opositora como sí encontró la Revolución Industrial que se chocó contra fuertes movimientos socialistas, siempre ante una fuerza, supongamos: la Revolución Industrial, el Imperio Romano, el sistema global, aparece otra que se le opone.

-Sí, pero no ocurre de manera automática.

-Y a veces no ocurre.

-Los plazos hay que dejárselos al pensamiento del hombre y que éste tome conciencia de dónde se encuentre, qué ocurre, sea capaz de organizarse, ocurren muchas cosas, y de cualquier forma yo creo que donde el talento humano no llega y la capacidad del hombre no llega siempre está la naturaleza. La naturaleza resuelve las cosas por caminos absolutamente insospechados.

-Esta actitud política que ahora aparece como más tolerada e incluso compartida siempre que no toque la posesión de los bienes. Mientras trate de cantar canciones somos todos muy amigos, ahora cuando hay que tocar la propiedad y la posesión de los medios de producción, hay vienen ciertos inconvenientes. Pero esta actitud tuya de hace bastante tiempo no entraña un peligro para el artista?, no digo para ti, me refiero en general, no suele ocurrirle al artista demasiado comprometido, a veces por una idea legítima, suele hacer depender su arte de esa idea y a veces lo que debe ser una relación natural, uno no deja de ser quién es, supongo yo mientras está componiendo un valsesito sigue pensando lo mismo, pero hay quienes lo hacen de un modo profesional, siguiendo una receta que saben que va a tener su mercado.
Puede ser. Existen profesionales de todo y en todos los mercados, pero yo creo que un artista se defiende por su trabajo, y si uno no tiene un background artístico que soporte el pensamiento, difícilmente el pensamiento que tú tienes lo escucharía nadie. Yo creo que de alguna manera me da una relación con la gente es fundamentalmente mi trabajo, y luego evidentemente la gente siente y sabe que no vivo mi trabajo de una manera exclusiva, como lo único que nutre mi vida, sino que siento que mi trabajo forma parte de una historia compartida y que si un hombre es capaz de escribir es porque es capaz de escuchar y de mirar y de oler y de tocar, por tanto de conocer, compartir y de querer. No me preocupa demasiado otra cosa que no sea encontrarme incómodo por lo que me está ocurriendo, de la misma manera puedo caer en la misma trampa a la que me está llevando mi propia actividad me freno enseguida y trato de plantearme donde estoy.

-En una época, en la década del '60 más precisamente uno era un pequeñín que se asomaba a algunas ideas que andaban por ahí, entonces cada vez que uno hablaba de estas cosas aparecían unos que le decían: "No!!!, esa es la Torre de Marfil, esa es la evasión". Yo creo que no es así, y durante mucho tiempo, no sé si te ha pasado, uno sentía ese complejo, cada vez que se metía en las cuestiones llamémosle filosóficas, metafísicas, pongamos por caso la angustia de la muerte, había un tipo en la esquina que nos decía: “Guarda que ese es un prejuicio burgués”. Y uno se preguntaba: "será que en Moscú no se mueren".
Yo creo que el cagazo (miedo) es un derecho humano, no sólo frente a la muerte, también frente a la vida.

-Yo formo parte de una pequeña sociedad que te invito a integrar, es la Sociedad de Miedosos de la Avenida de Mayo (calle en donde se encuentra el café en que Dolina transmite su programa todas las noches) y estamos buscando todos los días cosas para tener miedo. Tenemos miedo a la muerte, a la enfermedad, al paso del tiempo, a la detención del paso del tiempo, que es peor todavía, si el paso del tiempo es angustiante, la detención del paso del tiempo sería mortal. También le tenemos miedo a las mujeres, a los hombres, al amor, al desamor, cada día encontramos en nuestras reuniones, que hacemos cada vez menos porque nos dan miedo, (risas) motivos para temer, pero a mí me parece que el arte es hijo del temor, de la ausencia, y de la carencia. ¿Si uno tuviera todo, será así ésto?

- Apúntame en ese club y yo añadiría también miedo de la observación y del trabajo.

-Aquí, en este programa simpatizamos mucho con esa idea del trabajo y del rigor, hay algunos, así como hay Nihilistas en la esquina, hay también algunos en la mitad de la cuadra que dicen: "Pero es mejor expresarse, lo espontáneo, déjate ser, no importa si tocás mal la guitarra". La improvisación, no es el resultado de Serrat todo el músico, no, no se le ocurrió en ese rato, se le ocurrió en ese rato más en cuarenta años, donde el tipo ya sabía la secuencia de acordes, adquiere una lógica, una digitación, y entonces viene e improvisa. Hay un músico que decía que "el arte tiene dos enemigos: la rutina y la improvisación".

- Y eso que no contaba con los críticos... (risas)

-¿Cómo te llevás con la crítica? Especialmente con algunas revistas.
Hace poco salió una campaña publicitaria en España que aparecía un actor inglés muy famoso que yo no sé cómo se llama. El tipo salía anunciando un whisky y ponían al lado: "Estoy empezando a preocuparme porque la crítica habla bien de mí". Son estos anuncios modernos que uno acaba no entendiendo nada. No entiendes ni la frase aquélla, ni la cara de aquel hombre ni el whisky que está anunciando. Cuando uno habla de la crítica o cuando uno dice que el crítico no es ni más ni menos que un individuo que da su punto de vista respecto a las cosas y lo único que lo diferencia de los demás individuos que hayan podido escuchar, ver aquello, si es que ellos han escuchado o visto aquello, la única diferencia que hay es que cada uno da su punto de vista, y la gente cree que esto lo dices porque te han hecho una mala crítica, y no hombre, yo hablo de las buenas, las que halagan. Y las que halagan son tan destructoras, tan miserables y tan dudosas, como los que te dan un palo.

-No será que la función del crítico no es tanto aprobar o desaprobar. Borges decía algo interesante, él decía que el elogio y el denuesto pertenecían más bien al área de los sentimientos. Un crítico en todo caso debía tratar de explicar la obra, a ver cuáles eran los procedimientos, a ver cuáles eran el género que ofrecía.
Pero Borges tenía muy mala leche, fíjate tú que a la mala leche que trae que un hombre diga que un crítico debe saber analizar, razonar, explicar por qué suceden, explicar las analogías y las diferencias, me parece que está confundiendo el término, esto no sería un crítico, sería un maestro, y no todos los maestros suelen escribir en los periódicos.

-En los periódicos suele predominar un procedimiento que consiste en darle al artista tres estrellas, dos campanas, tres tomates, o cinco pomelos, con lo cual se pierden los matices, sólo hay cinco maneras de ver a un artista, con una, dos, tres o cuatro mandarinas. A mí no me parece que esa debiera ser la crítica tampoco, porque no esclarece. Te gustó tal obra: y le di cuatro bergamotas. Yo que he oído mucho los reportajes que se te hacen, por ejemplo: aquí tenemos el convencimiento de que vos cuando componés vos escribís primero la letra, aunque no siempre.

- A mí me parece más natural escribir, no digo todo, pero sí el contexto del texto, y luego empezar el desarrollo musical.

-Vos tenés la ventaja que como manejás las dos formas lo podés hacer al mismo tiempo.

- Sí, hago juego con ésto. Las veces que he trabajado con otros autores se me ha hecho más difícil trabajar, digamos por ejemplo: con la poesía de Hernández más que con la de Benedetti: con Benedetti podía hablar por teléfono.

-De todos modos vos creo que has manejado un metro muy difícil como es el soneto y sin embargo hay melodías que salen como el "Soneto a mamá", con mucha fluidez, y es raro eso.

- Hay uno que me gusta mucho a mí. Es un soneto de Miguel Hernández al que le puse música que realmente me dejó muy satisfecho. Creo que el soneto es muy difícil, pero es muy agradecido cuando está bien.

-¿Cuál es el soneto de Hernández?

- "Umbrío por la pena" (aquí Serrat interpreta algunos versos del mismo).

-Cómo te llevas tú con la España, no la España de Franco, yo diría que es la España de Unamuno, ¿cómo te llevás con esa España artística, y en la música?

- Yo me llevo como con todo lo que forma parte de uno, me llevo con contradicciones. Me llevo con la natural contradicción con la que se lleva uno, pero que no le gusta en parte, en lo que ha nacido, pero que no entiende muy bien, en lo que tiene bronca pero que ama irremediablemente, porque forma parte del decorado de su vida, forma los perfumes de su vida, y forman las líneas más entrañables de su vida, me llevo con amores y desamores enfrentados constantemente, con certezas y con dudas, más de lo segundo que de lo primero.

-¿Y la Argentina es un campo de estas contradicciones?

- La Argentina es una prolongación de estas contradicciones. Evidentemente que aquí no puedo obviar, no tengo dos vidas, tengo una que tiene un camino y un único sentido, y por tanto, están unidos absolutamente.

-El amigo es -me parece a mí- mucho más que un conocedor que conoce la vida argentina, conoce la vida de este país como propia, y le es propia. Hay desde luego ciertas cortesías mundanas que le impiden al visitante, ejercitar aquello que de más amoroso tiene en su relación, por ejemplo con la Argentina. Hay cosas que no podrías decir, que te producen encono, porque también hay una proximidad espiritual, sin embargo en una entrevista vos no podrías decir: "Qué quiere con ésto, vine mil veces, nunca lo he encontrado bien".

- Es así. Uno procura también que esta cortesía mundana limitara lo menos posible porque yo creo que la gente se merece algo más que la cortesía mundana.

-Hay una forma artística cortés y mundana que es también por lo general la forma artística de la industria. Es decir, la industria trata de producir unos fenómenos artísticos, ¿por cortesía? No, para no dejar a nadie afuera, para que nadie deje de ser de entrada un posible comprador, tenemos que ser sencillos, no sea cosa que la complejidad deje a algún tipo afuera, a ver si para entender un determinado fenómeno artístico, un libro, una canción, hay que hacer un esfuerzo, hay cinco o seis que han quedado afuera. Vos sos un artista exitoso, para la industria me imagino que serás un tipo que vende bien.

- Debe ser porque han reeditado mi obra, y cuando reeditan la obra de uno, quiere decir que la venden.

-Sin embargo, tu arte es un arte complejo, es popular. No sale todos los días un tipo que grabó un disco con poemas de Antonio Machado.

- Me gustaría separar entre la sencillez y la estupidez. A veces hay una cierta tendencia a confundir esto. Yo creo que las obras más hermosas que se han producido son sumamente elaboradas, con un trabajo brutal por parte del autor, pero donde el autor ha buscado siempre que el resultado final tuviera una aparente sencillez que le permitiera introducirse en las vísperas de la gente con normalidad, porque si no es muy difícil llegar a la emoción si tienes que estar rompiéndote la cabeza como un loco tratando de analizar preposiciones, sustantivos y conjugaciones, y no te llega la emoción.

-Son los tipos que aparecen como oscuros porque tienen una prosa imposible de leer. Los autores más complejos son, paradójicamente, en estos tiempos. Borges es un hombre de una prosa absolutamente clara, muy sencilla, bueno, después maneja unas ideas que son complejas, pero las presenta del modo más claro, matemático y ordenado posible. Al margen de eses verdades, es cierto que si apareciera un hombre sin tu trayectoria con los apetitos de excelencia, con el manejo de cierta colección de ideas, con la conexión con antiguos, mucha bolilla no le darían. ¿En qué momento a vos te presionó la industria, si es que te presionó en alguno?

- Yo tuve suerte de empezar formando parte de un movimiento de canciones. El cantar en catalán no era solamente un hecho de expresión natural, dado que vivíamos en una España monocultural, donde lo catalán, lo gallego, lo vasco, estaban escondidos debajo de las piedras y solamente se salvaba porque se hablaban en las calles. No existían como idiomas oficiales y mucho menos reconocidos. Y el hecho de cantar en catalán era ya un hecho, de alguna manera enfrentamiento a la dictadura, y esto, daba unos márgenes de libertad de trabajo que no se los podía dar a otros que en otras circunstancias hubiera podido volcarse, porque quizá uno de los defectos más discutidos con gente de la industria, con gente inteligente, sensible, que la hay, es que cuando aparece un muchacho con un trabajo nuevo, brillante, un trabajo que le costado varios años de elaboración y tiene la fortuna de tener un éxito con este trabajo, automáticamente le están pidiendo otro trabajo, y además con urgencia, con lo cual lo exprimen a unas velocidades, que probablemente no va a poder responder, a no ser que sea un tipo de una solidez insólita a edades tempranas industria es muy responsable de casos de elementos muy valiosos que se pierden, aparte de las tentaciones que conlleva todo eso. No es cuestión de que te pongan una pistola en la cabeza y mañana te digan: "Mañana vas a hacer un disco". Te ponen una posibilidad de giras, una cantidad de cosas a una distancia inmediata que no está realmente bien. Pues, entonces hay una pérdida de gente muy valiosa.

- No siempre se encuentra en las compañías con gente sensible en este sentido para ser capaz de conducir un proceso de este tipo, que necesita una cierta conducción.

-De todos modos el resistirse a esas tentaciones no solamente es un procedimiento ético, sino también, a la larga, es un buen negocio. Uno dice: "Bueno, caramba, a cuánto renuncié...!", a lo mejor no he hecho una apuesta inmediata, sino a más largo plazo.

- Bueno, Negro, ha sido un gusto estar en esta casa con tan buena gente.

-Ha sido una de las grandes alegrías que hemos tenido en este foro: el tenerte a ti.
Yo no quería irme sin pasar por el Tortoni.

-¿Cuándo te vas?

- El domingo ya viajo a Chile, pero el sábado tengo el concierto de Atlanta.

-Una última pregunta: ¿es un concierto complicado para un tipo cantar en una cancha de fútbol? A mí no me gusta cantar en las canchas de fútbol, sale mal, uno canta y a los diez segundos está uno mismo que se contesta allá en el último parlante. La gente está poniendo cara de emoción por una emoción que uno ya no siente.

- Ustedes aplaudan (dirigiéndose al público) que van a fomentar la incultura de este 'Negro' porque él desconoce que existen unos aparatos que se llaman deelites.

-No me los alquilan, a mí me encajan cualquier cosa...

- No, yo también estoy de acuerdo, las canchas de fútbol son para jugar al fútbol, y no todas sirven para eso, pero realmente la posibilidad que tiene en una cancha de fútbol, no la tienes en un teatro en cuanto a la gente.

-La posibilidad que entre alguno que no le alcanza para el teatro.

- El gesto en una cancha de fútbol desaparece, el gesto que es algo, tú que te dedicas al teatro sabes perfectamente la importancia que tiene, desaparece el matiz, pero bueno, aparece otro tipo de relación, más vibrante, se produce una comunión mucho mayor.

-¿Vos no cantás distinto?

- Sí, pero aunque no quieras, si estás oyendo un sonido que es distinto, tú cantas distinto. Un profesional tiene que aprender a ajustar estas cosas realmente para hacerlas lo más normales posibles y sobre todo, tratar de que la gente no se entere estas cosas que estamos hablando ahora. Ha sido un gusto estar aquí con ustedes, chau !!!.


¿Que tal si empezamos a ejercer el jamas proclamado derecho de soñar?
¿ Que tal si deliramos, por un ratito?

Los economistas no llamaran nivel de vida al nivel de consumo, ni llamaran calidad de vida a la cantidad de cosas; los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;
los historiadores no creerán que a los paises les encanta ser invadidos.
Los politicos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;
la solemnidad dejará de creer que es una virtud;
la muerte y el dinero perderán sus magicos poderes,
y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero
; nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que mas le conviene.
El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza,
y la industria militar no tendrá mas remedio que declararse en quiebra;
la comida no será una mercancia, ni la comunicacion un negocio,
porque la comida y la comunicacion son derechos humanos;
nadie morirá de hambre,porque nadie morirá de indigestión;
los niños de la calle no seran tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;
los niños ricos no seran tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;
la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;
la policía no será la maldicion de quienes no puedan comprarla...
cada noche sera vivida como si fuera la última y cada dia como si fuera el primero


Eduardo Galeano


 

Octavio Paz

LA POESÍA
(A Luis Cernuda )

¿Por qué tocas mi pecho nuevamente?
Llegas, silenciosa, secreta, armada,
tal los guerreros a una ciudad dormida;
quemas mi lengua con tus labios, pulpo,
y despiertas los furores, los goces,
y esta angustia sin fin
que enciende lo que toca
y engendra en cada cosa
una avidez sombría.

El mundo cede y se desploma
como metal al fuego.
Entre mis ruinas me levanto,
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente
contra invisibles huestes.

Verdad abrasadora,
¿a qué me empujas?
No quiero tu verdad,
tu insensata pregunta.
¿A qué esta lucha estéril?
No es el hombre criatura capaz de contenerte,
avidez que sólo en la sed se sacia,
llama que todos los labios consume,
espíritu que no vive en ninguna forma
mas hace arder todas las formas
con un secreto fuego indestructible.

Pero insistes, lágrima escarnecida,
y alzas en mí tu imperio desolado.

Subes desde lo más hondo de mí,
desde el centro innombrable de mi ser, ejército, marea.
Creces, tu sed me ahoga,
expulsando, tiránica,
aquello que no cede
a tu espada frenética.
Ya sólo tú me habitas,
tú, sin nombre, furiosa sustancia,
avidez subterránea, delirante.

Golpean mi pecho tus fantasmas,
despiertas a mi tacto,
hielas mi frente
y haces proféticos mis ojos.

Percibo el mundo y te toco,
sustancia intocable,
unidad de mi alma y de mi cuerpo,
y contemplo el combate que combato
y mis bodas de tierra.

Nublan mis ojos imágenes opuestas,
y a las mismas imágenes
otras, más profundas, las niegan,
ardiente balbuceo,
aguas que anega un agua más oculta y densa.
En su húmeda tiniebla vida y muerte,
quietud y movimiento, son lo mismo.

Insiste, vencedora,
porque tan sólo existo porque existes,
y mi boca y mi lengua se formaron
para decir tan sólo tu existencia
y tus secretas sílabas, palabra
impalpable y despótica,
sustancia de mi alma.

Eres tan sólo un sueño,
pero en ti sueña el mundo
y su mudez habla con tus palabras.
Rozo al tocar tu pecho
la eléctrica frontera de la vida,
la tiniebla de sangre
donde pacta la boca cruel y enamorada,
ávida aún de destruir lo que ama
y revivir lo que destruye,
con el mundo, impasible
y siempre idéntico a sí mismo,
porque no se detiene en ninguna forma
ni se demora sobre lo que engendra.

Llévame, solitaria,
llévame entre los sueños,
llévame, madre mía,
despiértame del todo,
hazme soñar tu sueño,
unta mis ojos con aceite,
para que al conocerte me conozca.

(México, 1940)

***

LA VIDA SENCILLA

Llamar al pan y que aparezca
sobre el mantel el pan de cada día;
darle al sudor lo suyo y darle al sueño
y al breve paraíso y al infierno
y al cuerpo y al minuto lo que piden;
reír como el mar ríe, el viento ríe,
sin que la risa suene a vidrios rotos;
beber y en la embriaguez asir la vida,
bailar el baile sin perder el paso,
tocar la mano de un desconocido
en un día de piedra y agonía
y que esa mano tenga la firmeza
que no tuvo la mano del amigo;
probar la soledad sin que el vinagre
haga torcer mi boca, ni repita
mis muecas el espejo, ni el silencio
se erice con los dientes que rechinan:
estas cuatro paredes —papel, yeso,
alfombra rala y foco amarillento—
no son aún el prometido infierno;
que no me duela más aquel deseo,
helado por el miedo, llaga fría,
quemadura de labios no besados:
el agua clara nunca se detiene
y hay frutas que se caen de maduras;
saber partir el pan y repartirlo,
el pan de una verdad común a todos,
verdad de pan que a todos nos sustenta,
por cuya levadura soy un hombre,
un semejante entre mis semejantes;
pelear por la vida de los vivos,
dar la vida a los vivos, a la vida,
y enterrar a los muertos y olvidarlos
como la tierra los olvida: en frutos...
Y que a la hora de mi muerte logre
morir como los hombres y me alcance
el perdón y la vida perdurable
del polvo, de los frutos y del polvo.

 

***

PIEDRA NATIVA

La luz devasta las alturas
Manadas de imperios en derrota
El ojo retrocede cercado de reflejos

Países vastos como el insomnio
Pedregales de hueso

Otoño sin confines
Alza la sed sus invisibles surtidores
Un último pirú predica en el desierto

Cierra los ojos y oye cantar la luz:
El mediodía anida en tu tímpano

Cierra los ojos y ábrelos:
No hay nadie ni siquiera tú mismo
Lo que no es piedra es luz

***

ESCRITO CON TINTA VERDE

La tinta verde crea jardines, selvas, prados,
follajes donde cantan las letras,
palabras que son árboles,
frases que son verdes constelaciones.

Deja que mis palabras, oh blanca, desciendan y te cubran
como una lluvia de hojas a un campo de nieve,
como la yedra a la estatua,
como la tinta a esta página.

Brazos, cintura, cuello, senos,
la frente pura como el mar,
la nuca de bosque en otoño,
los dientes que muerden una brizna de yerba.

Tu cuerpo se constela de signos verdes
como el cuerpo del árbol de renuevos.
No te importe tanta pequeña cicatriz luminosa:
mira al cielo y su verde tatuaje de estrellas.

***

MAR POR LA TARDE

Altos muros del agua, torres altas,
aguas de pronto negras contra nada,
impenetrables, verdes, grises aguas,
aguas de pronto blancas, deslumbradas.

Aguas como el principio de las aguas,
como el principio mismo antes del agua,
las aguas inundadas por el agua,
aniquilando lo que finge el agua.

El resonante tigre de las aguas,
las uñas resonantes de cien tigres,
las cien manos del agua, los cien tigres
con una sola mano contra nada.

Desnudo mar, sediento mar de mares,
hondo de estrellas si de espumas alto,
prófugo blanco de prisión marina
que en estelares límites revienta,

¿qué memorias, qué rocas, yelos, islas,
informe confusión de aguas y nada,
qué mares, encendidos prisioneros,
dentro de ti, bajo tu pecho, cantan?

¿Qué violencias recónditas, qué labios,
conmueven a tu piel de verdes llamas?,
¿qué desoladas aguas, costas solas,
qué mares invisibles, mar, alías?,

¿dónde principias, mar, dónde te viertes?,
¿dónde principias, tiempo, vida mía,
ejército de humo y de mentira,
adónde vas, latido, carne, sueño?

¿Dónde te viertes, avidez de nada?
No soy la piedra que se precipita,
soy su caída, y más, soy el abismo,
el círculo de sombra en que se ahonda.

Tiempo que se congela, mar y témpano,
vampiro de la luna —o se despeña:
madre furiosa, inmensa res hendida,
mar que te comes vivas las entrañas.

***

ACABAR CON TODO


Dame, llama invisible, espada fría,
tu persistente cólera,
para acabar con todo,
oh mundo seco,
oh mundo desangrado,
para acabar con todo.

Arde, sombrío, arde sin llamas,
apagado y ardiente,
ceniza y piedra viva,
desierto sin orillas.

Arde en el vasto cielo, laja y nube,
bajo la ciega luz que se desploma
entre estériles peñas.

Arde en la soledad que nos deshace,
tierra de piedra ardiente,
de raíces heladas y sedientas.

Arde, furor oculto,
ceniza que enloquece,
arde invisible, arde
como el mar impotente engendra nubes,
olas como el rencor y espumas pétreas.
Entre mis huesos delirantes, arde;
arde dentro del aire hueco,
horno invisible y puro;
arde como arde el tiempo,
como camina el tiempo entre la muerte,
con sus mismas pisadas y su aliento;
arde como la soledad que te devora,
arde en ti mismo, ardor sin llama,
soledad sin imagen, sed sin labios.
Para acabar con todo,
oh mundo seco,
para acabar con todo.

(Yucatán, 1937)

***

VISITAS

A través de la noche urbana de piedra y sequía
entra el campo a mi cuarto.
Alarga brazos verdes con pulseras de pájaros,
con pulseras de hojas.
Lleva un río de la mano.
El cielo del campo también entra,
con su cesta de joyas acabadas de cortar.
Y el mar se sienta junto a mí,
extendiendo su cola blanquísima en el suelo.
Del silencio brota un árbol de música.
Del árbol cuelgan todas las palabras hermosas que brillan, maduran, caen.
En mi frente, cueva que habita un relámpago...
Pero todo se ha poblado de alas.

***

ELEGÍA INTERRUMPIDA

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
Al primer muerto nunca lo olvidamos,
aunque muera de rayo, tan aprisa
que no alcance la cama ni los óleos.
Oigo el bastón que duda en un peldaño,
el cuerpo que se afianza en un suspiro,
la puerta que se abre, el muerto que entra.
De una puerta a morir hay poco espacio
y apenas queda tiempo de sentarse,
alzar la cara, ver la hora
y enterarse: las ocho y cuarto.

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
La que murió noche tras noche
y era una larga despedida,
un tren que nunca parte, su agonía.
Codicia de la boca
al hilo de un suspiro suspendida,
ojos que no se cierran y hacen señas
y vagan de la lámpara a mis ojos,
fija mirada que se abraza a otra,
ajena, que se asfixia en el abrazo
y al fin se escapa y ve desde la orilla
cómo se hunde y pierde cuerpo el alma
y no encuentra unos ojos a que asirse...
¿Y me invitó a morir esa mirada?
Quizá morimos sólo porque nadie
quiere morirse con nosotros, nadie
quiere mirarnos a los ojos.

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
Al que se fue por unas horas
y nadie sabe en qué silencio entró.
De sobremesa, cada noche,
la pausa sin color que da al vacío
o la frase sin fin que cuelga a medias
del hilo de la araña del silencio
abren un corredor para el que vuelve:
suenan sus pasos, sube, se detiene...
Y alguien entre nosotros se levanta
y cierra bien la puerta.
Pero él, allá del otro lado, insiste.
Acecha en cada hueco, en los repliegues,
vaga entre los bostezos, las afueras.
Aunque cerremos puertas, él insiste.

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
Rostros perdidos en mi frente, rostros
sin ojos, ojos fijos, vaciados,
¿busco en ellos acaso mi secreto,
el dios de sangre que mi sangre mueve,
el dios de yelo, el dios que me devora?
Su silencio es espejo de mi vida,
en mi vida su muerte se prolonga:
soy el error final de sus errores.

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
El pensamiento disipado, el acto
disipado, los nombres esparcidos
(lagunas, zonas nulas, hoyos
que escarba terca la memoria),
la dispersión de los encuentros,
el yo, su guiño abstracto, compartido
siempre por otro (el mismo) yo, las iras,
el deseo y sus máscaras, la víbora
enterrada, las lentas erosiones,
la espera, el miedo, el acto
y su reverso: en mí se obstinan,
piden comer el pan, la fruta, el cuerpo,
beber el agua que les fue negada.
Pero no hay agua ya, todo está seco,
no sabe el pan, la fruta amarga,
amor domesticado, masticado,
en jaulas de barrotes invisibles
mono onanista y perra amaestrada,
lo que devoras te devora,
tu víctima también es tu verdugo.
Montón de días muertos, arrugados
periódicos, y noches descorchadas
y amaneceres, corbata, nudo corredizo:
"saluda al sol, araña, no seas rencorosa... "


Es un desierto circular el mundo,
el cielo está cerrado y el infierno vacío."

Tomados de: Libertad bajo palabra.
Obra poética (1935-1957).
Octavio Paz. Letras mexicanas. Fondo de Cultura Económica.
Primera reimpresión en España, 1990.

 


 

Agus: si me interesa todo lo que sea lanzar ideas al viento...
asi que cuentame como participar de tu iniciativa.
(creo que el tema sexual está saturado.. habrá que pensar otra cosa).
Aquí te mando algo que escribí hace tiempo.
No te lo puedo mandar atachado asi que va directo.
Un abrazo grande de Alejandro.


El modo tranNseunte
ALEJANDRO ABUFOM

Del éxtasis orgásmico al dolor más insoportable, de la oscuridad existencial a la iluminación vital, del verbo más sutil a la grosería más vulgar, de la vibración espiritual al sentir más prosaico . El modo tranNseúnte es aquélla actitud que permite no quedarse determinado o fijo en algún estado interno. Cuando uno queda determinado, cuando se queda "pegado" en un estado emocional, intelectual o espiritual, el resultado es siempre el sufrimiento y la pérdida de la libertad para percibir y elegir nuevas opciones. El modo tranNseúnte desafía la concepción lineal y telefinalista de la vida que actualmente condiciona toda nuestra cultura. Este paradigma casi absoluto establece una dirección para todos los movimientos y conductas humanas que va desde: de menos a más, de lo peor a lo mejor, de lo malo a lo bueno, de lo insensible a lo sensible, de la pobreza a la riqueza, de lo material a lo espiritual... y así, en todos los órdenes de la vida. El modo tranNseúnte rompe con la idea de que la vida es un proceso de perfección de cualidades, transformándola en la simple vivencia de un sinnúmero de estados, que van desde un extremo al otro, pasando por todos sus rangos intermedios. En la actitud del tranNseúnte se obtiene el verdadero placer de observar como uno puede desplazarse, con total libertad, entre los aparentes opuestos. Pasar del pensamiento más expansivo a la idea más estrecha; del sentimiento más amoroso a la contracción violenta; de lo grande a lo pequeño; de la incerteza total a la seguridad absoluta; de la contradicción a la perfecta coherencia; de la rigidez mental a la apertura completa... y viceversa, incluyendo todos los estados intermedios. ¿Qué es lo que diferencia al modo tranNseúnte del enfermo esquizofrénico, aquél que se desplaza violentamente en varios estados, o de aquél que no puede establecer con claridad una emoción o un pensamiento, pasando abruptamente y sin control de uno a otro? Al asumir el modo tranNseúnte como actitud de vida uno va adquiriendo : -conciencia clara de los procesos que vivencia, al practicar la atención sobre sí mismo, -la capacidad de elegir los estados, al aprender de sus sutiles mecanismos, -y la sensación de profunda libertad , porque no se identifica permanentemente con ellos como si fueran valores absolutos. El modo tranNseúnte es la aceptación de la vida como un continuo existencial, que tiene un sello propio: la conciencia de ese continuo. El modo tranNseúnte prefiere suponer que lo único permanente y estable es, precisamente, esa conciencia individual sobre los acontecimientos. Se aparta de la visión del hombre como un ser condicionado a responder a un sinnúmero de impulsos mecánicos y sin sentido, pero tampoco se adhiere a la idea de la vida como un camino que tiene un principio y final deseable que se debe alcanzar, a cualquier precio, para justificar una existencia digna. De esta manera: No es necesario ser más inteligente, para ser menos ignorante. No es necesario tener más, para dejar de tener menos. No es necesario ser más bueno, para dejar de ser malo. El desarrollo de la vida siempre ha sido visto como un cambio de un estado menor, peor, más estrecho, más bajo, etc., a uno mejor, mayor, más amplio, más alto... Bajo esta concepción, todos los cambios suponen una mejoría, una ganancia, una expansión en relación al estado anterior. Aparece ridículo y sin sentido entonces, cambiar para empeorar, para tener menos, para estrechar las ideas o hasta «involucionar». ¿Pero qué sucede si los cambios son en otra dirección? ¿Qué pasa si escapamos de la linealidad, del ascenso, de la mejoría, si nos apartamos de la idea de una permanente evolución? ¿Qué sucedería si los cambios de un estado a otro son, en sí mismos, los objetivos y la justificación de la vida entera? ¿Qué sucede si el tránsito de un estado a otro es lo más importante, dejando en segundo plano si avanzamos o retrocedemos, ganamos o perdemos, bajamos o subimos? Bajo esta mirada, será más importante el cómo transitar entre la sabiduría y la idiotez, por ejemplo, más que aspirar a llegar a un cierto nivel y quedar determinado en ese estado. Ya no se trataría de ser más inteligente, sabio, adinerado, amoroso o desarrollado, sino de aprender cómo moverse entre la inteligencia y la ignorancia, la sabiduría y la estrechez mental, el amor expansivo y el egoísmo total, entre la riqueza y la pobreza... La vida sería como un experimento constante de conciencia, elección y sentido. Podríamos vivir la libertad de utilizar nuestros estados de acuerdo a lo requerido por cada situación vital, con flexibilidad y reversibilidad, más allá de una ética unidireccional, estrecha y agobiante. Porque aquél que comprende cómo se producen en sí mismo, el cambio de un estado a otro, obtiene la sabiduría de saber como conocer, como aprender, como relacionarse, como vivir la vida en toda su maravillosa extensión, sin estar atado a una larga cadena de sucesivos deberes, a un camino predeterminado, con un final predeterminado. El ser humano se liberaría del miedo implacable de "volver atrás", de perderlo todo, de ser "menos que ayer", de no evolucionar, de no crecer... Y también del miedo al futuro porque el cómo, la operatividad, el tránsito, se vive sólo en el presente. Puede uno entonces comenzar a vivir con total libertad ya que aprendió como producir el cambio de un estado a otro: lo conoce, lo controla, lo elige, le da sentido, libremente. La vida comenzaría a tener un sentido obvio,en sí misma, que no necesitaría ser declarado, porque estaría incorporado al individuo como un organismo vivo, por el simple hecho de estar vivo en el universo. La vida tendría un sentido en sí misma, como un proceso inagotable de autoprocreación de múltiples estados en un cambio incesante. Los logros y éxitos que tanto agobian al hombre moderno pasarían a ser sólo un cierto tipo de estados, entre muchos otros. Y el "fracaso" dejaría de producir el dolor que sentimos habitualmente porque lo vivenciaríamos como una etapa más de un devenir inagotable. Simplemente pondríamos más atención en el proceso que en los resultados, aprendiendo de nosotros mismos para la próxima experiencia.


 

 


Alejandro tambien me envio esta cita que me gusta mucho:


¿QUÉ ES LO QUE IMPORTA?

Hemos heredado una civilización en la cual las cosas que realmente importan en la vida humana existen al margen de nuestra cultura. ¿Qué es lo que importa? Importa cómo se produce el nacimiento; importa cómo son criados los niños; importa el tener una vida onírica rica y activa. Importan los animales y también la seguridad ontológica, la magia de la interacción personal y la sana y apasionada expresión sexual. No importan carrera y prestigio, ni el hacer que luzcan bien, ni lo más nuevo en arte o ciencia. Volver a nuestros sentidos significa ordenar esto de una vez por todas. Significa también encarnarse. Y finalmente las dos vienen a ser la misma cosa

. (Morris Berman, en "Cuerpo y Espíritu")

 



ALEJANDRO ABUFON, MI AMIGO DE CHILE,
BUSCADOR INCANSABLE,
TAMBIEN ME ENVIO ESTOS ESCRITOS
QUE SON BÁRBAROS.
VARELA, SU AUTOR ESCRIBIÓ JUNTO
CON MATURANA "EL ARBOL DE LA VIDA"
(uno de los pilares de la epistemología sistémica).

Agustín


AMIGOS:
como parte de un experimento que se llama EL TRANSEUNTE: NUEVAS PISTAS PARA BUSCADORES, les envío la primera parte de un artículo del neurocientífico chileno radicado en París, Francisco Varela, donde plantea desafíos estimulantes y provocadores para nuestras creencias acerca del funcionamiento de la mente y del conocimiento.
EL TRANSEUNTE es un experimento de difusión de ideas frescas, pero más que nada de RELACIONAMIENTO de pistas entre los buscadores, de intercambio de señales, de datos y experiencias vitales.
Este siglo, creo yo, esta marcado por la necesidad imperiosa de relacionamiento, de la interdependencia, la mezcla, el intercambio que nos permitirán componer las imprescindible y anheladas síntesis individuales.
Entonces, ¡intercambiemos todo lo que tengamos a mano! Espero y esperan (todos los que estan cerca de ustedes) sus comentarios...
Un abrazo de Alejandro Abufom

Los dejo con lema de El Transeúnte: "Esto que buscamos no puede ser hallado mediante la búsqueda; sin embargo, sólo los buscadores lo encuentran" (proverbio Sufí)


Cuatro pautas para el futuro de las ciencias cognitivas

Francisco Varela

Este trabajo es una versión condensada del artículo de F. Varela (1999), Steps to a science of Interbeing: Unfolding the Dharma implicit in modern cognitive science, en The Psychology of Awakening, Rider/Random House, Nueva York.
**Este texto está copiado literalmente del libro de F. Varela, El Fenómeno de la Vida, Págs. 240 a 243, publicado por Dolmen Ediciones, Octubre del 2000, Santiago de Chile.
1. EL PUNTO-CLAVE DE LA ENCARNACION El primer punto es lo que denomino el punto-clave de la encarnación. Esto en contraste con la perspectiva imperante hoy en día basada en la metáfora computacional, en que la mente es considerada como el software, y el cerebro y el cuerpo como el hardware. Lo que aquí denomino mente es cualquier fenómeno relacionado con la mentalidad, la cognición, y en último término con la experiencia. Uno de los más importantes avances en la ciencia en los últimos años es la convicción de que no podemos tener nada que se asemeje a una mente o a una capacidad mental sin que esté totalmente encarnada o inscrita corporalmente, envuelta en el mundo. Surge como una evidencia inmediata, inextricablemente ligada a un cuerpo que es activo y que interactúa con el mundo. Puede que esto les parezca obvio, pero en el mundo de la investigación han prevalecido otras ideas, especialmente la metáfora computacional a la que antes me referí. Es necesario romper con esa tradición ya que hay toda una serie de argumentos para afirmar que la mente no es un programa, un software, una manipulación de símbolos basada en determinadas reglas.
Para resumir brevemente, aquí va el primer lema: la mente no está en la cabeza.
Esta idea surge como consecuencia del redescubrimiento de la importancia del estar encarnado. Ahora bien, ¿por qué es esto así? Responde a una lógica muy precisa: una vez que hayan comprendido que para que exista una mente tiene que haber manipulación e interacción activa con el mundo, entonces tenemos un fenómeno activo incorporado y activo, y cualquier cosa que denominemos un objeto, una cosa en el mundo, las sillas y mesas, las personas, las caras y todo lo demás, depende totalmente de esta constante manipulación sensorimotriz. No podemos captar al objeto como si simplemente estuviera "ahí afuera" en forma independiente. El objeto surge como fruto de nuestra actividad, por lo tanto, tanto el objeto como la persona están co-emergiendo, co-surgiendo. -
Voy a presentarles un ejemplo para que vean que no se trata simplemente de algo metafórico: hace algún tiempo, Held y Hein llevaron a cabo un experimento clásico con dos gatitos, ciegos al nacer, en dos canastas. Cada gatito fue colocado dentro de una canasta y cada día eran paseados durante algunas horas dentro de ésta; es decir, ambos gatitos fueron expuestos al mismo ambiente. A uno de los gatitos se le permitió que mantuviera las patas fuera de la canasta y que caminara, al otro se le mantuvo arropado dentro de ésta. Dos meses después los gatitos fueron puestos en libertad. El gatito al que se había permitido caminar se comportó como un gato normal. El otro no reconocía los objetos, se caía por las escaleras y chocaba contra las sillas. Prácticamente se comportaba como si estuviera ciego, aunque sus ojos estaban intactos. ¡La conclusión que no hay que sacar es que los gatos ven con los pies! La conclusión que hay que sacar es que el espacio surge como un producto del movimiento. Esta es una constatación absolutamente extraordinaria: el espacio, esta cosa frente a nosotros que parece absolutamente objetiva, el pilar de la objetividad en física, es totalmente inseparable del hecho que tenemos que manipularlo a través de una conducta sensorimotriz. Hay un sinnúmero de ejemplos que no puedo describir aquí que permiten desarrollar este mismo tipo de argumento. En mi libro De cuerpo Presente hay una descripción detallada de como esta noción se puede aplicar va la percepción y a la calidad del color, nuevamente una propiedad totalmente co-emergente.
Transformemos este lema "La mente no está en la cabeza" en una lógica más estructurada: la cognición esta enactivamente encarnada. "Enactiva" es una etiqueta que utilizo aquí en su sentido literal ya que la cognición es algo que producimos por el acto de manipular, por medio de una manipulación activa: es el principio fundacional de lo que es la mente.
Como traté de demostrar anteriormente, esto implica una profunda co-implicación, y una co-determinación entre lo que parece estar afuera y lo que parece estar adentro. En otras palabras, el mundo ahí afuera y lo que hago para estar en ese mundo son inseparables. El proceso los vuelve totalmente interdependientes, como vimos en el ejemplo de los gatitos.
Esta perspectiva de la mente como enactivamente encarnada tiene dos consecuencias ya que, si la mente no está en la cabeza ¿dónde diablos está?
Este es precisamente el punto: es en este lugar de co-determinación entre lo interno y lo externo, luego no podemos decir que está afuera o adentro.
La otra consecuencia que se deriva de esto y que ha sido menos enfatizada, es que la mente es inseparable del organismo como un todo.
Tendemos a creer que la mente está en el cerebro, en la cabeza, pero el hecho es que el ambiente también incluye al resto del organismo: incluye el hecho de que el cerebro está íntimamente conectado con todos los músculos, con el esqueleto, los intestinos, y el sistema inmunitario, los flujos hormonales y así sucesivamente. Hace de todo el conjunto una unidad sumamente apretada.
En otras palabras, el organismo como una red de elementos totalmente co-determinados determina que nuestra mente sea, literalmente, inseparable, no sólo del ambiente externo, sino también de aquello que Claude Bernard denominó el milieu intéreiur, el hecho de que no sólo estamos dotados de un cerebro sino de todo un cuerpo.
Si ustedes provienen de esa tradición de la filosofía de la mente según la cual la mente es algo que ocurre dentro de la cabeza, puede que esto les parezca bastante sorprendente.
Por ejemplo, en el pasado, los filósofos se entretuvieron hablando de cerebros en un recipiente, un cerebro en un tubo de ensayo provisto de alambritos. Es divertido, la comunidad filosófica anglo-americana ha pasado muchas horas discutiendo este tipo de cosa, pero cuando vemos el estado del arte de la investigación, todo el argumento parece extraño porque con una mente en un tubo de ensayo no puede haber mente. Lo que tendríamos es una actividad neural completamente incoherente, porque no podría tener la funcionalidad de lo que realmente hace, el manejo y la interacción constante con el cuerpo y con el ambiente.
En resumen, ese el primer punto de la mente encarnada, la co-determinación de lo interno y lo externo. Y no hay que olvidar que esto se refiere tanto al ambiente externo como al propio cuerpo.

 


 


Saqué este escrito de un mail.
Me parece bueno leerlo, está bien redactado,
según mi opinión son tramposos sus conceptos,
pues nos plantear el dar,
mientras la Coca Cola se queda con todo....
o acaso la Coca Cola piensa con el corazón
o con el bolsillo ?

Agustín

 

Me parece bueno el aprendizaje, solo apliquemoslo.......... en un discurso a los graduados en una universidad, hace varios días el exdirector de coca cola, brian dyson, hablo sobre la relacion entre el trabajo y otros compromisos: "Imaginen la vida como un juego en el que ustedes hacen malabarismos con cinco bolas que arrojan al aire. son el trabajo, la familia, la salud, los amigos y el espiritu. Pronto se daran cuenta de que el trabajo es una bola de goma. si se cae, rebota. Pero las otra cuatro bolas: familia, salud, amigos y espiritu, son de vidrio. Si dejan caer una de esas van a quedar irrevocablemente rayada, rajada o rota. Nunca volveran a ser las mismas. comprendanlo y busquen el equilibrio en la vida. como? no disminuyan su propio valor comparandose con otros. Es porque somos todos diferentes que cada uno de nosotros es especial. No fijen sus objetivos en razon de lo que otros consideran importante. Solo ustedes estan en condiciones de elegir lo que es mejor para ustedes. no den por supuestas las cosas mas queridas por su corazon. Apeguense a ellas como a la vida misma, porque sin ellas la vida carece de sentido. No dejen que la vida se les escurra entre los dedos por vivir en el pasado o para el futuro. Si viven un dia a la vez, viviran todos los dias de su vida. no abandonen cuando todavia son capaces de un esfuerzo mas. Nada termina hasta el momento en que uno deja de intentar. No teman admitir que no son perfectos. Ese es el fragil hilo que nos mantiene unidos. No teman enfrentar riesgos. Es corriendo riesgos que aprendemos a ser valientes. No exluyan de sus vidas al amor diciendo que no se le puede encontrar. La mejor forma de recibir amor es darlo; la forma mas rapida de quedarse sin amor es aferrarlo demasiado; y la mejor forma de mantener el amor es darle alas. No corran tanto por la vida que lleguen a olvidar no solo donde han estado sino tambien a donde van. no olviden que la mayor necesidad emocional de una persona es la de sentirse apreciado. no teman aprender. el conocimiento es liviano, es un tesoro que se lleva facilmente. no usen imprudentemente el tiempo o las palabras. no se pueden recuperar. la vida no es una carrera, sino un viaje que debe ser disfrutado a cada paso. ayer es historia, mañana es misterio y hoy es un regalo: por eso se le llama "presente".


 

 

Jorge Luis Borges

Con qué puedo abrazarte?
Te ofrezco estrechas calles, crepúsculos desesperados, la luna de los suburbios carcomidos.
Te ofrezco la amargura de un hombre que ha mirado una y otra vez la luna.
Te ofrezco mis antepasados, mis muertos, esos fantasmas que los vivos honran en el mármol; el padre de mi padre baleado en las afueras de Buenos Aires, barbado y muerto, envuelto por sus soldados en un pellejo de vaca;el abuelo de mi madre, a los veinticuatro, encabezando una carga de trescientos en el Perú: fantasmas sobre caballos esfumados.
Te ofrezco toda la comprensión que puedan contener mis libros, toda la hombría o humor de mi vida.
Te ofrezco la lealtad de un hombre que nunca ha sido leal.
Te ofrezco ese punto de mi mismo que he salvado de una u otra forma, del corazón central que no juega con las palabras ni trafica con los sueños y que se ha mantenido intacto en el tiempo, en las alegrías y las adversidades.
Te ofrezco el recuerdo de una rosa amarilla entrevista al atardecer años antes que tu nacieras.
Te ofrezco explicaciones de ti misma, teorías acerca de tí misma, auténticas y sorprendentes noticias de ti misma. Te ofrezco mi soledad, mi oscuridad, el hambre de mi corazón; estoy tratando de seducirte con la incertidumbre, con el peligro, con la derrota.

Two english Poems.

 


tierra nocturna

 


Derechos del trabajador, ¿un tema para arqueólogos?

EDUARDO GALEANO

Más de noventa millones de clientes acuden cada semana a las tiendas Wal-Mart. Sus más de novecientos mil empleados tienen prohibida la afiliación a cualquier sindicato. Cuando a alguno se le ocurre la idea, pasa a ser un desempleado más. La exitosa empresa niega sin disimulo uno de los derechos humanos proclamados por las Naciones Unidas: la libertad de asociación. El fundador de Wal-Mart, Sam Walton, recibió en 1992 la medalla de la Libertad, una de las más altas condecoraciones de Estados Unidos. Uno de cada cuatro adultos norteamericanos y nueve de cada diez niños engullen en McDonald's la comida plástica que los engorda. Los trabajadores de McDonald's son tan desechables como la comida que sirven: los pica la misma máquina. Tampoco ellos tienen el derecho de sindicarse. En Malaisia, donde los sindicatos obreros todavía existen y actúan, las empresas Intel, Motorola, Texas Instruments y Hewlett Packard lograron evitar esa molestia. El Gobierno de Malaisia declaró union free (libre de sindicatos) el sector electrónico. Tampoco tenían ninguna posibilidad de agremiarse las 190 obreras que murieron quemadas en Tailandia, en 1993, en el galpón trancado por fuera donde fabricaban los muñecos de Sesame Street, Bart Simpson y los Muppets. Bush y Gore coincidieron, durante la campaña electoral del año pasado, en la necesidad de seguir imponiendo en el mundo el modelo norteamericano de relaciones laborales. 'Nuestro estilo de trabajo', como ambos lo llamaron, es el que está marcando el paso de la globalización que avanza con botas de siete leguas y entra hasta en los más remotos rincones del planeta. La tecnología, que ha abolido las distancias, permite ahora que un obrero de Nike en Indonesia tenga que trabajar cien mil años para ganar lo que gana en un año un ejecutivo de Nike en Estados Unidos, y que un obrero de la IBM en Filipinas fabrique computadoras que él no puede comprar. Es la continuación de la época colonial en una escala jamás conocida. Los pobres del mundo siguen cumpliendo su función tradicional: proporcionan brazos baratos y productos baratos, aunque ahora produzcan muñecos, zapatos deportivos, computadoras o instrumentos de alta tecnología, además de producir, como antes, caucho, arroz, café, azúcar y otras cosas malditas por el mercado mundial. Desde 1919 se han firmado 183 convenios internacionales que regulan las relaciones de trabajo en el mundo. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de esos 183 acuerdos, Francia ratificó 115; Noruega, 106; Alemania, 76, y Estados Unidos... 14. El país que encabeza el proceso de globalización sólo obedece sus propias órdenes. Así garantiza suficiente impunidad a sus grandes corporaciones, lanzadas a la cacería de mano de obra barata y a la conquista de territorios que las industrias sucias pueden contaminar a su antojo. Paradójicamente, este país, que no reconoce más ley que la ley del trabajo fuera de la ley, es el que ahora dice que no habrá más remedio que incluir 'cláusulas sociales' y de 'protección ambiental' en los acuerdos de libre comercio. ¿Qué sería de la realidad sin la publicidad que la enmascara? Esas cláusulas son meros impuestos que el vicio paga a la virtud con cargo al rubro relaciones públicas, pero la sola mención de los derechos obreros pone los pelos de punta a los más fervorosos abogados del salario de hambre, el horario de goma y el despido libre. Desde que Ernesto Zedillo dejó la presidencia de México, pasó a integrar los directorios de la Union Pacific Corporation y del consorcio Procter & Gamble, que opera en 140 países. Además, encabeza una comisión de las Naciones Unidas y difunde sus pensamientos en la revista Forbes: en idioma tecnocrático, se indigna contra 'la imposición de estándares laborales homogéneos en los nuevos acuerdos comerciales'. Traducido, eso significa: arrojemos de una buena vez al tacho de la basura toda la legislación internacional que todavía protege a los trabajadores. El presidente jubilado cobra por predicar la esclavitud. Pero el principal director ejecutivo de General Electric lo dice más claro: 'Para competir, hay que exprimir los limones'. Los hechos son los hechos. Ante las denuncias y las protestas, las empresas se lavan las manos: yo no fui. En la industria posmoderna, el trabajo ya no está concentrado. Así es en todas partes, y no sólo en la actividad privada. Los contratistas fabrican las tres cuartas partes de los autos de Toyota. De cada cinco obreros de Volkswagen en Brasil, sólo uno es empleado de la empresa. De los 81 obreros de Petrobrás muertos en accidentes de trabajo en los últimos tres años, 66 estaban al servicio de contratistas que no cumplen las normas de seguridad. A través de 300 empresas contratistas, China produce la mitad de todas las muñecas Barbie para las niñas del mundo. En China sí hay sindicatos, pero obedecen a un Estado que, en nombre del socialismo, se ocupa de la disciplina de la mano de obra: 'Nosotros combatimos la agitación obrera y la inestabilidad social para asegurar un clima favorable a los inversores', explicó recientemente Bo Xilai, secretario general del Partido Comunista Chino en uno de los mayores puertos del país. El poder económico está más monopolizado que nunca, pero los países y las personas compiten en lo que pueden: a ver quién ofrece más a cambio de menos, a ver quién trabaja el doble a cambio de la mitad. A la vera del camino están quedando los restos de las conquistas arrancadas por dos siglos de luchas obreras en el mundo. Las plantas maquiladoras de México, Centroamérica y el Caribe, que por algo se llaman sweat shops (talleres del sudor), crecen a un ritmo mucho más acelerado que la industria en su conjunto. Ocho de cada diez nuevos empleos en Argentina están 'en negro', sin ninguna protección legal. Nueve de cada diez nuevos empleos en toda América Latina corresponden al 'sector informal', un eufemismo para decir que los trabajadores están librados a la buena de Dios. La estabilidad laboral y los demás derechos de los trabajadores, ¿serán de aquí a poco un tema para arqueólogos? ¿No más que recuerdos de una especie extinguida? En el mundo al revés, la libertad oprime: la libertad del dinero exige trabajadores presos de la cárcel del miedo, que es la más cárcel de todas las cárceles. El dios del mercado amenaza y castiga; y bien lo sabe cualquier trabajador, en cualquier lugar. El miedo al desempleo, que sirve a los empleadores para reducir sus costes de mano de obra y multiplicar la productividad, es, hoy por hoy, la fuente de angustia más universal. ¿Quién está a salvo del pánico de ser arrojado a las largas colas de los que buscan trabajo? ¿Quién no teme convertirse en un 'obstáculo interno', para decirlo con las palabras del presidente de la Coca-Cola, que hace año y medio explicó el despido de miles de trabajadores diciendo que 'hemos eliminado los obstáculos internos'? Y en tren de preguntas, la última: ante la globalización del dinero, que divide al mundo en domadores y domados, ¿se podrá internacionalizar la lucha por la dignidad del trabajo?
Menudo desafío.

 

 


 


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