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Excelente articulode un periodista del Diario local de mi ciudad La Voz del Interior Marcelo Taborda y el escritorMempo Giardinelli para entender las palabras que se usan en la tv, periódicos y radio con un sentido dificil de aceptar por nuestra mente que es más sana que las de las que nos quieren hacer entender que esta guerra es liberadora. ¡¡¡¡Nunca una guerra sirvio para nada util salvo para la paz de los cenmenterio¡¡¡¡ Las guerras revolucionarias de los pueblos para liberarse de dictadores son necesarias, pero EE UU desde la guerra de Sececión que lo unico que hace es lo contrario. Agustin
Apuntes contra la Guerra Presentamos dos interesantes "diccionarios bélicos" escritos con el afán de echar luz sobre el real significado de las palabras que nos "invaden" desde los medios masivos que estimulan la confusión con neologismos y mentirosos vocablos. El primero de ellos pertenece a un amigo paralector y colaborador de nuestro programa de radio, el periodista y analista internacional Marcelo Taborda * que lo publicó en el diario cordobés La Voz del Interior el pasado lunes 17 de marzo, previendo el mensaje de ultimatum del gobierno de EEUU; y el segundo vocabulario de otro amigo de nuestra lista, el escritor Mempo Giardinelli, aparecido una semana más tarde en el diario Página/12 de Bs.As. Diccionario bélico de los halcones de Washington Por Marcelo Taborda La Voz del Interior / 17 de marzo 2003 http://www.intervoz.com.ar/2003/0317/internacionales/nota153388_1.htm Ante la inminencia de una guerra que ni las multitudinarias
manifestaciones en todo el mundo ni las críticas de propios y extraños
han logrado sacar de la cabeza del actual inquilino de la Casa Blanca,
es conveniente estar preparado para la verborragia bélica con la que George
W. Bush bombardeará al planeta entero mientras sus marines, aviones y
barcos descargan su poderoso arsenal sobre Irak. Arma de destrucción masiva: En manos de los enemigos de Estados Unidos, elemento que debe ser eliminado cuanto antes por los métodos convencionales o los que sean. Representa un peligro para la humanidad y se advierte la posibilidad de que caiga en manos de redes terroristas de cualquier signo y sitio del planeta. En manos de Estados Unidos, elemento que debe ser preservado como garantía de poder disuasorio ante quienes son enemigos de la libertad y desafían el orden natural del mundo (Norte sobre Sur, Oeste sobre Este, etcétera). Arma Inteligente: Instrumento bélico de alta precisión que, mediante sofisticados controles, en su mayoría satelitales, permite hacer blanco en objetivos militares del enemigo sin causar daños a la población civil, a menos que ocurra un daño colateral. Daño colateral: Error involuntario e impredecible de arma inteligente que, en lugar de hacer blanco en el arsenal del enemigo que se pretende neutralizar, impacta en inocentes. Ejemplos: misil de la Otan que hace blanco contra un ómnibus de transporte de pasajeros que circulaba sobre un puente en la ex Yugoslavia. Bombas norteamericanas que caen sobre una fiesta de casamiento en el Afganistán ya ocupado por la fuerza internacional antiterrorista. Guerra contra el terrorismo: Denominación empleada por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para lo que él mismo definió como la primera guerra del siglo 21. Washington se arroga el derecho de librarla en todas partes del planeta con operaciones abiertas y encubiertas de sus servicios de inteligencia. Entre los actos encubiertos considerados legítimos por la Casa Blanca, figuran el arresto de presuntos terroristas o colaboradores sin garantías constitucionales o la tortura física y psicológica de detenidos en campos "especiales" montados en la base norteamericana de Guantánamo, territorio de Cuba. La caracterización del terrorismo como "enemigo difuso" supone la justificación de violaciones a principios de soberanía estatal y derechos civiles elementales dentro y fuera de Estados Unidos. Guerra preventiva: Argumento mediante el cual Washington se arroga la potestad de definir con rostro, nombre y apellido al enemigo difuso de la guerra al terrorismo y transformar su estrategia de conflicto no convencional en guerra o invasión abiertas. Vieja Europa: Denominación acuñada por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, para referirse a los países del Viejo Continente que se resisten a avalar la guerra preventiva en el Consejo de Seguridad de la ONU. A tales naciones, Rumsfeld las equipara en su mala consideración con Libia y Cuba. Por contraposición, "nueva Europa" engloba a los países cuyos gobernantes (Tony Blair y José María Aznar) apoyan la estrategia de Washington a pesar de la resistencia de la inmensa mayoría de los pueblos a los que dicen representar. Reconstrucción: Negocio al que suelen acceder empresas de punta para levantar las ciudades o países enteros devastados por bombardeos. Gobiernos de transición: cuerpos colectivos de conformación variopinta a los cuales se pone en lugar del gobernante depuesto por las armas. Se busca para encabezarlos a una figura con caracteres antitéticos al derrocado, pero sobre todo importa su amistad (lealtad) con Estados Unidos, a diferencia del "sanguinario régimen" o "feroz dictador" al que no hubo más remedio que echar a bombazos. Feroz dictador: Déspota otrora aupado y alimentado bélicamente por Estados Unidos que deja de ser funcional a sus intereses o, peor aún, se vuelve en su contra. Verbigracia: Saddam Hussein. Por contraposición a dictador bueno, que es el que habiendo sido bendecido se mantiene siempre fiel a los intereses de la Casa Blanca. Verbigracia, en el pasado, Augusto Pinochet; en la actualidad, Pervez Musharraf, presidente de Pakistán (por ahora). País amigo: aliado incondicional que avala cualquier plan o estrategia de Washington, no importa cuál sea. País enemigo: En la antigüedad, rival o contrincante a vencer. Según las tendencias actuales, todo aquel que no encuadre en la lista de país amigo. Recordar: "O están con nosotros o están con los terroristas". Bien: Todo lo que encarna Estados Unidos. Mal: El resto. * Paraleer otros artículos de Marcelo Taborda aparecidos en P/L@ [P/L@141] Brasil: El grito de los desamparados [P/L@148] Crónicas: El otro Brasil [P/L@194] Chile: Un país partido por la mitad Encuentra estos numeros en nuestro almacén de mensajes http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/messages y también http://www.intervoz.com.ar en la Seccion Internacionales *** Página/12 24 de marzo 2003 Diccionario de la guerra en Irak Por Mempo Giardinelli http://200.61.159.98/diario/contratapa/13-17963.html Amenaza: Cuando los Estados Unidos miran hacia un país que
tiene petróleo y no se somete fácilmente a los intereses de la Casa Blanca. DOLOR Por Joaquín Sabina Mierda de gato al coronel que mata/ Palo de ciego al tuerto que no mira,/ Pan luego nutre más que sangre pronto,/ Dolor de Arabia, canto de sirenas,/ Texto completo de "Dolor de Arabia", soneto escrito por el formidable artista español inspirado en la guerra en Irak.
La diferencia entre lo que hacemos y lo que somos capaces de hacer resolvería los problemas mas grandes que hay en el mundo" Gandhi
Diez mentiras del gobierno de Bush sobre Irak Answer - La Fogata 1) Que Estados Unidos tiene derecho a librar la guerra preventiva
contra Irak 2) Que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas puede
autorizar una guerra preventiva 3) Que el Congreso de Estados Unidos puede autorizar legalmente
una guerra preventiva contra Irak 4) Que el gobierno de EEUU se propone liberar al pueblo
de Irak 5) Que Irak es una amenaza militar para el resto del mundo 6) Que Irak expulsó a los inspectores de Naciones Unidas 7) Que las sanciones han sido un medio humanitario para
manejar la situaión de Irak 8) Que el pueblo apoya una guerra contra Irak 9) Que la guerra beneficiará la economía 10) Que la guerra será rápida y poco dolorosa (Traducido y adaptado de "Answering Bush's Big Myths About Irak", fact-sheet producido por International A.N.S.W.E.R. Coalition - www.internationalANSWER.org)
Apuntes contra la Invasión ¿Posmoderna? por Juan Gelman Caen las bombas sobre Irak y uno se pregunta qué clase de civilización es ésta. ¿Realmente posmoderna? Bush hijo anunció que reescribirá la historia del mundo y los que fabrican el pensamiento halcón ya están prescribiendo los nuevos pasos. "Aunque Hussein se vaya, otras tiranías, como las de Irán y Corea del Norte, seguirán amenazando la paz del mundo", afirma Max Boot, del Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York. "No requiere mucha imaginación pensar en otros escenarios que podrían demandar una acción militar preventiva, por ejemplo, Pakistán", aporta Thomas Donelly, del muy pro-Likud Instituto Empresarial Estadounidense. Cabe reconocer que el británico Robert Cooper, gurú de Tony Blair en materia de política exterior, es mucho más claro. "El mundo posmoderno debe acostumbrarse a aplicar dos pesos y dos medidas", sostiene en un texto recopilado en el volumen Reordering the World: the long-term implications of September 11 que el Foreign Policy Centre de Londres publicó el año pasado. Y no se anda con chiquitas. "Entre nosotros (el Norte que se considera el único Occidente, desde luego) debemos actuar de acuerdo con las leyes y en el contexto de un sistema de seguridad abierto y cooperativo. Pero cuando se trata de Estados anticuados que están fuera del continente europeo posmoderno, debemos volver a utilizar los métodos más duros de una época anterior: la fuerza, el ataque preventivo, el engaño, todo lo necesario para tratar con quienes siguen inmersos en el mundo de cada Estado para sí, propio del siglo XIX", declara Mr. Cooper sin ambages. "La manera más lógica para enfrentar el caos (el nuestro, el tercermundista, el de los países que ahora llaman 'fracasados', desde luego), y la que se empleó con más frecuencia en el pasado, es la colonización... Se necesita una nueva forma de imperialismo... un imperialismo cuya finalidad, como la de todo imperialismo, es imponer el orden y la organización." No otra cosa proclamó en el 2000, bastante antes de los atentados del 11/9, el "Proyecto para el nuevo siglo estadounidense" (véase Página/12 del 3/10/02): que "el liderazgo de EE.UU. es bueno tanto para EE.UU. como para el mundo", que sus fuerzas armadas deben realizar "tareas policiales" en todo el planeta y que esto "exige el liderazgo de EE.UU. más que el de las Naciones Unidas". Más claro, échele sangre iraquí, mañana qué otra se verá. ¿A dónde fue a parar el viejo humanismo de Occidente? ¿O la deshumanidad se origina en el centro mismo de la civilización occidental, como sospecha George Steiner? ¿El pensamiento deshumano no estuvo presente acaso en el nacimiento mismo de la modernidad? ¿Los teólogos españoles no discutían si los indígenas de las Américas colonizadas y saqueadas tenían alma o no la tenían? ¿Voltaire no aseguró que los negros están más cerca del mono que del ser humano? Y como recuerda Carl Amery, ¿no existió en el siglo XVIII un entomólogo danés llamado Johann Christian Fabricius que "probó" la inferioridad de la raza negra porque uno de sus parásitos, la pulga pediculus nigritarius, era menos desarrollada –según él– que la padecida por la raza blanca, la pediculus humanus? Nótese el racismo de la ilustrada Ilustración: las pulgas del blanco son humanas, las otras no. La globalización posmoderna entraña la vuelta al peor proyecto civilizatorio de Occidente, el que acentúa el genocidio por hambre, el que fomenta el peor individualismo, el del "sálvese quien pueda", el que empobrece espiritualmente, divide y fragmenta a la humanidad, crea una temperatura inédita en la lucha por la supervivencia acelerando el incremento de la pobreza, la indigencia, la desocupación, y ahora impone nuevamente la guerra, las guerras que vendrán. Esta clase de globalización pretende la gestión del mundo, destruye sin miramientos los recursos naturales y es administrada por gobiernos que convierten a la democracia en un cascarón hueco. El poder que globaliza considera que el planeta es una gran empresa en la que sobran millones de empleados que hay que despedir. Es una ilusión creer que vivimos el después de Auschwitz. Seguimos en Auschwitz. Para enfrentar el nuevo desorden mundial que la Casa Blanca y sus aliados empujan tal vez no haya otro camino que insistir, es decir, resistir. Las manifestaciones por la paz que tuvieron lugar en todo el mundo, esos millones de seres humanos de diferente nacionalidad, religión, sexo, edad, color de piel, que ocuparon y seguirán ocupando las calles del mundo para decir No a la guerra construyen el comienzo de una defragmentación de la humanidad. La paz se ha convertido en una causa de humanidad por primera vez en la historia. Es un momento de resistencia contra, de resistencia negativa, pero puede preparar la materialización de un núcleo utópico, un motor de futuro. "No valdría la pena mirar un mapamundi en el que no figurase la utopía, porque le faltaría el único país donde la Humanidad se posa a diario", dijo Oscar Wilde. El siglo que pasó demuestra que ningún régimen, por totalitario que fuere, logró impedir que por sus grietas y resquicios respiraran los pulmones del sueño y el deseo. *** "Escudo de la libertad" Por León Rozitchner Extraño: estamos escribiendo hoy, miércoles 19 de marzo
de 2003, sobre una masacre que dentro de pocas horas, esta misma noche,
va a suceder. Sabemos con certeza, por anticipado, que dentro de pocas
horas cientos de miles de inocentes van a morir en un país lejano. ¿Cabe
pensar desde aquí, mejor dicho cabe seguir "haciendo poesía" ante una
"guerra" que indefectiblemente va a producirse? Veo y escucho en el televisor,
en tiempo real, la discusión en la ONU, el discurso de Bush, la preparación
de las tropas, los niños cadavéricos de un hospital de Bagdad. Y luego,
muellemente instalado, me siento a escribir. ¿Es posible pensar fríamente
desde este lugar sin expresar todo el furor que, impotentes, nos recorre
el cuerpo? ¿No pone en duda este aniquilamiento atroz y calculado la actividad
del pensamiento? Y sentimos que sobre ese terror reposa la razón occidental
tecno-científica de su fuerza. Nosotros también vivimos en carne viva
las primicias del genocidio de Irak: fue un Irak en pequeño, un modo con
el cual el mismo Imperio nos impuso el terror de su dominio. Para pensar
el genocidio en Irak es necesario volver, en búsqueda de su sentido, a
las grandes líneas históricas que describen y anticipan la lógica mortífera
del Capital, cuyas variadas etapas nosotros ya hemos transitado. Estamos
asistiendo al desarrollo de un momento crucial: el derecho a la imposición
universal del terror como la legalidad final de su sistema. La violación
de los Derechos Humanos se convierte ahora en obligación de Estado. La
ley del más fuerte se impone universalmente, y su fundamento es el Terror
preventivo generalizado. Su pretensión absurda y loca -el Terror preventivo-
es la de poder pre-ver: ver antes de poder ver, prevenirlo todo antes
de que acontezca. El terror es la última ratio sobre la cual fundar la
propia Razón como absoluta. Quiere barrer así lo que su razón no puede
pensar: ese excedente de realidad que se niega a incluir en su política.
¿Podrán esta razón y este derecho de la fuerza, que tienen a su disposición
todos los servicios de inteligencia, prever el cauce defensivo con el
cual el mundo va a enfrentarlos? ¿Puede su inteligencia limitada por las
premisas mismas de su razón, prever la riqueza que la resistencia de los
pueblos puede crear, los usos alternativos de su misma producción tecno-científica
pero ejercida, de manera defensiva, a nivel molecular, por quienes lo
enfrenten? En una complejidad en red cada vez más ampliada sobre la que
se despliega y apoya su dominio sobre miles de millones de habitantes,
¿puede plantearse, como una modalidad eficaz, el control minucioso de
cada relación causal que le amenace? La población de EE.UU. quedó en peligro,
dentro de sus propias murallas. ¿Cómo controlar todos los poros de su
inmensa fortaleza? ¿Ese imprevisible reprimido antes de que aparezca podrá
vencer la globalización de la resistencia? Sin embargo la lección debe
ser entendida. Nos lleva a repetir que la política y la economía deben
ser pensadas durante la paz misma en términos de guerra, no porque seamos
nosotros los violentos, sino para poder comprender que el poder reposa
siempre sobre el dominio de la voluntad de los otros y, en definitiva,
sobre la ley del más fuerte. El FMI y el Banco Mundial son estrategias
"pacíficas" de una misma guerra. La guerra de EE.UU. podrá inscribirse
en el dominio por la fuerza sobre las poblaciones a las que dicen quieren
hacer libres. Pero la dominación económico-militar, que necesita del sometimiento
de voluntades, no podrá nunca estar segura de lograrlo. Supone necesariamente
una rebeldía latente y al acecho de los pueblos contra la miseria y la
muerte. La contradicción entre libertad democrática y terror, a la larga
o a la corta, es insostenible. Con la invasión a Irak la percepción colectiva
de la sociedad mundial ha alcanzado un nivel de evidencia antes oculta
para el común de la gente. Esa disyuntiva extrema se ha hecho al fin visible:
ha hecho surgir, espontáneo e incontenible, un gigantesco, un inmensomovimiento
de opinión pública. ¿Podrá convertirse en un poder que pueda frenar esta
locura imperial desatada? Y por último: ¿a quiénes enfrenta ahora EE.UU.?
No sólo a los países del Tercer Mundo esclavizado sino al despertar de
la conciencia democrática también en las naciones del primero, aunque
las razones sean otras: los enfrentamientos dentro del mismo capitalismo
por el dominio de los mercados. EE.UU. ha puesto de relieve las contradicciones
internas con sus socios europeos. Aparecido en Página/12 - 21/3/03
Muy bueno Apuntes contra la Guerra Aclaraciones sobre el señor Bush Por José Pablo Feinmann Hay una frase que se lee muy a menudo: "La pandilla gobernante actualmente en Estados Unidos". Tiene otras formulaciones: "Bush y su pandilla". O "Bush y sus halcones". La más recatada es: "La administración Bush". Hay un error en esto. Pareciera que un equipo de hombres se adueñó del poder y lo está ejerciendo sin representatividad. A su vez, esa conceptualización deposita la responsabilidad bélica del Imperio en un "grupo". "Bush y su pandilla" o "Los texanos petroleros". Se suele buscar una fundamentación recurriendo al oscuro modo en que Bush se impuso en las elecciones que lo consagraron presidente. Lo mismo se hacía con Hitler. "Hitler y su pandilla" o "Hitler y su grupo mesiánico". O "Hitler y su banda de asesinos". El resultado era muy beneficioso para el pueblo alemán: Hitler y su pandilla habían sido los culpables de todo. También se hizo lo mismo en la Argentina. Se demonizó con exclusividad a los militares y quedaron ensombrecidos sus fundamentales cómplices civiles y hasta la sociedad que los reclamó en nombre del "Orden". A esta altura de los acontecimientos, con Bush invadiendo Irak y con el Senado norteamericano respaldándolo por 99 votos contra 0, será conveniente revisar ese concepto que habla de "Bush y su pandilla". Un senador demócrata -el jefe de la bancada- no se ha sentido muy incómodo al decir: "Hemos tenido diferencias con Bush en el pasado, pero hoy él es el comandante en jefe de las fuerzas armadas y los demócratas lo respaldamos". Pareciera haber quedado atrás el recuerdo del alborotado acto eleccionario que llevó al comandante al lugar que hoy ocupa. En algún momento pareciera que ese señor, el señor Bush, ganó -y de modo aplastante- las elecciones que había malganado entonces. Ese momento fue el 11 de septiembre de 2001. Ese día, la Historia tenía en el gobierno de los Estados Unidos al hombre más adecuado para responder al acto impolítico, barbárico, groseramente desmesurado del atentado a las Torres. Ese hombre era el impolítico, barbárico, groseramente desmesurado George Bush. El terrorismo fortifica a los terroristas. El terrorismo de las Torres le dio a George Bush el triunfo que no había logrado en las urnas. El país aterrorizado lo vio y lo fue descubriendo cada vez más: él era el hombre. Ese texano tosco, de lenguaje torpe, con pinta de simio vengativo no iba a dudar en cometer las atrocidades que fueran necesarias para evitar una nueva atrocidad en casa. Bush es una perfecta creación del terrorismo. El terrorismo crea al terrorista que lo va a combatir con el terror. Para hacerlo, el nuevo terrorista tiene que aterrorizar a su país: o me siguen o el terrorismo ataca de nuevo, destruye nuestros hogares, torna insegura para siempre nuestra vida. O ellos o nosotros. "Nosotros", le dice la mayoría del pueblo y la casi totalidad de la clase política y el establishment financiero. La solución es la guerra. Una guerra que elimine el terrorismo, los estados terroristas y toda posibilidad de resurgimiento. El rudo texano se transforma en el César del Imperio. Para impedir una nueva agresión hay que reordenar el mundo. Para reordenarlo el Imperio debe ser abiertamente, definitivamente un Imperio. Debe luchar, debe vencer, debe ocupar los territorios enemigos y mantenerse en ellos. El Imperio no es el imperialismo. El Imperio es el viejo colonialismo redivivo y posibilitado por la más poderosa maquinaria de guerra de la Historia. El imperialismo era la centralización del poder en un país hegemónico y la dominación de los otros por el capital financiero. Eso que explicaron Lenin y Rudolf Hilferding. El Imperio es la organización total y totalitaria del mundo según sus intereses y la ocupación militar de los territorios indóciles. En la actual reestructuración que Bush se propone hacer en el Oriente Medio su ambición es cesarista. Este cesarismo se lo permite su maquinaria de guerra. Para esta tarea no se requieren señores elegantes, personajes de lenguaje pulido. De aquí que resulte ineficaz insistir en las llamadas "bolufrases" de Bush. Nosotros, aquí, tuvimos durante diez años a un campeón de las "bolufrases" y reventó el país y burló y venció a todos los inteligentes que se reían de su relación lateral con el lenguaje. Bush habla como tiene que hablar. Acaso le alcance con saber decir: "Abran fuego". Lo demás lo hacen los otros. Que no son "su" pandilla. No, es el Imperio a cuyo frente se halla. El Imperio que gobierna desde el miedo y la venganza. Resulta bastante patético llamar "pandilleros de Bush" o "pandilla de Bush" a todas las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, al entero Partido Demócrata y a la enorme mayoría de los norteamericanos que buscan ser protegidos por este grandote de modales ásperos. En un pasaje de Minima Moralia, Theodor Adorno dice que la estupidez de Hitler era una astucia de la razón. Es decir, algo que los acontecimientos requerían para su desarrollo. Si uno los mira con desapasionamiento -en lo posible- Hitler y su círculo íntimo eran una banda de freaks. Hitler era escueto, tenía un bigote chaplinesco y vociferaba como un energúmeno. Göering era un gordo lento y tenía cara de alemán bebedor de cerveza. Goebbels era contrahecho. Y Himmler se parecía más a Gengis Khan que a un ario puro de la raza de señores. Sin embargo, llegaron al poder con sorprendente legitimidad, sedujeron -por el terror, sin duda- a la nación alemana, que colaboró o no hizo nada por frenarlos o los aclamó hasta morir y desataron la barbarie. Así las cosas, la tosquedad de Bush, su frontalidad, su texanismo petrolero es, también, una astucia de la Historia. Sólo este monstruo podía salir del atentado a las Torres Gemelas. El terrorismo no es una fuerza histórica. El marxismo buscó siempre superar las atrocidades del capital, pero lo hizo desde la Historia. Se proponía derrocar un sistema de producción y reemplazarlo por otro. También los movimientos de liberación tercermundistas del siglo pasado. No se trata de aniquilar la Historia, sino de cambiarla. Por el contrario, el terrorismo, en su desesperación por no tener una alternativa a lo existente, sólo busca su destrucción. Incurren en una fenomenal ceguera histórica quienes creen que lo de las Torres sirvió para algo. Sólo sirvió para Bush. Si el terrorismo del Islam (sin duda con anclajes en grupos fascistas de Estados Unidos) cree que combatir al Imperio es destruirle sus edificios simbólicos, está tan fuera de la Historia como lo decía Hegel en sus lecciones sobre filosofía de la historia, en Berlín, circa 1830, cuando lo condenaba a la pereza y la ahistoricidad. El odio terrorista es tan ahistórico como esa pereza que Hegel -como buen occidental- creía ver en Oriente. Sólo busca destruir lo existente y no sabe cómo reemplazarlo. Esta ignorancia implica no sólo un amor por la catástrofe, sino un desdén por la Historia. Bush no intenta destruir la Historia. No, al menos, de la misma manera. No busca destruirla pero busca apropiársela, que es otro modo de congelarla. Para eso se desboca en la guerra. Y todos sabemos qué es la guerra. Es risible y es siniestra la consigna de hacerle la guerra a Irak para liberarlo. Una guerra se hace para dominar, para esclavizar. Una guerra es la apoteosis de la crueldad. Maquiavelo -a la crueldad- se la recomendaba al príncipe para ganar respeto entre los suyos. Clausewitz aconsejaba reprimir toda consideración "de humanidad". El triunfo es el triunfo de la sangre, la victoria es siempre del más despiadado. Y, con dolor, Freud -en El malestar en la cultura- escribía: "Homo homini lupus ("El hombre es el lobo del hombre"): ¿quién se atrevería refutar este refrán después de todas las experiencias de la vida y de la Historia?" Nosotros, hoy, menos que nunca. Aparecido en Página/12. Sábado 22/3/03 Excelente articulo que evidentemente la prensa imperialista trata de ocultar, vivas para el excelente músico Lenny Kravitz que se solidariza por la paz. Subrayo algunos personajes que conozco entre tanto que están contra esta guerra. Agustin
Apuntes contra
la Guerra MIEDO "Estuve en Vietnam y amé a América, pero ya no sé si sigo haciéndolo. Bush es un hombre con el que es muy difícil hablar. Lo mirás a los ojos y no sabés en lo que está pensando. Es un hombre que vive con miedo. Con miedo de volver a beber." (Del director de cine norteamericano Oliver Stone.) Personalidades de EE.UU se han expresado contra Bush y la guerra contra Irak en medio de un ambiente hostil y represivo de la opinión crítica por parte del gobierno norteamericano y los principales medios de información que destilan el nuevo macarthismo y la censura. Intelectuales y artistas estan dando su batalla de resistencia al autoritarismo criminal, presentamos aqui dos de los testimonios más conocidos. P/L@ ¡NO EN NUESTRO NOMBRE! Una declaración de conciencia Que no se diga que en los Estados Unidos nos quedamos callados cuando el gobierno declaró una guerra sin límites e instituyó severas medidas represivas. Los abajo firmantes instamos al pueblo estadounidense a oponerse al rumbo político en que se ha embarcado el gobierno y a las medidas que ha instituido a partir del 11 de septiembre pasado, los cuales representan un grave peligro a los pueblos del mundo. Consideramos que los pueblos y las naciones tienen el derecho a decidir su propio destino, libre de coacción militar de las grandes potencias, y que todo detenido o acusado debe gozar de las garantías del proceso legal establecido. Consideramos que el cuestionamiento, la crítica y el disentimiento son valiosos, y hay que defenderlos, pues sólo se conquistan y se defienden por medio de la lucha. Consideramos que las personas de conciencia debemos responder por las acciones de nuestro gobierno y sobre todo oponernos a las injusticias que comete en nuestro nombre. Instamos a todo estadounidense a OPONERSE a la injusta, inmoral e ilegítima guerra y represión que la administración Bush lanza contra el mundo. Hagamos causa común con los pueblos del mundo. Al igual que millones de personas, nos espantamos por los terribles acontecimientos del 11 de septiembre pasado. Lloramos la muerte de miles de inocentes y nos horrorizamos ante la carnicería que nos llevó a recordar escenas de Bagdad y Panamá, y de la guerra de Vietnam. Como millones de estadounidenses, preguntamos: ¿cómo pudo suceder? En medio del luto, el gobierno exhortó a la venganza con la consigna simplista de "los buenos contra los malos", que repitieron los loros serviles y acobardados de los medios de comunicación. Nos dijeron que el mero hecho de buscar el porqué de los terribles acontecimientos se asemejaba a la traición. Prohibieron el debate. No había lugar para el cuestionamiento político ni moral. Sólo cabía lanzar guerras contra el mundo y, en Estados Unidos, intensificar la represión. En nuestro nombre y con el aval casi unánime del Congreso, la administración Bush atacó Afganistán y junto con sus aliados se otorgaron el derecho de golpear con la fuerza militar en cualquier parte del globo. Hemos sido testigos de las salvajes repercusiones desde Filipinas hasta Palestina, donde los tanques y bulldozers israelíes han trazado un terrible sendero de muerte y destrucción. Y ahora preparan la guerra total contra Irak, un país sin conexión alguna a los horrores del 11 de septiembre. ¿Qué clase de mundo será si Estados Unidos tiene carta blanca para lanzar comandos, asesinos y bombas dondequiera que se le antoje? En nuestro nombre, el gobierno ha creado dos clases de ciudadanos: a unos al menos les prometen las garantías constitucionales, mientras a otros se les niega los derechos más elementales. En grandes redadas arrestaron a más de mil inmigrantes y los detuvieron indefinidamente sin dar a conocer su paradero; han deportado a centenares, y centenares más permanecen en sus mazmorras, lo cual nos recuerda los infames campos de concentración donde recluyeron a japoneses- americanos en la II Guerra Mundial. Por primera vez en muchas décadas, los procedimientos judiciales migratorios discriminan a ciertas nacionalidades. En nuestro nombre, el gobierno ha creado un clima de represión. El portavoz del presidente advierte que hay que "cuidar lo que dicen". Tergiversan, atacan y suprimen las opiniones de artistas, intelectuales y profesores disidentes. La Ley Patriota y un sinfín de medidas similares brindan a la policía nuevos y amplios poderes de cateo y requisa, que supervisarán tribunales secretos. En nuestro nombre el poder ejecutivo ha usurpado constantemente las funciones legislativas y judiciales. Por orden ejecutiva establecieron tribunales militares sin estrictas normas de evidencia ni el derecho de apelar ante los tribunales civiles. Con un plumazo presidencial tildan este y aquel grupo de "terrorista". Los gobernantes hablan muy en serio de una guerra que durará una generación y de imponer un nuevo orden en el país. Nos encontramos frente a una nueva política imperial hacia el mundo y una política interna que siembra y manipula el miedo a fin de quitarnos los derechos. Hay que reconocer que los sucesos de los últimos meses trazan una trayectoria siniestra, a la cual nos toca oponernos. Lamentablemente, la historia demuestra que demasiadas veces la resistencia llega tarde. El presidente Bush declara: "O están con nosotros o están en contra". Nosotros respondemos: no permitiremos que hable por el pueblo estadounidense; no entregaremos la conciencia ni el derecho a cuestionar a cambio de falsas promesas de seguridad. Decimos: ¡NO EN NUESTRO NOMBRE! No apoyaremos sus guerras; repudiaremos todas esas acciones emprendidas en nuestro nombre, pues no nos benefician. Tenderemos la mano a los pueblos del mundo que sufren como consecuencia de esas decisiones. Manifestaremos nuestra solidaridad con las palabras y en los hechos. Los abajo firmantes instamos a todo estadounidense a unirse a asumir este reto. Aplaudimos y apoyamos las protestas que han estallado a la vez que reconocemos que se necesita muchísimo más para parar esta ofensiva de guerra y represión. Retomamos el valioso ejemplo de los reservistas israelíes que, con gran costo personal, dijeron: "¡Basta ya!", y desobedecieron órdenes de ocupar Cisjordania y Gaza, así como los numerosos ejemplos de conciencia y de resistencia en la historia de Estados Unidos: las rebeliones y los abolicionistas que lucharon contra la esclavitud; los que desobedecieron órdenes de ir a Vietnam, que se opusieron a la conscripción y que se solidarizaron con la resistencia. Los ojos del mundo están puestos en nosotros. No permitiremos que duden por nuestro silencio o falta de decisión. Alcemos la voz: nuestro compromiso es oponernos a la maquinaria de guerra y represión y movilizar a los demás a mover cielo y tierra para pararla. Firman: James Abourezk [ex Senador federal] Dr. Patch Adams; Lalo Alcaraz; Jace Alexander; Robert Altman; Alurista [poeta]; Laurie Anderson; John Ashbery; Edward Asner; Jon Robin Baitz; Russell Banks; John Perry Barlow [cofundador, Fundación de Fronteras Electrónicas]; Joel Beinen [profesor de historia, Stanford]; Medea Benjamin; William Blum; Oscar Brown, Jr.; Judith Butler; Leslie Cagan [presidente, Interim Pacifica Radio National Board]; Gilbert Cedillo [Senador estatal California]; kathleen Chalfant; Noam Chomsky; Ramsey Clark [ex secretario de Justicia federal]; Ben Cohen [cofundador, Ben & Jerry's]; David Cole [profesor de Derecho, Georgetown]; Paula Cooper; Robert Creely; Kimberlé Crenshaw; Culture Clash; John Cusack; Rev. Herbert Daughtry; Angela Davis; Ossie Davis; Zack de la Rocha; Mos Def; Ani Di Franco; Mark Di Suvero; Julie Dorf [Comisión Internacional Gay & Lesbiana de Derechos Humanos]; Roma Downey; Michael Eric Dyson; Steve Earle; Barbara Ehrenreich; Hector Elizondo; Daniel Ellsberg; Brian Eno; Eve Ensler; Leo Estrada [profesor de Planificación Urbana, UCLA]; Fraces D. Fergusson; Lawrence Ferlinghetti [Libreria City Lights]; Jane Fonda; Richard Foreman; Michael Franti; Glen E. Friedman; Bill Frisell; Terry Gilliam; Milton Glaser; Jeremy M. Glick [coeditor de Otro mundo es posible]; Corey Glover; Danny Glover; Danny Goldberg; Leon Golub; Juan Gómez Quiñones [profesor de Historia, UCLA]; Vivian Gornick; Jorie Graham; André Gregory; John Guare; Armando Gudiño; Allan Gurganus; Jessica Hagedorn; Suheir Hammad; Daniel Handler [autor de los libros de Lemony Snicket]; MichaelL Hardt [coautor de Imperio]; David Harvey profesor de Antroplogía, CUNY]; Tom Hayden; Bell Hooks; Rakaa iriscience [DILATED PEOPLES]; Abdeen Jabara [ex presidente, Comité árabe-americano contra la Descriminación]; Rev. Jesse Jackson; Mumia Abu-Jamal; Fredric Jameson [presidente, programa de Literatura, Duke]; Jim Jarmusch; Chalmers Johnson [autor de Blowback]; Bill T. Jones; Casey Kasem; Evelyn Fox Keller [profesora de la Historia de la Ciencia, MIT]; Robin D.G. Kelley [profesor de Historia y Estudios Africanos, NYU]; Martin Luther King III [presidente, Southern Christian Leadership Conference]; Barbara Kingsolver; C. Clark Kissinger [¡Rehusar & Resistir!]; Yuri Kochiyama; Barbara Kopple; David korten [autor de When Corporations Rule the World]; Ron Kovic; Barbara Kruger; Tony Kushner; Harriet Lerner; Rabbi Michael Lerner [editor, revista TIKKUN]; Phil Lesh [Grateful dead]; Richard Lewontin [profesor emérito de Biología, Harvard]; Lucy R. Lippard; Barbara Lubin [Alianza Juvenil Mesoriental]; Janet L. Abu-Lughod [profesora de ciencias politicas y sociales, New School]; Reynaldo Macías [Director, Centro Cesar Chávez, UCLA]; Arturo Madrid [profesor de Humanidades, Trinity]; Dave Marsh; Rabbi Robert Marx; Rep. Jim McDermott; Rep. Cynthia McKinney; Aaron McGruder; W.S. Merwin; Susan Minot; Malaquias Montoya; Tom Morello; Robin Morgan; Viggo Mortensen; Minister Benjamin Muhammed [Red de acción Hip-Hop]; Jill Nelson [profesora, CUNY]; Linda Nochlin; Noventa profesores de Cal State L. A.; Fabian Nuñez [Asambleísta estatal, California]; Claes Oldenburg; Pauline Oliveros; Yoko Ono; Rev. E. Randall Osburn [vicepresidente ejecutivo Southern Christian Leadership Conference]; Ozomatli; Grace Paley; Jeremy Pikser [escritor de guiones, Bulworth]; Frances Fox Piven; Katha Pollitt; James Stewart Polshek; Harold Prince; Bonnie Raitt; Marcus Raskin; Michael Ratner [presidente, Centro pro Derechos Constitucionales]; Amy Ray [Indigo Girls]; Rev. George Regas [interfaith communities united for justice and Peace]; Adrienne Rich; Boots Riley [The Coup]; Louis Reyes Rivera; Kate Robin; James Rosenquist; Judith Rossner; Ed Sadlowski; Edward Said; Angelica Salas [directora, CHIRLA]; Luc Sante; Susan Sarandon; Saskia Sassen [profesora de Sociología, Chicago]; John Sayles; Jonathan Schell [miembro, Nation Institute]; Juliet Schor [directora, Estudios de la mujer, Harvard]; Annabella Sciorra; Pete & Toshi Seeger; Peter A. Serkin; Frank Serpico; Richard Serra; Rev. Al Sharpton; Wallace Shawn; Martin Sheen; Ron Shelton; Russell Simmons; Kiki Smith; Nancy Spero; Art Spiegelman; Starhawk; Jack Steinberger [ganador del premio Nobel]; Gloria Steinem; Oliver Stone; Mark Strand; William & Rose Styron; Ron Takaki [profesor de Estudios Etnicos, Berkeley]; Michael Taussig [profesor de Antropología, Columbia]; Studs Terkel; Marisa Tomei; Kinan Valdez [el teatro campesino]; Coosje van Bruggen; Gore Vidal; Kurt Vonnegut; Alice Walker; Naomi Wallace; Leonard Weinglass; Cornel West; Haskell Wexler; John Edgar Wideman; C.K. Williams; Saul Williams; Jeffrey Wright; Howard Zinn. ***
Carta a Bush Por Michel Moore * (Michel Moore ha dirigido,"Bowling for Columbine", premiada en la ceremonia de los oscars como mejor largometraje documental) Querido George Desde que eres presidente de los EEUU, las malas lenguas pretenden que te cruzas de brazos. Sin embargo, en unos cuantos meses has logrado: 1. Reducir en 39 Millones de dólares el presupuesto de las
bibliotecas federales. (*) Director de Cine, americano, autor del documental "Bowling for Columbine" y del libro "Mike contrataca", (Ed. La Découverte París 2000. Elegido Libro del año en Gran Bretaña) cuyo fragmento se ha traducido aquí del francés (mal pero con buena voluntad) Me imagino como este Mapuche habra sentido lo que hicimos los Roca con su pueblo al igual que Bush trata de hacer con el pueblo Iraqui. Agustin
Argentina: En defensa del Pueblo Iraquí (Por la *C.O.M. de Neuquén- Puelmapu) Wajmapu, 23 de marzo.- La historia de Occidente sobre la tierra, esta afirmada en una cadena interminable de genocidios implacables. Todos sabemos que esas invasiones dejaron a su paso la desolación, el hambre y la muerte. Sin embargo son la base de donde ha nacido el milagro del Occidente cristiano. El Pueblo Mapuce es una de las víctimas de esa lógica macabra. Esta ideología, que solo sabe destruir, arrasar y empobrecer todo; como toda plaga que ha intentado atentar contra el medio que la acoge y alimenta; está destinada a desaparecer del planeta. Ese es el camino que hoy transita. EEUU, estado terrorista de primer orden, nos quiere convencer que lo hace es para proteger la paz y el orden. Nos enseña reglas de moral y democracia, mientras desobedece toda ley internacional. Ha convertido a los órganos de la O.N.U. en un muñeco para sus caprichos. Rechaza y desprecia el Tratado de Kyoto, el Convenio de Biodiversidad y el Tribunal Penal Internacional, convencido de que un norteamericano jamás será procesado ó cuestionado por ningun tribunal del mundo. Y se autotitula "defensor de la humanidad". El Pueblo Mapuce está en contra de la estrategia del bombardeo que masacra millones de inocentes y que le permite a EEUU. continuar su robo descarado de los recursos petrolíferos que pertenecen a los Pueblos que lo habitan. El único ataque necesario y urgente, es por la paz y la justicia. Acción que debe empezar por devolver los territorios al heroico Pueblo Palestino, al Kurdistán y a los Pueblos Indígenas de América, reconociendo el derecho fundamental a la identidad y al territorio. Sabemos que debemos parar esta masacre porque nosotros, los Pueblos que aspiramos a nuestra libertad, somos sus próximos enemigos. Por ese motivo: * Del "Periódico Mariciweu" Nº1, de la Coordinación de Organizaciones
Mapuche de Neuquén - Marzo del 2003¤ <<
Me pregunto si es autentico este documento, pero la repuesta es que importa si lo que dice es verdad, si todas las atrocidades de la guerra que plantea nadie puede discutirla, entonces como no ponerlo como parte de una denuncia con respecto a la guerra que se avecina, quizas la última no por el reinado de la paz sino de los cementerios mundiales. Agustin
12 de Febrero de 2003 ASESINATO CON OTRO NOMBRE Llamamiento a la objeción de conciencia de veteranos de guerra dirigido a las tropas en activo y a los reservistas de EEUU 21 de enero de 2002. Veterans Call to Consciencie Traducción: Loles Oliván, CSCAweb (www.nodo50.org/csca) "Si elegís participar en la invasión de Iraq, seréis parte
de un ejército de ocupación. ¿Sabéis qué se siente al mirar a los ojos
de un pueblo que te odia desde lo más profundo? Debéis reflexionar sobre
qué significa realmente vuestra 'misión'. Se os envía a invadir y ocupar
a un pueblo que, como vosotros y nosotros, solo intenta vivir dignamente
y criar a sus hijos e hijas. (...) ¿Quién es EEUU para decirle al pueblo
de Iraq cómo dirigir su país cuando muchos en EEUU ni siquiera creen que
su propio presidente fuera elegido legalmente?" Nosotros, veteranos de
las fuerzas armadas de EEUU, nos oponemos, junto a la mayoría de la Humanidad
- incluidas millones de personas de nuestro país- a la determinación de
EEUU de ir a la guerra contra Iraq. Matar no es un honor Si Lincoln saliera
de la tumba Agustin !! Válgame dios !!
Esto que parece a destiempo explica en parte porque EE UU esta tratando de aplastar a un pequeño pais, que para su desgracia no le está yendo tan bien como se imaginaba y vaya a saber como le va a ir al final. Agustin
Miércoles, 12 de septiembre de 2001 JOHN CARLIN El americano herido El americano medio es un ser optimista, religioso, poco dado a la ironía, nada interesado en el resto del mundo pero convencido de que su país es el más grande, el más civilizado, el más justo, el más democrático, el más poderoso y el más invulnerable en la historia de la humanidad. Después del 'Armagedón', como decían en algunas cadenas de televisión de Nueva York, que aconteció ayer, cien veces más devastador para la psicología americana que Pearl Harbour, o que Vietnam, todo ha cambiado para siempre. La visión que han tenido los americanos de ellos mismos, y de su relación con el resto del planeta -y hasta posiblemente con dios- ha sido permanentemente modificada. Ya no hay respuestas simples, claras para todo. Sólo hay preguntas. Tras frotarse los ojos ayer por la mañana y dar fe de que lo que estaba viendo en televisión no era una delirante película de ciencia ficción, sino imágenes de algo que estaba realmente ocurriendo en Nueva York, la primera reacción del americano en Chicago, o Los Ángeles, o Dallas habrá sido una de profunda estupefacción. Enormes catástrofes de este tipo, si es que ocurren, ocurrirán en otros países, habrá pensado. No aquí. A nosotros no nos pueden atacar así, matarnos como si fuéramos moscas. Y es normal que así piense, no sólo porque lo acontecido ayer en el noreste de los Estados Unidos rebasa las peores pesadillas del militar más paranoíco del Pentágono, sino también porque los Estados Unidos, en lo que a territorio geográfico se refiere, nunca ha sido un país víctima. Estados Unidos ha atacado a otros países, ha sido el agresor. (Aunque siempre, siempre a favor de una causa justa, piensa nuestro americano medio.) Estados Unidos lanzó las bombas sobre Hiroshima y Hanoi, pero jamás se hubiera imaginado que Hiroshima y Hanoi se repetirían en Washington y Nueva York. ¿Quién nos podría odiar tanto? ¿Por qué? ¿No somos no sólo el país más rico del mundo sino también el más bueno? En un país en el que apenas el 10% de la población posee pasaporte, en el que menos del 10% podría señalar España (ni hablar de Irak o Afganistán) en un mapamundi, en el que la liga nacional del deporte favorito de su pueblo, el béisbol, se llama 'la Serie Mundial', y el ganador 'el campeón del mundo', en el que -en fin- se considera en general que el planeta más allá de las fronteras de los Estados Unidos carece totalmente de importancia, no es de extrañar que la gente se sorprenda al descubrir que hay muchos seres humanos que detestan al país que algunos llaman el Gran Satanás. Y no sólo en Oriente Próximo. Es curioso, por ejemplo, por no decir extraordinario que, con poquísimas excepciones, los americanos no tengan la más mínima conciencia del mal que hicieron en Centroamérica, y en Chile y en otros países de su hemisferio, durante los años ochenta. De las víctimas que cobró la política del presidente más querido en los Estados Unidos desde Kennedy, Ronald Reagan. Pero la confusión que siente el americano medio hoy es más profunda. Más allá de la sorpresa que experimenta al descubrir el nivel de su ignorancia ante los problemas del mundo, siente como que los cimientos de su mundo se han venido abajo. El americano es una persona que cree en grandes verdades, 'verdades evidentes', como dice la Declaración de Independencia, y una de ellas es que Estados Unidos, el país al que en casi todos los casos huyeron sus antepasados en busca de una vida más segura y mejor, es una fortaleza contra los males que podrían existir en el mundo externo, desconocido. Fortress America, 'Fortaleza América', es la expresión que utilizan hace mucho tiempo. Pero de repente si aquellos dos magníficos símbolos del poderío económico y militar de los Estados Unidos ( 'la hiperpotencia', como dicen los franceses), como lo son el World Trade Centre y el Pentágono, son vulnerables, entonces todos somos vulnerables. Pensábamos que podíamos ir a la guerra sin que muriesen nuestros soldados. O, más bien, se lo exigíamos a nuestros políticos. Guerras de sangre ajena. Y resulta que ahora están muriendo miles y miles y miles de civiles. Y lo que es especialmente desconcertante, lo que marca una de las muchas diferencias de magnitud con Pearl Harbour, es que ni siquiera sabemos exactamente quién es el enemigo. Nos han atacado, pero nos han dejado ciegos, incapaces de ver -por más CIA, FBI, por más satélites espías que podamos tener- quién fue nuestro agresor. Todo lo cual significa que nos va a costar de ahora en adelante ser tan optimistas frente al universo, y el optimismo es, o ha sido, nuestra característica nacional. La que nos distingue de los europeos, gente irónica, cínica, que ha sufrido grandes desastres a lo largo de la historia en carne propia, que ha visto la pérdida de su invulnerabilidad, la caída de sus imperios. La otra gran característica del americano es que ve el mundo en blanco y negro. El mundo, como predica el mismo presidente Bush, se divide entre malos y buenos. El cristianismo americano, el más ferviente del mundo occidental, es un cristianismo que da más énfasis al Antiguo que al Nuevo Testamento. Con Cristo existen matices. Para los profetas la vida era más simple. La justicia era cuestión de ojo por ojo. En los Estados Unidos no hay debate sobre la pena de muerte. Es justa y necesaria y no se discute más. La venganza de los Estados Unidos, desde ya salvaje contra su propia gente, será bíblica contra aquellos que provocaron el Armagedón, la pérdida definitiva de la inocencia americana. © Copyright DIARIO EL PAIS, S.L. Y así va el mundo. Hay veces en que deseo sinceramente que Noé y su comitiva hubiesen perdido el barco. Mark Twain
A los yanquis no les va tan facil como creyeron Agustin Apuntes contra la Invasión[P/L@] " ¡Esos idiotas del Pentágono cubiertos de estrellas nos prometieron
una marcha victoriosa y flores sobre el blindaje. Lo que sucedió en cambio
fue que esos malditos fanáticos están combatiendo por cada duna y que
la arena se nos mete por el trasero!" dijo uno de los soldados de la coalición
heridos que se recuperan en un hospital en Rammstein. Compartimos también
esta otra mirada de la invasión a Iraq; un informe desde Moscú, para quienes
siguen de cerca los crueles acontecimientos militares, sus tácticas y
estrategias. La primera semana de la guerra sorprendió a numerosos analistas
y expertos militares. La guerra en Irak mostró una serie de problemas
que previamente no fueron discutidos seriamente y que destruyeron varios
mitos importantes. El primer mito trata de las armas guiadas de precisión como
factor determinante en la guerra moderna, armas que permiten obtener una
superioridad estratégica sin contacto directo con el enemigo. Por otro
lado, tenemos que durante los últimos 13 años las guerras fueron ganadas
por Estados Unidos con pérdidas mínimas y, básicamente, en primer lugar
a través del uso de la aviación. Al mismo tiempo, sin embargo, el comando
militar de EE.UU. ignoró porfiadamente que el factor decisivo en todas
esas guerras no fue la derrota militar de los ejércitos atacados sino
el aislamiento político combinado con una fuerte presión diplomática sobre
la dirigencia política del enemigo. Fue la creación de coaliciones internacionales
contra Irak en 1991, contra Yugoslavia en 1999 y contra Afganistán en
2001, lo que aseguró el éxito militar. El segundo mito destruido por esta guerra es el mito propagado
por los partidarios de la guerra de "alta tecnología", que creen en la
superioridad de las armas más modernas y en la incapacidad de las armas
antiguas de contrarrestar los sistemas más recientes. En la actualidad,
la brecha tecnológica entre las armas iraquíes y las de la coalición llega
a entre 25 y 30 años, lo que corresponde a dos "generaciones" en el diseño
de armas. Las principales armas iraquíes corresponden al nivel de principios
de los años 70. Desde entonces, los estadounidenses, por otra parte, han
lanzado por lo menos dos esfuerzos mayores de rearme; el "programa 75-83"
y el "programa 90-97". Además, EE.UU. se encuentra actualmente en otro
importante programa de modernización y rearme que continuará durante los
próximos cinco años. A pesar de esa obvia brecha, la resistencia iraquí
ya ha sido calificada públicamente por EE.UU. como "fiera y fuerte". Los
analistas creen que la correlación de pérdidas es perfectamente aceptable
para los iraquíes y no ven ninguna ventaja estratégica de la coalición
en esta guerra. Una vez más, esto demuestra que el éxito en la guerra
moderno es logrado no tanto por la superioridad tecnológica sino sobre
todo por el entrenamiento, el mando competente y la resistencia de las
tropas. Bajo esas condiciones, incluso armas relativamente viejas pueden
infligir fuertes pérdidas a un enemigo tecnológicamente superior. Dos enormes errores cometidos por el comando de EE.UU. durante las etapas de planificación de esta guerra resultaron en su obvio fracaso estratégico. EE.UU. subestimó a su enemigo. A pesar de su extraordinaria capacidad en la realización del reconocimiento de la infraestructura militar iraquí utilizando una amplia red implantada con los equipos internacionales de inspectores de armas, a pesar de una dominación ilimitada del espacio aéreo, el comando militar de EE.UU. no logró evaluar adecuadamente la preparación para el combate del ejército iraquí y sus capacidades técnicas; EE.UU. no estimó correctamente la situación social y política en Irak y en el mundo en general. Esas fallas condujeron a decisiones totalmente inadecuadas en el terreno militar y político: Las fuerzas de la coalición fueron claramente insuficientes para una operación en tan gran escala. La cantidad de efectivos desplegados fue por lo menos de un 40 por ciento inferior a los niveles requeridos. Es el motivo por el cual hoy, después de nueve días de guerra, EE.UU. se ve obligado al despliegue de emergencia de más de 100.000 soldados del territorio de EE.UU. y de Europa Esto, en esencia, es la misma cantidad de soldados que la que se encuentra combatiendo en Irak. La concentración y distribución de las fuerzas de la coalición ha sido realizada con un burdo descuido de todas las reglas básicas de combate. Todas las tropas están concentradas en un área pequeña, lo que condujo a cinco días de combates incesantes para ampliarla. El ataque inicial comenzó sin ninguna preparación aérea o de artillería importante y esto llevó casi inmediatamente a un avance a un ritmo reducido y a duras batallas por posiciones. Vemos actualmente que el avance de EE.UU. se caracteriza por acciones desorganizadas e "impulsivas". Las tropas están tratando simplemente de encontrar sitios débiles en las defensas iraquíes y de irrumpir por ellos hasta que enfrentan la siguiente emboscada o la siguiente línea de defensa. Ni un solo de los objetivos fijados por las fuerzas de la coalición fue alcanzado puntualmente. Durante los nueve días de la guerra, la coalición no ha logrado: -dividir en dos a Irak a lo largo de la línea de An-Nasiriya
- Al-Ammara, Descubren directamente en el campo de batalla toda una
serie de problemas que requieren sus propias soluciones. Así, el combate
en Irak presentó serias preocupaciones por el problema de la coordinación
entre las unidades de los diferentes servicios. El poco tiempo para tomar
decisiones y para la capacidad de detectar y enfrentar a un enemigo a
Las primeras lecciones estratégicas de la guerra: (Las lecciones de la guerra en Irak son discutidas considerándolas
desde el punto de vista de una posible guerra similar entre Rusia y EE.UU.)
Gracias a nuestros amigos de Noticias Verdaderas por esta colaboración. Sitio web de este número: http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/message/689
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