
E l r e g r e s o d e l " G r a n C a p i t á n "
-Travesía mesopotámica-
(VIII): Río Aguapey - Santo Tomé
El itinerario del Gran Capitán experimental siguió tomando forma, mientras subía y bajaba incontables depresiones del terreno, espantando avestruces que paseaban mansos por las vías. A las 14:41 llegamos a Tabepicuá (km. 785,7). De este lugar me llevo el recuerdo de una mujer oriunda del lugar, de unos 60 años de edad, de apariencia muy pobre, con una conducta muy llamativa: la encontré bailando sola en el andén con un afiche que decía "Kirchner Presidente"... Es algo que jamás en mi vida voy a olvidar. Me arrepiento de no haberle sacado una foto... Sólo quedará su imagen estampada en mi memoria. Sobre la terraza de señales (típica del Urquiza), se hallaba un acordeonista y un guitarrista, dándole color al humilde festejo.
A las 15:19 pasamos por 25 de Febrero (km. 808,2), otra de las paradas facultativas del viejo Gran Capitán, lugar cercano a Yapeyú, la ciudad que le dio nombre a este tren. Allí había una cuadrilla de vía y obra de ALL (¡al fin!) con un par de zorritas cargadas con alimentos. Me acordé recién ahí que soy un humano y que para vivir tengo que comer... Una vez más, hice el trayecto al restaurante para almorzar.
Cuando los relojes marcaban 16:09 llegamos a la estación La Cruz (km. 838,2). En esta localidad, gracias al permiso de Emilio Franchi (director de TEA), subieron tres chicos al Gran Capitán. Era su única forma de llegar a "El Dorado", donde se realizaría el entierro de un hermano (a 300 kilómetros de Posadas con rumbo a Iguazú). A pesar de su improvisada presencia, las azafatas les dieron de comer y les ofrecieron todas las comodidades del tren, como a cualquiera de nosotros.
· El puente sobre el Río Aguapey ·
La Cruz, fue la antesala al clímax de este nuevo capítulo, ya que en breve cruzaríamos el río Aguapey. De más está decir que en todas estas localidades se repetían las escenas de emoción y festejo de todas las anteriores.
Y al fin partimos... Uno de los puntos mas esperados del trayecto estaba por llegar. La formación anduvo un par de kilómetros a velocidad moderada hasta que prácticamente se detuvo... Eran las 16:48. Cuando miramos para adelante, no podíamos creerlo... Un Señor Viaducto de varios kilómetros de largo se presentaba vigoroso sobre las tierras pantanosas del Aguapey.


(La 7911, con pericia, avanzó sobre la delicada estructura, aún lejos del cauce del río. Foto: Ale Ullota)
Un descolorido cartel advertía "Tiempo de pasada: 6 min. 22 seg.". Al paso de un hombre cansado, el Gran Capitán comenzó su travesía por esta majestuosa obra de ingeniería. El crujir de las columnas cilíndricas del viaducto hacían más dramático el andar. Abajo, todo parecía normal... Sólo arbustos y algunos charcos. ¡Imaginen como se debe poner este río cuando crece, como para que los ingleses que le dieron forma al viejo Ferocarril Nordeste Argentino, hace más de 100 años, hayan construído un puente de esta magnitud!. Así recorrimos casi dos kilómetros sobre un puente que, a simple vista, parece no cruzar nada. Pero al fin apareció... El Aguapey se hizo esperar... Un tramo reticulado "Cantilever" semicolgante, atraviesa la traza del río, rodeado de verde y exuberante vegetación.


Esta imagen satelital nos muestra el viboreante curso de agua desembocando en el río Uruguay, como una serpiente ponzoñosa. Enfrentadas, las ciudades de Alvear (Argentina) e Itaqui (Brasil). Cuando saqué la cuenta del largo del puente, me dio escalofríos seguir hablando del Aguapey. "Este río se trae la vida", pensé. Realmente conviene vivir lejos de él.
Después de este punto (el puente jaula), sigue un tramo de viaducto pero mucho más corto que el anterior. En síntesis: ¡un puente machazo! Aunque no tan machazo... Recordemos que esta obra es la culpable de que muchas de las GM G-22 del Urquiza tengan solo cuatro motores de tracción, dado que el viaducto admite un máximo de tonelaje que las GM "enteras" superan ampliamente.
En la época de FA, los trenes de carga generalmente pasaban con U-12 o U-13 y los pasajeros con GM modificadas. No sólo tenían 4 motores, sino que llevaban el tanque de combustible a medio llenar. El puente, además, es parte de la inversón de carácter "obligatorio" para el concesionario del Urquiza que, claro, no la hizo y tiene multas pendientes por eso.
Otra prueba mas superada para este tren experimental... ¡Y qué experimental!.
Cuando ya habíamos recorrido 853 kilómetros desde Lacroze, arribamos a la hermosa localidad de Alvear, minutos antes de las 17, describiendo una gran curva y contracurva, esquivando el casco urbano.

El recibimiento fue multitudinario, a pesar de que la estación está un tanto alejada del centro de la ciudad. Centenares de pobladores, incluyendo chicos, grandes y ancianos, habían ido a reencontrase con el tren que hasta marzo de 1993 hacía parada efectiva en este lugar.
|
"Para
que lo sepan todos..."
Hasta que por fin las vías vibraron, tambores sonaron, luces a lo lejos se encendieron, banderas flamearon, globos se dispersaron por el aire... Anunciaban la llegada del GRAN CAPITAN, trayendo nuevamente esa esperanza a todos los que ese día ahí lo esperábamos... Los niños, porque por fin lo iban a conocer... Los abuelos porque lo volvían a ver... Mis Amigas porque recordaban sus hermosos y varios viajes... Y yo porque anduve una sola vez... Al pasar todos saludábamos... luego la formación se detuvo... Empezamos a recorrer las ventanillas, porque con verlo de lejos no nos bastaba... Era tanta la ansiedad, que a mí particularmente me daban ganas de subirme y emprender viaje. Recorrimos lo que pudimos, hasta que por ahí, por la cantidad de personas, nos detuvimos... Parte del grupo se nos había perdido, restaban entre otras mi GRAN AMIGA CLAUDIA a quien, en tren de joda, observando una de las ventanillas le hice un comentario: "ESTE ES EL MEJOR VAGON DE TODO EL TREN". No sé si escucharon los chicos que iban en él, pero como por arte de magia me dice mi amiga -"Te llaman desde la ventanilla"-. Entonces miré y realmente un ANGEL de ojos verdes y cabellos negros me llamaba... Me acerqué y nos saludamos. Intercambiamos direcciones de e-mail; yo, con el compromiso de enviarle una foto del puente del AGUAPEY. Pronto me alejé. Se descongestionó el paso y seguimos recorriendo... TODO ERA EMOCIONANTE... Hasta que partió nuevamente el GRAN CAPITAN. Pasaron los días, busqué las fotos, que no las envié, porque las que tengo no están muy buenas, pero el compromiso sigue en pié. Con el ANGEL nos enviamos e-mails y hasta tuvimos la suerte de conectarnos casualmente al mismo horario y chatear... Ese ANGEL es FEDE PALLES, que me lo envió DIOS, a través del GRAN CAPITAN, a quien le estoy muy agradecida por permitirme compartir con Uds. la emoción del regreso del TREN y la llegada de un AMIGO más a mi vida. Muchas Gracias Fede, y a los lectores por compartir 10 minutos de mi vida. ·························································································································· JULIA, Alvear, Corrientes - E-Mail: quintanabrandao@hotmail.com |
Mi pequeña estadía en este hermoso poblado del nordeste mesopotámico me dio la posibilidad de conocer a una linda correntina a quien desearía volver a ver el día que el Gran Capitán sea habitué de estos lares. De Alvear partimos a las 17:13 y, con agitar de brazos, me despedí de Julia y de sus amigas. Sé que un baño de rosas y miel alguna vez caerá sobre estas hermosas chicas que siempre llevaré en mi memoria.

La tarde pasaba volando a bordo del Gran Capitán. De los viajes inaugurales de los que participé, éste era el mas largo y festivo y dudo de que pueda ocurrir lo mismo en algún otro ramal, a excepción de los del Belgrano.
El itinerario del tren experimental siguió tomando forma con el paso por Torrent (km. 822,8) a las 17:45 y por Cuay Grande (km. 910,1), a las 18:18, pequeños pueblos del noreste correntino.
Otra vez, nos acercámos entre curvas y pendientes a una ciudad importante: en este caso, Santo Tomé (km. 937,7), a la que llegamos a las 18:49. Allí nos cruzamos con otro carguero de ALL, conducido por la GM G-22 7935, con esquema amarillo y negro.
El andén de Santo Tomé estaba repleto de gente. Pronto todo se oscureció por la llegada de la noche. La estación olvidada ya no contaba con iluminación propia y apenas las luces de la calle y de los coches permitían visualizar el andén. En este lugar me encontré con tres chicas: Clara Agustoni y sus dos amigas, colegas estudiantes de cine, que estaban haciendo un documental del Gran Capitán. Ubicarlas en el amontonamiento de gente no fue difícil: una chica con una filmadora y un trípode era más que evidente. Subieron al tren, pero al enterarse de lo que iba a tardar en llegar a Posadas, se bajaron horrorizadas. En fín, así se dio nuestro breve encuentro en el cálido atardecer correntino.

Antes de partir, una mujer se acercó desorientada a la ventanilla de nuestro S 1579 y preguntó: "¿Dónde hay que firmar?" (ja, ja, ja). Por su puesto, no faltaban los interrogatorios sobre la fecha en que el tren volvería a correr regularmente. Algunos delirantes respondían "arranca en dos semanas". Yo, con un poco mas de experiencia en el tema de reinauguraciones, afirmaba que el primer tren experimental partiría a mediados de noviembre. ¿Para qué generar falsas expectativas en la gente?.
· Los últimos pasos sobre Corrientes ·
"Guarda que llegamos a Gobernador Virasoro", pensaba a bordo de nuestro coche de segunda, en plena oscuridad. Se comentaba, tiempo atrás, que en esta ciudad -que ostenta el triste récord de ser una de las que más creció últimamente en la Mesopotamia, por haber recibido unos 30.000 indigentes de Misiones- había una villa pegada a la vía, que era un importante riesgo para el paso del tren, a tal punto que ponía en peligro "la seguridad de todos" (según una nota periodística).
Llegamos allí, a 997 kilómetros de Lacroze, a las 20:58. En el andén nos esperaba el ya habitual recibimiento con la característica euforia, que sólo los mesopotámicos han demostrado tener. La gente esperaba desde hacía unas cuatro horas. Nos preguntaron si teníamos algo para tomar, ya que algunos estaban semi deshidratados. Del lado izquierdo, esperaba un carga de ALL con la 6931. Unos diez minutos después, salimos de la ciudad y pasamos por la zona conflictiva de casillas humildes que se emplazan a varios metros de las vías... Era una pavada, apenas 300 metros con algunas casillas y nada mas... ¡Cómo se nota que la prensa de Virasoro nunca recorrió el tramo Solá - Kilo 4, para ver lo que es tener un rancho pegado a la vía!.
El Urquiza se aleja de la ciudad metiéndose en trinchera y pasando debajo de un puente carretero. Por esta parte del recorrido nos despedimos de Corrientes y al fin ingresamos a nuestra última provincia por recorrer: ¡Misiones! Yo, por dentro, festejé el hecho de, por primera vez en mi vida, haber recorrido mil kilómetros en un mismo tren.
> > > Sigue > > >
("Travesía Mesopotámica" - Novena parte)
`´
| PRINCIPAL DEL SATÉLITE FERROVIARIO /// CÚMULOS NIMBOS /// E-MAIL |
| FEDE PALLÉS * SATÉLITE FERROVIARIO |
| Copyright
© 2002 Cúmulos Nimbos. Reservados todos los derechos. Revisado: 01 de Diciembre de 2003 . |