PASO 1 (10 MINUTOS)
Quítele a las costillitas de cerdo toda la
grasa que tenga a la vista (o déjesela si no tiene problemas con el
colesterol...). Sazónelas a gusto con sal y unas vueltas de pimienta
negra de molinillo. Aparte, coloque la manteca en una sartén y llévela
al fuego. Cuando se derrita, incorpore las costillitas. Cocínelas de
un lado y del otro para que se doren. Cuando estén listas,
retírelas.
PASO 2 (15 MINUTOS)
Unte la superficie de cada costillita con una
cucharadita de mostaza. Cubra la mostaza con una cucharada de azúcar
negra y vaya colocando las costillitas otra vez en la sartén. Abra la
lata de ananá al natural y escurra algunas rodajas. Córtelas en
triangulitos hasta obtener una taza y media. Agregue a la sartén
los triangulos de ananá y vierta también un cuarto de taza de su
almíbar.
PASO 3 (30 MINUTOS)
Lleve la sartén nuevamente al fuego y cocine
la preparación lentamente, moviendo de vez en cuando para
evitar que se pegue en el fondo. Sume la crema, mezcle y cocine unos
minutos, si hace falta, agregue chorritos de almíbar extra (cuide que
no se seque). La carne debe quedar cocida, tierna y bien glaseada.
Mientras tanto, podemos empezar a preparar la guarnición.
PASO 4 (50 MINUTOS)
Ponga a hervir una taza y media de agua.
Cuando rompa el hervor, agréguele —en forma de lluvia— media taza de
arroz lavado bajo la canilla hasta que no suelte almidón.
Cuando retome el hervor, baje el fuego y deje hervir despacito 18
minutos, o hasta que el arroz esté casi cocido. Apague, tape la
cacerola y espere unos minutos para que el arroz se desperece.
Cuélelo.
PASO 5 (60 MINUTOS)
Mézclele al arroz caliente la manteca y el
perejil. Condiméntelo con sal y pimienta negra. Llene con el arroz
moldecitos previamente enmantecados. Presione bien, y si se
anima... estrelle los moldecitos contra la mesa, para eliminar el
aire. Colóquelos a bañomaría, tápelos con papel aluminio y llévelos al
horno caliente 5 minutos. Luego desmóldelos y úselos como guarnición.