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Simple Historia de Amor
Corrían los tiempos del verano noche estrellada, calurosa, extremadamente bella como pocas. Alcé mi vista y te vi con tu simpleza y belleza. Cargabas varias mochilas con atuendos y recuerdos que querían ser borrados. Te catalogue simplemente como una mujer. Entablamos un tímido dialogo ninguno hizo referencia a los estragos que nublaban el pasado. La distancia día a día se fue acortando. Y las cosas en común hacían referencia a la similitud de nuestras almas. Luego de muchos roces sin motivo, sentí un interrogante en mi interior a cerca de aquella simple mujer que había irrumpido en mi vida. Los días pasaron, tan solo fueron tres hasta que el momentos mas deseado para mí llego, fue en una noche muy oscura sin luna ni estrellas, que en silencio te bese. En ese preciso instante pasaron muchos pensamientos locos por mi mente, pero preferí contemplar el hermoso instante de tenerte. Nuestros sentimientos se fueron agigantando sin frenos, sin poder detenernos, y en otra noche al amor nos entregamos. Por un rato fuimos un solo ser fuimos dos almas unidas en un acto de pasión, quizá de amor, quizá de placer. La relación perduro, muchos obstáculos sorteamos todos sin soltarnos de la mano. Fueron tiempos muy bellos, en los cuales fui muy feliz. Pero llego un día en que el amor de nosotros se olvido, o quizá nosotros nos olvidamos de el. Las hermosas noches, pasaron a ser días nublados. Nuestras manos soltamos y poco a poco nos fuimos distanciando... Paso el tiempo, y hoy de ti no se nada. Y se me inunda el alma de remordimiento, rencor, de tristeza. Por no estar a tu lado sin siquiera estar al tanto del motivo que nos ha separado. |