|

PASCUAS
EN
ARGENTINA
En
Argentina,
todos
los
Jueves
Santos,
y
a
media
mañana,
se
celebra
la
misa
crismal
en
la
Catedral
metropolitana.
Así
se
da
comienzo
al
triduo
pascual
de
la
Semana
Santa,
que
antecede
al
Domingo
de
Pascua.
Participan
de
esta
ceremonia
todos
los
sacerdotes
de
la
arquidiócesis
de
Buenos
Aires;
ocasión
en
la
que
el
clero
renueva
las
promesas
sacerdotales
que
realizó
cuando
fue
ordenado.
Por
la
tarde
se
oficia
la
misa
de
la
cena
del
Señor,
en
la
que
se
rememora
la
última
cena
de
Cristo,
junto
a
sus
doce
apóstoles,
y
la
institución
de
la
Eucaristía.
Durante
el
oficio,
el
sacerdote
celebrante
lava
los
pies
de
doce
ancianos
como
gesto
de
humildad.
En
tanto
que
el
Viernes
Santo
-día
de
ayuno
y
abstinencia-,
un
obispo
vicario
preside
la
Celebración,
que
evoca
la
pasión
y
muerte
de
Cristo.
Al
finalizar
la
jornada,
se
realiza
el
Vía
Crucis,
en
la
Plaza
de
Mayo
y
se
recorren
distintos
templos
aledaños.
El
sábado
está
dedicado
al
lamento
por
la
muerte
de
Jesús,
mientras
que
el
domingo
se
celebra
la
máxima
fiesta
de
la
Cristiandad
pues
es
el
centro
del
año
cristiano.
En
la
provincia
de
La
Rioja,
por
ejemplo,
los
feligreses
peregrinan
hacia
el
paraje
denominado
"Señor
de
la
Peña",
para
evocar
el
sacrificio
de
Jesús.
Se
reúnen
en
un
gran
peñasco
de
quince
metros
de
altura,
ubicado
en
una
zona
desértica
llamada
"Barreal
de
Arauco",
a
86
kilómetros
de
la
capital
riojana.
En
la
localidad
de
Tilcara,
por
las
calles
se
efectúa
la
"Procesión
del
Cristo
Yaciente".
Y
en
cada
esquina
se
colocan
las
tradicionales
ermitas,
que
evocan
pasajes
bíblicos.
Lo
cierto,
es
que
poco
a
poco
se
va
perdiendo
en
todo
el
mundo,
el
sentido
religioso
de
esta
celebración.
Y
por
otra
parte,
habrá
que
ver
qué
se
entiende,
tanto
hoy
como
ayer,
por
"significado
religioso",
ya
que
lo
religioso
no
es
exclusivo
de
las
religiones
más
importantes
de
la
humanidad
que
han
perdurado
hasta
la
actualidad.
La
religiosidad,
en
todas
sus
formas,
existe
desde
tiempos
remotos
y
aunque
sea
reconfigurada
bajo
nuevas
formas,
nunca
termina
de
perecer.
En
algunos
casos,
sobrevive
en
la
exposición
de
este
mundo
caótico;
pera
también
"otra"
religión,
de
características
antiguas,
que
subyace
y
que
fluye
como
caldo
de
cultivo,
desde
las
entrañas
de
la
Tierra
y
la
memoria.
Hoy
la
Semana
Santa
es
para
muchos,
sinónimo
de
"mini-turismo".
Y
coma
si
fuera
poco,
desde
el
inicio
de
la
Cuaresma,
(los
40
días
de
preparación
previos
al
domingo
de
Pascua),
un
tiempo
supuestamente
llamado
al
recato
y
a
la
penitencia,
los
obispos
advierten
la
desnaturalización
de
esta
conmemoración,
provocada
en
parte
por
la
continuidad
de
los
festejos
de
carnaval.
Como
quiera
que
sea,
y
pese
a
las
distintas
interpretaciones
que
tiene
la
celebración
de
le
Pascua;
este
suceso
continúa
conmoviendo
al
mundo
entero,
creyentes
o
ateos.
Porque
más
allá
de
lo
sagrado
o
profano,
la
Pascua
es
una
maravillosa
conjunción
de
ritos,
cultura,
creencias
y
leyendas
del
imaginario
y
de
la
realidad.
¡¡ FELICES
PASCUAS !!
Que
la
alegría
de
Jesús
Resucitado.
Ilumine
nuestras
vidas.
|