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**¿Por qué una escuela con título NO OFICIAL?
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Hoy
por esas vueltas extrañas de la vida, me encuentro en Página 12, con
un artículo de J.P. Feinmann que parece estar
"escrito por mí", hubiera
querido tener la lucidez de este escritor para plasmar ideas que tengo
hace mucho tiempo, por eso simplemente voy a
tomar prestados parte de sus razonamientos para expresarme,
no en referencia, como dice el articulo, (que lo recomiendo
Página 12, sábado 10 de enero de 2004, contratapa) a los políticos y
los intelectuales, sino lo relacionaré con el "conflicto" de
la Psicología Social "Tradicional" vs. la Psicología Social
"Oficial" y algunas cuestiones que
están haciendo ruido y parecen interesantes debatir, pensar, para poder
elegir. Llevar
trabajando en Psicología Social 12 años me da cierto
conocimiento y autoridad para poder expresar estas ideas, trataré
de ser lo más clara posible, para que el interesado en este aprendizaje
pueda sacar sus propias conclusiones y que al momento de elegir estudiar
Psicología Social, pueda tener más "luz" sobre este tema.
Fui
Fundadora y Supervisora de una Escuela de Psicología Social que
comenzó siendo no oficial, durante 12 años,
a los 6 años se adhirió al plan de oficialización, así que
por los restantes años fui Supervisora de una Escuela de
Psicología Social "oficial". No
conforme con esto fundé junto a otros Psicólogos Sociales una Escuela
de Psicología Social "no oficial" creada en el año 1999 y
que funciona hasta hoy. ¿Se entiende, ahora, todo lo que me atraviesa este tema?... Por
esto el articulo de
Feimmann toma fuerza y se hace texto, "me pertenece",
porque me expresa. Desde el título del articulo encuentro afinidad, pues creo que la acomodación de las escuelas de Psicología Social a la oficialización, generaron con la carrera "tradicional" (así la llama Ana Quiroga ) "una relación difícil" que no se debatió ni de la cual se habló, por lo menos que yo me haya enterado. La
"autonomía" de cada Dirección
al construir programas
que no se sabe bien quienes hicieron, a
veces sin asesoramiento, sin aunar criterios
(por lo menos algunos) sin
pensar en qué tiene que saber un
Psicólogo Social hoy, plantear formas de trabajo con puntos de vista
totalmente opuestos unas con otras, decisiones
sobre temáticas teóricas que se dejan y otras que se sacan, sin que nadie sepa bien las razones, por
ejemplo en donde yo trabajé, se hizo un programa donde no figura el
tema Dialéctica, cuando pregunté, se habían olvidado. Oír
eso fue peor aún que si lo
hubieran dejado de dar por elaboraciones y análisis sesudos donde un
grupo de Psicólogos Sociales hubieran
consensuado alguna razón profunda. El
lugar de los Psicólogos
Sociales no oficiales y los
oficiales, es un caos, cada Escuela tiene un criterio particular y creo
que de acuerdo con la "ideología" de "excelencia"
que cada una tenga.
Las
formas de evaluación, de promoción, como tienen que ser los
Grupos Operativos ahora, y si es imprescindible o no el mismo, o se
puede construir grupo por
correo, a distancia, por
Internet, de cuantos años, de
3, de 4 de 5, etc. etc. Todo esto está en manos de Direcciones de Escuelas, que jamás se juntan para pensar con otros, donde no existe nada que pueda cuestionar lo que se está dando o no dentro de ellas. Seguir sosteniendo el pensamiento único o "pelear" con un pensamiento critico. Escuelas
donde se sostiene el pensamiento único La gran frase que escuché en estos últimos tiempos era que "la realidad " nos ponía indefectiblemente frente a la oficialización del titulo. Escuché infinidad de análisis referidos a la "institucionalización" de la Psicología Social para que sea más reconocida y para que no muera, para que siga teniendo"alumnos", etc., etc..
Y
aquí es donde me uno al autor del articulo, comencé
a escuchar a los pragmáticos, aquellos que
ponen en sintonía, por decirlo así, la
realidad y la razón. Magos en el
arte de las resistencias de lo real. No
tienen una concepción
identitaria, sino
sumatoria. Vamos con todos los que quieran venir no importa que al ser
tantos y tan diferentes no
sepamos qué somos , solo importa que seamos más y re-diferentes.
Aunque no sepamos qué hacer cuando los tengamos (a los alumnos). Sabemos
qué queremos: el poder, el
negocio, el mercado. Nuestra
identidad es ésa, la conquista de los espacios, de un lugar en el campo
de las ciencias, de ser la escuela que más alumnos tiene, de acumular
títulos formales en busca de un reconocimiento de
"excelencia" que la Psicología Social tuvo mientras Pichon
vivía y después también. Me parece esta frase de Perón una genialidad del pragmatismo: "Si quiero llegar solo con los buenos voy a llegar con muy pocos". Pragmatismo que profesan algunos Psicólogos Sociales para justificar cualquier cosa. Consecuencia:
aparece el espanto y el desborde es muy difícil de controlar y
el desorden los maneja
a ellos, a sus organizaciones, todos. Porque
se termina eligiendo. Eligiendo una concepción
de enseñanza, una concepción de ideas de lo que es lo grupal,
una concepción de docentes, de coordinadores etc. que respondan
a la "sumatoria". Una
identidad clara , fuerte, es indispensable. Lo contrario da paso al
aventurismo, al todo vale, a renunciar a las ideas que motivaron
a Pichon Rivere a agrandar la mirada de su enseñanza solo para
"expertos", hacia
"todos aquellos que estén vivos" No
creo que se deba a incurrir
en un exceso de realidad y en carencia
de ideología, ni tampoco creo, en un exceso de ideología y carencia de
realidad. De
lo que se trataría es de definir
cuales son las cosas que no se negocian, ya que hacerlo es dejar de ser
lo que se quiere ser.
Y
aquí es donde entran las ideas, las certidumbres, y desde luego la
ética.
Se tiene que decidir qué es lo esencial.
Que es aquello que no se negocia, aquello cuya identidad, se
aleja de la nuestra. Y para saber claramente
cuales son nuestras identidades
tenemos que elegir, explicitarla, exponerla.
Esto no depende de ser oficial o no oficial. Nosotros somos esto
porque no somos aquello. Acá hay un costo que hay que pagar, respetar la libertad, la conciencia crítica puede entrar en cortocircuito con el manejo "autónomo" de los que "deciden" sobre la Psicología Social. Lo
más oscuro, lo más imposibilitante es la figura del cortesano. El
burócrata servil, que solo vive justificando. Aquel que solo le dirá
al "poder" que lo que
hace está bien. Grandes
enemigos del pensamiento crítico.
Feimmann
dice que Steiner dice: "Heidegger fue un gran hombre y fue al mismo
tiempo un hombre pequeño. Vivió
rodeado de un grupito pequeño. Vivió
rodeado de un grupito de adoradores y sobre todo en los últimos años
detrás de murallas de
adulación". Este es el peligro que percibo, que al estar la Psicología Social en manos demasiado"autónomas" y rodeados de aduladores, se desdibujen sus esencias, que para nada son inmodificables, pero creo que hay un ideario de la Psicología Social que la hace una mirada diferente y que la hace particular y atractiva como aprendizaje en estos tiempos que transitamos. Y que la Psicología Social es mucho más que un negocio económico. No debemos permitir que se confunda a aquellos que deseen ser Psicólogos Sociales hoy. Gracias J.P.Feiman |
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** Estas opiniones pertenecen a Norma Españón, Directora del C.F.P.S., Psicóloga Social.
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Norma Españón, Directora del Centro de Formación en Psicología Social. Asociación Civil sin fines de lucro (Personería Jurídica en trámite) |
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