| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
| Roma no paga traidores. Estados Unidos tampoco | |||
| Por Roberto Bardini | |||
Rebanadas
de Realidad
- Bambú
Press, México, 04/06/06.- | |||
Tanto la presidencia como la cancillería mexicanas han dejado de lado una de las particularidades geopolíticas que a lo largo de más de 70 años tuvieron presente los anteriores gobiernos: si bien es cierto que geográficamente México se ubica junto con Estados Unidos y Canadá en la región norte del hemisferio, geoestratégicamente -por su historia, raíces e intereses comunes- también es parte integrante del centro y el sur del continente. El abandono de esta concepción a cambio del posicionamiento como "patio trasero", resta fuerza a un potencial y poderoso bloque que prácticamente podría desenvolverse, para decirlo con un lugar común, como un solo interlocutor desde el Río Grande hasta la Patagonia. En el breve ensayo "El legado diplomático del foxismo", publicado en julio de 2005 por Nueva Mayoría, Bárbara González escribe:
Jorge Castañeda Gutman, arquitecto de la política exterior foxista, quien se inició políticamente en el Partido Comunista Mexicano y posteriormente realizó estudios en las universidades de Princeton y de París, tiene una zigzagueante trayectoria: según la enciclopedia virtual Wikipedia, "en el año 2000, el periodista Raymundo Riva Palacio documentó que durante su juventud Castañeda actuó como agente de la CIA, lo que no ha sido desmentido por el ex canciller ni por el gobierno estadounidense". Hasta el último momento | |||
En las postrimerías de su mandato y como el capitán del Titanic, Fox no abandona su puesto mientras su administración se hunde en las frías aguas del descrédito: al amparo del petróleo mexicano ahora ha logrado encabezar un bloque compuesto por República Dominicana, Colombia y los países centroamericanos en oposición al programa PetroCaribe impulsado por Venezuela. A sólo seis meses de concluir su mandato, en la reciente reunión del Sistema de Integración Centroamericana (SIECA), celebrada en el balneario dominicano de Casa del Campo, el presidente mexicano reunificó a los países aliados de Washington con la propuesta de construcción de una refinería en Puerto Quetzal (Guatemala) o en Puerto Armuelles (Panamá), para abastecer de crudo a los países signatarios. Fuentes consultadas por la agencia de noticias española EFE declararon que "sin lugar a dudas, México es la punta de lanza en Latinoamérica de la política de Estados Unidos", afectada severamente por las audaces iniciativas del presidente Hugo Chávez. Sin embargo, representantes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), también consultados por EFE, se expresaron con cautela al evaluar la viabilidad y rentabilidad del proyecto propuesto por Fox, que supuestamente producirá 360 mil barriles diarios de petróleo, de los cuales 230 mil serán suministrados por México. Se espera que Andrés Manuel López Obrador, quien seguramente será el vencedor en las elecciones de julio, coloque marcha atrás a partir de 2007 para poner distancia con muchas de las decisiones que a última hora y contra el reloj continúa tomando Fox desde el inclinado puente de mando del Titanic. Pero lo que ha escapado de la atención de los analistas es lo que constituye una paradoja: México, Colombia, República Dominicana y los países centroamericanos son, precisamente, los principales afectados por la restrictiva política migratoria de Estados Unidos, cuyo Congreso apoyó a fines de mayo una iniciativa del presidente Bush de construir un muro triple en la frontera con México y desplegar seis mil efectivos de la Guardia Nacional. Las vallas de tres metros de alto y los soldados, a fin de cuentas, estarán ahí para evitar el ingreso a territorio estadounidense de trabajadores indocumentados provenientes de sus principales respaldos en el continente. Esta contradicción recuerda aquel proverbio acuñado 150 años antes de Cristo en Lusitania, luego de que el cónsul romano Escipio ordenara ejecutar a tres nativos a los que había solicitado -a cambio de una recompensa- asesinar al líder independentista Viriato : "Roma no paga traidores". | |||