De entre todas las cosas el aspecto más sorprendente de la Comuna era la naturaleza festiva de París; era el 'festival de los oprimidos'. La atmósfera de la capital no era la de una ciudad en guerra; la ciudad tenía todos los signos de estar simplemente de vacaciones'.
Pero pronto el buen ambiente se volvió austero. Los funerales de los guardias nacionales muertos en combate se convirtieron en grandes procesiones por toda la ciudad, solían estar encabezados por miembros de la comuna y cualquiera que se atreviera a levantar la cabeza era forzado a bajarla por los susurros de la muchedumbre. Otro momento dramático fue cuando los masones se reunieron en la Comuna y marcharon con sus estadartes, nunca se había visto antes dentro de los muros de la ciudad, luego enviaron una delegación para ver a Thiers (quien rechazó verles y tuvieron que volver a Paris). Fueron enormes ceremonias de masas la quema de una guillotina y la demolición de la Columna de Verdún (un símbolo del imperio) . "La excitación era tan intensa" observó un escritor inglés "que la gente caminaba como en sueños". Incluso en el mismo día en el que las fuerzas de Versalles entraron en París, domingo 21 de mayo, había una enorme muchedumbre en los jardines de las Tullerías escuchando una serie de conciertos en ayuda de las viudas y huérfanos de la guerra.
La comuna significaba la reconquista de la ciudad por la mayor parte del pueblo que había sido dejada de lado en los esquemas de reurbanización de Haussman. Durante un tiempo la mayoría de la población se implicó activamente en los asuntos públicos ya fuera a nivel de distrito o a nivel de ciudad.
Partido Revolucionario Guevarista - actualización Marzo 16, 2004