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HISTORIA
  
Pero el éxito, el reconocimiento casi masivo Ilegó demasiado pronto para Vince.
Un músico que, en más de una ocasión, ha declarado que cuando los grupos en los
que está se convierten en productos masivos huye irremediablemente; "el éxito
-opina- agarrota la creatividad". Aunque para Andy (según declaró a Mat Snow,
del Melody Maker, en 1982), "Vince es una persona muy ambiciosa, quiere siempre
Ilegar a lo más alto; es muy probable que si Vince no hubiera estado con
nosotros Depeche Mode no sería lo que es (y no me refiero a cuestiones de
creatividad); nosotros éramos bastante vagos y nos conformábamos con poco". Las
razones que esgrimió Vince para dejar la banda tenían bastante que ver con el
hecho de que cuando un grupo triunfa y se da a conocer por todo tipo de público,
el sentido artístico de la banda se va diluyendo poco a poco "Cuando las cartas
que recibía de fans diciéndome cuánto les gustaba mi música y lo bien que se
sentían al oír alguna canción de Depeche fueron sustituyéndose por otras, en las
que comentaban lo guapos que éramos o cuánto les gustaban mis pantalones, me dí
cuenta de que aquello, para mí, había acabado".
Para muchos -casi todos- la marcha de Vince Clarke suponía la muerte total de
Depeche Mode. La mente pensante del "grupo de niñatos" huía para formar un dúo
tecno-soul junto a Alison Moyet, Yazoo, y el resto de la banda jamás podría
mover un dedo por su cuenta. Daniel Miller, productor del primer disco del grupo
y su descubridor, reconoce que al principio tuvo miedo, pero siempre confió en
ellos.

Una de las
primeras actuaciones junto a Vince Clarke
"Yo sabía que Depeche Mode no podían separarse. Martin Gore había escrito
algunas canciones antes de que Vince dejara el grupo y eran realmente buenas
(dos de ellas, "Tora Tora Tora" y "Big Muff" aparecían en "Speak and Spell"). El
único problema que tenían hasta entonces era que Vince era tan rápido, tan
prolífico, que no daba tiempo a que Martin hiciera nada por sí mismo; Martin es
la típica persona que necesita que le den un empujón para decidirse a hacer
algo, así que, en cierta manera, la marcha de Vince le vino bien".
Visto con la perspectiva del tiempo, había que ser muy optimista para no tirar
la toalla en un momento como ese. En opinión de Dave, no era cuestión de
optimismo, si no más bien, de insensatez. "Se supone que si se va de tu grupo el
compositor y letrista debes estar, como mínimo, un poco preocupado. A nosotros
no nos afectó prácticamente, ¿Vince nos dejaba? no pasaba nada; Martin era
perfectamente capaz de continuar con la labor de Depeche Mode y "A Broken Frame"
fue una prueba de ello".
En algunos artículos de la época, referentes a la marcha de Vince Clarke, se
deja entrever que una de las razones esenciales de la marcha de Vince era el
deseo de este por imponer sus composiciones a la banda y el rechazo por parte de
sus compañeros de temas que el consideraba geniales. Se comenta que uno de esas
canciones era "Only you", el single que más adelante llevaría a los primeros
puestos de las listas de éxitos a Yazoo.
Dejando a un lado especulaciones sobre el motivo de la supuesta "orfandad" de
Depeche, el caso es que aunque Martin pudiera suplir por completo la inventiva
de Vince Clarke, con la marcha de este quedaba un hueco sonoro que, por fuerza,
había que cubrir. Un anuncio en el Melody Maker, con el siguiente texto : "banda
conocida necesita teclista, menor de 21 años" sirvió para reclutar a Alan
Wilder, el más viejo de los Depeches (tuvo que mentir para entrar en el grupo,
porque tenía realmente 22 años), que hasta un año después de entrar a tocar con
los "miembros fundadores" no pasó a pertenecer oficialmente al grupo. Dafne and
the Tenderspots, Real to Real y The Dragons and the Hitmen eran algunos de los
grupos con los que había tocado antes de formar parte de Depeche Mode. La
primera actuación del grupo con la nueva formación fue en el Crocs de Londres,
en enero del 82. Unas semanas después se fueron a Nueva York para actuar en el
Ritz y más adelante continuar con su gira europea. Pero unos días antes de
comenzar, y ya como grupo de éxito, el grupo actuó en el Bridgehouse club de
Londres, en un concierto-homenaje, prácticamente secreto, en honor de Terry
Murphy, una de las primeras personas que creyó en ellos. Según relata un
artículo de Melody Maker de la época, el local estaba destrozado, con el papel
pintado cayéndose de las paredes, el suelo Ileno de "baches", el escenario
repleto de parches y a punto de cerrar por no cumplir las normas de seguridad
impuestas por el ayuntamiento. Después de una actuación para un público muy
reducido y cuando Murphy fue a pagar a la banda por los servicios prestados, el
grupo decidió hacer su buena acción del día y le devolvió al visionario dueño
del club las 1.000 libras (unas 200.000 pesetas) que les quería pagar por la
actuación; un donativo para que "arreglara el club".
Ante tanta carga positiva, el karma de la banda no podía ser mejor; "See you"
(escrito por Martin cuando tenía dieciocho años), el primer single extraído de
"A Broken Frame" (octubre de 1982), llegó al número seis de las listas
británicas, venciendo la hostilidad inicial de buena parte de la crítica y de
bastante público, que no confiaba en que Depeche Mode pudiera sobrevivir tras el
abandono de Vince.

Pese al relativo éxito del album, lo cierto es que "A Broken Frame" es el disco
más mediocre de la carrera del grupo. Un trabajo de transición, en todos los
sentidos, del que incluso la misma banda no se siente precisamente satisfecha.
"Creo que todos nosotros -declaraba en el año 90 Dave Gahan- estamos de acuerdo
en que "A Broken Frame" es nuestro disco más flojo. Es muy blanco, está mal
producido y por culpa de él nos etiquetaron como una banda floja, absolutamente
frívola. La verdad es que en esa época nosotros estábamos aprendiendo. Fue el
primer trabajo de Martin como letrista y compositor; le obligaron a meterse en
esa historia sin casi darle tiempo a pensárselo. Si soy sincero debo decir que
no estábamos preparados para grabar un segundo disco tan poco tiempo después de
haber sacado el primero. Cuando lo vuelvo a oír, pasados los años, la verdad es
que me siento avergonzado".
Rosa roja sobre fondo negro
Tras otra meta conseguida, cumpliendo la máxima de Daniel Miller al principio de
la carrera del grupo, que decía : "Primero no puedes creerte que estes dentro
del Top 70, después te resulta increíble haber entrado dentro de los 20
primeros; más tarde no puedes creer que hayas llegado a número uno en Inglaterra
y después te parece casi normal ser disco de platino en varios países del
mundo", Depeche Mode comenzaban la nueva década con una responsabilidad para
acabar con la paciencia de cualquiera. "Con "Violator" nos sentimos como si
estuvieramos empezando de nuevo. Siempre hemos pretendido que este disco fuera
muy directo, casi minimalista -hasta donde Depeche Mode pueda serlo-. Ya sé
-confesaba Martin- puede resultar pretencioso, pero considero que "Violator" es
un disco muy maduro, sólido, un Lp. sin adornos. Después de esto la gente nos
considerara un grupo auténtico. Eso me gusta. Quién sabe lo que puede pasar
después de este disco". El concepto de volver a empezar, regresar a las raíces y
dar pinceladas, aunque sólo fuera de pasada, a los temas que les pusieron en el
candelero unos cuantos años atrás están más que presentes en "Violator" (1990)
un disco oscuro, más cercano a "Black Celebration" que a "Music for the Masses",
por poner un ejemplo , y en el que, una vez instalados en el Olympo, Depeche
Mode podían hacer exactamente lo que les apetecía. El primer single del disco,
"Personal Jesus" fue un éxito absoluto en todo el mundo. En EEUU llego a número
uno (algo que sólo habían conseguido con "People are People") y con él tuvieron,
por primera vez en su carrera un disco de oro en norteamérica pero continuando
con la saga de "escándalos" iniciada con "Some Great Reward", "Personal Jesus"
tuvo que obligarles a volver a verse las caras con la censura británica. La
culpa la tuvo la promoción previa al lanzamiento del disco; en una serie de
anuncios de prensa y vallas publicitarias una frase : "Si llamas a este número
de teléfono tendrás un Jesus muy particular", invitaba sin más a que el público
oyera un adelanto del single, pero la censura vio implicaciones blasfemas y la
creatividad publicitaria se fue al traste.
Con "Violator", estos músicos que al principio de su carrera confesaban no
acabar de entender porqué sus discos tenían tanto éxito en las discotecas, si a
ellos no les gustaba en absoluto acudir a ellas, el status de grandes gurús de
la música de baile se confirmó más que nunca. Los remixes de "Enjoy the silence"
y "Personal Jesus" invadían las discotecas de todo el mundo. E incluso los
herméticos "Warepartys" y los templos del rave más radical, de vez en cuando,
hacían un guiño a las raíces y desempolvaban discos de Depeche.
Cuando el Lp salió a la calle el grupo no estaba muy seguro de la dirección a
tomar. Se produjo una crisis existencial (parecida, pero menos grave que la del
85), en la que la banda se replanteó su vida. "Llega un momento -declaraba en el
90 un Dave Gahan entonces felizmente casado y padre de un niño- en el que
comienzas a plantearte cuánto de tu vida le has dado al grupo. Yo espero que si
seguimos con esto dentro de cinco o diez años, que podamos continuar ofreciendo
nuevas cosas al público. Me pregunto si manteniendo este ritmo, tour tras tour,
disco tras disco, dentro de un tiempo continuaremos siendo tan creativos... Creo
que de ahora en adelante vamos a intentar frenar un poco; hacer giras menos
largas, distanciar más la edición de los discos. Con el tiempo nos hemos dado
cuenta -y podemos permitirnos el lujo- de que los discos hay que hacerlos cuando
uno está preparado para ello y no cuando el mercado lo reclama". Pese al ansía
de tranquilidad y con la conciencia tranquila, después de saber que casi todo el
deber estaba ya cumplido, Depeche Mode se embarcaron en una gira casi suicida
para dar a conocer "Violator". Jonathan Roberts, uno de los técnicos del tour
explica en el fanzine Bong los entresijos de un espectáculo magnífico (en el que
eran teloneados por Electribe 101) que él califica de "pesadilla técnica".
"Cuando vas a ver a Depeche Mode en concierto, ¿ qué es lo que oyes? : un
cantante, tres sintetizadores y una caja de ritmos... eso es más o menos cierto;
porque lo que escuchas realmente es el resultado de un montón de meses de
trabajo. Todos los efectos que Depeche incluyen en el disco serían imposibles de
llevar en una gira mundial, así que lo que se hace con ellos es samplearlos (en
el caso de este grupo con el sampler E-Max II turbo) y se van disparando a
medida que se necesitan. En la gira de "World Violation" hay dos sintetizadores
delante de cada músico, pero sólo se usa uno; el otro está perfectamente
sincronizado para que si falla el primero no ocurra nada. Martin y Andy también
tocan a lo largo del concierto percusiones electrónicas, que también están
dentro del programa del sampler. Con estas percusiones el grupo tiene la
posibilidad de mostrar una puesta en escena más dramática, especialmente en
canciones como "Master and Servant" o "Everything Counts". Alan también toca la
percusión en esta gira y se le ha construido un aparato especial para que además
de poder disparar los sonidos de batería desde su sintetizador, que pueda
golpear las percusiones electrónicas y que el efecto suene. Con la caja de
ritmos hacemos lo mismo que con los sintetizadores; hay dos perfectamente
sincronizadas, gracias al computador general, y si una falla, la otra continúa
perfectamente. Si preparas un concierto para 50.000 personas no puedes
permitirte el lujo de que todo se venga abajo porque una caja de ritmos se
estropea".
Después de la gira, grabación de los vídeos del disco con Anton Corbijn (el de
"Personal Jesus" estaba hecho en Almería) y la edición de un libro de fotos, con
el grupo en Andalucía, Estambul y otros países que visitaron durante la gira,
Depeche Mode se dedicó a actividades paralelas, como la de intervenir en la
banda sonora de "Hasta el Fin del Mundo", de Wim Wenders; participar en el disco
de Nitzer Ebb, celebrar el 30 cumpleaños de Martin y Andy (que también por esas
fechas tuvieron sendos hijos) con una fiesta loca, en la que Gore interpreto,
junto a Wayne Hussey de The Mission, canciones del glam de los 70, como "Hello
Hello, I'm back again", de Gary Glitter; "Dancing Queen", de Abba o "20th
Century boy" de T Rex; Martin y Alan continuaron con sus proyectos en solitario;
Martin Gore y Recoil, respectivamente; Andy -el cerebro cabal del grupo- se
dedicó a asegurar su vejez abriendo un restaurante en Londres (llamado
"Gascogne") y Dave dió un vuelco total a su existencia, se separó de su mujer y
volvió a casarse con una norteamericana, al parecer, conectada con el mundo de
la industria discográfica.
¿ Padres del house ?
Para muchos, como se ha apuntado antes en esta página web, Depeche Mode eran los
padres de la música house y Kraftwerk los abuelos. Aunque Depeche renieguen de esos lazos familiares y aseguren que su vida jamás ha dependido de los grupos
electrónicos de la primera generación, lo cierto es que en el año de despedida
de los ochenta, Depeche se interesaban cada vez más por los entresijos de la
"house music" y de la "Electronic Body Music" europea. De todas formas da la
impresión de que la conexión entre Depeche Mode y todos estos tipos de música de
discoteca está más, la mayoría de las veces, en la mente de sus fans o de la
crítica que en la del grupo en sí. En un artículo aparecido en la revista The
Face, John McCready habla de una visita del grupo a Detroit (la cuna de la
música house) y en él se observa lo importante que resulta la banda para la
mayoría de los grandes nombres de la movida musical de la ciudad y la ignorancia
absoluta, por parte del grupo, de buena parte de los postulados de esta música
que dice haber bebido de las fuentes de los de Basildon. Kevin Saunderson, el
compositor de la mayoría de las canciones de Inner City reconoce que cuando era
DJ pinchaba sin parar los discos del grupo.
"Solía poner las canciones de Depeche -reconoce- antes de que supiera quienes
eran. En esa época su música era muy caliente, especialmente discos como
"Strangelove". Nosotros estamos muy influenciados por su sonido. Es
auténticamente música de baile progresiva, tiene ese toque tan europeo, tan
limpio... te hace bailar en cuanto lo oyes".
Por otra parte, el mítico Derrick May, uno de los grandes artífices del "techno
de Detroit", no tiene más que alabanzas para con el grupo. "Depeche Mode han
creado escuela. En América son capaces de gustar casi a cualquiera, desde un
chico como yo, que soy un adicto a la música de baile más dura, a la muchedumbre
que llena los estadios de futbol. Están de acuerdo con su tiempo, imprimen el
sonido adecuado a sus sintetizadores además, no pueden evitarlo".
A Depeche Mode, en el fondo, todo eso les hacía gracia y, por supuesto, les
parecia magnífico. El auge de la música house, la ascensión laboral de los DJ y
el respeto absoluto por la electrónica musical que pocos años antes había estado
completamente desprestigiada favorece los propósitos de la banda aunque, sin
poder evitarlo, en el fondo les hace gracia que, de pronto, lo electrónico sea
lo último.
"Hace un par de años -declaraba Andy Fletcher a la revista The Face- en una
entrevista nos preguntaron que cómo nos sentíamos haciendo música tan anticuada.
Eso fue antes de la explosión del house -una época realmente oscura para la
música electrónica- . Era un tiempo en el que "electrónico" era una palabra
sucia, casi tabú. A la gente le dio por hablar de guitarras y de sonidos
acústicos. Aquello era como preguntarnos : "Como os sentís estando acabados".
Dave estuvo a punto de asesinar al periodista".
Un cambio vital
Todo esto, en dos años, el tiempo transcurrido desde el final de la gira de
"Violator" y el principio del 92, un año exclusivamente consagrado a "Songs of
Faith and Devotion", el séptimo disco del grupo en estudio, que salió a la luz
en Abril del 93. Los gustos ocultos de Martin y Dave, su pasión por los Stones,
Elvis y el rock más guitarrero, absolutamente opuesto a lo que ellos han
simbolizado durante años, se resume en este disco distinto, un salto hacia el
lado salvaje, dentro de la carrera de Depeche Mode, que parece resumir las
transformaciones vitales que han sufrido los miembros del grupo durante el
periodo de vacaciones. "Este ha sido -declaraba Wilder a la revista Vox- un
disco realmente difícil, no cabe duda de ello. Es el resultado de nuestras
actividades en solitario. Nos hemos tomado un respiro entre nosotros; llevábamos
mucho tiempo juntos y en este par de años nos hemos desintoxicado; tuvimos
hijos, viajamos... todos hemos vuelto con una visión distinta del grupo, de lo
que es en sí y lo que significa para cada uno. Nuestras relaciones se han
solidificado de nuevo; durante los últimos tiempos había roces entre nosotros,
estábamos un poco hartos de todo y ahora hemos vuelto con más energía".
En este disco, con el que confiesan haberse preocupado más por la puesta en
escena, componiendo canciones en las que "Alan toque más la batería en directo,
Martin las guitarras y los arreglos puedan reproducirse en vivo", las obsesiones
de Martin continúan presentes. Especialmente el tema religioso, que además de
pesar sobre el título del Lp -"para el nombre del disco queríamos algo con
connotaciones religiosas, pero a la vez ambiguo. "Songs of Faith and Devotion"
(Canciones de Fe y Devoción) sonaba muy devoto; pero al mismo tiempo, uno podía
preguntarse: ¿ fe en qué, devoción a qué ?"- impregna canciones como
"Condemnation" o "One Caress", en la que hay frases como "Debo creer que el
pecado me hará un hombre mejor".
Quizá sea en el contenido, en lo ambiguo y obsesivo de las letras, en lo único
que Depeche Mode han conservado la semilla original. El sonido de este disco,
grabado a medio camino entre Madrid, Londres y Hamburgo, supone una ruptura con
muchas de sus normas anteriores y especialmente la parte técnica, de la que se
han ocupado el productor, Flood (que ya trabajó con ellos en Violator) y Alan,
ha sufrido una trasformarion considerable "Reconozco -dice Alan- que hemos
intentado que Dave diese lo mejor de él. Tratamos que cantara más alto de lo
normal, elevando el registro de la voz o que no usara cascos para que sonara
absolutamente distinto a cualquier cosa que se haya hecho hasta ahora".
Dave reconoce estar satisfecho con el resultado, pero es que además, a raíz de
su separacion y su nuevo matrimonio, confesaba nada más salir a la luz "Songs of
Faith and Devotion", que había descubierto que su auténtica vida era el grupo.
"A veces te pierdes -declaraba un Dave con un aspecto absolutamente cambiado,
melena a lo "grunge", barba, tatuajes, patillas y más delgado que nunca- y no te
das cuenta de qué es lo que realmente te hace sentir bien. Yo pasé una época
difícil dentro del grupo; las giras continuas, estar fuera de casa y ese tipo de
cosas te descontrolan. Ahora, después de separarme y de sentirme realmente mal
durante mucho tiempo porque he vuelto a hacer con mi hijo lo que mi padre hizo
conmigo cuando era pequeño : abandonarle, me doy cuenta de que la música es muy
importante para mí. Por primera vez en muchos años sé qué es realmente lo que
quiero".
Los papeles ya estaban repartidos y la energía, al parecer, más enervada que
nunca.
  
Llego la epoca ULTRA
 
Con esta nueva entrega DM dan una vuelta de tuerca más a su carrera, superando
los importantes problemas con las drogas de su cantante Dave Gahan (cuentan las
malas lenguas que estuvo muerto cinco minutos: alguien que exagera) y el
abandono del grupo de Alan Wilder (habrá que seguirle los pasos a su nueva
aventura que responde al nombre de Recoil).
DM, una banda en constante evolución, siempre en el candelero y casi siempre
adelantándose al resto del mundo. Desde sus inicios en Basildon (Inglaterra) en
los años 80 han entregado once discos que son once monumentos a la música
contemporánea. Junto con Kraftwerk, Brian Eno y Front 242 constituyen el pilar
básico del movimiento tecno y tecno-pop en el viejo continente.
A principios de los 80 coexistían en Gran Bretaña dos tendencias musicales: la
denominada new wave (formada por los nuevos románticos) y el tecno-pop.
Adscritos a la primera, los grupos más representativos fueron Spandau Ballet y
Duran Duran. Mientras, DM se erigía como banda pionera de la música electrónica
e, influidos por ella, aparecieron simultáneamente OMD, Human League y Soft
Cell. DM nunca han quedado anclados (cosa que le ocurrió a muchos grupos de su
generación) y han crecido desde el pop electrónico naif e intrascendente de sus
comienzos hasta melodias más complejas y rotundas. De "Just can´t get enough"
hasta "Barrel of a gun".
Mezcla de grupo de culto y grupo de masas. Están en el límite de todo y quizás
por eso interesan a "usuarios musicales" de las más diversas procedencias y
gustos. Es uno de esos grupos respetados a todos los niveles. Sus canciones han
marcado la vida de muchos de nosotros y su vigencia e influencia se extiende a
muchísimos grupos. Escogieron el nombre de "moda rápida", nada más lejos de la
realidad. Creo que su moda es y será eterna.


Mini gira de The Singles 86-98
DAVID
GAHAN
MARTIN
LEE GORE
ANDREW
FLETCHER
ALAN
CHARLES WILDER
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