Una introducción a la GNOSIS
Conocimiento.
Existe un conocimiento espiritual que trasciende las épocas
y los hombres, y que ha estado presente a través
de la historia de la humanidad, adoptando distintos nombres
en cada cultura.
Es el conocimiento de las leyes naturales que rigen la
creación, sus jerarquías y la filosofía
auténtica que permite al hombre conocer su origen
y su razón de ser, por sí mismo, directamente,
para integrarse con la Divinidad conscientemente.
Ese conocimiento, perenne y universal, fue conocido en
la antigüedad con el nombre de GNOSIS (vocablo
que proviene del griego, y que se traduce como "conocimiento"
o "sabiduría").
Conocimiento síntesis
Cada gran religión o filosofía que ha existido
tuvo una misión, un mensaje que entregar a la humanidad
para su progreso espiritual. Esencialmente, cada una de
ellas ha expresado un aspecto de este conocimiento síntesis.
Por eso, vemos reunidos en los estudios gnósticos
aspectos a primera vista discímiles, como son la
ciencia de la meditación buddhista, la cábala
hebrea, los misterios egipcios, la filosofía griega,
la doctrina de los primeros cristianos, las enseñanzas
hindúes y la mística de las culturas precolombinas
americanas, entre otros.
Al referirnos a la GNOSIS como un conocimiento-síntesis,
puede malinterpretarse, en el sentido de entender que la
Gnosis sería una suerte de "resumen", o
"recopilación" de diversas doctrinas. Por
el contrario, uno de los objetivos de estos estudios es
que podamos comprender y descubrir que la síntesis
existe por sí misma, y constituye la raíz
y el origen de toda la sabiduría.
Por esta razón, en las similitudes y paralelismos
que presentan diversas doctrinas y filosofías se
evidencia que han tenido un fundamento en común:
la doctrina de la síntesis -o lo que es lo mismo,
la Gnosis-, desarrollando en mayor profundidad algún
aspecto esta sabiduría.
Un funcionalismo de la conciencia humana.
Pero, ¿cómo puede haber existido un conocimiento
tan trascendental por tantos siglos, cómo pudo haber
sido transmitido de época en época, de pueblo
en pueblo, influenciando el pensamiento y la religiosidad
del hombre a través de la historia? ¿Cómo
podría haberse mantenido sin cambio? ¿Cómo
se transmitió? ¿Cómo es que las diferentes
culturas de la historia de la humanidad no reconocen un
origen común en su conocimiento, sino por el contrario,
en muchos casos ignoran e incluso desprecian a las demás
culturas?
La existencia del Gnosticismo, entendido como sistemas
o corrientes de pensamiento dedicados al estudio de la Gnosis,
puede llevarnos a suponer que la Gnosis es algo que se recibe
del exterior, que se "aprende" en forma intelectual,
a través de libros, escuelas, de los padres, etc.
Y es natural que se tenga este concepto, ya que lo normal
es que ésta sea la única forma que vemos del
"conocimiento". Sin embargo, la Gnosis no es "información
intelectual":
La Gnosis es un funcionalismo muy natural de la Conciencia
humana, una filosofía perenne y universal, que se
encuentra dentro de cada persona.
Así como tenemos sentidos que nos permiten percibir
el mundo en el que andamos, del mismo modo que en nuestro
desarrollo tenemos mecanismos que nos llevan a intentar
"aprender" y "entender" todo lo que
nos rodea y que necesitamos para vivir (como alimentarnos,
el idioma, las costumbres, etc.), también tenemos
principios espirituales que nos llevan a buscarle
un sentido a nuestra existencia, a preguntarnos nuestro
origen, y nuestra razón de ser.
Donde quiera que exista un anhelo espiritual, una inquietud
espiritual, dónde alguien se pregunte: ¿quién
soy?, ¿de dónde vengo?, ¿cuál
es mi destino?, ¿por qué existo?, ¿cuál
es el objetivo de vivir?, existe evidentemente un impulso.
Como el impulso que nos hace aprender a caminar, a hablar,
etc., existen impulsos que nos llevan a buscar en nuestro
interior, a reflexionar profundamente.
El conocimiento objetivo de las cosas surge de la íntima
reflexión de la conciencia. Donde existe ese impulso,
allí esta la Gnosis, como una semilla, buscando desarrollarse.
Por eso, grandes Maestros de la humanidad nos dicen que
la Gnosis es origen de toda sabiduría.
La Doctrina del Ojo y la Doctrina del Corazón
Existen dos tipos de conocimiento: La Doctrina del Ojo
y la Doctrina del Corazón.
La Doctrina del Ojo está constituida por
lo que "aprendemos" del mundo exterior, y tiene
su fundamento en la observación (los cinco sentidos)
y el razonamiento. Es el conocimiento intelectivo.
También se lo conoce como conocimiento exotérico,
o lo que es lo mismo: conocimiento visible, público.
En uno de sus aspectos, está compuesta por todo
el conocimiento que necesitamos para subsistir y relacionarnos
con el mundo y la sociedad. Dentro de este conocimiento
están nuestras costumbres, nuestra forma de ver el
mundo, nuestras creencias, opiniones, prejuicios y pautas
culturales.
Sus conceptos están elaborados a través de
la deducción y de los procesos intelectuales. En
base a nuestras experiencias, mecánicamente llegamos
a nuestras propias conclusiones del porqué de las
cosas, arribamos a nuestras propias teorías sobre
la vida, el mundo y nosotros mismos. Cómo cada persona
transita sus propias experiencias y tiene una visión
propia del mundo, decimos que es un conocimiento subjetivo,
porque depende del observador.
La Doctrina del Corazón está constituida
por una serie de "vivencias" interiores muy profundas,
que tienen su fundamento en la Conciencia y la Reflexión
íntima, y que pueden entenderse como "intuición".
Es un conocimiento que no puede transmitirse en forma verbal
o escrita.
Por esto se lo conoce como conocimiento esotérico,
que significa "oculto", "escondido",
"secreto".
El desarrollo de este conocimiento se asemeja al proceso
que sigue un agricultor con una semilla. Sería inútil
todo esfuerzo que el agricultor realice para "producir
un árbol" combinando materias primas. Por más
complejo que fuese el proceso, no podría producirlo
él solo. La labor del agricultor se limita a, una
vez obtenida una semilla, brindarle las condiciones favorables
para que ésta misma germine.
De igual manera, grandes Sabios que desarrollaron dentro
de sí este conocimiento y que llegaron a la Gnosis
-o sea, que alcanzaron la Sabiduría-, han sabido
dejar los elementos (análogos al agua, tierra fértil,
etc.) que puedan despertar inquietudes espirituales dentro
de las personas (equivalentes a la semilla del ejemplo anterior).
Cuando este conocimiento se desarrolla en la persona, se
desarrollan todas las ocultas posibilidades que existen
en su interior. Por eso se dice que la Gnosis es una
sabiduría transformativa, no es información
que se almacena en la memoria, sino un cambio que se produce
en el interior del ser humano. Así el hombre se autorrealiza,
se "hace" a sí mismo, del mismo modo que
una semilla se "hace" árbol.
La Gnosis es un conocimiento objetivo, que no depende
de puntos de vista, ni de tradiciones. Es un proceso muy
íntimo, natural y profundo, que lleva al hombre a
conocer la Verdad.
Signos
En el círculo exotérico existen muchas escuelas,
libros, autores, teorías, contradicciones; en fin,
es un laberinto de donde difícilmente se puede salir.
Sólo el más fuerte sale del laberinto. En
todas las religiones existen granos de una Verdad suprema,
pero sólo el más fuerte encuentra el camino
íntimo y secreto que conduce a Verdad.
Los sabios antiguos dejaban la sabiduría codificada
en SIGNOS, para que "el que tenga oídos para
oír, que oiga". Quién tuviera la clave,
la Gnosis, podía alcanzar el conocimiento oculto.
La Gnosis es esoterísmo auténtico de fondo,
con vivencias místicas muy particulares, adoptando
forma de mito y símbolo.
Antiguamente fue conocida como Jana, Yana, Gñana,
Gnana o Gnosis, la ciencia de Jano o Saturno, la ciencia
del conocimiento iniciático.
Conocerse a sí mismo
Tal como lo utilizan los gnósticos de los primeros
siglos del cristianismo, la palabra Gnosis, podríamos
traducirla por "intuición", porque Gnosis
entraña un proceso intuitivo de conocerse a uno mismo.
Y conocerse a uno mismo, decían ellos, es conocer
a la Naturaleza y el destino humano.
Según el Maestro Gnóstico Teodoto, que escribía
en Asia Menor hacia 140-160, el gnóstico es aquel
que ha llegado a entender "quiénes éramos
y en qué nos hemos convertido; donde estábamos...
hacia donde nos apresuramos; de qué se nos está
librando, qué es el nacimiento y qué es el
renacimiento". Sin embargo, conocerse a uno mismo,
en el nivel más profundo, es al mismo tiempo conocer
a Dios; este es el Secreto de la
Gnosis.
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