Contradicciones
La UEPFP es sin dudas una empresa de múltiples
claroscuros, tiende vías e inaugura servicios al mismo tiempo que inmola el
parque de vehículos heredados de FA, ahora vuelve por más.
La
Unidad Ejecutora del Programa Ferroviario Provincial es sin duda la más grande
de las empresas de transporte de pasajeros por ferrocarril del país,
empresa estatal en manos de la provincia de Buenos Aires y templo de la corrupción
según muchos.
Desde
la CNST proponemos reestatizar, pero seguramente el modelo de la UEPFP es el
modelo a no seguir, empresa de grandes contradicciones, de grandes logros y de
grandes fracasos.
En
estos días la empresa es tapa de los diarios por un tren que desde Mar Del
Plata hasta Plaza Constitución demoró más de 12 horas.
Las
autoridades de la empresa hablan de sabotaje, nosotros no dudamos de que así
sea, pero lo que debemos analizar es quién ha cometido ese sabotaje.
La
UEPFP es sin duda una empresa pionera, ha adoptado el modelo de trabajo K desde
siempre, ninguna planificación, ninguna previsión, todo sobre la marcha.
Es
así que ha inmolado prácticamente todo el parque de coches que heredó de
Ferrocarriles Argentinos en años sin previsiones y ni mantenimientos, política
que aún hoy sigue.
Y
como esto no le alcanzó, se dio el lujo de traer más coches desde España.
El
concepto de mantenimiento es desarmar un santo para vestir otro, que se aplica
tanto en K4, como en MECHA o en Maldonado, la reaparición
de un coche de pasajeros le cuesta a esta empresa solo 7000 $, además de
destruir por lo menos otros dos coches.
En
definitiva, sí pensamos que lo del tren de Mar del Plata ha sido un sabotaje,
sin
dudas, pero el responsable del mismo es sin duda también SOLÁ por ser el jefe
máximo de esta empresa.
Dijimos
y diremos hasta el cansancio que la improvisación, provincial o nacional, es
totalmente incompatible con la
explotación de los ferrocarriles y que afortunadamente el accidente que tuvo el
tren de Mar del Plata no causó víctimas, pero que si insisten por este camino
las van a lograr.
Y
los saboteadores serán los Solá o los K de turno que no tomen las cosas con la
seriedad que se merece, y si hoy la Unidad Ejecutora sigue brindando servicios
no es por estos nefastos personajes, sino más bien por la casi heroica
intervención de sus trabajadores.
C.N.S.T.
La
Plata, 9 de diciembre de 2003.