PRÓLOGO.



El presente alegato de Pedro Castelli es como una gota en el mar. Así de desasistido se encuentra por la ley. En un mundo en el que todos se desprenden de cualquier responsabilidad para con los demás, escribir como él lo hace supone una enorme audacia en la defensa de una causa que no por estar actualmente casi perdida deja de ser justa y trascendente. Su discurso rebosa emoción y subjetividad, pero también rigor en el tratamiento de estos temas. 

Se requiere un amor, una convicción y un denuedo enorme en la defensa de los derechos de los niños, para atreverse a luchar, como él hace, sin descanso ni miramientos hacia las posibles consecuencias de sus alegaciones en esta época de cobardías y dejaciones.

Pedro se pone así, sin desearlo, al frente de unas reivindicaciones olvidadas y actualmente no "políticamente correctas" pero no por ello menos importantes y trascendentes. El sufragio universal, la captación del voto femenino y como consecuencia la legislación y la laxitud de tantos es la causa de las injusticias y desgracias que él denuncia. 

Bien sabemos que lo que ocurra de aquí a veinte o treinta años no preocupa demasiado a nadie y que "ojos que no ven corazón que no siente" pero el asunto es tremendamente grave y la repercusión en las vidas de todos y sobre todo de los niños es enorme. Nadie que tenga en sus manos una responsabilidad de gobierno puede, sin mala conciencia, permitir los desmanes y las tragedias que se producen a causa del alejamiento familiar y de la "custodia automática" atribuida a las mujeres. 

Esta Agrupación de Madres y Padres Separados quiere con estas breves líneas, avalar la propuesta de Pedro Castelli y apoyar con nuestro respaldo las aspiraciones de justicia y paz de tantos padres y madres alejados inicuamente de sus hijos por los que suspiran y luchan. Quieren que una legislación tan injusta y perniciosa y que tantas desgracias produce, sea sustituida por una más equitativa y moralmente más aceptable que refleje y satisfaga las reales necesidades de los hijos y los padres (ambos) sin discriminación sexista.

A estas alturas de la historia y ante tanta invocación de igualdad y justicia para todos, cualquier caso de discriminación, cualquiera que sea, se puede decir que es un atentado contra la democracia y la moral occidental de la que tanto nos ufanamos y de unas terribles repercusiones para el presente y para el futuro de nuestros propios hijos. Que alguien estime la propuesta de Pedro Castelli y actúe en consecuencia con la ética y moral democrática y social, es nuestro mejor deseo y será nuestra mayor recompensa.

Rafael Marañón Barrio. 
Por la Asociación de Mujeres y hombres separados Canaletas Alhambra.
Antonio Pino Pacheco
Presidente.
GRANADA.- ESPAÑA.


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