ARCHIVO PÚBLICO DEL COMANDANTE
CLOMRO
Informe Clomro-2DIFUSIÓN
Sección II PRESENTACIONES
EN AUDITORIOS Y EVENTOS
CONGRESOS
CLOMRO EN EL 1er CONGRESO
INTERNACIONAL DE OVNILOGÍA
DE VICTORIA, ENTRE RÍOS
23 al 25 de mayo de 1998
CLOMRO EN EL CONGRESO
NICOLEÑO DE INTEGRACIÓN HUMANA Y ESPIRITUAL
9 al 11 de octubre de 1998
CLOMRO EN EL 1er CONGRESO INTERNACIONAL DE OVNILOGÍA
DE VICTORIA, ENTRE RÍOS
23 al 25 de mayo de 1998
Han pasado treinta minutos
de la hora programada para la apertura del congreso, y de las 400
o 500 personas que se esperaba, hay sólo unas 40 o 50. Según
comentarios, las expectativas de la organizadora del congreso
habían sido mucho más optimistas: entre 4.000 y 5.000 personas,
que colmarían las plazas hoteleras disponibles, contándose con
la $olidaridad de quienes ofrecieran su vivienda para dar
albergue a los turistas que no hubieran hecho reserva en los
hoteles, ni fueran a los campings más alejados (el municipal
estaba inundado).
Quienes aguardaban tal masa turística
(movilizada por los casos ovni en la Laguna del Pescado, o por
los recuerdos cercanos de Roswell con el canadiense Stanton
Friedman como supervedette del congreso) apostaron sus
expectativas (y algún capital) para reunir algún dinero
aprovechando esta ocasión irrepetible hasta no se sabe cuándo,
llevando libros, revistas, llaveros, calcomanías, remeras y
bijouterie con figuras de extraterrestres, y hasta alienígenas
hechos en cerámica por las chicas de la Escuela de Artes. Pero
es la hora de la verdad, y las cifras son fríamente
demostrativas de la realidad del tema ovni en cuanto al debe y el
haber: los ovni no dan de comer. Y hasta pueden comerse la
apuesta de dinero hecha para comprar o fabricar un producto que
luego no será vendido, o para traer al país a un ovniólogo
famosísimo por el cual miles de personas que pagarían entrada,
sin embargo, no estarán.
Así, quedarán sobre los stands casi
todos los muñequitos, las remeras y las ilusiones de ganarse
unos pesos, y quedarán nueve de cada diez butacas con los
fantasmas dibujados de aquéllos que iban a estar, que más allá
de la inundación, se suponía que tenían que estar, porque con
el canadiense y su documentación sobre Roswell era imperdible la
oportunidad; porque los fanáticos de los ovnis van a cualquier
lado, y porque Victoria no es cualquier lado, sino un lugar muy
activo en cuanto a casos registrados, por lo que la posibilidad
de algún avistamiento es una tentadora invitación a viajar
allí.
Pero han pasado treinta minutos de la hora de
la gran ilusión, y la penumbra del viejo cine deja ver desde el
hall una veintena de fieles seguidores de la temática, mientras
el resto curiosea en los stands o mira los relojes y mira la
calle a través de los vidrios, quizá esperando el milagro de la
masiva aparición de los ausentes, como masivamente aparecen a
veces las oleadas de ovnis. Llega Mr. Friedman con sus libros,
vídeos y otros materiales, que coloca en venta de inmediato,
para permanecer allí, solo y sin acompañante que lo asista,
durante casi todo el congreso, en el que no entrará a escuchar
las ponencias, pues no sabe Español.
Suena música de Los Redonditos de Ricota,
mientras todos se van ubicando ante el anuncio del inicio. Llega
la apertura, con el ingreso de las chicas vestidas con las
remeras del grupo Visión Ovni, portando las banderas de la
Argentina, Uruguay, Brasil, Canadá y Entre Ríos. Suenan los
himnos. Se proyecta un vídeo del grupo organizador, con
imágenes de los filmes "Fuego en el cielo" (el caso de
abducción de Travis Walton) y "Encuentros Cercanos",
con una música techno que hace estallar los oídos, y que,
seguida por un juego de luces de los reflectores de la sala,
parece convertirla en un boliche bailable. Como que la cuestión
ovni se presta para crear clima de show.
Silvia Pérez Simondini, presidenta del
comité organizador, comenta que hace pocos días supieron que
las luces en la laguna de Victoria ya fueron vistas hace setenta
años, cuando todavía no se hablaba de ovnis en el mundo. Queda
flotando la idea de que si el papá de Kennet Arnold hubiera
pasado por ahí, los argentinos, creadores del colectivo, tal vez
hubiéramos pasado a la historia como los inventores del
óvnibus.
Se lee una carta de la Fuerza Aérea Chilena,
cuyos investigadores de fenómenos ovni no han podido concurrir.
Sí, en cambio, están presentes sus colegas uruguayos de
CRIDOVNI, y de la Argentina. Los uniformes ponen el toque de
distinción al congreso; distinción en cuanto a la jerarquía y
seriedad que esa presencia "oficial" representa. La
señora Simondini le dice a los presentes que esto del
ocultamiento oficial en el tema ovni es un mito; un mito que
"nosotros mismos, los ufólogos hemos creado". Ella,
honrada y extasiada por la presencia de los representantes de la
Fuerza Aérea, se encuentra ante una nueva visión de las cosas,
y cree que esta presencia implica que todo es claro y
transparente. Y como eso del ocultamiento es algo de lo que
siempre se habló, y ahora está la Fuerza Aérea como para
responder a las dudas que pudieran haber, Simondini invita al
público a formular preguntas. No hay una mano en alto los
primeros cinco segundos, y ella pregunta: ¿nadie se anima?, como
si acaso el silencio fuera muestra de respeto o quizá miedo; un
viejo miedo a los uniformes. Tal provocación genera la
instantánea reacción de alguien que a veces también usa
uniforme, y pasamontañas, pero que está mimetizado entre el
público, en la tercera fila, como uno más; alguien que dice no
ser tan optimista en cuanto a que no haya ocultamiento; que no
sabe qué es lo que la Fuerza Aérea tiene en mente de ahora en
más, pero en cuanto a lo sucedido hasta ahora, qué es lo que
pueden decir sobre si hubo ocultamiento. Simondini le pide
aclaración de a quién va dirigida la pregunta, y el sujeto
aclara que a quien corresponda; a quien quiera tomar la palabra.
Contesta uno de los miembros de CRIDOVNI. Por supuesto que no
para admitir ocultamiento alguno.
El Grupo CIFO (Círculo de Investigadores del
Fenómeno Ovni), de Rosario tiene su turno. Hablan Luis Pacheco y
Juan Acevedo sobre cultos platillistas, el primero con un par de
sonrisitas irónicas, cosa típica de principiante
antionvílatra, y el segundo en tono más respetuoso y
comprensivo hacia las personas que han caído en esta forma de
sectarismo. Se da la palabra al público y otra vez abre el
debate el sujeto de la tercera fila. Hace la observación de que
así como se habla del fenómeno de los cultos platillistas, hay
otro fenómeno del cual nunca se habla y que es el de la gente
que no participa de ninguno de esos grupos, que es muchísima,
que no está fanatizada siguiendo a alguien y que si tiene
experiencias y contactos, tampoco trata de que la sigan y de
formar grupos. Que de esa clase de gente se tiene que hablar
porque es un modelo a imitar.
Concluye la jornada con Ademar Gevaerd,
director de la revista UFO de Brasil. Por como viene su
explicación sobre los comportamientos de los alienígenas de la
tipología de baja estatura, cabeza grande y ojos grandes, parece
ser que no son muy emotivos que digamos, y un poco indolentes con
los sufrimientos humanos; como que parece no importarles la
situación traumática en que colocan a los abducidos. El sujeto
de la tercera fila le dice que, si hace miles de años era algo
ordinario que aquellos seres mantuvieran contacto con los
pueblos, cómo es esto de que la humanidad no está preparada
para un contacto, y si, en cambio, esto de no venir es porque, en
realidad, no les interesa ayudar, sino manipular a la humanidad.
En coincidencia, Gevaerd deja bien en claro que, a su manera de
ver, a ellos no les importa la humanidad, sino sus propios fines.
Que lo que les importa es resolver el problema de ellos, y no el
nuestro.
A la salida, al sujeto de la tercera fila se
le acerca alguien a quien él recuerda del programa "Frente
a Frente", donde ambos estuvieron: Mario Aprile, quien en la
oportunidad contó sus experiencias con extraterrestres. "Te
reconocí la voz", le dice Aprile, y le propone ir al bar de
enfrente. Tiene lugar, así, la única charla entre dos personas,
quizá las únicas dos personas en el congreso, que se apartan de
la línea que el comité organizador ha definido para la
temática a tratar, dejando fuera a los contactados de onda
mística, para que el congreso sea "serio". Aprile y
Clomro están, sin embargo; aquél pasando inadvertido, y el
otro, interviniendo con preguntas y con opiniones. Aprile le
comenta que propuso a los organizadores participar con una
conferencia, pero se le dijo que no había más cupo en el
programa, lo cual no lo convenció. Clomro trae material para
entregar, y le da a Aprile uno de los sobres que lo contienen. La
cosa no está para hacer una panfleteada a la vista de todos, por
dos razones: Clomro quiere pasar inadvertido como tal, para
seguir a cara descubierta tranquilo entre los muchos que no saben
que es el conocido encapuchado. Y también sabe que caería mal
que repartiera material suyo en un congreso planteado para un
enfoque en el que lo suyo no tiene cabida. Por eso hay solamente
treinta sobres en su bolso, esperando ser entregados a
determinadas personas; tampoco es cuestión de darle a
escépticos del contactismo o a la Fuerza Aérea; no serviría a
los fines propuestos. Los sobres contienen la dirección de
Clomro en Internet, la "Carta abierta de un
extraterrestre" al C.A.I.R.P., de febrero de 1995, y un
mensaje con un desafío a Ashtar Sheran, para que se presente a
un encuentro programado que deberá ser fijado por quienes dicen
que se contactan con él.
Clomro está en un congreso de gente
"seria", por lo que él no puede hablar de lo suyo
desde los micrófonos del escenario para el público esparcido
por esa sala con amplios claros. Pero se le ocurre una brillante
idea: la idea por la cual este personaje tan "poco
serio" como para no figurar en un congreso de gente
"seria", podría quedar incorporado a los anales de la
ovnilogía como uno de los personajes que estuvieron en ese
congreso, encapuchado y todo. Sucede que, aunque ningún medio
periodístico se había presentado hasta el momento a cubrir el
evento, se encuentra presente un equipo de CQC (Caiga Quien
Caiga) y, sin presentarse como de tal programa, con un micrófono
sin logo, está haciendo caer, uno por uno, desde Friedman,
pasando por el brasileño Gevaerd, hasta los ovniólogos de
Victoria y de otros lugares del país, ridiculizándolos con
preguntas, gestos, muñequitos alienígenas y unos anteojos que
parecen los típicos enormes ojos de extraterrestres. Clomro
habla con el productor, y le dice que tiene algo que le puede
interesar. Luego habla con el reportero y el camarógrafo, ambos
recuerdan aquello del extraterrestre encapuchado. El reportaje
está arreglado, y Clomro les pide que no vayan a hacerle ninguna
toma a cara descubierta para que después se sepa quién es, a lo
cual acceden a tal punto que le dicen que por las dudas no pase
frente a la cámara por detrás de alguien a quien estén
reporteando, y que mejor no les diga cómo se llama (el nombre
verdadero), con lo cual dan garantías de que la identidad
estará en reserva. Clomro les deja uno de los sobres, que poco
después abren, le dan una rápida leída al contenido, y buscan
al comandante extraterrestre que está por ahí, esperando su
momento. Él los guía por una escalera hacia un lugar del cine
donde no haya testigos. Ellos simulan ir en busca de un lugar
donde hacer "una toma desde otro ángulo", y les es
abierto el paso, que había sido bloqueado con unas sillas
durante el cuarto intermedio. Clomro ya está con pasamontañas,
se asoma uno de los organizadores, y los muchachos de CQC lo
hacen retirarse, cerrándole la puerta, pidiendo privacidad. Ya a
puertas cerradas y en la penumbra penetrada por el reflector de
la cámara, Clomro habla de Ashtar Sheran y su cómoda posición
desde donde critica a la humanidad, sin bajar a hacer algo por
ella como sí lo hizo Jesús; habla de Menem y su gobierno
anticrístico, y un par de cosas en serio y otras no tanto, dado
el tono del programa, que a Clomro le cabe más que a la idea de
un congreso "serio". Muy bueno todo, pero cuando llegue
el día en que CQC pase la nota, lo de Clomro no será pasado; la
producción sabrá por qué...
Llega la mañana del domingo y Clomro se
dibuja a sí mismo, con el pasamontañas, utilizando lápices de
colores que una chica estudiante de la Escuela de Artes de
Victoria le presta. Dibuja también a Rodcla, su compañera
cósmica. La chica coloca ambos dibujos pinchados con alfileres
junto a los propios que están en exposición. Clomro entra a la
sala a una de las ponencias, sale y se entera de que sus dibujos
han sido retirados. Le es explicado que una chica se los llevó
porque les gustó. Clomro no es tan ingenuo para no sospechar que
en el fondo hay otra cosa. Inclusive, sabe que de su presencia en
el congreso ya se ha estado hablando. Y se tendrá que seguir
hablando, guste o no.
Son las 13.00 del tercer día de congreso, se
acerca el final, y Clomro tiene pasaje para quince minutos
después. Todos están adentro, sólo un par de organizadores por
el hall, los stands sin sus vendedores, también escuchando la
última conferencia, correspondiente a CRIDOVNI. Clomro aprovecha
el momento solitario y se coloca el pasamontañas y los anteojos
para posar junto al afiche del grupo Visión Ovni, en el preciso
lugar en el que estaban sus dibujos desaparecidos y, cámara en
manos de la chica de la Escuela de Artes (que también recibe uno
de los sobres para que lea después), quedará testimonio
fotográfico de que el comandante extraterrestre estuvo en el
congreso. Por más que haya sido un congreso para gente
"seria", y no "payasos" como dicen que es
él.
Parte hacia la terminal, con destino a Buenos
Aires, guardando el mensaje que hubiera leído en el debate
programado para el final, si los tiempos hubieran dado, y que
pensaba fotocopiar y repartir, si la única fotocopiadora
disponible en ese feriado nacional, no hubiera funcionado
pésimamente. Con repudio o, quizá, con aplausos, éstas
habrían sido las palabras que el auditorio se habría llevado, o
cuya copia habría arrojado a la basura o conservado:
"LO ESENCIAL DE LOS OVNIS ES INVISIBLE A LOS OJOS DEL OVNIÓLOGO"
Cuando pretendiendo
dárnosla de "serios", nos creemos
"científicos" ante quienes creemos "no
serios" porque se mueven en un campo en el que la ciencia
sirve de poco para explicar lo que no es físico, no solamente
somos soberbios, sino también mediocres. Tan mediocres como para
considerar como real solamente aquello que está al alcance de
nuestros instrumentos y herramientas de trabajo científico. A
pesar de que a las realidades trascendentes les afecte en lo más
mínimo que la mediocridad cientificista no las pueda comprobar.
Esas realidades existen, nos guste o no que burlen todos nuestros
conceptos, métodos y herramientas de investigación. Un contacto
telepático es un fenómeno tan real como la posibilidad de que
un contactado esté realmente recibiendo un mensaje. Sin embargo,
este fenómeno ha sido excluido, dentro de este congreso, porque
no le cabe a la ovnilogía "seria" la posibilidad de
admitir que entre todo el supuesto delirio de los contactados
quizá haya más información útil para la humanidad, que la que
pueda obtenerse estudiando círculos en el pasto o fotografías
espectaculares. Porque, quizá, los ovnis sean como las estrellas
que contabilizaba el hombre de negocios de El Principito. Un
sujeto que repetía: "soy un hombre serio, soy muy
serio". Y lo único que le importaba era contar las
estrellas como si se tratara de mercancía. Como el ufólogo que
en esas luces sólo ve un aparato. El hombre de negocios de El
Principito no sabía mirar el corazón de las estrellas. Y el
ufólogo debería buscar la esencia más que la forma de lo que
estudia. Porque, alguna vez, todo investigador soñó con un
contacto, con un mensaje, con una transformación interior a
partir de allí. A pesar de que ese soñador que cada uno de
nosotros fue, sabía que luego de tal experiencia se encontraría
con la burla y el escepticismo de los demás. Y por no haber
vivido la experiencia, quizá por frustración, quizá por
envidia, nos comportamos burlona y escépticamente ante quienes
sí vivieron lo que no pudimos. Les cerramos las puertas de
nuestra "seria ovnilogía" y, quizás, los que así
pretendíamos dejar de las puertas para afuera lo que nos parece
falso, hayamos dejado fuera la verdad.
CLOMRO EN EL CONGRESO NICOLEÑO DE INTEGRACIÓN
HUMANA Y ESPIRITUAL
9 al 11 de octubre de 1998
Noveno día de octubre de
1998, viernes. Ciudad de San Nicolás, Provincia de Buenos Aires,
Argentina. Teatro Municipal. Se inicia el VI
Congreso Nicoleño Despertar del Nuevo
Amanecer, anualmente publicitado como Jornadas
de Amor, y en este año denominado también I
Congreso Internacional de Integración "Humana y
Espiritual". Estarán, entre otros, Giorgio Bongiovanni,
Enrique Barrios, Oscar Corvinson, Jaime Maussán, Francisco
Checchi, Dante Franch, Coco Laborde, Eduardo Marrazzi y Andrés
Percivale. Pasadas las 20.00 (hora de la inauguración) entre los
stands de libros, cassettes y CD, vídeos, gemas energéticas, y
demás artículos del mercado new age y afines, el stand más
enigmático, el de la computadora (llega la informática a las
reuniones espiritualistas) todavía no está abierto a la
atención del público. Nadie sabe qué hace allí ese aparato y
qué función cumplirá el stand. Un encapuchado vestido de
uniforme militar sale de alguna parte, asombrando a su paso a los
observadores. Nadie lo vio entrar al teatro. Es que se cambió
estando adentro; no había querido hacer una entrada demasiado
llamativa. Pone a la vista material impreso y diskettes para la
venta. Se sienta en el stand, frente a la PC. Manipula el teclado
con las puntas de sus dedos sobresaliendo de los guantes verdes,
cortados. Mientras trabajará esos días haciendo copias de
archivos en los diskettes, mostrando textos y contestando
preguntas, no contará, como la generalidad de los restantes
stands, con algún asistente. Ni siquiera para la venta de
material, para lo cual ha colocado un "cajero
automático": una caja de cartón con una ranura, que en su
carácter de "monofunción" -como se lee- acepta
"importe exacto". Es decir, un cajero
"automático" a la inversa, que en vez de dar, recibe
dinero. Cuando, por momentos, el stand quedará solo, porque
quien lo atiende saldrá a dar una vuelta por adentro o por
afuera del teatro, el sistema de funcionamiento será
"autoservice": el interesado llevará el material y
dejará el dinero en la caja.
Como son "Jornadas de Amor",
hay gente que ve con malos ojos la presencia de un encapuchado,
de alguien que no da la cara, cuando se supone que el amor es
otra cosa que eso... (si bien los amorosos comandantes
"intergalácticos" continúan sin mostrarse...). Han
pasado varias horas, y la situación llega al punto en que uno de
los organizadores se acerca al sujeto en cuestión, comentándole
lo que ocurre, y proponiéndole que al día siguiente se vista de
otra forma. El encapuchado no se molesta en dar explicaciones
sobre sus motivos de por qué no mostrar su rostro y revelar su
identidad para seguir siendo un fantasma en el sistema. Sólo
solicita, como condición para dar la cara, que no le saquen
fotos. El organizador le manifiesta que puede estar seguro de que
así será. Cumpliendo con lo convenido, al día siguiente se
pondrá en marcha el plan alternativo previsto desde días antes
del congreso: como era de esperarse que un encapuchado fuera
motivo de problemas en una reunión así, ir a cara descubierta
debía ser necesariamente una opción a evaluar. Teniendo en
cuenta que el problema de la identidad no es con la gente de la
temática, porque en estos congresos ya son bastantes los que
saben quién es el Comandante Clomro, y que no es ante ellos que
se necesita el pasamontañas, mientras no haya fotos o
filmaciones que puedan ser vistas por gente de afuera de este
ambiente, estar sin ese atuendo en estos días un tanto calurosos
no deja de ser una comodidad.
Sábado 10. Clomro aparece vestido de blanco,
con guantes blancos. El guerrero sabe también ser pacifista,
como ya constaba en los informes impresos puestos a la venta en
el stand. Su blanca remera tiene tres dibujos: un
"alien" de los verdecillos con ojos grandes negros,
tapándose los oídos, otro tapándose los ojos, y otro la boca.
Según Clomro: representación de los extraterrestres negativos
que "no escuchan a la Humanidad, no quieren ver lo que
deberían ver, y no dicen lo que saben".
Promedia la tarde. Hablará Enrique Barrios.
Viejos conocidos, Clomro y él conversaron la tarde anterior
después de varios años. El escritor chileno le dijo que hará
una aclaración en la conferencia, sobre cuestiones
apocalípticas. Clomro ha publicado al respecto, en su página en
Internet, sus diferencias con Barrios, que él le dijo haber
estado leyendo. Clomro se entera de que la charla de Barrios
empezó, deja el stand y entra a la sala. Transcurre el
monólogo. Va terminando la conferencia, y el autor de Ami dice
sus finales palabras:
"Tengo un amigo por aquí, está allá
afuera, que tiene una página en Internet. Un amigo que yo lo
tengo con mucho cariño y... él está un poco enojado conmigo,
porque dice: Las profecías dicen que el mundo se va
a tener que acabar, todos los maestros han dicho que el mundo se
va a terminar, que el Apocalipsis ya viene... pero Barrios no:
Barrios... para él todo está muy bien (risas).
Entonces, se enoja conmigo, ¿no? Y, en realidad, yo no digo que
el mundo no se va a terminar o que no va a tener problema; todo
depende... Desde Ami, el niño de las
estrellas, Ami le dice a Pedrito que hay dos
posibilidades, ¿no?, que o arreglamos esto o nos destruimos.
Entonces la posibilidad de destrucción y de todas esas cosas
está, está desde el comienzo, ¿no?. Justamente ahí viene Ami
para dar aquí esas posibilidades, que se adelanten, se atenúen
o se vayan alejando. Pero todos sabemos que el mundo es duro, que
las compañías comerciales, la bolsa... un mundo en tan pocas
manos... Y todo esto causa dolor, y yo creo que toda la gente que
desea que todo esto termine de una vez por todas, lo hace en el
fondo, desde el amor, desde ese amor puro. Pero también entiendo
que nadie tiene la fecha; hay gente que está predicando el
Apocalipsis con muy buena intención, y lo está predicando como
algo inminente desde hace treinta años. Y la gente que escuchó,
que las escuchó a estas personas hace treinta años, comenzaron
a vivir angustiadas, y han pasado treinta años y han vivido
angustiadas treinta años y no ha llegado ese Apocalipsis
todavía. Mejor no se hubieran
pre-ocupado y hubieran tratado de
evolucionar interiormente, disfrutando la vida, porque disfrutar
la vida también es una forma de evolucionar, disfrutar sanamente
de todo. Entonces yo no quiero ser un profeta del Apocalipsis,
porque eso trae angustias. Y, aparte, no tengo la fecha; qué sé
yo si el día de mañana sucede al final algo lindo, y siempre
estamos preparados para cosas horribles, pero no para cosas
lindas. Yo no me encargo de ser un profeta de lo triste; yo trato
de decirle a la gente que disfrute de la vida, que trate de
acercarse al amor, que la vida es linda, y que a lo mejor queda
mucho tiempo todavía; mientras más cerca del amor estemos, más
lejos estará el Apocalipsis".
Domingo 11. Clomro vuelve a hablar con Enrique
Barrios. Lo felicita por sus palabras y le dice que lo ve en una
posición de justo equilibrio (ni apocalíptico, ni negador del
Apocalipsis). Porque así como los que crean angustia, ilusionar
a la gente con que las cosas van a ir bien, y que las cosas vayan
mal y se vengan encima sin haber estado preparados para lo peor,
pone a la gente en un estado de indefensión mental (en este
punto, continúa la discrepancia con Barrios en el sentido de que
nunca estamos preparados para lo lindo, pero sí para lo
horrible: Clomro observa que, en cambio, mucha gente carece por
completo de preparación ante un inminente conflicto mundial,
viviendo en un limbo de ilusiones de que todo cambiará para
mejor, políticos preferidos mediante, inclusive). Pero bien;
diferencias aparte, Clomro le dice que tiene la grabación de la
conferencia y que publicará en su página web lo que aclaró
sobre el tema apocalíptico. Y le dice: "Al final, van a
decir que después de todo lo que hablé de Enrique Barrios, yo
soy un utopista que también habla de que todo va a ser
mejor", y le muestra un proyecto suyo en uno de los archivos
en la PC: Organización de la Humanidad Unida (O.H.U.); Gobierno
Paralelo de la Humanidad. Barrios se interesa en una copia, y
Clomro se la entrega en un diskette, junto con otros archivos,
varios de ellos todavía inéditos.
Dante Franch menciona a Clomro en su
conferencia, no con fines críticos, pese a que el Comandante de
los "Libres Rebeldes" no se lleva bien con Ashtar
Sheran y demás jerarquías confederadas. Justamente este punto
es lo que define a la presencia de Clomro como la nota disonante
del congreso: su mensaje podrá ser tan de amor, integración y
espiritualidad como el de los partidarios de la New Age, pero él
se ha declarado en un claro desacuerdo con este movimiento
en sus aspectos doctrinarios, sobre todo en la concepción
metafísica de lo que es Dios y de quién maneja la balanza del
mundo. De las personas que en esos tres días escucharon las
respuestas de Clomro a las preguntas que le hicieron, la mayoría
se fue con un alto porcentaje de aceptación de que las cosas
pueden ser distintas de lo que siempre se dijo; consecuentemente,
de lo que en estos grupos de orientación acuariana se dice.
Clomro dice estar dispuesto a coactuar con las jerarquías
galácticas (a las que él considera en cumplimiento de fines
equivocados) tan sólo en aquello que sea para bien del mundo, y
no en aceptar que los desequilibrios en los mundos sean
necesarios a la evolución de la conciencia. Sin embargo, habrá
que ver si en futuros congresos como éste, sabiéndose cuál es
la posición de Clomro, se lo podrá ver de nuevo en un stand, o
si será declarado "persona no grata" por los
organizadores. Pues Clomro sabe que, en cuanto a su persona y
fuera de lo que hay quienes entienden como "personaje",
es grata su presencia en estos lugares; pero que su mensaje en su
papel de uniformado encapuchado, ha generado desagrado en todo el
ambiente del contactismo en la línea Nueva Era.
Por lo tanto, la sorpresiva aparición y
participación suya en un congreso de esta gente, ha sido una
paradoja. Por la cual, tal vez, algunos se pregunten si hubo una
falla en el sistema de seguridad (aquí, o a nivel cósmico) que
permitió esta filtración, o si aquéllos que dijeron en su
momento, luego de los programas de TV, que "a éste lo van a
frenar de la Confederación", pensarán que si este
"guerrillero cósmico", que ha desafiado públicamente
al mismísimo Ashtar Sheran, sigue en combate y nadie lo frenó,
debe ser que algo está pasando.