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- “Debemos quemar
los planes de guerra de las fuerzas armadas”
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Hugo Chávez
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Hace poco conocí a un coronel
colombiano y cuando conversamos, recordando la historia de cada uno, nos
dimos cuenta que él había comandado una unidad de caballería sobre la cual
yo, por los planes de guerra de Venezuela, debía saltar con mi batallón de
paracaidistas y tomar esa unidad. Es decir, que si hubiese habido guerra
con Colombia entre los años 89, 90 y 91, el coronel colombiano y yo, nos
hubiésemos matado a tiros y los soldados hubieran saltado sobre los
tanques colombianos.
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Entonces decíamos, en Boyacá
en este caso, donde Bolívar derrotó a los españoles y dio libertad a la
nueva Granada, algún día vendrá en que nosotros, y los militares
venezolanos y colombianos, ha-gamos un acto simbólico y que-memos los
planes de guerra como deberían quemarlos Argentina y Chile.
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Porque estamos pensando
hipótesis de conflicto para invadir tal país, Colombia, por ejemplo, y
bombardear Bogotá. Si esto fuera una sola región, si el mariscal Sucre
comandó en Ayacucho tropas de quince países -desde México hasta Argentina-
si Bolívar fue -no en avión como nosotros ahora, sino a mula y a caballo
hasta Guayaquil, en sus planes de integración, no tendríamos hipótesis de
guerra entre nosotros.
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Nosotros
pensamos, por qué no, en la unidad de las fuerzas armadas
latinoamericanas. Es difícil, sí, pero no imposible. Porque a todos nos
unen cosas comunes. Por ejemplo nos une la pretensión de Estados Unidos de
terminar con los ejércitos latinoamericanos, lo que nos está acercando
mucho a venezolanos y brasileños, y a todos los países de la cuenca del
Amazonas. Pretenden establecer fuerzas en la Amazonia con la excusa de que
nosotros no tenemos capacidad para cuidar el pulmón de la tierra. Ahora
van a venir a meterse en el pulmón de la tierra. Ya pasó la guerra fría,
ya no está la Unión Soviética, entonces no podemos seguir pensando en que
los Estados Unidos comanden o van a comandar los ejércitos
latinoamericanos. Alguna vez dijeron: América para los americanos. Ahora
bien: Latinoamérica para los latinoamericanos. Esto no quiere decir que
estemos enfrentados, que seamos enemigos de los norteamericanos. No; pero
allá manden ustedes, acá tenemos que mandar nosotros. Si no nos unimos, no
nos podemos sentar a negociar jamás con ellos. La deuda externa, por
ejemplo. ¿Cómo negociar por separado?
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