Sorry, your browser doesn't support Java.
   
.
 

 

Se funda el Movimiento
de Solidaridad Bolivariana

 

Carolina Broner

 

Sociales: en el auditorio de la facultad, y con una asistencia que superó ampliamente las 500 personas, el viernes 12 quedó conformado el movimiento que cuenta con la participación de un amplio sector de organizaciones políticas, universitarias y sindicales.
 
Mientras en Caracas, con la complicidad de la CIA, asumía el patrón Pedro Carmona, en Buenos Aires se entrelazaban voces de repudio al golpe de Estado y de defensa de la revolución en Venezuela. En un acto originalmente programado para debatir el proceso venezolano con la presencia de importantes dirigentes de aquel país, ante el zarpazo golpista se decidió cambiar el carácter y abrir una asamblea, que tras sesionar durante tres horas proclamó la conformación del Movimiento de Solidaridad Bolivariana con Venezuela. Más de 500 participantes, la mayoría jóvenes, debatieron y resolvieron en un ambiente democrático y de mucha combatividad.
Subrayando la necesidad de máxima amplitud en la convocatoria -extensiva a toda la sociedad y a los partidos políticos- con el objetivo primordial de bregar por la restitución del presidente Hugo Chávez al poder, en oposición a la guerra, al imperialismo y a la dictadura militar, la coordinadora de la Comisión de Auspicio organizadora del acto antes del golpe, Cristina Camusso, abrió el debate y convocó a todas las personalidades presentes a formar un gran frente antiimperialista contra la guerra, que ahora debía tomar la forma de un Movimiento de Solidaridad con Venezuela.
Luego Camusso dio la palabra a la periodista Stella Calloni, quien hizo un vívido relato de los últimos acontecimientos. Calloni trajo la adhesión del premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y su compromiso para defender la constitucionalidad y la democracia en Venezuela. Posteriormente la coordinadora de la Comisión de Auspicio le dio la palabra a Luis Bilbao. El director de la revista Crítica de Nuestro Tiempo y autor de un libro con un libro-entrevista con Chávez, recientemente publicado, hizo una caracterización de la situación, insistió en la debilidad de los golpistas y anticipó que no podrían gobernar. “Para sobrevivir, el capitalismo, el imperialismo, con Estados Unidos a la cabeza, debe violar la democracia. No hay en todo el planeta ningún gobierno que haya hecho en dos años y medio seis elecciones consecutivas; las haya ganado a todas, las haya ganado a todas con cada vez mayor cantidad de votantes y con mayor porcentaje frente a sus adversarios. Eso es el gobierno del presidente Chávez; eso es”, subrayó Bilbao e insistió en la importancia de una acción rápida y contundente para la defensa de la democracia y los derechos humanos, una acción con los ojos puestos en Venezuela, pero extensiva a todos los pueblos oprimidos. “Tenemos que tener el máximo de audacia y de amplitud para formar esta comisión. Tenemos diferencias políticas y diferencias ideológicas a montones y ninguno se va a olvidar de ellas y a ninguno se le debe pedir que las olvide. Tendremos que ser capaces de entender el momento que vive América Latina y el mundo.
Estados Unidos, el 11 de septiembre pasado, le declaró la guerra a seis mil millones de personas sobre el planeta. Y el 29 de enero en el discurso denominado ‘El estado de Unión’ el presidente Bush dijo con toda claridad que iba a la guerra. A la guerra en todo el mundo, y contra todos. Y hay que reconocerle un mérito: a las palabras las acompaña con la acción.
Bueno, pues eso es lo que hay que enfrentar. Entonces, llamamos a todos, ¡a todos!, cada cual con su bandera al hombro, con su bandera en alto, pero junto a quien quiera que sea que se oponga a la guerra; que se oponga al imperialismo y que se oponga a la dictadura.”
Luego Bilbao, que terminaría por convertirse en el coordinador de la asamblea, invitó a la mesa a todas las personalidades presentes y dio sucesivamente la palabra al decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, Federico Schuster, al economista Eric Calcagno, al coronel (RE) Horacio Ballester, integrante del Centro de Militares para la Democracia Argentina (CEMIDA); Rubén Varone del Partido Comunista; Fernando Bossi, del grupo Emancipación; la presidenta del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales y Julio Louis, de la Corriente de Izquierda del Frente Amplio de Uruguay, quien subrayó la importancia del petróleo en el conflicto venezolano y advirtió sobre las implicancias del golpe a Chávez para los gobiernos de Brasil y Argentina.
Se recibieron, además, adhesiones de la Federación Universitaria de Buenos Aires, del Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho de la UBA, el Polo Social, la Unión de Militantes por el Socialismo, la Corriente Patria Libre, la Corriente de Izquierda Socialista, la agrupación Venceremos y otras organizaciones que con el correr de las horas se fueron sumando al  Movimiento de Solidaridad.
Las cuarenta y ocho horas que rodearon los sucesos en Venezuela estuvieron cargadas de angustia, confusión y, por sobre todas las cosas, compromiso y valentía. No hace falta mencionar el modo en que estas sensaciones cruzaron al pueblo venezolano. “El miedo nos hizo perder el miedo”, dijo alguna vez Hugo Chávez. Algo así atravesó las pieles de los miles y miles de hombres y mujeres que salieron a las calles a defender con su vida, la vida de su revolución.
La angustia, la confusión, el compromiso y la valentía también tuvieron su escena en Buenos Aires. El resultado de ese encuentro de hombres, mujeres y sensaciones, es la constitución del Movimiento de Solidaridad Bolivariana con Venezuela.