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PALABRAS DEL PRESIDENTE
DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA
DE VENEZUELA HUGO CHAVEZ FRIAS
 
EN LA fiesta de las tradiciones venezolanas en la Avenida Bolivar, Caracas, 29 de junio de 2002
 
 
Himno Nacional
Presidente Chávez: Viva el pueblo bolivariano. Que Viva Bolívar. Que viva la revolución pacífica. Que viva la revolución democrática. ¡Qué acto tan grandioso! Na Guará. Hay gente hasta allá, no sé hasta dónde. Mira, allá en el puente, vamos a darle un aplauso a la gente que está en el puente allá. Y un aplauso a la gente de los edificios. Y un aplauso a toda Venezuela.
Este acto de hoy ha desbordado todo. No sólo los espacios físicos, sino los espacios del alma y del corazón. Este acto es un acto nacional y desde aquí le envío a nombre de todos, un abrazo bien comprometido desde la profundidad del alma a todo el pueblo venezolano dondequiera que se encuentre en este  momento. Y le pido a todos los que aquí estamos... bueno, así están más cómodos, sentados están más cómodos. Yo no me puedo sentar porque si me siento no me ven. Bueno miren, les pido que demos desde aquí, que lancemos en honor a todo el pueblo venezolano, una verdadera aclamación, un aplauso de un minuto dedicado al pueblo venezolano. Comenzó el minuto de aplauso. (Aplauden) Más fuerte, las manos en alto. Vamos, bulla, bulla. Que se oiga la bulla del pueblo, la fuerza del pueblo, la moral del pueblo, el amor del pueblo, la esperanza del pueblo, bulla bulla. Fuerza, fuerza. Arriba esas manos, ese aplauso. Ajá, terminó el minuto.
Voy a hablar aquí media hora, media hora primero, media hora después y otra medias horas más adelante. Ahora, miren, yo estaba esta tarde en una Asamblea Nacional de Estudiantes y de Jóvenes aquí en Parque Central. Y quiero que le demos un aplauso a los estudiantes de Venezuela. Un reconocimiento al esfuerzo unitario que ya está teniendo frutos. Unión, unión y seremos invencibles. Unidos seremos libres y unidos seremos invencibles. Bueno, en esa asamblea de estudiantes hoy acordaron... vinieron estudiantes de todo el país; dirigentes estudiantiles de universidades, de colegios universitarios, de liceos, y decidieron hoy crear la Federación Bolivariana de Estudiantes de Venezuela. Que viva. Cuenten con el apoyo del pueblo muchachos, háganlo que ustedes son el alma de la nación. Juventud luchadora y noble de Venezuela. bueno, los muchachos tienen un lema, vamos a practicarlo aquí, a ver si yo me lo aprendí. Oigan a ver ¿dónde están los estudiantes? Miren, a ver, dice así, se acompaña con aplausos pero aplausos rápidos: Alerta, alerta, alerta que camina la espada de Bolívar por América Latina. Alerta, alerta que camina la espada de Bolívar por América Latina.
Alerta, alerta que camina la espada de Bolívar por América Latina. Alerta que camina la espada de Bolívar por América Latina. Viva Bolívar. El Padre Libertador ha vuelto convertido en pueblo como dice Neruda. “Bolívar despierta cada cien años cuando despiertan los pueblos”. Aquí está Simón Bolívar transformado en pueblo, en divino pueblo, en divino sueño, en divina esperanza, en camino de redención social. Bueno, otra cosa que estaba recordando ahorita, miren, déjenme decirles algo, señores gobernadores, un aplauso a los gobernadores bolivarianos. Agradezco mucho al gobernador de Aragua Didalco Bolívar por esas palabras de presentación que me ha hecho. Y saludo a todos los gobernadores, de Vargas, de Guárico, de Cojedes, de Portuguesa, de Barinas, de Trujillo, de Táchira, de Mérida, de Nueva Esparta, Delta Amacuro, Amazonas, Sucre, ¿dónde está Ramón Martínez que no lo vi? Falcón. Saludamos al Alcalde Freddy Bernal. Bueno ¿no vamos a aplaudir a los gobernadores? Van a decir que estamos bravos con ellos. Saludamos a los gobernadores con un aplauso y las gobernadoras, por ahí ví al alcalde de Barquisimeto. Ahí está Antonia Muñoz la gobernadora de Portuguesa, el alcalde de Barquisimeto, el alcalde de Petare José Vicente Rangel, por allí está, saludamos al Alcalde Maracaibo, por ahí está, Di Martino, también lo saludamos. Los diputados, por ahí está “fosforito” Iris Varela, por ahí están las diputadas Cilia Flores, Victoria Mata, Juan Barreto, ahí está Juan, ahí está Rodrigo Cabeza, la unión de los bolivarianos, la unión de los revolucionarios. Todo el que ame a Venezuela, todo el que quiera a Venezuela debe venir a esta unión por Venezuela, porque como dice la consigna de los compatriotas del Partido Amigo, la Patria es para todos y la Patria es de todos. Saludamos a todos, diputados, William Lara, el Presidente de la Asamblea Nacional por ahí está. Un abrazo y aquí están los diputados dándole la cara a su pueblo y las diputadas. Unidos en un solo bloque de diputados y parlamentarios, revolucionarios, bolivarianos. Aquí están el Vicepresidente José Vicente Rangel, aquí están los ministros del gobierno bolivariano, los saludamos a todos; aquí están los dirigentes de los partidos de la revolución: MVR, Patria para Todos, el Más más, por ahí está Ismael García, lo saludamos, diputado del MAS más, Partido Comunista de Venezuela, Movimiento Electoral del Pueblo. Aquí está ese soldado y combatiente del MEP Jesús Paz Galarraga. Le damos un saludo, hombre de trayectoria y de muchos años de lucha, ejemplo de constancia revolucionaria, ejemplo que hay que seguir. Pues bien, esta concentración aquí no sabemos cuántas personas hay. Algunos me dicen que hay cincuenta mil, otros me dijeron, no, parece que llegamos a doscientos mil. Eso fue esta mañana como a las doce, ya había aquí como unas doscientas mil personas. Yo he venido aquí, nosotros hemos venido aquí, cuántas veces ¿cuatro? Siete veces. Ese número es de la suerte Nicolás. Nicolás Maduro allí está también recordando que son siete las veces que hemos venido aquí y yo he entrado por esa avenida las siete veces. Y déjenme decirle que esta es, a todas luces, de las siete, la más grandes concentración que hayamos hecho en esta Avenida Bolívar. Jamás. Avenida Bolívar y sus inmediaciones. Saludamos a nuestros compatriotas que nos apoyan tanto aquí, del Mercado de la Hoyada. Por ahí están ellos siempre apoyando la revolución. Pues bien, se pierde de vista la marea. Vamos a ver cómo sale la ola. ¿Estamos preparados para la ola bolivariana? A ver si la puedo ver por aquí. Ok, cuando baje yo el brazo la ola sale de aquí para allá. Allá va la ola. No, no, no, están descuidados allá. Allá, ya caché donde están descuidados, vamos a empujarla más duro. Otra vez, listos. ¿Están listos allá al fondo? Allá va la ola, a la una, a las dos, a las tres, allá va. Dale, dale. Es tan larga la avenida y hay tanta gente que no se puede apreciar de la mitad para allá, porque se pierde como en el mar el horizonte, de gente. Vamos a ver si la ola se nos viene de allá para acá. Pónganse moscas al fina allaaa, no sé dónde será para que nos manden la ola de allá para acá. Vamos a ver cuando baje el brazo que arranque la ola desde allá desde el fondo, a la una, a las dos y a las tres. A ver, ajá  allá viene. No la veo. Allá viene, dale. Fuerza a esa ola, ahí viene, es muy larga. Es demasiado larga. Es una ola como de un río, no es una ola de un mar, es como de una ola del Capanaparo.
Bueno, ahora, vamos a ir enfilando las palabras después de este saludo, después de esta alegría desbordada, después de esta pasión, de este fuego sagrado que a todos nos invade una vez más este día de hoy 28 de junio, dentro de un mes cumplo yo ¿cuántos son ya? Cuarenta y ocho años. Dentro de un mes, 28 de junio de 2002, aquí en la Avenida Bolívar, contagiados por estas palabras, por esas canciones, vamos a darle un aplauso a Montecano. José Montecano y su canción revolucionaria y a través de él a Alí Primera, el panita de siempre:
Canta canta compañero
Que tu voz sea disparo
Que con las manos del pueblo
No habrá canto desarmado.
Canta, canta compañero
Canta, canta compañero.
Viva Alí Primero y su canto. Gracias José Montecano, siempre, por ahí está el Grupo Madera:
Madera olorosa
Preciosa Madera.
Todos los cantores, los grupos que han venido aquí hoy vamos a agradecerle porque esta es una fiesta popular. La fiesta de Venezuela, pero claro, le han puesto aquí una consigna muy importante. Para ver: “Los referendos van” ¿eso será conmigo? Por la democracia y por la paz. Esta es la fiesta de la democracia y esta es la fiesta de la paz. Pero estas no son aquellas famosas romerías de otros tiempos, nada que ver. Esta es una fiesta de revolucionarios. Una fiesta de gente consciente y comprometida y luchadora. Vamos enfilando las ideas tratando de apagar un poco el fuego, que se quede siempre allí pero vamos a pasar ahora a concentrarnos en la mente para desde aquí con este marco maravilloso decirle no sólo a los millones de venezolanos y venezolanas que han venido a concentrarse en esta avenida que lleva el nombre de Bolívar, sino a todos los venezolanos, 23 millones de personas, para todos hablo, a todos les enviamos desde aquí un clamoroso saludo de fe, con un llamado como lo hice el mismo día 14 de abril en la madrugada, un llamado a la paz, un llamado a la reconciliación de intereses en función de Venezuela, la patria de todos, el país de todos, la esperanza de todos, el sueño de todos, el futuro de nuestros hijos. Esa es la primera idea, así que perfilo y que lanzo a los cuatro vientos de la tierra venezolana.
Hace apenas unos días estábamos conmemorando el Día del Ejército Venezolano, el día de la Batalla de Carabobo, ahí en el Fuerte Tiuna, y estaba yo recordando una frase, un discurso del poeta aquel de Cumaná, Andrés Eloy Blanco, poeta eterno, poeta del pueblo, así lo hemos llamado. Andrés Eloy Blanco dio un discurso el 25 de junio, creo que fue del año 1946 y Andrés Eloy Blanco habló y dijo que lo mejor de la nube es el llover, la lluvia y que eso lo dicen los labriegos por su voz y los campos por su verde o por su verdor. Y que la nube tiene en su corazón un rayo, y ese rayo es el Ejército que ilumina a la nube, y la nube cuando llueve es la democracia. El hacía la similitud de la nube con la democracia. La democracia que baña a los campos, la democracia que baña a los pueblos de paz, de igualdad, de dignidad, de desarrollo humano, de desarrollo económico, de desarrollo integral. Y yo quiero recordar de nuevo esa frase:  La democracia es una nube que llueve y que hace reverdecer los campos y que hace reverdecer la esperanza de un pueblo en sí mismo. Por eso, este acto de hoy no lo vea nadie y mucho menos nosotros como un acto de fuerza para demostrar que tenemos más fuerza o que somos más fuertes que otros sectores. No. Eso, además, no hace falta demostrarlo verdaderamente. Aquí hubo ya y ha habido suficientes demostraciones de fuerza, sobre todo los días 11, 12 y 13 de abril. Aquí se demostró verdaderamente dónde es que está el pueblo y a qué está dispuesto el pueblo venezolano. Así que este acto no ha sido convocado como una demostración de fuerza. No. Este acto en primer lugar lo hemos convocado para hacer un reconocimiento y una reivindicación al coraje infinito del pueblo venezolano que fue capaz de defender su democracia, su vida, su futuro, por eso yo digo desde la Avenida Bolívar que viva para siempre el heroico pueblo venezolano. Pueblo grande, pueblo noble, pueblo generoso que ha dado una demostración colosal al mundo. Vamos a sentirnos orgullosos todos de ser parte del pueblo venezolano. Ustedes me han oído decir esto un montón de veces, pero es bueno repetirlo en esta ocasión. Yo siempre he dicho que el pueblo venezolano no puede haber salido pataruco; nosotros, nuestra generación, nosotros somos un pueblo de gallo fino. Así lo dije una vez. Nosotros somos un pueblo de hombres y mujeres y allí está la historia patria para demostrarlo. Nosotros no somos un pueblo de cobardes. Nosotros no somos un pueblo de traidores. Nosotros somos un pueblo de libertadores, cada uno de ustedes tienen por dentro a un libertador, una libertadora. Sintámonos pues de esa estirpe. Nosotros pertenecemos a la estirpe de los libertadores de América. Esa es una verdad que se ha demostrado una vez más el pasado mes de abril de este año 2002. Lo que el pueblo venezolano hizo. Lo que ustedes hicieron fue casi un milagro en verdad, casi un milagro. Por ahí está el Padre Rojas, que nos dio su discurso y su bendición. Bueno, vamos a darle gracias a Dios por el milagro que hizo a través del pueblo de Venezuela y de sus soldados patriotas. Porque en verdad aquí ocurrió algo así como un milagro. Es bueno que todos lo sepamos, lo que aquí ocurrió los días 11 de abril, 12 de abril, y sobre todo 13 de abril, esa fecha hay que retomarla y colocarla allá en las páginas de la historia, el 13 de abril es otra fecha para la historia. Esa es nuestra fecha. El 13 de abril, aquel día sábado 13 de abril. Día milagroso. Día milagroso. Y, déjenme decirles algo, óiganme bien esto que les quiero decir. Yo, delante de todo el país les quiero pedir perdón al pueblo venezolano. ¿Por qué les pido perdón? Porque el día 12 de abril en la noche, hecho prisionero ya, por allá en una inhóspita región del Estado Aragua, allí estábamos, me tenían prisionero. Y yo, pido perdón porque por unos instantes, creo que por unos segundos, a lo mejor no llegó ni siquiera a un minuto aquel sentimiento que me llegó al alma. Pero recuerdo que por unos instantes yo tuve una profunda duda, por unos instantes de aquella noche del 12 de abril, llegué incluso a pensar que todo estaba perdido. Sí. Pero fue sólo un instante fugaz. Llegué a pensar que la vida no había valido la pena incluso. Llegué a pensar por unos segundos que todo el camino recorrido no había valido la pena. (la gente grita)
Llegué a pensarlo por unos segundos y por eso les pido perdón. Pero claro que fue sólo un instante de duda, de incertidumbre, porque recuerdo que luego me puse a mirar una estrella allá en la Bahía de Turiamo, me puse a mirar y a conversar con una estrella y Dios, sin duda que fue Dios, me lanzó un mensaje por aquella estrella y en apenas unos segundos yo me puse de pie y me dije a mí mismo: No seas imbécil. Por supuesto que valió la pena vivir. Y valió la pena luchar. Y valió la pena todo. Los caminos recorridos, los dolores y los sacrificios de tanta gente no pueden quedar en vano. Y en un instante recuperé la certeza de que pronto volveríamos. De que aquel día no terminaba nada. Y de que pronto la fuerza arrolladora del pueblo de Simón Bolívar pondría de nuevo las cosas en su lugar. Sólo que jamás pensé que aquello iba a ocurrir tan rápidamente. No me dejaron ni descansar un fin de semana. Y antes de que cantaran tres gallos, ya habíamos vuelto. Pero también, quiero agradecerle a Dios porque también yo llegué a pensar que me iba para siempre. Por un instante llegué a temer por mi vida y me agarré o me aferré a Cristo este redentor de los pueblos, y le dije: si me voy, me voy contigo. Y me voy por haber luchado junto a ti, por el pueblo venezolano al que amo, más allá de mi vida misma. Y al que amaré ahora mucho más. Por eso, gracias Dios mío. Gracias Dios, Jesús Redentor, mi Comandante y mi guía, porque apenas pasaron unas horas, apenas fueron unas horas de angustia, de duda. Pero claro, que esa fue una lección porque más nunca jamás, ninguno de nosotros debe dudar, ninguno de nosotros debe dudar acerca del poder que el pueblo tiene para garantizar como está garantizando el éxito, la continuidad de la revolución bolivariana en Venezuela, ejemplo para América y ejemplo para el mundo. Nada ni nadie podrá detener esta revolución. Ya no sólo es que la decimos, se ha comprobado. Está comprobado que no hay fuerza que pueda detener o quebrar el proceso revolucionario bolivariano. Por eso decía también al comienzo que este acto no es un acto de demostración de fuerza. No. Es un acto mensaje, es un acto alegría, es un acto de festejo popular nacional porque lo que aquí sentimos y lo que aquí decimos está irradiándose por todos los pueblos y ciudades de Venezuela en este preciso momento. Y el mensaje es un llamado a continuar profundizando el consenso, buscando la reconciliación de todos. Yo conversaba hace un rato este mediodía con una delegación del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, el PNUD que están por aquí y me mostraban algunas conclusiones de algunos estudios que han hecho en las últimas tres semanas en Venezuela. Y ellos, alguno de ellos me decía que tienen una gran preocupación porque en Venezuela, según lo que ellos recogieron entrevistando a algunas personas, y analizando los hechos de todos los días y los medios de comunicación y los mensajes que son transmitidos, alguno de ellos ha pensado que Venezuela está profunda y peligrosamente radicalizada y que aquí pudiéramos estar en las puertas de una gran conflagración que nos pudiera llevar a una guerra entre nosotros mismos. Yo le dije a ellos, como le dije también anoche, antenoche, a una representación de la Fundación Carter que anda también por allí, la doctora Jennifer McCoy, el Expresidente dominicano y buen amigo Leonel Fernández, ellos andan también evaluando, oyendo, ayudando. Antenoche hablamos bastante. También se los decía a ellos, también se lo dije al Secretario General de la OEA cuando vino a Venezuela después del golpe de abril. Y desde aquí se lo decimos al mundo entero. Y lo decimos con una certeza plena, no es sólo palabras, es sentimiento y certeza, en Venezuela no habrá ninguna guerra civil porque ese no es el camino de Venezuela. No. Ese no es nuestro camino. En Venezuela no habrá ninguna dictadura porque ese no es nuestro camino. Es que nosotros hemos decidido que este es nuestro camino, la Constitución lo señala. Legítima y verdadera Constitución, discutida y aprobada por el pueblo. Sencillamente nosotros no queremos guerra, porque como dice aquella canción, para un beso en verdad, se necesita una boca y otra boca nada más, y un poquito de amor en la boquita porque un beso sin amor no sabe a ná. Bueno, para un beso se necesita dos ¿cómo es que dice la canción? ¿se aceurdan? Claro esto es de los cuarentones, los cincuentones, las cincuentonas como Aristóbulo. Anelisa tiene como 35.
Para un beso
En verdad se necesita
¿Qué más? Eso es la Billo´s
Un poquito de amor
En la boquita
Porque un beso sin amor
No sabe a ná.
Yo también he vivido. Yo también he vivido. Bueno, entonces, así como para un beso se necesitan dos, para una guerra se necesitan dos. Y nosotros que aquí estamos y somos la mayoría, definitivamente no queremos guerra y aquí no habrá guerra. No hay guerra posible. En Venezuela no hay guerra posible ¿quién aquí quiere guerra? ¿Quién aquí quiere paz? Que levante la mano el que quiere paz. Las dos manos. Bueno, queremos paz. Tendremos paz. ¿Quién aquí quiere dictadura? ¿quién aquí quiere democracia verdadera? Queremos democracia, tendremos democracia verdadera, participativa, igualitaria, democracia para todo el pueblo. No democracia para unas minorías. Ni dictadura para las mayorías, no. Democracia para todos. Queremos paz, sí, pero no la paz de los sepulcros ni la paz de los galeones de los esclavos encadenados. No. Queremos la paz de los libres. Queremos paz, como dice la Biblia, con justicia que es el único verdadero camino hacia la paz duradera, hacia la paz digna, hacia la paz que queremos.
Pues bien, ese es el camino de Venezuela y este acto ha venido, hemos venido aquí a refrendarlo y a decirle al mundo que definitivamente hemos decidido por una inmensa mayoría del pueblo venezolano, de la sociedad venezolana y este sentimiento que yo expreso no pertenece sólo a las clases humildes o a las clases bajas. No. Nuestro saludo desde aquí a la clase media venezolana que también quiere paz y democracia. Pues tenemos objetivos comunes, y estoy seguro que las clases altas de Venezuela también quieren paz. Y también quieren democracia. Por eso, el llamado y el mensaje es a todas las clases y sectores de la sociedad venezolana, del pueblo venezolano desde los sectores pudientes y de las clases altas hasta los sectores de los ranchos más humildes de los cerros, de la pobreza.
Paz, paz, es lo que queremos. Que nadie venga aquí de nuevo a pretender imponernos una agenda de guerra. No lo aceptamos. Y hago el llamado, repito, a no sólo o no sólo a mis seguidores, que son según casi todas las encuestas de las últimas semanas, tanto regionales como nacionales y hasta internacionales, más de sesenta de cada cien venezolanos apoya a Chávez y a la revolución bolivariana. Eso es verdad. Eso nadie lo duda. Pero sin embargo, sin embargo, tenemos que recordar que hay una porción de venezolanos que no está de acuerdo con Chávez, yo pido para ellos un aplauso también. Desde aquí los saludamos porque ellos tienen el derecho a disentir. Tienen el derecho a no estar de acuerdo con Chávez o no estar de acuerdo con la revolución bolivariana. Pero, a esos sectores de venezolanos, a los que respetamos, a los que no hemos atropellado nunca ni vamos a atropellar jamás porque son tan venezolanos como nosotros y tienen el mismo derecho al futuro, a la paz y a vivir con dignidad. A esos sectores yo como presidente de Venezuela sólo les llamo a que recuerden siempre, allá en su casa, allá en familia, allá donde trabajan, donde se reúnen a debatir. Eso es muy positivo que hay aun debate, a criticarnos, eso es muy bueno que nos critiquen, sólo yo quiero recordarles algo, que la única manera de vivir en sociedad, de vivir en armonía, respetándonos las diferencias, es que asumamos definitivamente que en Venezuela hay una Constitución aprobada por la mayoría. Esta es la Constitución de todos los venezolanos. Es la Ley Suprema que debe regir a la República, al Estado, a la sociedad. Aquí están consagrados los derechos de todos. Yo les pediría incluso que la revisen. Los que no están de acuerdo con Chávez, no importa. Es bueno que haya gente que no esté de acuerdo con Chávez. Eso es bueno. Se trata de una democracia. Y además, para ofrecerles también mi palabra como para intentar ayudarlos también a ellos, a mis adversarios, yo también les quiero ayudar en muchos sentidos lo digo, pero en este momento es sólo que les doy una idea extraída de la Constitución porque a lo mejor es que no la han analizado bien. Hoy es 28 de junio, 29 ¿hoy es 29? Entonces yo estoy atrasado un día. Bueno, me cambio aquí la programación y entonces es 29 pues, mañana es último. Ya viene el mes de julio, bueno, 29 de junio al 29 de julio 30 días, al 31 de julio, 32 días. Y al 19 de agosto, cincuenta y un día, ajá, entonces, todos aquellos venezolanos que no están de acuerdo con Chávez, que no están de acuerdo con el gobierno de Chávez que quisieran tener otro presidente, pues hay que respetarlos. Bueno, ellos tienen derecho. Tienen derecho a eso. No les gusta mi verruga, o qué se yo. No les gusta el proyecto revolucionario, eso es válido que no le guste a algunos ¿a ustedes les gusta? Bueno, vamos a tratar de que cada día le guste a más gente y ese es parte del trabajo organizativo y del trabajo de todos los dirigentes y el pueblo, que ese sesenta por ciento vaya subiendo y subiendo, y lleguemos a no sé cuánto. ¿A cuánto llegamos? A ochenta. Noventa. Ahora, óiganme esto. Lo que quiero decirles a quienes me adversan y esto lo hago con todo mi respeto, no hay ninguna gota allí de ironía, no, ni de cinismo, no, no, sólo que como parece ser que la mayoría de sus supuestos líderes no les habla claro porque ese es uno de los grandes problemas que  tiene Venezuela, que esa cantidad de personas, de venezolanos, que piensa en otro proyecto distinto al nuestro y repito, tienen derecho de hacerlo, la mayoría no tienen un liderazgo serio que les oriente, que los ayude a que se organicen, entonces yo permítanme decírselo porque creo que casi nadie se los dice, de allá de la oposición. Según la Constitución, a partir del 19 de agosto del año 2003, es decir, dentro de un año y ¿cuántos días fue que dije? Dentro de un año y cincuenta y un día podrá convocarse en Venezuela y eso gracias ¿a quiénes? Gracias al pueblo que aprobó esta Constitución. Eso aquí no existía y es parte de la revolución, a partir del 19 de agosto del año que viene, dentro de un año y 51 días podrá convocarse referendum revocatorio para sacar a Chávez pues. Bueno, eso es lo que dice la Constitución, vamos a ver, falta un año. Si yo fuera de la oposición en vez de andar por ahí desesperado buscando un médico todos los días, un ¿cómo se llama? un cardiólogo, andan de clínica en clínica algunos buscando cardiólogos, ¿qué más? patólogos. No, patólogos no. Oftalmólogos, ginecólogos, no ginecólogos tampoco. Sobre todo cardiólogo que es lo que más solicitan algunos. En un estado de desesperación, de algunos, de angustia que no saben para dónde van. No. Todo está escrito aquí, les queda un año y cincuenta y un día, pues aprovechen el tiempo, la oposición que me quiere sacar, en vez de estar buscando aventuras militares que no los van a conducir a nada. Ya lo probaron pues, qué más quieren, la demostración de apego a la Constitución y a su compromiso y a su Comandante en Jefe, que vieron la inmensa mayoría de los jefes y oficiales y soldados de la Fuerza Armada de la República Bolivariana de Venezuela. Qué más quieren. ¿Lo querían ver? Ya lo vieron. ¿Tenían dudas? Allí está la verdad. Desde aquí pido que le mandemos un aplauso a los soldados de Venezuela. Vivan los soldados de Venezuela. Pues bien, entonces, el año que viene me podrán sacar por un referendum. ¿Ustedes creen que me van a sacar por un referendum? (La gente dice NO) Bueno, pero ellos dicen que sí. Eso es como Brasil y Alemania, dentro de pocas horas le vamos a meter tres a cero a Alemania. Viva Brasil. El Brasil en este momento no es Brasil, el Brasil en este momento se está preparando para combatir por los pueblos de América Latina y el Caribe. Por eso, vamos a enviarle desde aquí también un aplauso a los campeones del mundo: Brasil y su equipo invencible ¿a qué hora es el juego? Bueno ¿qué tal si seguimos corrido? Iremos al juego aquí. Tres a cero le vamos a meter, es que tengo los goles claritos ya. He estudiado todo el campo de batalla, ya me imagino el primer gol por ahí a los veinte minutos vendrá el primer gol. Ah, bueno, ahora, volviendo al punto del referendum revocatorio, los alemanes dicen que ganará Alemania, nosotros decimos que ganará Brasil. Bueno, ya viene el juego, vamos a esperar el juego a ver quien gana. Ahora en el juego hay árbitro, hay que respetar el árbitro, el juego tiene reglas que hay que respetar para que pueda darse el juego. Igual pasa con el juego político democrático, tiene árbitros, tiene pueblo, tiene reglas, aquí están las reglas. Vamos pues, yo no estoy seguro, bueno, hay tres maneras de convocar referendo, primero, que lo convoque el Presidente en Consejo de Ministros. ¿Quieren ustedes que yo convoque a un referendo revocatorio? (Gritan no) Pero bueno ¿es que tienen miedo acaso? O lo puede convocar la Asamblea Nacional ¿no William? La Asamblea Nacional se pone de acuerdo y convoca un referendum también. Dos tercios de su componente, la mitad más uno. Ah, ya oí, bueno, ahora, o también vamos a suponer que yo no quiera convocar referendo. Vamos a suponer que la Asamblea Nacional tampoco quiera, bueno, lo puede hacer la sociedad. Yo le digo a los que están opuestos a Chávez que en vez de volverse locos, en vez de andar de cardiólogo en cardiólogo, en vez de quedarse calvos del desespero. “Ay, yo no sé qué vamos a hacer con Chávez”. No. No se vuelvan locos. Vamos a recuperar todos la calma, la racionalidad y este es un buen consejo para la salud, no sólo de ellos sino de sus hijos, de su familia. Por ahí andan algunos que si armando las urbanizaciones, que si haciendo grupos armados por allá en las zonas pudientes con unas escopetas. Bueno, pobrecito esos hijos de esa gente. No sometan a esos niños a esa presión psicológica, eso no es justo. Esos también son niños de la patria que merecen paz, tranquilidad, vida, ¿de quién se van a defender? Los que están haciendo muy buenos negocios son los vendedores de armas. Y he pedido al Ministro de Relaciones Interiores, Diosdado Cabello y a los gobernadores y alcaldes, que hagamos un buen chequeo de quienes están autorizados aquí para vender armas. Y los portes de armas. Porque tenemos que frenar eso. Los perros de la guerra se están aprovechando de unos ingenuos o de algunos inocentes, así como cuando a nivel macro inventan guerras entre un país y otro y entonces vienen a un país determinado a venderles unas granadas, unos misiles y entonces van al otro país y le dicen, mira, te voy a vender el contramisil y le venden aquel contramisil y vienen al otro país y le venden el contra contra misil. Y van al otro y le revenden y le venden el contra no digo más nada, misil pues. Bueno, esos son los perros de la guerra, viven de eso. De poner a pelear a veces a países. Ahora, aquí en Venezuela hay unos perritos de la guerra que andan por ahí diciendo que si vienen los círculos armados de Chávez, los círculos del terror, que si las autodefensas. Mentira, no se coman ese cuento. El pueblo venezolano no quiere guerra. Nosotros tenemos miles de círculos bolivarianos pero son círculos para la paz, para la concordia. Cómo nos gustaría hacer una Asamblea de Círculos Bolivarianos con las familias y las comunidades que viven en el Este de Caracas, para que se convenzan con sus propios ojos que aquí de este lado lo que hay es ganas de paz, de hermandad, de confraternidad, de solidaridad y de amor por ellos, que son nuestros hermanos. Nosotros no estamos haciendo ningún plan de guerra. Así que no estén gastando plata en comprar armas o estar preparándose para defenderse de un fantasma que no existe. Por eso, en vez de estar haciendo eso, yo me pondría más bien a recoger firmas. Mañana mismo pueden comenzar a recoger firmas para el referendum revocatorio dentro de un año y cincuenta y un día. Y bueno, esperemos que pase un año. Y ya el pueblo venezolano todo, si es que vamos a referendum habrá que preguntarle ¿usted está de acuerdo en que Hugo Chávez Frías siga siendo Presidente de Venezuela? (la gente grita Sí) ¿Sí o no? (Sí grita la gente) Bueno, pero habrá muchos que dicen que NO. Nosotros haremos nuestro trabajo para convencer. Bueno, para convencer no, aquí yo estoy seguro que una gran mayoría está convencida. Por lo menos un 60%. Pero como ellos van a seguir tratando de convencer gente. Bueno, el papel de nosotros señores diputados, diputadas, líderes políticos, líderes sociales, señores gobernadores, señor Vicepresidente, señores ministro y ministras, nuestro papel como gobierno nacional, regional, local, parlamento, etc., es ser cada día más eficientes para que nuestro pueblo se consolide en su fe, en el proyecto que representamos, en el proyecto bolivariano y para que ese sesenta por ciento se vaya, en vez de ir disminuyendo, se vaya incrementando. Esa es la democracia y las reglas del juego democrático.
Ah... pero... hay un pero que no debe olvidársele a nadie: el referendum revocatorio no es sólo para Chávez ¿qué te pasa pues? Miren, el referendum no es sólo para mí. Ah porque imagínense un juego de futbol donde sólo se le dispare a un arquero. No; lo que es igual no es trampa. O imagínense un juego de base ball donde sólo batee el Magallanes, y el Caracas no pueda batear. No; un ratico para cada uno. O imagínense una pelea de boxeo con un boxeador que no pueda lanzar sus japs. No; el juego es igual para todos. Es más, el referendum mío si viene, será el último, después que hayamos pasado por una pila de referendos. Es más, el período de gobierno mío es de seis años, a la mitad son tres. Los tres años se cumplen el 19 de agosto del 2003, porque comenzó el 19 de agosto del 2000, según una decisión del Tribunal Supremo de Justicia. Ah, pero, la Asamblea Nacional ¿cuántos años son? Cinco años, así que la mitad son dos años y medio, entonces, la Asamblea Nacional comenzó antes que yo, cinco días antes, el 14 de agosto del 2000, es decir, se van a cumplir ahorita dos años el 14 de agosto, vamos a contar seis: septiembre, octubre, noviembre, diciembre, enero y febrero. A partir del 14 de febrero, día de los enamorados del año 2003 se va a comenzar a... o se abre el período –avíspate Juan Barreto- para los referéndum revocatorio de todos los diputados y  las diputadas,  no, Juan no pierde ese referéndum, ah, entonces resulta que en la Asamblea Nacional hay un grupo de diputados que vinieron aquí a esta tarima, y a veces bueno levantándonos el brazo juntos ¿no?, y diciendo por ahí por las calles ¡Viva Chávez!, y llegaron allá a la Asamblea una buena parte de ellos montados en la ola bolivariana porque ellos sólo con su nombre y apellido, a lo mejor no hubieran sacado más de cien votos para llegar a la Asamblea Nacional. Ahora, a partir y esto ya no es ninguna reflexión, estas son instrucciones que doy a todos, vayamos preparándonos desde hoy los referéndum revocatorios para los diputados que saltaron la talanquera y se fueron de aquí desde ahora mismo, bueno, pero no sólo los diputados, hay otro escenario de más corto plazo para los diputados faltan siete meses y eso pasa volando así que prepáremosno pues, vayan buscando las formas en las circunscripciones, creo que en el estado Aragua hay algunos, en el estado Aragua hay cuatro que se brincaron para el otro lado, bueno vamos a prepararnos en Aragua pues, a ver qué dice el pueblo de Aragua pues, vamos a verlo eso es en febrero del 2003. Pero no sólo los diputados, los gobernadores tienen períodos de cuatro años y comenzaron también por la misma fecha es decir, que dentro de dos meses aproximadamente se abrirá el período para hacer referenda revocatorio a cualquier gobernador en cualquier parte del país. Bueno, a lo mejor algunos sectores de oposición quieren sacar a algunos gobernadores nuestros, prepárense pues todos nuestros gobernadores yo sé que han trabajado mucho y estoy seguro que han conservado y han mantenido e incrementado incluso el apoyo de los pueblos, pero bueno ese camino está abierto allí, ah, pero de allá para acá y de aquí para acá también, así que estas son instrucciones que doy en el día de hoy a todos los bolivarianos y los partidos de la revolución vayamos preparándonos porque dentro de dos meses se abre el período y la posibilidad de referendo revocatorio para gobernadores y también para alcaldes llámense Mayores o no ¡ayayai!, ayayai!, como dice una canción de los soldados ¡ay, María novia mía si me viera todos los días, ayayai!. Bueno los alcaldes también y eso es ahorita también, no, en agosto ¿dónde están aquí los caraqueños y las caraqueñas?, bueno, eso es o esa es una de las cosas más hermosas de la democracia.
Miren si a mí me hacen referéndum revocatorio y lo pierdo pues me voy, bueno, vamos a trabajar para que no ocurra eso pues. En el supuesto de que aquí haya un referéndum revocatorio que es lo que le quiero decir a nuestros compatriotas de la oposición, los que no quieren a Chávez, que no se vuelvan locos, que no se pongan viejos, que no se arranquen los cabellos, que no se dejen, bueno llevar por el camino del desespero que no se dejen explotar por los vendedores de armas y los perritos de la guerra que andan por allí dando cursos y que tírense al suelo, pongan en la azotea una cosa, bloqueen la esquina, hasta los hijos póngalos a que, no, no se pongan en eso que nadie los va atacar, nadie, nadie va a ir allá a buscarnos ni a saquearlos, no, este pueblo que está aquí y yo lo garantizo como líder de este pueblo que aquí no habrá violencia porque el pueblo no habrá violencia. Mira, aquí habrá violencia, ahora incluso propongo una idea y se la dejo al ministro del Interior Diosdado Cabello al vicepresidente también como coordinador de las mesas del diálogo y les pido a ustedes que lo asumamos, para demostrar que nosotros no queremos violencia ni andamos sembrando las semillas de la guerra civil, propongo que hagamos un verdadero plan de desarme popular y que el que tenga un arma por allí la entregue en acto público y podemos dar incentivos Diosdado para que esto ocurra, porque las armas de la república no están en los círculos bolivarianos ni están en las calles del pueblo no, las armas de la república las tienen los soldados de la república para garantizar el respeto a la democracia y las garantías del pueblo y la soberanía del territorio venezolano y de su sistema político y de su Constitución.
Entonces para demostrar Diosdado, José Vicente, los diputados, los gobernadores vamos todos, vamos a diseñar un plan, los ministros. Un plan con incentivos, plan de desarme el que no tenga justificación para tener un arma, bueno no la tenga. El arma fundamental que tenemos es esa, la Constitución de la República Bolivariana esa si es nuestra arma.
Bueno, ahora esas algunas palabras dirigidas a quienes me adversan, y que hasta cierto punto han sido sometidos a una campaña permanente que les ha hecho ver fantasmas donde no existen fantasmas. He puesto mucho el ejemplo de la sayona y la llorona que a uno le echaban cuando era niño, sobre todo porque los mayores no querían que los niños estuviésemos asomados después de las 9 de la noche y entonces inventaban, esa es la tesis de mi primo Teófilo Padilla allá en Barinas él dice que lo demostró que la sayona y la llorona la inventaron los mayores para que los niños no se asomarán sino se escondieran, porque él dice que una vez vio a un tío de el que le metió miedo con la sayona y era el tío la sayona. El tío de él se ponía una sabana blanca y salía a la medianoche brincando unas paredes no sé para dónde iba, bueno, pero él decía que no era sayona, yo nunca vi la sayona eso no existe, ni la llorona. Entonces, algunos venezolanos le han hecho ver fantasmas donde no hay, que si nosotros tenemos un plan para acabar con las clases altas, mentira, ya lo hubiéramos tratado de hacer, no les tienen ese cuento hace más de cuatro años, no recuerdan los señores damas y caballeros de las clases pudientes no recuerdan que también le decían lo mismo, que si Hugo Chávez ganaba les iban a decomisar o a expropiar las casas, los vehículos, las cuentas y todo decían por ahí que el que tenía tres carros que yo le iba a quitar dos, que el que tenía tres casas la revolución le iba a quitar dos y le dejaba la más feíta la más pobre la más humilde. Nada de eso ha ocurrido ni va a ocurrir. Nosotros hemos hecho aquí un proceso. Hemos impulsado un proceso que le ha respetado el derecho a todos, el derecho a la propiedad, el derecho a la libertad de expresión, el derecho a la disidencia, el derecho al libre movimiento por el país, el derecho, los derechos económicos, los derechos sociales. Yo lo digo y no estoy exagerando para nada, en cien años de historia jamás un gobierno había respetado como este gobierno ha respetado los derechos humanos fundamentales de todos los venezolanos nunca jamás.
Bueno, incluso hasta un extremo que a veces produce críticas de nuestras propias filas. Hasta un extremo que a veces pudiera indicar amigos no sólo de Venezuela sino de otras partes del mundo pudiera indicar debilidad. Algunos amigos que vinieron de Europa el mes pasado me preguntaban “mire Presidente pero esto pareciera que es una gran debilidad que los golpistas no están presos por ejemplo”. Yo les decía no, a mí no me parece debilidad, y les ponía un ejemplo en 1992 a los soldados y ciudadanos también que me acompañaron en la rebelión del 4 de febrero a nosotros nos encerraron en unos sótanos y después nos llevaron a una Cárcel en Yare donde para entrar había que tener un permiso especial del  Gobierno Nacional. Una cárcel que fue rodeada por un campo minado y por alambradas de guerra. No nos dejaban ni siquiera hablar con periodista alguno. Algunos diputados propusieron entonces recuerdo que uno de ellos fue mi buen amigo Orlando Fernández con quien hace poco me entrevisté y lo recordábamos. Orlando Fernández propuso y otros diputados que nos interpelarán en el 92 a los militares que estábamos presos para nada lo permitió el gobierno, al Congreso de aquel entonces le quitaron ese derecho. En varias ocasiones cerraron programas sólo porque anunciaban que iban a publicar o iban a lanzar al aire alguna entrevista con algunos de nosotros como por ejemplo aquel programa que tanto veíamos los domingos que se llamaba José Vicente Hoy, dos veces cerraron ese programa, sólo porque iba a entrevistar al prisionero Hugo Chávez. Un juez militar ordenó en las dos ocasiones no transmitir el programa ¿eso era fortaleza? No, eso era una gran debilidad. El gobierno de aquel entonces no se atrevía, tenía temor a que ustedes nos vieran el rostro y nos oyeran la palabra, o nos vieran aunque sea en fotografía y nos tenían secuestrados por allá en una Carcel en Yare.
Ahora hoy, 10 años después nosotros en vez de responder con la misma moneda, hemos respondido con magnamidad en el marco de la Constitución y las leyes venezolanas porque eso es lo más importante que prive no el capricho de una persona o de un grupo sino la Constitución de la República Bolivariana ¡Que viva la Constitución bolivariana para siempre!
Ahora vean ustedes y esto quiero repetirlo y les pido que lo oigamos todos con atención, porque más de una vez me han reclamado hombres dignos del pueblo, mujeres dignas del pueblo o pancartas que uno consigue por aquí o por allá que me han reclamado, Chávez tienes que meterlos presos. Yo les digo no, es que yo no puedo meterlos presos, yo solo soy el jefe del poder ejecutivo yo no puedo meter preso a nadie eso no me corresponde a mí, triste será el día, ojalá que nunca llegue y estoy seguro que no llegará más nunca, en que tengamos un Presidente que por levantar el brazo meta preso a cuarenta o a cien personas, no, porque allí no habría derechos para nadie y eso no es signo de fortaleza.
Óiganme esto, yo creo que como hemos manejado la situación postgolpe con las investigaciones, con los golpistas, los sospechosos, etc., ha sido de una manera impecable: los poderes del Estado, el Poder Legislativo, el Parlamento, la Comisión de Interpelaciones, el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial, el Poder Ciudadano;  confiemos en esos poderes.
Ahora, ustedes no oyeron al llamado Pedro el brevísimo, bueno ese señor con todo mi respeto porque es un venezolano pero él es prófugo de la justicia venezolana, pero ese caballero habló en la Asamblea Nacional casi veinte horas, habló más allá de lo que estuvo de presidente más tiempo pues, estuvo más tiempo sentado en la Asamblea hablándole al país y al mundo que lo que tuvo en Miraflores porque él llegó allá, y en menos de doce horas tuvo que salir volando a Fuerte Tiuna y cuando llegó allá lo pusieron preso los soldados. Bueno, pero ¿ustedes creen que eso es debilidad? Quien puede pensar que es debilidad que un grupo de militares comprometidos en el golpe sin duda hayan hablado al país y respondido y con transmisión en vivo por televisión por radio; eso es acaso debilidad, no, eso es un signo de fortaleza, porque veamos qué ha ocurrido le hablaron al país cien horas, doscientas horas y aquí estamos nosotros ratificando la voluntad de paz, de democracia; esta es la respuesta del pueblo bolivariano; así que no es debilidad más bien es fortaleza, es la fortaleza del bambú que se dobla y llega a tocar el suelo incluso para que la tormenta no lo parta; es esa fuerza mística que a veces aparenta ser debilidad, es la fuerza inconmensurable por ejemplo de una rosa roja la fuerza de su amor, es la fuerza infinita de un niño inocente que aparenta fragilidad pero que tiene una fuerza infinita. Así que no nos sintamos preocupados por esto, confiemos en los poderes del Estado y en la sociedad y su capacidad de control y de impulso de supervisión para que haya justicia porque de eso si se trata, ahí si es verdad que hay que aclararlo, no se trata de impunidad, se trata de justicia respetando los derechos humanos de todos. En fin, esos mensajes para la oposición para que recapaciten, para que reflexionen y para que entiendan todos que de verdad nosotros queremos paz y que queremos seguir impulsando el país como lo vamos a seguir impulsando.
Al respecto también, debo decirle a toda Venezuela que me siento y debemos sentirnos todos muy optimista porque si es verdad que estamos atravesando una severa crisis que no sólo es venezolana es universal también. Una crisis que tiene mucho que ver con las estructuras históricas de los modelos económicos y sociales que imperan en este continente, y por eso es que hoy vemos estremecimientos sociales, económicos en casi todos los países de América Latina y del Caribe y más allá, Venezuela no escapa de esa realidad, sin embargo nosotros tenemos como salir de esta crisis económica y social fundamentalmente y que ha adquirido algún carácter político, por los acontecimientos inducidos del 11 de abril. Pero hoy setenta y siete días después de aquel día nefasto 11 de abril, nosotros podemos apreciar como el país ha venido dando pasos significativos en la dirección correcta alejándonos del peligro de la guerra, alejándonos de la violencia. Aquí estamos hoy millones de venezolanos y este acto de hoy además es la coronación de una etapa o de un movimiento nacional que comenzó hace casi un mes de marchas, concentraciones y actos en casi todos los estados de la república, y hoy hemos venido aquí a concluir esa etapa de movilizaciones para pasar a otras fases para coronar con una gran victoria popular las movilizaciones nacionales, yo quiero felicitar a todos: los gobernadores, alcaldes y líderes regionales que se montaron en este proceso de movilizaciones, de marchas por la paz, por la democracia en defensa de la democracia y de la Constitución Bolivariana, aquí está el resultado de todo ese proceso de las últimas semanas, ahora setenta y siete días después, vemos como el país se ha venido alejando paso tras paso del peligro al que nos sometieron aquel día, porque en verdad hubo un gran riesgo aquel día de que la situación se fuera de las manos. Afortunadamente gracias al pueblo y gracias a los soldados y gracias a Dios la situación volvió a la calma, y a pesar de que continúan algunos pequeños grupos tratando de alentar hechos de violencia, de desestabilización no podrán hacerlo el país marcha de nuevo hacia su estabilización política en el marco de la democracia bolivariana de la participación popular, de la libre discusión de las ideas y de los pensamientos; esa es o ese es el sentimiento y la aspiración de la mayoría de los venezolanos.
Desde el punto de vista social el Gobierno Nacional y los gobiernos locales y regionales continuamos, continuaremos haciendo esfuerzos por seguir superando los grandes traumas sociales que hemos heredado de un pasado ignominioso luchando contra la pobreza, luchando para continuar sacando de la postración la economía venezolana y ahí hago un llamado a todos los sectores de la vida nacional, cuánto daño le hace a la economía hechos como el 11 de abril, cuánto daño, cuántas perturbaciones le producen a la economía todos esos rumores, encapuchados, amenazas, analistas, pronosticadores de tempestades.
Yo hago un llamado a que seamos prudentes, objetivos. Y que no creamos en rumores, en tormentas anunciadas, no, nosotros estamos saliendo de nuestras tormentas.
Así que hago un llamado a los sectores de la economía privada productiva a todos desde los grandes pasando por los medianos y los pequeños empresarios industriales. Tenemos que seguir conversando, debatiendo los que aún se niegan a conversar, no nos cansaremos nunca de llamarlos, porque el interés es común, ellos aspiran, ustedes empresarios reactivar sus empresas, que crezcan, ganar dinero: nosotros también queremos que la economía se reactive la empresa la industria el turismo la agricultura la microempresa la pequeña y la mediana industria, la gran empresa nacional.
Hace apenas dos días y quiero resaltar esto como algo muy positivo para que todos lo evaluemos, hace apenas dos días firmamos un convenio de financiamiento a través del cual el Gobierno Nacional el Gobierno Bolivariano a través del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social aporta la cantidad, bastante respetable, de veinte mil millones de bolívares para la reactivación de la microempresa de la pequeña y la mediana industria, un convenio firmado con Fedeindustria para generar empleos y darle trabajo al pueblo en esas microempresas, pequeñas empresas y medianas empresas.
Cuánto no hubiéramos hecho más si no es por tanta campaña sucia, si no hubiese sido por el 11 de abril, que llenó de incertidumbres el horizonte, cuántas cosas más no hubiésemos hecho en este primer semestre del año 2002 que ya anunciábamos el año pasado, lo dije el año pasado, el año 2002 será el año de la consolidación de la revolución bolivariana y hoy lo repito, este año 2002 será el año de la consolidación de la revolución bolivariana de Venezuela.
Pero cuánto tiempo no nos quitan atendiendo otras cosas, cuánto temores no invaden a inversionistas, a sectores privados cuando ven lo del golpe o cuando siguen oyendo a analistas o leyendo rumores o guerras por Internet anunciando el fin de Venezuela, que vayan a comprar sardinas o enlatados que mañana viene el golpe, no, aquí no habrá golpe ni guerra, ya lo hemos dicho bastante; ahora sin embargo el país sigue su marcha, que es lo que le quiero decir a todos. El gobierno bolivariano seguirá abriendo los canales para el diálogo y la comprensión con todos, un buen ejemplo fue el del Convenio con Fedeindustria que ya comenzó a funcionar, y aspiramos este año con ese convenio crear varios miles de puestos de trabajo en toda Venezuela, pero no sólo eso, sino que también se logró en una reunión de gobernadores hace aproximadamente un mes en Puerto La Cruz el consenso de Anzoátegui, todos los gobernadores tanto bolivarianos como no boliviarianos y alcaldes se reunieron en Puerto La Cruz allá se dijeron de todo el Vicepresidente de la República por instrucciones mías convocó y dirigió aquella reunión, pero después de un debate intenso se llegó a un documento de consenso y no sólo a un documento en el cual se llama a todos a luchar por la democracia y eso es muy bueno que lo hayan hecho todos los gobernadores incluyendo los de la oposición, y los alcaldes incluyendo los de la oposición.
Ahora, en esa reunión y gracias a esa reunión el gobierno bolivariano consciente de las dificultades económicas y por tanto sociales de las regiones de Venezuela decidió liberar recursos que estaban depositados en el Fondo de Inversiones para la Estabilización Macroeconómica para dirigirlos a las regiones, así que señores gobernadores, señores alcaldes y a mí me da mucha alegría anunciarlo, hemos decidido y que lo sepan los pueblos y que se vayan preparando los planes, los proyectos, los documentos burocráticos para que en el segundo semestre que va a comenzar dentro de dos días de este año 2002; esos casi setecientos mil millones de bolívares que van a ir a las regiones contribuyan como van a contribuir sin duda en la reactivación económica pequeña de cada región, municipio de cada Estado para arreglar un poco las cuentas que tienen deficitarias todos los gobernadores y todos los alcaldes del país.
Que además lo hagamos conjuntamente que hagamos programas conjuntos, que cooperemos mucho más para que rindan más los recursos, que hagamos planes de viviendas conjuntos entre el Gobierno Nacional los gobiernos estadales, las alcaldías que no ande cada quien por su lado, esa es una responsabilidad constitucional de todos los gobernantes.
 A todos los ministros, al Vicepresidente les instruyo públicamente para que incrementen su nivel de coordinación con los gobernadores, con los alcaldes, con las poblaciones, con las juntas de vecinos  para que sigamos construyendo viviendas dignas para el pueblo. Ese plan de viviendas que ha sido exitoso a pesar de las dificultades para reactivarlo, para darle la misma velocidad que traía y que este año como producto de la crisis económica pues tuvo que frenarse un poco.
Para que sigamos como hemos venido garantizándole agua potable al pueblo, construyendo plantas de agua potable como las que hace poco se inauguraron en varias partes del país, y como las que dentro de pocos días iremos a inaugurar por allá en el estado Falcón, para darle agua potable a todos, como la que inauguramos en Guanare el año pasado una modernísima planta de agua potable para 200 mil personas, y que garantiza agua potable para todos los guanareños y guanareñas hasta el año 2020.
Para que sigamos entregando tierras productivas a los campesinos aplicando la Ley de Tierra y Desarrollo Agrario.
Para que sigamos como lo hemos venido haciendo este año, entregando maquinarias agrícolas que desde hace más de veinte años y no se les entregaban a los campesinos venezolanos como las que entregamos en Guárico con el gobernador Manuit o en Barinas con el gobernador Hugo Chávez, tractores, sembradoras, rastras y maquinarias como nunca antes en veinte años como me decía el gobernador Manuit que además conoce mucho porque es productor desde hace mucho tiempo; desde hace más de veinte años eso no se hacía.
Este Gobierno como producto de su política internacional, y con convenios hechos con la hermana república de Brasil y la hermana de la república Popular China a traído centenares de maquinarias y ahora están en manos de los productores y de los campesinos.
Para que continuemos impulsando la ciencia y la tecnología como la revolución lo ha hecho, el crecimiento por ejemplo en el uso de Internet en Venezuela en estos tres años es uno de los más altos del mundo, porque aquí los pobres no tenían acceso a Internet, ahora tenemos centenares de Infocentros y Centros Telemáticos Bolivarianos. Hace poco fui a inaugurar uno en Puerto Cruz y ahora los niños de Puerto Cruz y los hombres y las mujeres tienen un modernísimo Centro Informático Bolivariano y ahí están aquellos muchachitos y muchachitas navegando por Internet, como lo tienen los indígenas del Alto Amazonas del Alto Orinoco.
Para continuar dotando de Escuelas Bolivarianas el territorio nacional, eso no se va a detener. Las Escuelas Bolivarianas son sagradas para nosotros, y continuaremos gobernadores, alcaldes, comunidades potenciándolas para que todos nuestros hijos tengan educación de alta calidad, para continuar disminuyendo la desnutrición infantil.
Esta revolución a pesar de las dificultades, a pesar de los golpes, las conspiraciones, a pesar de la crisis económica mundial,  a pesar de la crisis petrolera del año pasado; nosotros tenemos muchas cosas positivas que hemos logrado.
La desnutrición infantil por ejemplo ha disminuido más de un 10% en Venezuela en estos tiempos de revolución para darle vida a nuestros hijos.
La mortalidad infantil que era de 24 por mil niños nacidos vivos antes de cumplir un año de cada mil se morían veinticuatro.
Ahora, en estos tiempos de revolución ha disminuido a 17 x mil. Una primera etapa, pero eso es debido a qué, ¿debido a los discursos de Chávez? No. Porque por primera vez en Venezuela en toda nuestra historia la revolución ha realizado por ejemplo campañas masivas de vacunación contra la hepatitis B a todos los niños en Venezuela que antes no tenían esa atención médica.
Hemos impulsado atenciones masivas para luchar contra esa enfermedad que a cuantos niños se ha llevado y los ha convertido en angelitos, la cardiopatía congénita. Los hijos de los pobres que nacían aquí con cardiopatía congénita casi todos se morían, porque una operación cuesta varios millones de bolívares. Esta revolución los atiende, los ha atendido y muchísimos niños hoy andan jugando felices con su corazoncito operados y ya sanos para seguir viviendo y para seguir soñando.
Esa es la revolución bonita para continuar atendiendo la salud del pueblo, para continuar atendiendo la educación en las universidades, para continuar dotando como hemos dotado numerosas escuelas técnicas que no servían para nada como la de San Martín por ejemplo o la de aquí la de la vía hacia Los Teques que ahora ahí a los muchachos de los barrios pobres en esas Escuelas Técnicas y tienen computadoras y tienen equipos de última tecnología para aprender, para prepararse al mayor nivel posible para continuar empujando la sociedad, para continuar como hemos continuado recuperando los precios del petróleo que el año pasado se vinieron abajo, y gracias a la acción de Venezuela y al liderazgo de Venezuela entre otros, el precio del petróleo hoy está en 22 dólares el barril, otra vez estamos en la banda justa y no podemos permitir que se venga debajo de nuevo ¿cuánto nos ha costado esto?, pero lo hemos logrado; noticias positivas para el pueblo. La revolución sigue adelante.
Debo también felicitar desde aquí con todos ustedes al nuevo Secretario General de la Opep. Como ustedes saben Alí Rodríguez se vino y ahora es presidente de Petróleos de Venezuela, empresa de todos los venezolanos, empresa que será para siempre del Estado y del pueblo venezolano, Alí Rodríguez se vino y para que ustedes vean, o como dicen los maracuchos “para que vos veaís” como está el liderazgo de Venezuela a nivel mundial en este caso en la Opep, todos los países de la Opep los presidentes y jefes de gobierno de Estado me pidieron que nombrara a otro venezolano, porque yo les dije que Alí tenía que venirse, y es así como propusimos a Alvaro Silva Calderón y fue electo hace tres días por unanimidad el nuevo Secretario General de la Opep. Desde aquí un aplauso para Alvaro, ese consecuente luchador venezolano y conocedor de la materia energética, quien hasta ahora ha sido el ministro de Energía y Minas del gobierno revolucionario. Creo que es un justo reconocimiento a un hombre que desde los tiempos de Pérez Alfonzo viene luchando por el petróleo, la energía y el proyecto nacional de desarrollo. Felicitaciones pues desde aquí a nuestro amigo y hermano Alvaro Silva Calderón. Esas son noticias positivas de la presencia de Venezuela en el mundo. El petróleo recuperándose, la economía cogiendo aire y por aquí estoy viéndole la cara a Felipe Pérez Martí nuestro ministro de Planificación todas las noches lo llamo y le pregunto ¿cómo estás Felipe, cómo estuvo el día de hoy?, y él tiene una consigna “estamos zumbaos”. Bueno, estamos zumbaos, políticas económicas que hemos tenido que decidir, y hemos enviado a la Asamblea Nacional para enfrentar la crisis que estamos atravesando. Una crisis producto de muchas variables no sólo venezolanas sino también mundiales de la recesión económica mundial, de la crisis del 11 de septiembre, de la crisis de nuestros hermanos argentinos de finales de años y todo eso, la caída petrolera; todo eso nos afectó a nosotros también la caída del turismo en el mundo, la caída en el consumo energético y además vino luego el golpe de abril que también nos afectó muchísimo.
Pero sin embargo la economía venezolana se va a recuperar, primero porque Venezuela es un país con fuerza propia. Noticias positivas tenemos no sólo se trata de políticas fiscales, de incrementar el Impuesto al Valor Agregado o el Impuesto al Débito Bancario, también tenemos que recortar los gastos señores gobernadores, señores alcaldes, funcionarios públicos; hay que recortar los gastos hay que llamar a todos los que administran aunque sea un bolívar porque todavía hay mucho donde recortar gastos superfluos, gastos que son producto de una herencia burocrática. Ojo pelao.
Les llamo a todos también a luchar con más vigor contra la corrupción donde quiera que se encuentre y sea cual sea el disfraz que se ponga, la corrupción es un cáncer que tenemos metido en el cuerpo nacional, hay que luchar por todas partes contra ella. Ahí también lograremos un ahorro de recursos, seguro que lo lograremos, recortando el presupuesto sobre todo el gasto superfluo. Pero no sólo eso, se trata de que las inversiones internacionales han seguido llegando a Venezuela. Hace apenas dos semanas, noticias positivas que indican que el país ha recuperado su ritmo, hemos firmado el Acuerdo Marco con la empresa japonesa Mitsubishi y la holandesa Shell y PDVSA y además con el estado de Qatar para impulsar el gran proyecto gasífero que lleva el nombre del Mariscal de Ayacucho, allá en la Península de Paria. Varios miles de millones de dólares vendrán como inversión extranjera productiva y eso va a generar muchos empleos en esa región del país y con eso vamos a entrar al camino de los países productores de gas en el mundo. Venezuela tiene una de las más grandes reservas de gas allá en la Península de Paria y allá en la Plataforma Deltana, en el Atlántico venezolano donde ya conseguimos gas hace apenas un mes en perforaciones que está haciendo Petróleos de Venezuela. Y por ahí vendrán otras empresas más a invertir para sacar el gas que está debajo de las aguas de Venezuela y para el consumo nacional y para la exportación nacional. Así que eso son algunos ejemplos de las cosas positivas en lo económico, en lo social, en lo político, en lo internacional, que siguen ocurriendo en Venezuela después que pasamos el golpe de estado del 11 de abril y después que ustedes, la gran mayoría de los venezolanos revirtió la situación y puso las cosas de nuevo en su lugar. Sin embargo, esto no es para decir que ya hemos triunfado. No. Nada que ver. Sólo son, eso sí, signos evidentes de recuperación del país, signos evidentes que deben servirnos a todos, pero en especial a los que dudan todavía; en especial a los que todavía puedan estar viendo fantasmas en el horizonte; a los que todavía puedan estar viendo a La Sayona o a la Llorona, para que se convenzan que el camino de Venezuela ya está señalado y de ahí no nos sacará nada ni nadie. El camino de Venezuela es el camino señalado en la Constitución Bolivariana, una democracia participativa, una sociedad integrada, como diría Bolívar, una sociedad donde logremos, para todos, la mayor suma de felicidad posible. Por eso, repito mi llamado de paz, de reconciliación, de diálogo. Ese es otro de los signos importantes que el país debe reconocer: la disposición del gobierno a asumir como hemos asumido el diálogo, como un asunto de interés nacional. Hoy en día se han instalado numerosas mesas de diálogo en varias regiones del país y existen aquí en Caracas numerosas mesas de diálogo político, económico, social, territorial e internacional. Se han instalado mesas de diálogo, que yo recuerde ahorita, en el Estado Vargas, en el Estado Nueva Esparta, en el Estado Aragua, en el Estado Táchira, en el Estado Lara y seguirán instalándose en toda Venezuela. Sigo haciendo el llamado al diálogo nacional a todos los sectores, aún aquellos que se han negado, aún aquellos que andan desesperados. Hay un dicho popular muy viejo y sabio: “Hablando se entiende la gente”. Bueno, vamos a hablar, vamos a debatir. A nosotros nos encanta el debate. Estamos aquí por debatir, siempre hemos sido abiertos al diálogo, a la crítica, a la tolerancia y lo estamos demostrando, sobre todo, después del 11 de abril.
Bueno, creo que ya va a comenzar el juego, dentro de poco, así que nos vamos despidiendo. Nos vamos despidiendo con el sentimiento hermanos que aquí hoy ha reinado. El sentimiento y la certeza de que el camino que iniciamos el 2 de febrero de 1999 es el camino ¿qué está lleno de dificultades? Sí. Y ¿quién dijo que este camino era el camino de un jardín de rosas? Yo nunca los he invitado a un camino fácil, porque el camino fácil no conduce a ninguna parte. Siempre los he invitado al camino difícil que requiere mucho esfuerzo, que requiere mucha unidad, que requiere mucho trabajo. Bueno, aquí estamos pues. Hemos recorrido ya tres años y varios meses por este camino. La revolución ha comenzado pero apenas estamos en sus primeros capítulos. La revolución tiene un camino largo. Estamos atravesando un momento de dificultades. Si se requiere en algún momento la unión entre todos, es ahora. Por eso, ese debe ser el mensaje que sale de aquí hoy, además de lo que he dicho ya en estas horas de conversación con ustedes. El mensaje que yo quiero y que les pido, señores gobernadores, señores alcaldes, gobernadoras, alcaldesas, diputados y diputadas, dirigentes regionales de los estados del centro y del sur, del este y del oeste, de todo el país aquí representado, váyanse por las sabanas. Váyanse por las montañas, váyanse más allá de los ríos, váyanse por todas partes,  métanse por los barrios, por las urbanizaciones, hagan asambleas populares, organicen movimientos bolivarianos, circulos bolivarianos, asambleas bolivarianas, pero siempre con la consigna de la unidad. Unidad, para ser invencibles. Lleven por todas partes este mensaje. Es momento de unidad, de dejar de lago los intereses sectoriales o partidistas y poner por delante esa bandera unitaria. El pueblo unido, jamás será vencido. Llévense por todas partes la Constitución Bolivariana para defenderla entre todos, con esa gran fortaleza que ustedes ya han demostrado a lo largo de todos estos años. Vayamos pues con la consigna de Bolívar adelante a continuar dando las batallas y a continuar sembrando el camino de victorias como la del 13 de abril y todas las victorias por venir. Pidamos a Dios que nos acompañe en el camino. Y pidamos a todos que sigamos con esa, la consigna de José Félix Ribas que hoy me recordaban los muchachos estudiantes de Venezuela, y con eso termino, lleno de paz, lleno de felicidad, lleno de fuerza bolivariana y sobre todo, lleno de amor. Siempre les dije que amor con amor se paga. Ustedes me pagaron con amor y gracias a su amor estoy aquí de vuelta porque lo que ustedes me mostraron los días 12 y 13 de abril fue amor y amor del bueno, amor verdadero. Ahora, si yo los amaba antes del 11 de abril, ahora los amo infinitamente más y ese amor me acompañará hasta el último día de mi vida y me sentiré feliz de haber amado a mi pueblo y de sentirme amado por el pueblo más heroico de este Continente: el pueblo de Simón Bolívar, el pueblo de los libertadores de América. No se olviden de la consigna de José Félix Ribas en La Victoria: No podemos optar entre vencer o morir. Aquí se prohibe morir, se prohibe la derrota. Necesario es vencer para que viva la República Bolivariana y para que viva la paz que tengo entre mis manos  y que suelto con todo mi amor, no sólo para los bolivarianos y las bolivarianas, este mensaje de paz, esta blanca paloma voladora de paz, que vaya y lleve un mensaje a todos los venezolanos y que nos indique el camino de Venezuela: la paz, la justicia, la democracia y la grandeza.
Canta el himno nacional.