EPISODIO IV: UNA NUEVA ESPERANZA (1977)
La princesa de Alderaan, Leia Organa, es apresada por Darth Vader y su flota pero antes Leia logra grabar los planos de "La Estrella de la Muerte" en la memoria de R2-D2 y lo envía a Tatooine con un mensaje para Obi-Wan Kenobi, en el viaje lo acompaña C-3PO. Por los avatares del destino estos droides terminan siendo propiedad de Luke Skywalker, un joven granjero que vive con sus tíos (Beru y Owen Lars) y que sueña con ser piloto. R2 se escapa de la granja y recorre el desierto para encontrar a Obi-Wan, Luke decide buscar al droide y lo encuentra a el y a Ben "Obi-Wan" Kenobi, Ben le cuenta que su padre fue un gran Jedi. Al morir los tíos de Luke víctimas de una patrulla de soldados Imperiales, este decide acompañar a Kenobi a Mos Eisley para encontrar a alguien que los transporte a Alderaan, allí conocen a Han Solo y a Chewbacca quienes los llevan en la nave llamada el "Halcón Milenario" (Milenium Falcon) que fue ganada por Han a Lando Calrissian en una partida de "Sabacc" (juego parecido al Poker). Pero para su sorpresa, al llegar a Alderaan, se encuentran con un campo de asteroides que provenían de la destrucción de este planeta provocada por "La Estrella de la Muerte". Cuando ingresan a esta super arma, Kenobi va a desactivar el rayo tractor (campo de gravedad), después de lograrlo se encuentra con Darth Vader. Mientras tanto Luke descubre que Leia está prisionera y que la van a ejecutar y decide ir en su auxilio acompañado por Han y Chewie. Rescatan a Leia pero, por desgracia, Obi-Wan muere a manos de Vader. Logran escapar y al llegar a la base rebelde se estudian los planos que tenía R2 en su interior encontrando un punto débil en la gran arma de destrucción imperialista. Los rebeldes deciden atacar y Luke, ahora un piloto rebelde, logra dar en el blanco destruyendo la base imperial, gracias a la repentina aparición de Han Solo sin la cual Luke habría muerto.