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V
CUANDO CAE LA TARDE
I
La
mirada lúcida de la mente opacada
por los
años desteñidos de tiempo,
en el
restituto “recuerdo”
donde
solo queda el eco de la voz
en
lamento de las sombras, extendidas
por los
pliegues ondulantes del atardecer,
y en el
puño agresivo que intenta retener
su
mágico trajín.-
II
Se ahoga
la pureza del sentimiento
en la
difusa nube de los días,
agitados
en el tiempo que sucumbe
en la
triste soledad del alma inquita,
deja
solo ilusiones en el canto
opacado
de la luz,
y
silencioso se estremece
cuando
todo brilla en su estupor.-
III
Ya no es
lo mimo
solo
queda el discernimiento agorero
de la
conciencia, que se exilia,
en el
mundo inspirado
en el
lacio resplandor del otro día.
La sabia
y mitológica recompensa
de lo
que fue como mérito,
se
muestra cálida y sonriente
en las
sombras misteriosas
que deja
la luz, en el mundo que ilumina.-
IV
El
tiempo será un día y nada más
y ya se
va sin consolación postrera,
y en los
marchitos anhelos se deshoja su encanto
cuando
ya no queda nada.
La
vislumbre del astro encandila tus pupilas
y en el
lamento, solo escuchas la letanía
en
plegarias del asombro, y se transforma
en la
erística armonía de placer.-
V
Caminas
el mundo encantado de ilusión
guiado
en la luz que se aleja cada vez,
alcanzará otro espacio en el tiempo limitado
y caerá
al abismo olvidado de pasión,
ya no
queda ni el recuerdo;
en la
curva del olvido se perdió
y en la
mente, solo brilla la pálida imaginación,
cuando
piensas que ya todo acabó.-
VI
Y
dormido como fuego apagado
el numen
de la soberbia deja
la
liberadora inspiración
en
ideología soberana
que
engendra la escultura impetuosa
de tu
persona, en el apogeo de los versos
encantados que se dilatan
En la
calidez del pensamiento.
VII
Y en las
concurrentes ideas contradictorias,
se
reafirma una incuestionable trivialidad
de los
encantos en el apólogo
de la
conducta reflexiva que conduce
a la
cuestionada decisión de poseer
el amor
exótico que te hace vibrar
en lo
emocionante de lo ilusorio.-
VIII
El
tiempo es solo un día
y el
espacio es el límite de la vida
inscripta en el designio y la fría templanza
del
misterio, cuando caen redimidos
los
oníricos deseos, y despertarse
en la
inauguración refulgida del nuevo horizonte
que
lejano se siente
en la
claridad tímida de ansiedad,
remedando vanamente la blancura astral
de los
sueños periféricos,
hacia el
rumbo equivocado del destino.-
IX
El
pensamiento obnubilado se detiene
en la
penumbra ves la pesadilla que te sigue
con el
miedo de una pasión salvaje
que
duerme en tus ensueños sobresaltados
y con la
luz del otro día y en la mañana,
escuchas
el llanto de una niña.-
X
Despierta la ansiedad en apostasía de la realidad
configurando la sobriedad
de la
belleza en tu memoria
de las
cosas que te rodean
en el
accidente de la natural claridad,
cuando
las manos transpiran de remordimiento
con un
solo beso es suficiente
para
fundir los colores en el luto de la sombra
en el
frío calibre del misterio.-
XI
No
imaginar es negar el pensamiento
en el
estadío de la vida, que prolonga
la
inmensa quietud del alma
en las
eternas y arrogantes penumbras de otra vida,
donde el
cielo de tus ojos
se
encenderán guiando la sensible emoción
de
compartir el mundo, en la sutileza y comprensión
de los
cariños, allí donde tu hermosura palpita
en la
cadencia de la verdad
donde
todo se puede lograr
en el
entendimiento de la real imaginación.-
XII
Ya no se
congele tu imagen en la mente,
el ardor
de la pasión abrase los sentidos
y se
dilaten expandiéndose
en las
infinitas fibras del cuerpo y se exalten
los
afrodisíacos iconos de tu belleza
en el
confín universal de la memoria.-
XIII
Caerán
las ideas los recuerdos y el pasado
en la
sobriedad de la nostalgia,
pero
nunca jamás se borrará en el espacio.-
El culto
grabado de tu amor
se
romperá en mil pedazos
y
correrán en la polvareda del tiempo
cristalinas gotas, transformándose en canto
de
resignación de todo lo que fue.
XIV
Llegará
la hora señalada por el mismo “sino”
y se
estrellará en el lánguido estupor de la agonía
dejará
solo el silencio que nadie lo encontrará,
ya fue
en otro tiempo y sucumbe en el día que vendrá,
sin
saber quedará en la eternidad del olvido,
y en la
vigilia de un tiempo que pasó.-
XV
En tus
lágrimas rediman el candor,
y la
ilusión no deje el entendimiento
cuando
todo sea bruma en el camino
solo
adiós, dirán las sombras, al recuerdo del amor.-
Autor:
Hugo Nievas

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