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V
ERES UN POEMA
I
Ciudad en apacible día
donde recrea la intención
de
canto e imaginación
en
esperanzada poesía
en
medio el sol aprecia
de
pronto, y en aquel momento
surgió de nada, del cuento,
del espacio ilimitado
y
el firmamento soleado
tu
hermosa estampa en el tiempo.-
II
Vuelve en el sueño casual
el
génesis luminoso
y
de la fantasía... airoso
perdura en el universal,
de
la memoria espacial
donde la realidad deja
impresiones dispersas
de
la experiencia virtual,
en
traslúcida y sensual
trasparencia se proyecta.-
III
En
la imagen de belleza
de
esbelto cuerpo soberbio
y
escultura del proverbio
el
sol posa en su cabeza
sonrojando la entereza
del mirar color de cielo
de
luz que trasporta el vuelo
de
la celestial melodía,
en
la primavera de un día
que termina sen consuelo.-
IV
En
el tiempo sin diseño
allí donde se une amante
el
mar con el horizonte
de
lo vivido en el sueño
se
sintió el ánimo dueño
del llamado de mí nombre,
la
voz suave, no se asombre
con tibieza del sol... venía
en
la mente... la imagen veía
el
ideal de tu pronombre.-
V
Miré con vehemencia y ensueño
en
susceptible inconstancia
tanta bellaza y nostalgia
en
la conjunción sin dueño
con incierto desempeño
instante mismo del alma
que se estremece en la calma
descompensa la pasión
de
natural intuición
y
en lascivia se proclama.-
VI
Surge con el renacer
sorpresa que identifica
su
presencia, y mitifica
la
voz, escuché sin creer
pero vi como placer
la
dorada cabellara,
solo quería a su manera
en
la sorpresa de ese día
conocerme, en la lejanía
y
que en plegaria se oyera.-
VII
Alegría y deseo sentido
que superó la vehemencia
de
la espiritual conciencia
se
transformó el subjetivo
en
el manantial cautivo,
y
tomados de la mano
mirar embelesado
la
arena y acera arbolada
con verdor, esperanzada
y
cariño emocionado.-
VIII
Primavera de escultura
de
fantasía ilusionada
y
suavidad encantada,
espacio de la hermosura,
a
tu rostro y la cintura
la
idealización sublima,
y
tu cuerpo, se ilumina
derraman luz los ojos
los que brillan en antojo
de
la soledad que anima.-
IX
Surgió de la nebulosa
cariño y amor sin límite
a
mi memoria volviste
en
sutileza auspiciosa
y
con tu presencia hermosa
voluntad de airoso andar
deja el perfume de amar
tu
piel y ansias de querer
y
con el deseo tener
tu
cuerpo ágil y soñar.-
X
Se
derraman sentidas
lágrimas cristalinas
que ruedan y caminan
solas y consentidas
con los años restituidas
suplicando adoración,
el
espacio de pasión
quedó para enamorarse
en
tu imagen, y re-crearse
en
el tiempo de ilusión.-
XI
El
férvido palpitar
en
el cariño olvidado
del destino defraudado
camina sin limitar
la
ingratitud de excitar,
quedó otra vez en tu nombre
y
adoraste aquel vislumbre
mirando a los ojos
celeste y verde virtuoso
con lascivia incertidumbre.-
XII
Las caricias de los dos
imposibles de emular
no
existe el día de contar
solos, ilusionados
y
en amor re-ciclado
con calor de nuestro ser
juntos nos ve estremecer
en
el cariño sincero
consumiéndose sereno
en
hermoso amanecer.-
XIII
Tenías prisa en regresar
tu
mundo te suplicaba
retenerte importaba
contigo un instante estar
con mis manos apretar
tu
figura apasionada
en
sensación de la nada
fugitiva y silenciosa
con plenitud de una diosa
brilla en el cenit callada.-
XIV
Sin ponerse su color
dorado, nos encandiló
la
imagen, transportándonos
al
universal candor
y
resurge en ti el calor
que vuela a la eternidad
y
vuelve en felicidad
en
conjuro de la brisa
de
cálidas caricias
y
de inconstante ansiedad.-
XV
Nunca dejó de sentir
con su profundo latido,
en
tu cuerpo compungido
la
ansiedad de compartir
el
sueño que quiere ir
con la ilusión de querer,
no
quede en atardecer
la
luz cuando cae la tarde
el
alma en sentimiento arde
en
la inmensidad del ser.-
XVI
Quiere con la hermosura
de
solitaria emoción
por camino de ilusión
el
resplandor de ternura,
ya
no se ve a la censura
mirando con calidez,
y
en abrazos de placidez
de
onírico sentimiento
cuando en imagen presiento
a
tu figura otra vez.-
XVII
Tu
brillante cabellera
que tiene el color rozado
de
tu cuerpo recostado
en
la sobriedad sintiera
que la noche te trajera
alejada de realidad
dichosa felicidad
que regresó silenciosa
a
la morada espaciosa
de
los sueños de aseidad.-
XIII
El
día ha vuelto a renacer
rodeado de luz y calor
busca incansable el amor,
encuentra el resplandecer
obnubilando el placer
que refleja en el paraíso
el
sentimiento conciso
presente en la sensación
de
conocida pasión
con el cariño preciso.-
XIX
Todo lo que fue censura
se
transformó en ideal
sublimándose sensual
el
total de tu figura
con la imagen de hermosura
en
la mañana templada
y
primaveral... soñada,
que se siente estremecer,
se
motiva, al conocer
tu
sonrisa emocionada.-
Autor:
Hugo Nievas

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