PER-SE

I

Los delirios de inmensa infinitud

del sueño despojado de ansiedad

se levantará hacia la realidad

emergerá en vanidad encantada

el espejismo, y digresión pasada

altruismo, idealizado en amistad.-

II

Enmarcado el azorado presente

de la vida, y con la huella del destino

solo el vahído se queda en el camino

de lánguido semblante aletargado

con vano transitar desordenado

de los ideales que ruedan sin sentido.-

III

Y en la lacería de aquella amistad

que no termina de consolidarse

en esa personalidad por crearse

en subyacencía del perfil ansioso

lleva el impulso a conseguir airoso

los anhelos, y se verán re-crearse.-

IV

Advenimiento del tiempo amarillo

vuelve la realidad incomprensiva

de apodícticas ideas digresiva

en el infernal camino del fuego,

la imaginación se diluye en cielo

y el ánimo en intuición compresiva.-

V

Rodando en lacónico síndrome

el modelo frustrado en el designio

fracaso, donde dejará el ingenio

el futuro, de anhelos y de alegoría

con el apogeo de poesía, y de alegría

se verán en el presente compungido.-

XI

Claridad descolgada del olvido

mirando... todo alrededor es sombra

nada más, solo la tarde vislumbra

deja en sentimiento el amor florido

y se irá con el último tren raído

cuando en el alma surja la penumbra.-

VII

Oprimiendo la mente que trasciende

las ideas... en el recuerdo perdido

y conjuntivas se expresan contigo

cuando todo cae en la conciencia... adentro,

las palabras emergentes del cuento

perversibles, en el amorío caído.-

VIII

Sin límites la apostasía en tu ser

viviendo una época bella y añorada

la reflexión se verá iluminada

y vuelve al espíritu la emoción

renace en fáctica idealización

de exótica conciencia destemplada.-

IX

Inspirándose en la creación la mente

que imaginando lo paradisíaco

universal... realismo dionisiaco

donde recrea en afectos, la ilusión

extraviada en patética ficción

en conjuro del pasado errático.-

X

Que regresa con colores de sol

y formas armoniosas de estatura

desean tocar el cielo en la censura

donde no queda espacio disponible

con su presencia y belleza sensible

en los apacibles días de tersura.-

XI

La tarde deshojada en pétalos

marchita, rueda buscando el dolor

con la penumbra, y ahora con el calor,

el rayo albiceleste regresará

al alma angustiada en sobriedad, caerá

en pálida memoria de tenue ardor.-

XII

Se ve en el umbroso atardecer

la vida... buscando el final celeste

en contemplativa mirada al éste

rueda con los soles de los años,

desvariando dialéctica de antaño

refleja en el rostro... al olvidado ente.-

HUGO NIEVAS