SENTADO ANTE UN

 NUEVO RIO

Sentado ante un nuevo río

Contemplaba el viaje de ida de las hojas secas

Veía el caminar de los días y las sonrisas

Observaba la sombra de los chopos

Resplandor de torbellino en el agua reflejada

Mientras, con un palito dibujo tu nombre

Lágrima que se derrumba sobre el labio

Para traer el recuerdo de tu esencia misteriosa

Y de tu mar que antaño me acariciaba

Tú semblante se aparece claro y diáfano

Sonrisa llena de amarga esperanza desesperada

Alma enamorada de ilusión que es pena

Zapato que borra el nombre para que nadie lo pise

Palito lanzado al agua con la rabia de la tristeza

¡Nadie te quiere como yo te amo!

Nuevo río, nuevo testigo, nuevo cómplice

El agua que se precipita repite y repite

¡Te querré siempre!

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