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...Curso Taller de Guías de Turismo Aventura
 
DOCUMENTOS ANEXOS DEL CURSO TALLER
Documentos de Hernán Rafael Uriburu, Instructor invitado

hru@arnet.com.ar

LA PRIMER COMIDA

Este cuento tendrá un tono jocoso pero el tema que se tratará es importantísimo y fundamental en el éxito de una cabalgata larga y de varios días. Es una de esas cosas que se las suele llamar: "un secreto profesional". Como la vida no tiene secretos para nadie, aquí va el cuento:

Cuando la cabalgata se realiza con extranjeros fundamentalmente (también sirve para locales), tenemos que tener en cuenta muchos detalles que por pequeños o íntimos que sean no dejan de ser importantes y en este caso que trataremos, importantisimo.

El europeo que llega a Salta a cabalgar, lo hace con los temores propios de lo desconocido. A un país que queda allá, en el fondo de Sudamérica. A un país que no es de paso, sino terminal, ya que para regresar hay que volver repitiendo camino cosa que a nadie le gusta y que en turismo es mala palabra. A un país con un idioma distinto. A un país donde no existen problemas raciales ni religiosos, pero nunca se caracterizó por ser muy serio y ordenado. A un país donde la inflación era tan increíblemente grande que causaba gracia por lo original y divertida. A realizar una actividad diferente a lo que se hace a lo largo de todo el año. Con un grupo de personas desconocidas. A un país que es cinco veces más grande que Francia y que tiene la mitad de población....... y mal distribuida, ya que existen lugares con mucha concentración y otras con muy poca gente (esto, que es uno de los atractivos, a la vez genera una preocupación y angustia de soledad ante una emergencia).

Donde por unos días los hábitos normales se alteran ya que la casa serán una carpa, el medio de transporte un animal, las autopistas unas huellas de herradura, el microondas un fogón, la cama una montura húmeda por la transpiración del caballo, el baño la inmensidad de los cerros.

Todos estos cambios, a los que cada uno asume voluntariamente y ésta es precisamente la aventura que buscan, en la mayoría de los casos generan una angustia de lo desconocido que se manifiesta, entre otras cosas, en que se secan de vientre.

Cuando esto sucede, y sucede siempre, les duele la cabeza, y cuando les duele la cabeza lo primero que dicen es que este viaje no es para mí, me imaginaba otra cosa, me equivoque.

Pero.... la realidad es otra. Cualquier persona "normal" después uno, dos, o tres días de no ir al baño se vuelve "anormal". Luego: ir al baño es el problema. Detectado el problema, cual es la solución ?. La solución es ayudarlos a "evacuar" de entrada y para que esto suceda es importantisima la primer comida. Mucho mate cocido, mucha ensalada, mucha fruta seca de postre y la primer noche es "la noche de la evacuación".

Por otro lado, ir al baño sobre una piedra o apoyado en un árbol cuesta la primera vez. Es como el primer bochazo en un examen o la primer novia que nos cuelga. En ese momento se nos viene el mundo encima y después lo atajamos de taquito.

Volviendo a la seriedad, la primer comida es realmente importante porque es fundamental iniciar la cabalgata con la gente desbastada. Cambia el espíritu, cambia el humor, cambia el ánimo.

La segunda comida también es importante aunque no fundamental. Guiso de arroz con mucho queso rallado que actúa como freno por si nos excedimos en la "aceleración".

TURISMO DE SACRIFICIO

En la mayoría de los casos, el hombre, el ser humano, quiere ser noticia. En esta situación también caigo yo en la partida.

En esta oportunidad el relato se referirá al origen del nombre y las modificaciones que fue "sufriendo" ésta actividad a lo largo de su historia en nuestro país.

No esta demás aclarar que será escrito con ironía y sin el fin de ofender a nadie. Valga la advertencia para mis amigos que son los que más se van a enojar con este pobre viejo que ya no hace mal a nadie.

"Trekking" fue el nombre de origen en nuestro país aunque ésta denominación fue utilizada durante muy poco tiempo.

"Turismo de Aventura" fue su segundo nombre que aun perdura en forma generalizada.

Nunca me agradó este nombre porque de por sí limita a un montón de posibles candidatos que no tienen ninguna intensión de tener una aventura ... por lo menos de este tipo de aventura.

Los pocos que éramos en aquellos años y que no nos gustaba el nombre de Turismo de Aventura discutíamos como debería ser entonces el nombre que identificara esta actividad.

Las posibilidades más fuertes eran Turismo no Convencional o Turismo no Tradicional. Personalmente me opuse a estos nombre porque el turismo debe ser siempre "positivo" y si arrancamos con un nombre que tiene incorporado un adverbio negativo, arrancamos mal.

Fue entonces cuando se me ocurrio lo de TURISMO ALTERNATIVO, algo que no dice nada y dice todo.

La definición seria: "TURISMO ALTERNATIVO" es todo aquel turismo que no es el tradicional.

Creo se adapta muy bien a la mayoría de los estudiantes de turismo que no pueden aprender de memoria esa definición de TURISMO tan larga y tan despersonalizada.

Pero OJO, que para definir Turismo Alternativo es importante que aprendan que es Turismo Tradicional.

Luego al Turismo Alternativo se lo subdividió por actividades lo que me parece muy bien.

Trekking, Horseriding, mountain bikes, rafting, ...

Me hubiese gustado "acriollar" el nombre de cada actividad pero está bien, es terminología internacional y es aceptable que así sea.

Luego comenzaron todas las variables que se puedan imaginar y cuanto más rebuscadas mejor:

Turismo verde; Turismo ecológico; Turismo ambiental; Turismo sostenible; Turismo sustentable; Turismo naturaleza; Turismo de sacrificio: y otros muchos mas .....

Este último, Turismo de sacrificio, me causa gracia porque quien lo inventó me parece que poco conoce de turismo y menos aun de sacrificio.

Cuando se trabaja con personas de Europa o EEUU (que son los que conozco) el desayuno es una comida muy importante.

Además de lo bebible, café, té, mate, leche, jugo de frutas, tiene que haber cereales y quaker. Fiambre y queso no debe faltar. Pan, galletas, dulce, miel y algún paté o picadillo además de alguna fruta.

No siempre es posible tener todo esto sobre todo cuando la cabalgata es de muchos días. No hay fruta que aguante.

Soy casado con cuatro hijos de los cuales dos son varones de 26 y 24 años y dos chicas de 22 y 17 años.

Obviamente las tres mujeres son las que dominan el menú de la casa pues viven a régimen y comiendo "sano"'. Poca carne, nada de condimentos, escasos fritos, ..... pero lo peor es el desayuno.

La leche entera fue reemplazada por un líquido blanco opaco que dice llamarse leche descremada.

El azúcar por un polvo finito llamado edulcorante.

La manteca por una pomada untable light que me dan mas ganas de ponérselos a los zapatos que a un pan.

Pan !!!, hace años que desapareció de mi casa. Ahora son galletas salvado que si no fuera por el color es igual a una lamina finita de telgopor.

El dulce dietético es tan insulso que no encuentro palabra que lo pueda definir.

Queso desgrasado o nada se asemejan mucho en el gusto.

En fin, creo que sería bueno que aquella persona que definió esta actividad como Turismo de Sacrificio venga un día a tomar el desayuno a mi casa

Luego lo invito a que tome un desayuno durante una cabalgata y me cuente donde está el sacrificio. Yo no tengo ninguna duda.

LA AVENTURA COMO ESCUELA DE VIDA

Aquellas personas que tienen la “valentía” de participar en una cabalgata, lucen, muestran, exhiben, una personalidad y un espíritu muy positivo. Cuando digo “valentía” no me refiero al arrojo, al buscar vivir una situación difícil, sino a la acción de hacer algo distinto a lo que propone la sociedad de consumo.

“Es cierto que el espíritu no se ve... pero se nota”.

Realizar una cabalgata en las montañas nos permite apreciar y disfrutar, sin pretensiones de arte, de las habilidades de los caballos “cerreños” y de las mulas, en este medio ambiente duro y sufrido que nos transporta de alguna manera, a los inicios de nuestra patria, donde estos nobles animales fueron pieza fundamental en el transporte tanto de personas, como de mercaderías.

Por otro lado el paisaje del noroeste argentino se caracteriza por su variación en espacios reducidos, es decir, que en una misma jornada podemos disfrutar de distintos ecosistemas que lo hace muy dinámico y variado. Recordemos que observando los paisajes con tiempo suficiente para “rumiarlos”, nos reencontramos con la vida.

Estos dos componentes, caballo y paisaje, son medios importantísimos para “vivir” una experiencia, que en realidad, va mucho mas allá de lo comentado hasta el momento. Respetando los tiempos, la idiosincrasia, las costumbres, la cultura del hombre de la montaña, aprenderemos y recordaremos, gracias a ellos, muchas cosas, hechos, situaciones, palabras... que ya las sabíamos... o habíamos oído hablar de ellas, pero que sutilmente nos las han borrado de nuestro vocabulario diario, en nuestro vivir diario.

La austeridad en el equipo, en la ropa, en las palabras, en el yantar... En las alturas Pachamama nos propone ayunar y a los tragones, que no la escuchan, los castiga con dolores de cabeza, nauseas y trastornos digestivos (léase puna).

La montaña nos propone desarrollar la paciencia, el caminar despacio cuidando caballo, “por si las moscas”, aguantar el cansancio, y aceptarlo, porque es inútil declararse reventado y sentirse víctima cuando faltan dos o tres horas más para finalizar la jornada. En estos casos, lo único que se sabe es que viajando hacia tal punto se ha de llegar por fuerza.

Cuando cabalgamos por lugares desconocidos sin querer creemos. Creemos en el prójimo, en ese baqueano, económico por donde se lo mire, que camina con prudente cautela, que nada lo altera ni perturba, que al llegar a un río crecido y en el momento de cruzarlo nos propone, sin alharaca alguna, regresar por el mismo camino porque está “sonando fiero”... y cuando un río “suena fiero” es porque por debajo del agua están rodando piedras grandes y es peligroso que al golpear una mano o una pata de algún caballo ésta se quiebre. Nada de heroísmos inútiles.

Una cabalgata nos enseña a pedir ayuda cuando la necesitamos, sin complejos ni vergüenzas, a ser sobrios, a valorar lo sencillo, a tener respeto por las personas y por las cosas, a comer con cachazuda circunspección.

Aceptar todo esto curiosamente es “sentirse rústico” y una vez que se asimila esta realidad, momentánea, se resuelven con ánimo y alegría los inconvenientes que pudieran surgir durante el viaje.

Es bueno, necesario e importante que estemos preparados para afrontar problemas, dificultades, sorpresas.

GRACIAS a la AVENTURA DE LAS CABALGATAS recreamos y revalorizamos: , la austeridad, el ayuno, el silencio, la paciencia, el caminar despacio, el aguantar el cansancio, el creer, en la prudencia, la cautela, a no alterarse ni perturbarse, a pedir ayuda cuando la necesitamos, a ser sobrios y valorar lo sencillo, el respeto, a evitar heroísmos inútiles... y es así como, sin querer, nos reencontramos con la vida, es decir, vemos la vida desde otra óptica.

La realidad actual, los tiempos modernos, lamentablemente corren en contra.

La educación que recibimos en general, es muy conservadora producto del miedo y este miedo paraliza nuestros dones, nuestras virtudes.

Es tan así, que los adjetivos coraje y decisión se los utiliza, solamente, cuando hablamos de los terroristas, comandos o guerrilleros.

Pensamos que la lucha, y el sufrimiento es una desgracia, cuando en realidad la lucha y el sufrimiento son necesarios especialmente para los más débiles y vacilantes, ya que es un correctivo.

Luchamos con dolor al nacer, luchamos para vivir, luchamos al morir. Si la lucha y el dolor estarán a nuestro lado toda la vida, “nos hagamos amigos”, “conversemos” con ellos, para que la vida sea más agradable, tenga mas sentido, sea real y “valga la PENA vivirla”.

Nos invitan a seguir el camino fácil, la huella mas transitada, la mas trillada por el rebaño que mansamente vuelve al corral. Este no es el camino del hombre LIBRE. Vivimos buscando seguridades, y no nos damos cuenta que con las seguridades vienen enancado la dependencia, la incredulidad en la esperanza, la confianza y las ilusiones... el aburrimiento.

“Somos seres profundamente débiles y vulnerables”, y estas seguridades aumentan nuestras debilidades.

Vivimos en una sociedad donde se busca por todos lados el bienestar, el confort y es así que:

“Cuanto más nos empobrecemos como personas, más necesitamos rodearnos de “cosas” que cubran nuestro vacío existencial” E

l miedo, la inseguridad, no será un nuevo estilo de dominación del mundo ?, de esclavitud ?, de sometimiento ???. Recordemos que el miedo “no duele” si existe la confianza. Otra propuesta que nos hacen creer como muy interesante es la rutina.

La rutina de trabajar toda la semana para descansar el “fin de semana”, de trabajar once meses del año para “ vacacionar un mes”, de estudiar el almanaque los primeros días del año para organizar, con tiempo, a donde ir los fines de semana largos, lo mismo que en las vacaciones de invierno y en Semana Santa y sin darnos cuenta, muchas veces que nos hemos quedado... :

Sin tiempo para hacer lo que... tal vez nos gustaría hacer.

Tiempos para la familia, para los amigos, para soñar, para mirar las estrellas, para rascarnos sin complejos.

Las CABALGATAS Y LA AVENTURA nos invitan a:

“salir de las normas, de la rutina... y asumir los riesgos”.

EL MAYOR PELIGRO DE UNA CABALGATA

Son muchos los riesgos que amenazan una cabalgata que se organiza en forma "casera".

La elección de la época, el itinerario, los animales, el equipo, el personal de apoyo, los caminos alternativos de emergencia ante algun problema, la comida para los caballos, los tiempos de cada jornada, el grupo, la personalidad del líder responsable, en fin, son muchos los detalles a tener en cuenta.

A pesar de tomar todas las precauciones que correspondan a cada una de estas posibilidades y de otras mas, hay una, que es de las mas importante y por ser la mas tonta de todas, es la que casi siempre genera problemas.

"Las ultimas dos horas de cabalgata".

Despues de varias jornadas, los cabalgantes están "demasiado" confiados.

Han convivido con los animales durante varios días sin problemas, han transitado por zonas de riesgo sin inconvenientes, las subidas "paradas" y las bajadas las superaron bien, luego de la convivencia con el resto de los participantes existe en este momento una gran amistad y como se aproxima el final ya se están intercambiando direcciones para verse en Buenos Aires.

No falta nada para terminar y hay naturalmente un relajamiento general.

Los caballos están llegando a sus casas y a ellos también les gusta volver, se sienten seguros y no ven la hora de terminar con este esfuerzo para descansar y comer tranquilos. Es un momento muy especial pues para ellos también son "las ultimas dos horas".

Es, precisamente en estas circunstancias, donde ellos, entre otras cosas, se hacen los pícaros, cancheros y briosos. Ya no nos necesitan como los días anteriores. Es el momento donde pueden tener reacciones que no tuvieron durante toda la marcha.

Estas ultimas dos horas de viaje son muy importantes y hay que tenerlas muy en cuenta y prestar mucha atención.

Por ser el ultimo tramo, generalmente el grupo de participantes se estiro en función al apuro de los caballos y el control de los guías perdió eficiencia pero la responsabilidad del organizador aun continua hasta finalizar la marcha.

RECUERDE Y TENGA MUY EN CUENTA ESTAS DOS ULTIMAS HORAS DE CABALGATA !!!.

Sin dudas se evitaran muchos problemas.

"EL GUIA" (relato Nº1)

Este, debería haber sido el primero de todos los relatos de esta publicación. Como el guía es tan importante en esta actividad, es que no me animaba a escribirlo por miedo a olvidar alguna de las tantas condiciones y cualidades que debe tener. Como estoy convencido que en este primer intento seguramente me olvide de muchas de ellas, es que este relato será el "numero 1", de otros que vendrán> después.

Ser un buen guía requiere una serie de cualidades y condiciones que no mucha gente las tiene. Se puede ser una excelente persona y no ser un buen guía de cabalgatas .......pero para ser un buen guía de cabalgatas, es fundamental, ser una excelente persona.

El buen guía debe conocer a la perfección todas las tareas posibles de realizar antes, durante y después de una marcha.

Planificar los circuitos, conocer los tiempos, saber donde acampar, si hay pasto y agua para los animales como también si se encontrara leña para la cocina.

Programar la comida que se consumirá durante toda la marcha, como y en que lugar de las alforjas de carga esta cada cosa.

Tener pensado alguna situación de emergencia, como actuar, que hacer si se debe evacuar un accidentado, que medicamentos llevar en el botiquín.

Tener presente siempre que los participantes seguramente es la primera vez que realizan esta actividad y no tienen la experiencia ni la resistencia de quien lo hace permanentemente.

Debe conocer la flora, la fauna y la geología con cierto rigor científico.

Historias fehacientes de los lugares por donde se desarrolla la marcha.

No debe mentir jamas !!!. Ante una pregunta dónde no conoce la respuesta se debe decir, sin ninguna vergüenza "no lo sé" y tratar de buscar la respuesta correcta donde corresponda y hacérsela saber.

Debe conocer el manejo de los animales: ensillar, manear, agarrarlos en el campo o en el corral, como atarlos, hacer una ronda, cuidar sus lomos, saber hasta donde exigirlos y en que momentos darles descansos, mantenerlos despiertos, saber donde y cuando darles agua, producir paradas para que puedan mear y evitar así la retención de orines que puede ser un problema grave, tener noción de primeros auxilios y algunos conocimientos veterinarios..... en fin, ... todo aquello que se necesita para cabalgar con la mayor seguridad y tranquilidad posible.

Nunca tendrá el 100% de esta seguridad, pero debe aspirar a tener en máximo de ellas pensadas.

El "conocer a la perfección" significa haber realizado todas estas tareas con sus propias manos en mas de una oportunidad.

Esto no quiere decir que haga el trabajo que le corresponde al personal de servicio.

Quiere decir que debe tener la "autoridad" del que sabe por experiencia propia y no del que dice las cosas sin haberlas realizado nunca.

De esta manera, el buen guía, se gana el respeto de los demás por sabiduría y no por imposición.

Mucho se puede hablar de las condiciones y cualidades que debe tener un buen guía en el manejo del grupo, del personal, en la disposición del campamento, de como cocinar con viento o poca leña, ... pero la idea de este cuento es enfocarlo desde un ángulo mas humano que tiene una importancia fundamental.

El guía es la persona que todos admiran y quieren imitar por lo cual esta permanentemente observado.

Esto quiere decir que su comportamiento debe ser ejemplar en todo momento. Este con gente o este solo, este trabajando o descansando, en silencio o conversando, lavándose la cara o tomando mate, dialogando con el personal o con los clientes,..... siempre esta observado.

El buen guía es el que sabe poner limites. Hasta donde si y hasta donde no y estos limites lo piden a gritos (aunque no lo digan con palabras) los chicos y los grandes, los argentinos y los extranjeros, los hombres y las mujeres. Limites en las conversaciones, en los chistes, en las bromas, en los hechos.

Un buen guía debe ser imparcial.

A todos dedicarle su tiempo que no es lo mismo que a todos el mismo tiempo.

Hay personas que con dos minutos de escucha o conversación es suficiente y en el mismo grupo hay otros que necesitan media hora para lograr el mismo objetivo.

Debe saber escuchar, ser cariñoso, tener decisión sin imponer.

Al convivir las 24 hs de varios dias seguidos, las intimidades, naturalmente dejan de ser intimidades.

El buen guía sabe, sin quererlo, quien tiene problemas de tipo físico, sentimentales, económicos ... Lo sabe porque se dio cuenta o porque se lo contaron como un secreto y esto debe ser tratado con absoluta privacidad y respeto pues así nos lo han confiado.

Un buen guía debe saber descubrir las cosas buenas de cada participante.

La persona mas mala, más perversa, mas degenerada que conozcamos sirve, por lo menos, de "mal ejemplo”.

Todas las personas tienen muchisimas cosas buenas, ... hay que descubrirlas.

Hay que tener muy presente que todos nos sentimos seguros y fuertes en nuestro ambiente, en nuestro medio y pequeños y débiles fuera de él, en lo desconocido.

Esto mismo pasa con muchos de los participantes.

Podrán ser destacados profesionales, empresarios exitosos, hábiles comerciantes, pero ... en la montaña, la mayoría de las personas no saben como moverse, como actuar, que hacer. No saben nada, es decir, todo lo que saben, les sirve muy poco en estas circunstancias.

No tienen en que apoyarse y necesitan en quien apoyarse.

Es por esta razón que sé transforman en "bebes" que necesitan todo ... hasta las cosas mas elementales (como vestirse, como ir al baño, como lavar un plato sin detergente ni agua caliente, ...) y debemos ser concientes que nosotros somos su apoyo.

Las cabalgatas son como retiros espirituales.

El temor a la fuerza de la naturaleza, al profundo silencio, a la soledad verdadera, a la inmensidad de las montañas, a la impotencia de nuestro accionar, a la dependencia total del caballo o la mula, o de ese baqueano rústico y poco “educado” ( y no poco culto como se suele decir), nos hace sentir como "un pedazo de nervio de boludo" y es en ese momento de pequeñez total y absoluta, que descubrimos que todo lo que somos y tenemos vale mucho menos de lo que pensamos, pero que hay alguien mas importante y poderoso que nosotros, que nos quiere infinitamente y que es el GUIA verdadero, que siempre esta al lado nuestro y nos habla despacito aunque muchas veces no lo escuchemos.

Desgraciadamente esta situacion dura apenas un instante, ... el tiempo que dura la cabalgata, ya que cuando volvemos a nuestro ambiente a nuestras actividades, sin proponérnoslo, retomamos aquellas actitudes de soberbia e importancia.

A pesar de este retorno, que es inevitable y muchas veces no deseado, la experiencia vale pues sabremos íntimamente que esta es una apariencia y que la realidad es aquella que vivimos en la montaña.

Como decía en el comienzo de este relato, para hablar de las condiciones de un buen guía no es suficiente un solo cuento ni un rato. Hace falta un montón de cuentos y casi casi toda una vida.

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