Todas las especies, salvo el homo
sapiens, adaptan su forma y comportamiento a las presiones de su medioambiente.
Homo Sapiens, por el contrario, ha logrado la hazaña notable de adaptar
el ambiente a sus necesidades, superando muchísimas limitaciones naturales,
por medio del desarrollo de tecnologías y culturas. Si bien esto ha
traído consigo gran cantidad de beneficios, el crecimiento en espiral
del conocimiento solo ha sido posible a través de un alto grado de
especialización. Podemos hablar entonces de una dimensión humana
de la ecología, en tanto el ecosistema ha sido modificado por el ser
humano según sus necesidades y dimensiones.
Dentro de la ecología humana nos referimos muy especialmente al ambiente
que hace el hombre de ciudad, al hombre urbano, porque en medio de esta adaptación
del medio surgen condiciones económicas, ambientales y sociales que
son afectadas no sólo por el crecimiento de la población y la
estructura de edad, sino también por la forma en que está distribuida
la población geográficamente en áreas rurales y urbanas,
en la que intervino la migración masiva de gente de las áreas
rurales hacia villas y ciudades. La primera revolución urbana, ahora
ya terminada en gran parte, surgió entre 1800 y 1891, cuando la población
urbana en los países desarrollados se elevó de 5% a 73%. La
segunda revolución urbana está teniendo lugar en los países
subdesarrollados donde el número de personas que vive en los pueblos
y ciudades aumentó de 3% a 34% entre 1940 y 1991, y podría elevarse
a 58% para el año 2020.
El suministro de recursos para sustentar las áreas urbanas es una causa
principal de la degradación de bosques, tierras de cultivos, pastizales,
cuencas y otras áreas no urbanas.
Las áreas urbanas también concentran contaminantes, algunos
de los cuales son transportados por el viento y el agua corriente a las zonas
rurales y a otras áreas urbanas. Como tratar los problemas del crecimiento
urbano y el uso de recursos resultantes, la contaminación y la degradación
ambiental, serán factor primario determinante del bienestar y la salud
de los habitantes urbanos y rurales, y el ambiente del que dependen las personas
y otras especies.