El jueves 23 de diciembre, y en medio de un total hermetismo, Cecilia Roth y Fito Páez se dirigieron al registro civil de la avenida Díaz Vélez al 4400 y concretaron. Se convirtieron en marido y mujer cuando el reloj marcaba las 12:30. Solo media hora antes le habían avisado a unos pocos amigos, que apenas tuvieron tiempo de comprar un poco de arroz para decir presente. La sencilla pero muy emocionante ceremonia civil transcurrió en un clima de felicidad y alegría. La actriz eligió lucir un vestido de seda lavada estampado en tonos azul, celeste, violeta y bordó, comprado en España, y lo acompañó con sandalias celestes con detalles bordó. El músico lució jeans y remera blanca, un saco de lino color crudo y zapatillas blancas. El pequeño Martín, que en el momento de dar el sí estuvo al lado de sus padres, vistió bermudas coloradas, una remera a rayas y un simpático gorrito blanco. Los padrinos de la boda fueron Javier Olmedo, hijo del actor Alberto Olmedo y amigo íntimo de Páez, y por el lado de Roth, su amigo y peinador desde hace ocho años, Rodolfo Olmedo. En el momento de firmar la libreta que los consagró legalmente como marido y mujer, el músico, visiblemente emocionado, dejó escapar algunas lágrimas. A la salida del registro civil un grupo de amigos –entre los que se encontraban Charly García, que como regalo de bodas les obsequió el disco Rubber Soul, de Los Beatles, el actor español Eusebio Poncela, el escritor Alan Pauls y su mujer, Vivi Tellas, y el músico Fenna Della Maggiora con su novia, la modelo Rosario Delgado– cumplieron con el tradicional rito de arrojarles arroz. A un costado los padres de Cecilia, Abrasha Rotemberg (ex socio financiero del periodista Jacobo Timerman en el recordado diario La Opinión) y Dina Rot –que viajaron especialmente desde España para el evento– y los tíos de Fito, Eduardo Carrizo y Charito Páez, quienes criaron al músico cuando perdió a sus padres, sonreían emocionados. Más tarde los festejos se trasladaron a la casa del feliz matrimonio, en la calle República Arabe Siria.

Cerca de las 15, y a bordo de una camioneta Gran Cherokee, que conducía Javier Olmedo, llegaron a su departamento Fito y Cecilia, que traía en sus brazos al pequeño Martín. “Estamos muy felices de cumplir este sueño postergado. Queríamos disfrutarlo en la intimidad pero igual les agradecemos por estar”, señaló Páez antes de ingresar en su departamento. “Gracias por estar. Hoy es un día muy feliz para los tres, estamos muy contentos y emocionados”, dijo la actriz mientras sostenía en sus brazos a su hijo.

Detrás de la pareja fueron llegando los invitados y minutos después un empleado de la pizzería Kunt arribó con las tres docenas de empanadas que habían pedido para el festejo en la intimidad, y que acompañaron con vino, cerveza, whisky y champagne.
“Estamos muy felices. Es como empezar a festejar el 23 y no parar hasta el primero de enero. Este fue un año fuerte: llegó Martín, Fito estrenó Abre, su nuevo disco, yo recibí el premio en Cannes por Todo sobre mi madre, la película de mi amigo Pedro Almodóvar, y esto es como el broche de oro. Las cosas vienen juntas o no vienen”, señaló la actriz, que sostenía en sus manos la libreta de matrimonio.
“Era la mejor forma de celebrar tantos años juntos. Nuestra relación y la llegada del niño, que nos convierte en una verdadera y hermosa familia. Lo que le sucede a cualquier hijo de vecino, salvo que nosotros teníamos las cámaras esperándonos en la puerta y queríamos bajar un rato para compartirlo con ustedes”, dijo el músico, visiblemente contento. “Lo teníamos decidido hace algún tiempo y no lo sabían ni siquiera nuestros amigos más cercanos. A algunos les avisamos anoche y a otros media hora antes de la boda. Esto fue muy bueno porque nos quitó mucha presión y nosotros estuvimos menos nerviosos. Queríamos que fuera así, tranquilos y muy relajados”, explicó la actriz mientras abrazaba a su marido.
Con respecto a los planes futuros, la familia Páez tiene pensado viajar en los próximos días a Bariloche para pasar allí el año nuevo. “Nosotros siempre pensamos que teníamos que casarnos. Recién mi padre dijo una frase que me encantó: ‘Es el triunfo de la esperanza por sobre la experiencia’. Está bueno”, contó la actriz. Luego posaron felices para las fotos y se despidieron: “Muchachos, salud, vino y amor para todo el mundo. Y gracias por estar”, finalizó el músico.
Pero faltaba lo mejor: Fito le regaló a su mujer una nueva canción que compuso para ella y que estrenó en medio del festejo. Cerca de las 19, Charly García se despidió de la fiesta y en la calle señaló: “Uno se pone bien cuando a un amigo le va bien. Estoy muy contento por Fito”. En el sexto piso la fiesta recién comenzaba.

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