El Cocodrilo Poeta. Revista de Poesía. Año 1. Número 3. Otoño 1993

Editorial

El mar, la mar como arquetipo del lenguaje y de la vida, para Heráclito de Efeso el primer principio del cosmos, para sus antepasados el Ponto fue la amargura de la madre tierra, el tercer reino de la dinastía olímpica, el de Poseidón el Neptuno romano y su gran corte marina. Sinónimo de la vida y la pasión, espejo de las emociones de los creadores, rival de la mujer por la pasión del corazón de un hombre de mar. Reflejo de la vida y de la fecundidad, de la nada originaria, de la muerte, de donde venimos y a donde iremos. Ante el espejo del mar nadie se miente a sí mismo y se refleja ante los demás tal y como es.

En este tercer número El Cocodrilo Poeta está lleno de mar, quizá como consecuencia de su presencia en Campeche, presentamos aquí una muestra de poetas jóvenes de ese estado.

En torno al texto del gran poeta místico Thomas Merton presentamos material relativo al misticismo y a la metafísica. Las palabras del monje eremita parecen haber sido escritas para el momento actual que vivimos los poetas y los creadores. Texto escrito para los derviches que vivimos y convivimos en la última década del segundo milenio d.C.

La obra gráfica de Carlos Cofeen Serpas ha sido recobrada gracias a dos de nuestros corresponsales en Jalisco: Cuauhtémoc Vite y María Luisa Franco.

Queda constancia del paso de la revista por Guadalajara, Campeche y Guanajuato, tres ámbitos de nuestro país, tres ciudades plenas de arte, de un vivo interés por la expresión poética, de un saludable y abundante número de escritores y de grupos culturales que con su diversidad enriquecen la expresión libre y espontánea del arte.

Raquel Huerta-Nava