El Cocodrilo Poeta. Revista de Poesía. Año 1. Número 4. Invierno 1993
Editorial
Presentamos un Cocodrilo Poeta dedicado a Chiapas y Tabasco. La voz de los poetas de nuestro sureste debe escucharse ahora y siempre, y sobre todo, a tiempo. La voz de la poesía de Chiapas y Tabasco es fuerte e intensa, como lo es la vida, la exhuberancia de sus paisajes que nos han brindado obras como Hora de junio de Carlos Pellicer; y las tradiciones, de la inmensa riqueza natural y de la inmensa pobreza de sus habitantes. Desde hace años se hace oír la voz de su poesía indígena. Las traducciones al español de los poetas indígenas, en este caso mayances, nos han permitido comprender un sentimiento muy poderoso de origen, de pertenencia, de comunión con la naturaleza, de profunda verdad, un eco terrible del pasado. El ensayo del poeta Quiché Humberto Ak'abal explica un punto de vista muy valioso al respecto. La voz de los poetas es a veces la voz del adivino, la voz del profeta, ésa es la magia incomprensible de los versos. Tal es el caso del poema del tempranamente fallecido Raúl Garduño. El poeta es, de pronto, un poseso que retoma los llamados en el tiempo circular (pasado o futuro) y enmedio del terrible acto de la creación, los traduce para los demás esperando que sus palabras sean comprendidas en su momento, pues a veces el mensaje es para el futuro y el artista cae en la negrura de la incomprensión y el desdén de sus contemporáneos. Pero si el artista es de verdad un poeta, aún a pesar suyo, tiene que dejar salir la verdad que se violenta a través de su pluma. Ah, la voz de los poetas no puede mentir, porque entonces el arte se invalida. La pluma del dibujante o la mirada del fotógrafo no pueden mentir. La presencia de El Cocodrilo Poetaen Chiapas y Tabasco fue mágica y recopilamos material muy brillante en todos sentidos durante agosto y septiembre del año pasado.
Queremos agradecer la inapreciable ayuda de Socorro Trejo Sirvent, Margarita Alegría en Chiapas y de Ramón Bolívar, Gladys Fuentes Milla y Níger Madrigal de Tabasco para ayudarnos a armar este número. Gracias también a la Doctora María Sten, quien es una de las académicas de mayor prestigio en nuestra Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, por proporcionarnos dos poemas inéditos y desconocidos de Efraín Huerta que formaban parte de sus recuerdos y qeu ahora ha decidido compartir con todos nosotros.
Raquel Huerta-Nava