La frontera se presenta como la cercanía de un extraño rondando nuestro lecho, la certeza de la otredad que nos embarga, el riesgo de una enajenación, la señal de los límites de lo mismo, el apremio de la identidad; pero también la posibilidad del comienzo del ser diferente distinguiendo lo ajeno.
Jesús Ibarra Carmelo
Toda frontera es necesariamente un espacio de cambio, es un tercer espacio, muy doloroso, de choque, de conflicto por estar en los bordes. Lo dice bien Antonio Paoli "la frontera es una relación que margina y presupone algún dolor, algún rencor vivo y operante", también la define metafóricamente: "la frontera es como la orilla del mar que no es agua ni arena". Así como para el sureste la cultura maya es la madre común, los escritores de la frontera norte tienen un amplio intercambio con la cultura chicana y norteamericana. En la frontera hay una feroz defensa de lo mexicano. La discriminación que sufren sus habitantes es cotidiana. La frontera es un tercer país que se enfrenta al flujo de ilegales, a la violencia del "otro lado", a los neonazis asesinos y a los muros fronterizos.
Coincidimos y repetimos aquí las palabras de Guadalupe Beatriz Aldaco en su esperanza de "que la concepción centralista de la cultura y las manifestaciones artísticas, desaparezca del discurso crítico que se genera en torno a las letras nacionales".
Destacamos el poema inédito "Asaltos a la memoria" de Enriqueta Ochoa -gran mexicana nacida en Coahuila- a quien, aunque no haya nacido en la frontera, le dedicamos también este número por su tiempo, su generosidad y sus enseñanzas en el difícil camino de la poesía. Recibimos material de Baja California, Sonora, Durango, Nuevo León, Chihuahua, Sinaloa. También hay poesía de Michoacán, Colima y Nayarit. Gracias especiales al pintor Felipe Posadas por las viñetas realizadas especialmente para este número.
Este número se comenzó a gestar cuando recibimos un día del Instituto de Cultura de Baja California un paquete lleno de sorpresas, al comenzar la lectura del primer libro llegado desde el desierto, cuya primera línea dice: "Apenas lo tocas, el desierto se abre", fue un presagio, pues ante nosotros, poco a poco se ha ido abriendo un panorama muy amplio, en el cual destacan los jóvenes que colman estas páginas; y del que apenas presentamos una muestra. En 1995 visitamos las Cuartas Jornadas Binacionales "Edmudo Valadés"de la Frontera Norte en San Luis Río Colorado, Sonora y la revista tuvo una presentación en Mexicali , Baja California. Agradecemos a la Sociedad de Escritores de San Luis Río Colorado su hospitalidad y generosidad. Un recuerdo y un hasta luego al poeta-monstruo Abigael Bohórquez, a quien brindamos un homenaje en este número.
Raquel Huerta-Nava