Exige Sila un referéndummiércoles, 2 de febrero de 2000
El Nuevo Día LA CANDIDATA a la gobernación por el Partido Popular Democrático, Sila M. Calderón, le envió ayer una carta al presidente Bill Clinton en la que exige que celebre un referéndum lo antes posible para que los viequenses aprueben el trato ya firmado por el Gobernador y que ofrezca garantías de la salida de la Marina a través de los tribunales. La también presidenta del PPD declaró en entrevista telefónica con El Nuevo Día que "me siento frustrada y utilizada en un proceso que, al final, se ha vuelto a los estilos que han caracterizado esta Administración". Calderón dijo que la firma del acuerdo por parte del Gobernador sin haberlo consultado con el Grupo de Trabajo de Vieques y, más aún, con los viequenses "es una burla al proceso" y rompió el consenso histórico que unió en un mismo fin a líderes de todos los partidos y creencias religiosas. Calderón adelantó que de darse el caso de que la situación se quedara como hasta ahora y ella ganara las elecciones podría impulsar una revisión al acuerdo ClintonRosselló. En la misiva que le envió ayer al Presidente, Calderón indica que no está de acuerdo con la forma en que se presentó el acuerdo sobre Vieques ni con el hecho de que no se ofrezcan garantías. Le hizo claro al Primer Mandatario norteamericano que el acuerdo representa una desviación de la política pública de "ni una bomba más" y que ese cambio debía ser consultado con los viequenses. ES INACEPTABLE, indica la misiva, que se imponga la decisión a los viequenses ahora y dejar en manos de la Marina la decisión de cuándo hacer un referéndum. Esa consulta no ofrece opciones reales, manifestó Calderón, porque sólo pueden votar por aceptar el trato o aprobar la reanudación de las prácticas militares con bala viva. El referéndum, que debe hacerse lo antes posible, debe ser para votar sobre el acuerdo presentado el lunes. Además, debe ofrecerse una garantía del acuerdo al que se llegue mediante los tribunales. "Nos gustaría que haya unas garantías más firmes que el decreto presidencial que, a mi entender, puede ser derogado por otro gobernador", señaló Calderón. Indicó que, no obstante sus críticas, reconocía que el trato presentaba acuerdos significativos, pero que el problema fue que rompió el consenso y fue impuesto. Al preguntársele sobre las esperanzas reales de que Clinton escuche reclamos luego de tener un acuerdo firmado por el Gobernador, dijo: "Represento a la ciudad capital, soy presidenta del Partido Popular y soy candidata a la gobernación. Estamos en una democracia y me siento en la total libertad de solicitar esto. Qué de negativo puede tener esperar un poco más si han pasado 60 años (de bombardeos en Vieques)".Sobre los compromisos que asumiría de llegar a la gobernación, la funcionaria aseveró que evaluaría cómo los viequenses han pasado este año, si no se han podido expresar en una consulta y si sufren. "Yo estaría dispuesta a renegociar y buscar unas garantías". © 2000 El Nuevo Día - Derechos Reservados |