anterior | próxima

  

Sila pide un nuevo rumbo ante la tumba de Muñoz 

domingo, 20 de febrero de 2000


Por Mildred Rivera Marrero
El Nuevo Día 

BARRANQUITAS - "Vamos a decir, ya está bien. Vamos a decir, hasta aquí llegamos". Con esa frase de obvia referencia al Gobierno actual se resume el mensaje proselitista ofrecido este domingo por la presidenta del Partido Popular Democrático, Sila M. Calderón, con motivo de la conmemoración del 102 aniversario del natalicio de Luis Muñoz Marín. 

Horas antes de los actos oficiales, se celebró una misa en la Parroquia San Antonio de Padua donde se hizo una oración por la paz en Vieques, instituida desde que comenzó la lucha para sacar la Marina de la Isla Nena. 

"Nosotros queremos ser parte de los bienaventurados del reino y como Cristo Resucitado ser portadores de la paz verdadera, que es fruto del amor y la justicia. Por eso, te pedimos por la paz en Vieques, por el cese de toda acción violenta y bélica en la Isla Nena. Amén", rezó parte de la petición. 

Luego, se celebraron los actos en el mausoleo de la familia Muñoz con una modesta participación de líderes populares. Del Senado, fueron Eudaldo Báez Galib, Bruno Ramos y Eduardo Bhatia. De la Cámara, Gladys Nieves y Aníbal Acevedo Vilá. El alcalde de Dorado, Carlos López, fue el único ejecutivo municipal del PPD que asistió. Estuvieron, además, el ex presidente popular, Héctor Luis Acevedo, y Victoria Muñoz, hija de Muñoz Marín, así como varios candidatos. 

Calderón instó a buscar los valores que estuvieron en la obra de Luis Muñoz Marín: respeto a los principios democráticos y a la dignidad individual y gobierno limpio, honesto y recto. La también candidata a la gobernación, oradora principal de los actos, aprovechó su participación para criticar la actual administración de gobierno. 

"LO QUE estamos viviendo en nuestro país, lo que ha estado sucediendo en Puerto Rico en los últimos tiempos, tiene que llevarnos a hacer un alto. Un alto para determinar si ésta es la ruta por la cual queremos permitir que nuestro país sea conducido. Un alto para decidir si vamos a ser cómplices silentes de la violación y laceración de su espíritu colectivo a que está siendo sujeto nuestro pueblo. Yo les digo que no... Vamos a decir ya está bien. Vamos a decir, hasta aquí llegamos", expresó Calderón frente a un nutrido grupo de asistentes. 

La Alcaldesa continuó refiriéndose a la Administración Rosselló, al apuntar que "nuestro pueblo se tambalea en su ruta. Fuerzas extrañas a nuestra forma de ser asedian peligrosamente nuestra vida colectiva. Los grandes proyectos pierden su valor transformador porque la mezquindad se apodera de quienes los impulsan. Las decisiones y los cambios esenciales al progreso se entorpecen porque las consideraciones partidistas cobran mayor importancia que el bienestar de todos. El empeño de adelantar ideologías, rechazadas repetidamente por el pueblo, nos divide y nos debilita". 

La líder popular afirmó también que "la falta de honradez en el manejo de nuestros haberes públicos" destruye la confianza pública y que "el discurso divisivo, la actitud discordante y la estrategia desestabilizadora, tratan de minar a un pueblo que quiere insistir y revertir a su unidad vital". 

PARA CONTRASTAR, Calderón ensalzó la obra gubernamental de Muñoz Marín y dijo que éste demostró que la política y la administración pública bien llevados son vehículos efectivos para lograr cambios grandes en los pueblos. Asimismo, leyó una carta que recibió del fundador del ELA en 1968 como respuesta a una misiva que ella le escribiera.

© 2000 El Nuevo Día - Derechos Reservados

anterior | próxima