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Sila asiste a entrega de targetas de la Reforma

viernes, 9 de junio de 2000


Por Nilka Estrada Resto

El Nuevo Día

LA ALCALDESA de San Juan, Sila M. Calderón, hizo buena su palabra de asistir a la entrega de tarjetas encabezada por el gobernador Pedro Rosselló y su presencia por poco causa un serio enfrentamiento.

Una sucesión de abucheos, estribillos de "Sila, Sila" contestados con "Sila siempre tarde" precedió una competencia de abucheos y vítores a la llegada de Calderón a la cancha del residencial El Prado.

Rosselló repartía tarjetas y continuó haciéndolo, sin saludar a su invitada, quien fue reconocida por el presentador sólo para recibir más abucheos y vítores de "Esa es" y "Sila, tranquila, el pueblo esta contigo".

Tras esperar unos minutos, la Alcaldesa se retiró del lugar junto al grupo de seguidores que le acompañó a la incursión a terreno del Precinto 3 de San Juan, que preside la representante novoprogresista Albita Rivera. Era la primera invitación de Rosselló a un acto en San Juan.

LAS CARAS largas de los legisladores del Partido Nuevo Progresista (PNP) dejaban de manifiesto que no esperaban a Calderón aunque pare cía que el acto se había montado con la candidata popular a la gobernación en mente.

Cartelones de "agradecimiento" a Rosselló y al candidato penepé a la alcaldía, Jorge Santini, por la tarjeta de salud eran exhibidos desde un principio junto con pancartas de "Sila queremos la tarjeta de Rosselló".

Antes de que llegara Calderón, otra pancarta en su contra provocó una temprana disputa entre dos personas que se identificaron como partidarios de Santini. "¡Guarda el cartelón! Quién le ayudó a usted a desplegarlo? Albita dijo "deja que ella llegue y cuando ella llegue presentan el cartelón", recriminaba Mike Reyes a Lydia Ramos en las gradas, mientras desde el podio Rivera invitaba a "doña Sila" acudir a la cancha y le garantizaba "un clima de respeto".

"AQUI HAY personas de todas las ideologías", decía la representante Rivera en su discurso y al llegar Calderón, en medio de empujones y un tumulto se hizo paso y le plantó un beso, que la alcaldesa recibió fríamente.

Era el turno de hablar de Rosselló cuando las sillas vacías y la ausencia del grueso de los periodistas hacían evidente que otro asunto ocupaba la atención pública en el estaciona miento del residencial.

El Gobernador dejó a un lado su mensaje y comenzó la repartición de tarjetas ante la presencia de un solo camarógrafo.

Tras el acto, Rivera dijo que Calderón había sido "agresiva y arrogante" con el Gobernador y Rosselló dijo que la Alcaldesa había estado "40 minutos" en el estacionamiento esperando el momento para deslucir su mensaje.

Calderón explicó que acudió a El Prado tan pronto terminó una actividad municipal en Barrio Obrero, lo que fue confirmado por periodistas que cubrieron el rebautizo de la antigua avenida C con el nombre de Peruchín Cepeda.

A SU salida de El Prado. una vecina del lugar manifestó que Calderón "dañó el evento". "No debió venir por respeto", indicó María Duarte, quien se identificó como penepé.

A esto la representante Gladys Nieves contestó, en un aparte: "Sila vino porque ella es la que paga la tarjeta".

La administración Rosselló impuso a San Juan el pago de $67 millones por 103,000 tarjetas porque Calderón se rehusaba a pagar esa cifra alegando que los otros 77 municipios pagan esa misma cantidad por 1,700,000 tarjetas.

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